sábado, 5 de noviembre de 2016

Pasta a la amatriciana de Massimo Bottura

Le doy la bienvenida a noviembre con el nuevo reto Cooking the Chef dedicado al cocinero italiano Massimo Bottura. De entre todas las recetas que me han gustado y cumpliendo mis normas de fáciles y riquísimas, creo que he dado en el clavo: pasta a la amatraciana. La receta es una versión de Bottura con vinagre de Módena –originalmente no lleva– que incluye en la carta de su bistró Franceschetta58 en Módena y por el que dona cinco euros a la Cruz Roja cada vez que lo sirve. Es una manera de ayudar a los habitantes de Amatrice, la región italiana devastada por un terromoto el pasado mes de agosto. Os traigo, como él mismo la ha denominado, una receta solidaria.
Y aquí el enlace con todas las aportaciones al reto "Bottura".


Ingredientes:
(Para cinco personas)
  • 500 gramos de pasta mezze maniche (o macarrones)
  • 250 gramos de panceta
  • 2 cebollas
  • Vinagre balsámico tradicional de Módena
  • 70 gramos de queso parmesano reggiano curado 36 meses
  • 120 gramos de pecorino romano
  • 6 tomates medianos
  • 320 gramos de pulpa de tomate

Preparación:

Cortáis la panceta en tiras y la doráis lentamente en una sartén hasta que quede crujiente. Cuando esté lista, la sacáis a un plato con papel absorbente y la reserváis.
En la misma sartén –si tiene mucha grasa de la panceta le quitáis la mitad– doráis las cebollas picadas a fuego lento durante 30 minutos, añadís el vinagre y termináis de cocinarlo con las cebollas a fuego muy suave. Incorporáis los tomates cortados en trozos pequeños y la pulpa de tomate y lo dejáis cocer otros 30 minutos más.
Cuando esté casi listo, añadís la panceta dorada.
Cocéis la pasta con agua abundante ligeramente salada, la sacáis y la ponéis en la sartén junto con el tomate. Añadís el parmesano y el pecorino –si no encontráis pecorino, usáis sólo el parmesano o queso Gouda– y la pasta está lista para servir. Decoráis el plato con un poco más de queso parmesano.



Observaciones:

Massimo Bottura usa guanciale que es una chacina italiana, curada pero no ahumada, preparada con carrillos de cerdo.

Los dos pilares de la cocina de Bottura son el queso parmesano de tres años de curación de la quesería Rosola y el vinagre balsámico de Spilamberto (en la provincia de Módena).