sábado, 19 de diciembre de 2015

Lenguados al cava

Acercándonos a pasos agigantados a la Nochebuena, ya tenemos listo el primer plato -crema de aguacates con langostinos- y ahora vamos a por un segundo. He adelantado al sábado mi receta dominical ya que he tenido la "gran" suerte de que me toque participar activamente en una mesa electoral. O sea, que mientras leéis esta entrada, yo estaré contribuyendo "felizmente" con mi granito de arena obligado a la fiesta de la democracia, como le llama algún cursi por ahí al día de las elecciones. 
La nueva receta lleva lenguados y cava, y es de las antiguas de mi caja.



Ingredientes:
(para cuatro personas)

  • 4 lenguados
  • 100 gramos de salón ahumado
  • Zumo de limón 
  • 400 gramos de cava
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • Sal y pimienta

Preparación:

Sigo fiel a la política culinaria del blog y esta receta no puede ser más fácil, al margen de que está deliciosa y que puede ser uno de vuestros platos estrella esta Navidad.
La única dificultad es filetear los lenguados, pero vuestro pescadero os lo hará sin problemas. 
Salpimentáis los filetes de lenguado, los extendéis sobre una tabla y colocáis sobre cada uno tiras de salmón ahumado de la misma medida, más o menos. Los enrolláis y los sujetáis con un palillo.
Los colocáis en una fuente refractaria engrasada, los rociáis con el zumo de limón y los cubrís con el cava. Tapáis la fuente con papel de aluminio y la introducís en el horno 15 minutos a 200 grados. Pasado el tiempo, sacáis lo rollitos y los reserváis tapados para que no se enfríen. El caldo de la fuente lo ponéis en un cazo y lo dejáis hervir hasta que se reduzca a tres cuartas partes. Lo probáis por si le faltase sal y le añadís la mantequilla. Dais unas vueltas y cubrís los lenguados con esta salsa.


Observaciones:

Yo he puesto tres rollitos para presentar el plato. Si dos os parecen pocos, tendréis que comprar más lenguados. Ya sabéis que de cada lenguado salen cuatro lomos.

Como acompañamiento podéis hacer un puré de patatas. Mi presentación es de los más sencilla y no hace falta tener ni soplete de cocina ni cuchara saca-bolas de helado. Con dos cucharas cogéis porciones como si fuesen croquetas, las ponéis en una plato que pueda meterse en el horno y las gratináis unos minutos.