domingo, 29 de enero de 2017

Bizcocho de zanahorias o carrot cake

Años cocinando este maravilloso bizcocho -tarta, pastel, torta– de zanahorias y ya era hora de que lo trajese al blog. Lo conocí la primera vez que fui a Londres, hace ya muchos, muchos años y me enganchó para siempre. Y es que está tan delicioso que se merece todos los adjetivos del diccionario y te faltan, y si le ponéis zanahorias de temporada, el delirio. Se nota que me encanta, ¿eh? Pero todavía tengo una amiga a la que le gusta más que a mí. Va por ti, Mariajo.



Ingredientes:

  • 350 gramos de zanahorias
  • 200 gramos de azúcar 
  • 100 gramos de azúcar moreno
  • 3 huevos
  • 350 gramos de aceite de girasol
  • 350 gramos de harina de repostería
  • 100 gramos de nueces pecanas o de Nerpio, por ejemplo
  • Un sobre de levadura
  • 2 cucharaditas de bicarbonato
  • Una cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 cucharaditas de canela
  • Una cucharadita de jengibre molido
  • 30 gramos de pasas 
Para la cobertura:
  • 50 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 350 gramos de azúcar glas
  • 250 gramos de queso crema (para untar)
  • Un chorrito de coñac (nuestro toque personal)


Preparación:

Lo primero: extendéis las nueces –peladas, claro– en una bandeja de horno forrada con papel vegetal y las tostáis en el horno a 180 grados unos 10 minutos. Las reserváis.
Ahora picáis las zanahorias en cualquier robot de cocina y si no tenéis, pues con un cuchillo, pero tienen que estar muy picadas.
En un bol grande ponéis la harina, la levadura, el bicarbonato, la canela, el jengibre molido, la sal y mezcláis muy bien hasta que todos los ingredientes se integren.
En otro bol, batís los huevos y los mezcláis con las dos clases de azúcar, el aceite y el extracto de vainilla y seguís batiendo hasta que todo se integre.
Y ahora vais incorporando la mezcla de harina a la de los huevos, poco a poco, hasta que todo se quede bien mezclado. Añadís ahora las zanahorias, las pasas, las nueces, –si le ponéis la piña, ahora es el momento–, y seguís dando vueltas con una espátula hasta que veáis que está bien mezclado.
Pasáis la mezcla a un molde al que habréis puesto spray antiadherente y la cocéis en el horno precalentado a 180 grados durante una hora. Ya sabéis que depende de cada horno. La prueba de la brocheta no falla. Cuando esté listo, lo sacáis del horno y lo dejáis en el molde otros 10 minutos y luego a una rejilla hasta que se enfríe.
Aprovechamos esos minutos para preparar la cobertura. En mi caso, siempre la pongo aparte para que, si hay alguien a quien no le gusta esta crema, no deje por ello de comer este fantástico bizcocho. Hoy ha sido una excepción y he puesto la crema por las fotografías. Podéis partir el bizcocho y rellenarlo o ponerle la crema sólo por encima o ambas opciones.
Para hacer la cobertura, con unas varillas mezcláis la mantequilla con el azúcar glas y el queso crema, también a temperatura ambiente, y el chorro de coñac. 



Observaciones:

A veces también le pongo 3 o 4 rodajas de piña cortada en trozos muy pequeños para que le aporte un extra de jugosidad.