domingo, 2 de abril de 2017

Grelos con marisco

Como en el sureste de España no es típico que se vendan los brotes de los nabos (grelos), en cuanto me entero de que alguien de mi familia o amigos va a Galicia, ahí estoy haciendo el encargo: por favor, ¿puedes traerme grelos? Y es que me encantan. Tengo una amiga que siempre que hace caldo gallego me llama para que vaya con el "taper" a su casa, aunque ella compra los grelos de bote, los únicos que están a nuestro alcance por estos lares. Esta semana he tenido la suerte de que los Ferreño-Tortosa me han traído una inmensa bolsa llena y la de hoy es la primera receta que he cocinado con ellos: grelos con marisco. ¡De auténtico lujo!



Ingredientes:
(Para 4 personas)
  • 400 gramos de grelos
  • 200 gramos de langostinos
  • 4 vieiras
  • 200 gramos de cigalas 
  • 300 gramos de almejas
  • 200 gramos de mejillones
  • 500 gramos del caldo de cocer el marisco
  • 70 gramos de mantequilla
  • Un vaso de vino blanco
  • Un chorrito de brandy
  • Sal

Preparación:

Hojeando un libro de cocina gallega que me regaló mi hermana Mamen, de repente me encontré con esta receta que me llamaba y el resultado ha sido espectacular. No puedo describirla, tenéis que probarla aunque sea con grelos envasados.
Para los que podáis comprar grelos frescos: los laváis una primera vez y luego los dejáis un rato en un cuenco cubiertos con agua y un chorro de vinagre. Los escurrís, los troceáis –tenéis que desechar las partes duras– y los reserváis. 
En una cazuela con agua al fuego ponéis a cocer los langostinos, las cigalas y las vieiras –sin las conchas– unos 10 minutos. Los sacáis, los dejáis enfriar y peláis langostinos y cigalas. Los mejillones los cocéis en otro cazo y los sacáis de sus conchas, y las almejas las ponéis a remojo con un puñado de sal.
En una sartén grande con la mantequilla doráis los mariscos a fuego lento, les añadís el brandy y los flameáis. Cuando se apague el fuego, añadís el vino blanco, el caldo de los mariscos colado y los grelos y lo cocéis todo junto unos 10 minutos. Subís el fuego y, cuando empiece a hervir, añadís las almejas bien lavadas y escurridas. Es ahora cuando lo probáis y comprobáis si está en su punto de sal.
Listo para servir. ¡De diez!



Observaciones:

Si usáis grelos de bote, los añadís de la misma manera que los frescos.
Podéis abrir las almejas al vapor y añadirlas a última hora al guiso.
He "tuneado" la receta del libro porque había algunos puntos que me chirriaban.