domingo, 27 de diciembre de 2015

Turrones con quicos y cacahuetes

Cualquiera diría que estamos a punto de acabar diciembre. No recuerdo una Navidad tan cálida. Tendrías que ver qué mañana tan fantástica hace en Cartagena. Más que turrones, apetece poner un helado pero, ¡qué narices! con calor y todo es época navideña. Espero que os animéis a meteros en la cocina a prepararlos. Estos han sido al gusto exclusivo de Jacobo y con ellos felicito a Pedro Hernández, uno de los "ayudantes del blog" y quien hoy cumple años (vamos a obviar cuántos).



Ingredientes:

Para el turrón blanco con cacahuetes bañados en chocolate con leche:
  • 300 gramos de chocolate blanco para postres
  • 60 gramos de manteca de cerdo
  • 100 gramos de cacahuetes bañados en chocolate con leche
Para el turrón de chocolate negro con quicos:
  • 300 gramos de chocolate negro para postres
  • 60 gramos de manteca de cerdo
  • 100 gramos de quicos (maíz frito crujiente)



Preparación:

Podéis derretir el chocolate al baño María en un cazo al fuego –con mucho cuidado de que no le caiga agua– o en el microondas en tandas de 30 segundos para que no se os queme. Una vez se haya derretido, le añadís la manteca y cuando ésta se haya derretido le agregáis los cacahuetes al blanco y los quicos al negro y los ponéis en moldes de silicona. Los dejáis enfriar –no en el frigo– unas veinticuatro horas.




Observaciones:

Como ya os escribí en la receta de los turrones de la Navidad pasada no hace falta tener moldes de silicona. Un cartón de leche cortado a lo largo puede serviros pero los moldes son baratos, os duran para siempre y desmoldan perfectamente.

Comprad el chocolate de calidad y los turrones os quedarán que ni de la mejor confitería del mundo. Luego los envolvéis con gracia y serán un regalo maravilloso.








sábado, 19 de diciembre de 2015

Lenguados al cava

Acercándonos a pasos agigantados a la Nochebuena, ya tenemos listo el primer plato -crema de aguacates con langostinos- y ahora vamos a por un segundo. He adelantado al sábado mi receta dominical ya que he tenido la "gran" suerte de que me toque participar activamente en una mesa electoral. O sea, que mientras leéis esta entrada, yo estaré contribuyendo "felizmente" con mi granito de arena obligado a la fiesta de la democracia, como le llama algún cursi por ahí al día de las elecciones. 
La nueva receta lleva lenguados y cava, y es de las antiguas de mi caja.



Ingredientes:
(para cuatro personas)

  • 4 lenguados
  • 100 gramos de salón ahumado
  • Zumo de limón 
  • 400 gramos de cava
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • Sal y pimienta

Preparación:

Sigo fiel a la política culinaria del blog y esta receta no puede ser más fácil, al margen de que está deliciosa y que puede ser uno de vuestros platos estrella esta Navidad.
La única dificultad es filetear los lenguados, pero vuestro pescadero os lo hará sin problemas. 
Salpimentáis los filetes de lenguado, los extendéis sobre una tabla y colocáis sobre cada uno tiras de salmón ahumado de la misma medida, más o menos. Los enrolláis y los sujetáis con un palillo.
Los colocáis en una fuente refractaria engrasada, los rociáis con el zumo de limón y los cubrís con el cava. Tapáis la fuente con papel de aluminio y la introducís en el horno 15 minutos a 200 grados. Pasado el tiempo, sacáis lo rollitos y los reserváis tapados para que no se enfríen. El caldo de la fuente lo ponéis en un cazo y lo dejáis hervir hasta que se reduzca a tres cuartas partes. Lo probáis por si le faltase sal y le añadís la mantequilla. Dais unas vueltas y cubrís los lenguados con esta salsa.


Observaciones:

Yo he puesto tres rollitos para presentar el plato. Si dos os parecen pocos, tendréis que comprar más lenguados. Ya sabéis que de cada lenguado salen cuatro lomos.

Como acompañamiento podéis hacer un puré de patatas. Mi presentación es de los más sencilla y no hace falta tener ni soplete de cocina ni cuchara saca-bolas de helado. Con dos cucharas cogéis porciones como si fuesen croquetas, las ponéis en una plato que pueda meterse en el horno y las gratináis unos minutos. 




domingo, 13 de diciembre de 2015

Crema de aguacate con langostinos

Metidos ya en el mes de diciembre y después de que el domingo pasado cocinase varias decenas de galletas de jengibre, vamos a por el siguiente plato navideño que es sencillo, como siempre, resultón y, si os gustan los aguacates, esta será vuestra receta favorita a partir de hoy. Se trata de una crema de aguacate y langostinos que se puede tomar tanto fría como caliente. La cocináis en tiempo record y, emplatada en un cuenco o plato con motivos alusivos a la Navidad, queda divina y al mismo tiempo quedáis de lujo.



Ingredientes:
(para seis personas)
  • 6 aguacates -de la costa tropical de Granada- en su punto justo. Ni verdes ni maduros que se deshagan
  • Un kilo de langostinos crudos
  • 2 o 3 limones, depende del jugo que tengan
  • 400 gramos de leche evaporada (o 200 de leche y 200 de nata)
  • El líquido de cocer los langostinos ¡Cuidado, no lo tiréis!
  • Sal y pimienta
  • 2 litros de agua mineral o del grifo, a vuestra elección




Preparación:

Empezáis por la cocción de los langostinos:
Ponéis el agua en una olla con la sal y cuando empiece a hervir, apagáis el fuego y echáis los langostinos en tandas de más o menos una docena y los dejáis de dos y medio a tres minutos. Si se enfría el agua, volvéis a poner la olla en el fuego y así hasta que acabéis con todos los bichos. Preparáis un cuenco grande con agua y hielo y, conforme los vais sacando de la olla, los metéis ahí para detener la cocción. Una vez detenida, los escurrís, y listos para utilizar.
Y llega el momento aguacate: los peláis, los troceáis, los ponéis en una olla,  les escurrís los limones por encima, les dais unas vueltas y les añadís la leche, un litro del agua colada de cocer los langostinos y una docena de langostinos pelados y le metéis la batidora hasta conseguir una textura de crema. Cuando esté triturada, probáis de sal y sazonáis con un poco de pimienta blanca.
Si os gusta menos espesa, como sopa, le ponéis más agua. Se lo vais poniendo poco a poco hasta alcanzar el punto deseado.
Si la preferís caliente: la olla a fuego muy bajo o por el contrario la dejáis a temperatura ambiente.
Para el acompañamiento, hay varias opciones: troceáis los langostinos y ponéis un puñadito en el centro de la sopa o atravesáis varios langostinos con una brocheta y la cruzáis en el plato. ¡Imaginación al poder!



Observaciones:

Si os quedan langostinos después de preparar la sopa, los ponéis en un plato, los tapáis con un paño de cocina mojado en agua -mejor si es salada- y los metéis en el frigorífico.

Vuelvo a mi atrezzo preferido de Navidad: Villeroy & Boch. ¿Todavía no os habéis pasado por SEVRES  los que vivís en Cartagena? No tenéis perdón. ¡Mirad qué plato y qué cuenco! Irresistibles.



Esta crema la vamos a acompañar con un vino blanco que en el ranking mundial de vinos 2014, la Asociación Mundial de Periodistas y Escritores del Vino nombró como el mejor verdejo del mundo y el mejor vino blanco español. Es un vino con gran cuerpo y un largo postgusto: Castelo de Medina Verdejo. Y lo encontráis en SOQUM mi tienda on-line favorita.





domingo, 6 de diciembre de 2015

Galletas de jengibre

Oficialmente doy por inaugurada la temporada navideña en Mi caja de recetas y lo hago con estas típicas galletas de jengibre, que son ideales para cocinarlas si tenéis niños en casa. Sencillas y con un resultado espectacular, ya que siempre salen bien, el éxito lo tenéis asegurado. Ah, y los ingredientes dan para muchas. Un mes por delante hasta que lleguen los Reyes Magos para publicar recetas buenas, bonitas y baratas. Esta receta se la regalo a mi sobrina Lola quien hoy cumple 12 añitos y que seguro que las va a cocinar enseguida. ¡Muchas felicidades, cariño!


Ingredientes:

  • 600 gramos de harina
  • 1/2 cucharada de levadura en polvo
  • 2 cucharaditas de jengibre en polvo
  • 4 cucharaditas de canela molida
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 180 gramos de mantequilla
  • 150 gramos de azúcar moreno
  • 2 huevos grandes
  • 100 gramos de miel de caña


Preparación:

Primero: la mantequilla tiene que estar a temperatura ambiente y ahora, a ¡galletear!
En un bol grande mezcláis la harina, la levadura, el jengibre molido, la canela y la sal.
En otro batís a velocidad media la mantequilla blanda con el azúcar. Cuando estén bien batidos, se lo añadís a la mezcla de harina. En el mismo bol batís los huevos con la miel de caña y se los añadís también a la mezcla de harina. Lo mezcláis todo con una espátula y, cuando se integren todos los ingredientes, ya podéis meter las manos y empezar a amasar.  Enseguida se convierte en una masa fácil de manejar. Cuando esté lista, la dejáis reposar unas dos horas en el bol tapada con un papel film.
Pasado este tiempo, la sacáis del bol y la extendéis con un rodillo entre dos hojas de papel vegetal hasta que tenga un grosor de unos 5mm.
Una vez estirada la masa, la pasáis a una bandeja y la metéis en el frigorífico unas dos horas.
A las dos horas ya estará lista para que empecéis a hacer galletas. Podéis usar el molde que queráis o incluso hacer bolas y chafarlas con el culo de un vaso. La forma os la dejo a vuestra elección.
Depende del tamaño que las hagáis, el tiempo del horno varía. Siempre precalentado a 180 grados, si son grandes de 11 a 15 minutos y si son pequeñas, de 6 a 8 minutos. Tenéis que estar pendientes para que nos se os quemen.
Cuando estén listas, las sacáis y las dejáis enfriar encima de una rejilla.



Observaciones:

Una vez frías, admiten toda clase de adornos con pinturas comestibles o glasa. Pero me conformo con que las hagáis. Mi hijo pequeño se lo ha pasado genial decorándolas con estos tubos de Dr. Oetker.


Guardadas en una lata, duran bastantes días pero no os emocionéis, no van a dejar ni una.

El galletero y el camino de mesa son de mi firma navideña preferida Villeroy & Boch y los encontráis en SEVRES. Como todos los años, han ideado una colección de ensueño. Id a verla, seguro que os lleváis algún capricho a casa.








sábado, 5 de diciembre de 2015

Bombones de queso de cabra by Torreblanca

Los dos últimos meses he llegado raspando al reto Cooking the Chef pero al final lo he conseguido. No quería perdérmelo por nada del mundo -con lo que me gusta a mí el maestro Torreblanca- y ya estoy aquí. He escogido una receta 'aparentemente' sencilla, aunque hay que tener un termómetro de cocina para saber en qué momento la nata y el chocolate adquieren la temperatura adecuada. Pero sin él, también os podéis aventurar a elaborar estos magníficos bombones de queso de cabra.



Ingredientes:
  • 360 gramos de nata
  • 350 gramos de chocolate con leche
  • 350 gramos de chocolate negro
  • 50 gramos de aceite de oliva
  • 50 gramos de glucosa
  • 120 gramos de queso de cabra
  • Una pizca de sal
  • Unos 200 gramos de chocolate de fundir para bañar los bombones

Preparación:

Ponéis la nata a hervir con la glucosa y el queso. Cuando hierva, la retiráis del fuego y, cuando la mezcla esté a 80 grados aproximadamente, la vertéis sobre los chocolates que habréis picado y puesto en un bol.
Cuando la temperatura de la mezcla baje a 35 grados, añadís el aceite de oliva y mezcláis suavemente. Tapáis la mezcla con papel film y la dejáis enfriar hasta que tenga una textura sólida. Y a partir de aquí, empieza la diversión. 
En mi caso, por no seguir las instrucciones de Paco Torreblanca, me aventuré a poner la mezcla en moldes para bombones y me han salido un poco churros.
Torreblaca indica en su receta que se meta la mezcla en una manga pastelera -extremo que cumplí- y que se hagan puntos o cualquier otra forma encima de un teflón o papel film y, una vez fríos, se sumerjan en un baño de chocolate fundido. Hay que meterlos en el frigorífico hasta que se endurezca el chocolate.
Y si lo dice en su receta por algo será. A pesar de que le di bastantes golpes a los moldes contra la encimera para que no tuvieran burbujas, no ha habido manera de que no salgan agujereados. Si es que quién me manda a mí ser desobediente. No he podido repetirlos porque si no, no llegaba a tiempo al reto. Espero que el pastelero no me riña mucho.
De todas maneras, y creo que es lo más importante, están deliciosos, de verdad de la buena.



Observaciones:

Si no tenéis maga pastelera, no pasa nada. Podéis hacer los bombones cogiendo una porción de la mezcla con una cuchara de postre y dándole forma redonda con las manos como se hace con las trufas. Eso sí, deprisa que el chocolate se deshace rápido.

Les he puesto un poco de azúcar glass, pero ni con esas se tapan las imperfecciones.

El resto de recetas del reto Cooking the Chef las podéis ver aquí. Son todas fabulosas.






domingo, 29 de noviembre de 2015

Ensalada de hinojo, queso azul y pistachos

No sé si tocaba ensalada pero previniendo las cantidades ingentes de azúcar, colesterol y calorías que nos esperan en las próximas semanas he decidido, este último domingo de noviembre, poner una receta verde, sencilla y deliciosa antes de entrar de lleno en las "indecentes" proposiciones navideñas. Es otra de las recetas del libro de David Bez que ya sabéis que me encanta. La de hoy es vegetariana.



Ingredientes:
(para cuatro personas)
  • Una lechuga romana
  • Un bulbo de hinojo
  • 100 gramos de queso azul
  • Un puñado de pistachos tostados
Aliño:
  • Aceite de oliva
  • Vinagre balsámico
  • Sal y pimienta
  • Semillas de hinojo (optativo)



Preparación:

Sólo tenéis que  partir el hinojo en tiras finas, lavarlas y secarlas. Lo mismo con las hojas de lechuga.
En una ensaladera ponéis la lechuga, las tiras de hinojo, el queso azul desmenuzado, los pistachos pelados y la aliñáis en el momento de servirla.
Para hacer el aliño batís en un bol todos los ingredientes.



Observaciones:

Los bulbos de hinojo ya los tienen en casi todas las fruterías

David Bez propone una alternativa vegana: sustituir el queso azul por 100 gramos de judías verdes al vapor o habas.







domingo, 22 de noviembre de 2015

Magdalenas de la abuela Josefa

Recetas de magdalenas hay infinitas pero la que os traigo hoy es muy especial ya que es de la abuela materna de mi marido, que se llamaba Josefa. Es una receta muy fácil, si tienes batidora o cualquier otro robot de cocina, pero a mano como lo hacía ella es un poco más pesada de cocinar. El resultado es fantástico: unas magdalenas esponjosas y, sobre todo, riquísimas. Y con ellas le doy la bienvenida, por fin, al otoño en Cartagena. Hemos pasado de los 25 grados de ayer a mediodía a los 13 y hace un viento...




Ingredientes:
  • 6 huevos
  • 400 gramos de azúcar
  • 500 gramos de harina
  • Un vaso de aceite de girasol
  • Un vaso de leche
  • La ralladura de un limón
  • 2 cucharaditas de bicarbonato


Preparación:

Separáis las yemas de las claras y batís éstas últimas a punto de nieve. Cuando estén batidas, les añadís las yemas, la ralladura del limón, el azúcar, el bicarbonato, el aceite, la leche y, por último, la harina tamizada. Hay que remover todo muy bien para que no queden grumos.
Y ahora ponéis las cápsulas de papel en una bandeja de horno y las llenáis hasta tres cuartos de su capacidad.
Precalentáis el horno a 200 grados y las metéis en el centro, primero 7 minutos a 200 grados y luego 11 minutos a 180 grados.
Lo del horno, ya sabéis que es un misterio y que cada aparato es un mundo, por eso debéis de controlar muy bien el tiempo cuando las hagáis por primera vez.



Observaciones:

¡Las que tienen copete son las primeras que desaparecen!

Si no tenéis bandeja especial para magdalenas, las podéis hacer de la misma manera pero debéis poner las cápsulas en la bandeja del horno y llenarlas después.

Por sugerencia de Pedro Hernández, uno de mis compas de trabajo, os escribo que con estas cantidades salieron 19 magdalenas "hermosas". 







domingo, 15 de noviembre de 2015

Bocadillos de salmón ahumado y huevo

Desde los bocadillos para el verano no había vuelto a publicar la receta de ninguno más y bien pensando, mira que dan juego para cuando las ganas de meterse en la cocina están bajo mínimos. Para esas noches de sábado delante de un buen libro o de una buena película o escuchando buena música, o viendo, el día 21, el Clásico Madrid-Barcelona os traigo en la bandeja unos apetitosos bocadillos de salmón ahumado con tápenas, huevo duro, cebolla tierna y una deliciosa salsa de eneldo. Además una versión con pan de molde lleno de semillas. 


Con la siguiente receta participo en el concurso de  Recetags de Bocatas que organiza Recetags en colaboración con El Amasadero.

Ingredientes:

He puesto bocadillos de pan con nueces y otros con aceitunas, y los sándwiches los he servido cuádruples, por lo que para dos sandwiches necesitáis 8 rodajas de pan de molde -el mío con semillas-. Os dejo aquí la receta por si os animáis. Además de los panes vais a necesitar:
  • 200 gramos de salmón ahumado
  • Un bote pequeño de tápenas
  • Una cebolla tierna
  • 2 huevos duros
  • Mostaza de Dijon
  • Aceite de oliva
  • Vinagre de Jerez
  • Una cucharada de azúcar
  • Pimienta negra recién molida
  • Eneldo

Preparación:

Primero preparáis la salsa mezclando en un bol seis cucharadas de mostaza de Dijon, una de vinagre de Jerez, otra de aceite de oliva, una de azúcar, un toque de pimienta negra y eneldo fresco bien picadito. Si no tenéis, pues seco de bote.
Partís en trozos muy pequeños la cebolla tierna y los huevos y ya podéis empezar a rellenar los bocadillos.
Untaís el pan con la salsa de eneldo y ponéis el huevo, la cebolla, las tápenas y el salmón ahumado. O en el orden que más os apetezca.
Así de simple y así de bueno.


Observaciones:

La cesta de pan es de Oasis. Pepa ya está empezando a recibir todos los adornos navideños. Os invito a que os deis una vuelta por su tienda. ¡No sabréis qué elegir!

Estos bocadillos nos los hemos zampado con un vinito blanco de D.O. Somontano que estaba delicioso. Enate Chardonnay 234 de SOQUM.







domingo, 8 de noviembre de 2015

Rape con garbanzos

Os escribo desde la playa. Hace un día increíble y por supuesto, de nuevo calor. El "veranillo de San Martín" ha llegado con días de adelanto. A pesar de las altas temperaturas, no me he resistido a cocinar esta receta que esta vez no es de mi caja, sino de mi querida prima Eva. A ella también le encanta cocinar y tiene, como se suele decir en estos casos, muy buena mano. He de escribiros que es sencillísma y el resultado, fantástico: rape con garbanzos.



Ingredientes:
(Para cuatro personas)

  • 400 gramos de garbanzos. Eva los pone de bote y yo he usado los estupendos garbanzos que me traen de La Bañeza (León) mis amigos Elena y José Ramón. Son de tamaño más pequeño y están exquisitos.
  • 3 dientes de ajo
  • 3 zanahorias
  • 2 puerros
  • Una cucharada de pimentón
  • Un rape de unos 600 gramos
  • Un litro de caldo de pescado
  • Un kilo de patatas
  • Perejil


Preparación:

La rapidez de esta receta depende de si usáis los garbanzos de bote o no; o el rape congelado o fresco; o, finalmente, si hacéis vosotros el caldo de pescado o lo compráis.
Opción "bote-congelado-envasado":
Troceáis los ajos, los puerros y las zanahorias y los sofreís en un poco de aceite hasta que suden. Les añadís el pimentón, dais unas vueltas y ahora añadís las patatas cascadas. Más vueltas para que todo se impregne del pimentón y cubrís con el caldo. Dejáis cocer unos minutos e incorporáis los garbanzos escurridos. Lo dejáis hasta que patatas y garbanzos estén tiernos, añadís la cola del rape descongelada cortada en trozos y casi listo porque el pescado se hace enseguida. Lo servís con un poco de perejil picado. 
Opción "yo lo hago todo":
La noche anterior al día D ponéis los garbanzos a remojo.

Le pedís al pescadero que os prepare el rape: que lo pele, trocee la cabeza y la cola.
Con la cabeza, un puerro, agua y sal, hacéis un caldo de pescado (fumet)
Por lo demás, lo cocináis de la misma manera: el sofrito de verduras + el pimentón+ las patatas+ el fumet+ los garbanzos+ el rape+ perejil. 
Yo lo he cocinado en la olla rápida sin el rape 15 minutos. Pasado el tiempo, he abierto la olla y le he añadido el pescado. En cinco minutos estaba listo.



Observaciones:

¡Muero de amor por esta vajilla de Villeroy & Boch! La colección se llama Mariefleur y es tan bonita... En Cartagena la encontráis en Sevres y en José Díaz. Tengo debilidad por esta marca. No quiero ni imaginar cuando empiece a llegar la colección de Navidad. 
El bajo plato es en realidad un centro de mesa de aluminio y antracita que lo podéis usar para todo lo que se os ocurra: es una maravilla. Yo ya me lo imagino lleno de piñas doradas.





jueves, 5 de noviembre de 2015

Tarta de peta zetas, mango y chocolate

Tras hacer novillos el mes pasado, no quería faltar de nuevo a mi cita con el reto Cooking the Chef y aquí estoy, 'in extremis', con una versión de la tarta "Heston´s exploding chocolate gateau" de uno de mis cocineros preferidos, elegido por Abril. Os lo habréis imaginado: el inglés Heston Blumenthal. He cambiado la pulpa de fruta de la pasión por la de mango y modificado la cobertura.
Después de repasar mi carpeta con las recetas de este 3 estrellas Michelín, he elegido esta tarta porque no puede ser más fácil y, sobre todo, porque la mezcla de sabores y los peta zetas la hacen de lo más original. ¿Os atrevéis a cocinarla?




Ingredientes:
  • 125 gramos de galletas de mantequilla
  • 30 gramos de mantequilla sin sal derretida
  • 2 cucharadas de azúcar
  • 25 gramos de peta zetas neutros (tres sobres)
Para la ganache de chocolate:
  • 175 ml de crema de leche o nata
  • Una pizca de sal
  • 250 gramos de pulpa de mango congelada
  • 50 gramos de crema pastelera (yo no se la he puesto)
  • 110 gramos de chocolate negro (con un 60% de cacao) 
  • 50 gramos de chocolate con leche
Para la cobertura:
  • 100 gramos de chocolate negro
  • 4 onzas de chocolate con leche rallado


Preparación:

Precalentáis el horno a 180 grados y, cuando se caliente, ponéis las galletas de mantequilla en una bandeja de horno, las metéis y las dejáis hasta que se doren. Aproximadamente 10 minutos. Pasado el tiempo, las sacáis, las dejáis enfriar y cuando estén frías las trituráis. Les añadís la mantequilla derretida y el azúcar y mezcláis, y añadís los peta zetas (el caramelo que estalla, según Blumenthal) y, con muchísimo cuidado para que no estallen, removéis todo.
Ponéis la mezcla en un molde de 15 cm y aplastáis con el reverso de una cuchara, pero muy despacio. Metéis el molde en el frigorífico mientras preparáis el relleno.
En un cazo mediano ponéis la nata, la pizca de sal y la pulpa de mango que previamente habréis descongelado. Y, a fuego medio, lo mantenéis hasta que se acerque a la ebullición. En ese momento lo retiráis y lo dejáis reposar cinco minutos. Aquí el famoso cocinero le añade la crema pastelera que yo me he saltado.
Seguidamente, derretís los chocolates troceados al baño María y, cuando estén listos, retiráis el cazo del fuego.
Coláis la crema de mango y le agregáis los chocolates y dejáis que se enfríe a temperatura ambiente.
Cuando pierda el calor, sacáis el molde del frigorífico y le vertéis la ganache y metéis la tarta en el congelador al menos 4 horas.
20 minutos antes de servirla, la sacáis del congelador, derretís el chocolate de la cobertura en el microondas en tandas de 30 segundos para que no se queme, se lo ponéis por encima a la tarta y, antes de que se enfríe del todo, le ralláis las onzas de chocolate con leche por encima. ¡Fantástica!



Observaciones:

Si no encontráis los peta zetas sin sabor, ponéis los que sean. Los que yo he utilizado eran de fresa.

La pulpa de mango congelada la venden ya en varios hipermercados. Y si no, la usáis fresca.


Aquí Wikipedia os explica, para los que no lo sepáis, que es una ganache.




domingo, 1 de noviembre de 2015

Tosta de solomillo de cerdo y perlas wakame caramelizadas

Vaya por delante que no le tenía yo mucha simpatía a las algas. Su sabor no me terminaba de convencer hasta que mi amigo Pepe Padilla me trajo este bote de perlas de algas wakame y he caído rendida a sus encantos. Según detalla el folleto que viene con el tarro, estas algas han sido cultivadas en Corea y Japón desde la antigüedad. En la actualidad también se cultivan en otros países, principalmente en España y concretamente en las rías gallegas. Las perlas son esferificaciones de algas wakame ecológicas con un sabor delicado y exclusivo. Son un alimento preparado que puede ser consumido directamente o bien combinado en platos variados, desde los maridajes más sencillos a las recetas más complejas y elaboradas. El único límite es el de vuestra imaginación.
Y después de tanta información y mientras en Cartagena el cielo está más negro que un tizón y hace un fortísimo viento, vamos con la receta de hoy: Tosta de solomillo de cerdo y perlas wakame caramelizadas.



Ingredientes:
(para cuatro tostas)
  • Un solomillo de cerdo
  • Cuatro rebanadas de pan de nueces y pasas
  • Cebolla caramelizada
  • Un manojo de espárragos
  • 200 gramos de setas
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Un tarro de perlas wakame de 100 gramos


Preparación:

Obviamente, si no tenéis las perlas wakame, también podéis hacer esta tosta, pero le proporcionan un sabor inigualable.
Salteáis el solomillo entero a fuego fuerte en una sartén con un poco de aceite. Cuando esté dorado por ambos lados lo reserváis. La idea es que por dentro quede poco hecho.
En la misma sartén salteáis los espárragos y las setas troceados con otro poco de aceite, tienen que quedar "al dente".
Para que no os compliquéis mucho, la cebolla caramelizada la vais a comprar envasada. Cogéis cuatro cucharadas, las ponéis en una sartén y les añadís dos cucharadas de perlas wakame, dais unas vueltas hasta que éstas se impregnen del azúcar de la cebolla.
Listos para montar la tosta:
Disponéis el pan en el plato que hayáis elegido. Encima del pan dos cucharadas generosas del revuelto de espárragos y setas, tres medallones de solomillo, y termináis con la cebolla y las perlas.
Ohhhhhh. ¡Cómo está!



Observaciones:

La pizarra me la ha regalado mi prima Mar. ¡Muchas gracias y mejórate pronto, querida!



Si no encontráis el pan de nueces y pasas, podéis usar cualquier otro. 

Las perlas wakame las podéis comprar on-line en la tienda SOQUM y si vivís en Cartagena, en su tienda en el Paseo de Alfonso XIII, 33 bajo.

La empresa murciana Naturalviar que elabora las perlas wakame asegura que son "un producto totalmente natural, sin conservantes ni colorantes", y aquí llega lo mejor: "Se pueden tomar solas como si fuesen caviar". O sea que si no estáis para muchos dispendios, os agarráis un bote de estas perlas, cerráis los ojos y os imagináis que os estáis hinchando a huevos de esturión iraní. Ahhh y son aptas para veganos, no tienen colesterol, ni lactosa, ni derivados de pescado y ... son bajas en calorías.