domingo, 3 de abril de 2016

Paté de cerdo

El recetario de María Salinas me está dando mucho juego. Para los que no sepáis la historia, podéis leerla aquí y entenderéis por qué me gusta tanto esa libreta. Pues bien, la de hoy es otra de las recetas que tenía señalada para cocinar en cuanto tuviese tiempo, y el viernes por la tarde me puse manos a la obra. He utilizado los mismos ingredientes, más unas cuantas hierbas que le he añadido yo por mi cuenta. Se trata de un rico paté de cerdo o fuagrás, como le llamábamos cuando éramos pequeños. Era la manera española de llamar al foie-gras francés.



Ingredientes:

María hacía paté para un regimiento y no me extraña porque tiene siete hijos. Yo he puesto la mitad de las cantidades de la receta original.
  • 500 gramos de hígado de cerdo
  • 375 gramos de tocino fresco
  • 125 gramos de magra de cerdo
  • 5 huevos
  • Una nuez moscada 
  • Pimienta
  • Sal
  • Una pizca de canela 
Hasta aquí los ingredientes de María.
Ahora mi aportación:
  • Media cucharadita de tomillo
  • Media cucharadita de romero
  • Media cucharadita de estragón

Preparación:

Os aviso que tengáis cuidado y no se os vaya la mano con la picadora como me ha pasado a mí. Piqué la mezcla en el robot Thermomix y, para mi gusto, lo trituré demasiado. 
Una vez avisados, vamos con la receta, que es sencillísima.
Si no tenéis ningún robot de cocina, pedís en la carnicería que piquen las carnes y las pasen dos veces por la máquina.
Las ponéis en un cuenco, con los huevos, la nuez moscada rallada, la pimienta, la sal, una pizca de canela, las hierbas y los mezcláis muy bien. 
María llena con esta mezcla botes de cristal, los cierra, los pone en una olla, los cubre de agua y los tiene cociendo durante tres horas. Pasado este tiempo, los saca, los pone boca abajo –para que hagan vacío– y así tiene paté para mucho tiempo.
Como sé que para vosotros ese método es complicado, os doy otra opción: cocinar el paté en una terrina o en un molde que tengáis a mano. 
Las terrinas de cerámica son fantásticas para estos menesteres. Y el paté en ellas queda que parece comprado. La mía es de la marca Pyrex y me encanta. 
En menos de una hora con el horno a 200 grados tendréis un paté divino listo para untarlo en cualquier clase de pan. 



Observaciones:

Os invito a que leáis los ingredientes de cualquier lata de paté comercial. Se os van a quitar las ganas de comprar más y a lo mejor consigo que algún "hambriento" de Mi caja de recetas se decida a cocinar el suyo propio.