domingo, 25 de septiembre de 2016

Manzanas envueltas rellenas de chocolate

Aunque han bajado un poco las temperaturas por estos lares, no creáis que, en las horas centrales del día, se nota tanto. Dan ganas de estar tirada en la playa sin hacer otra cosa. Pero antes de eso, y bien temprano, ya me he dejado preparada la receta de hoy: unas manzanas envueltas en masa de empanadillas y rellenas de chocolate, sencillas, resultonas y que están buenísimas. Esta receta se la dedico a mi Tere (una de las patas informáticas de este blog) que ayer cumplió años -pero pocos, eh-. Un besazo y una manzana para ella.



Ingredientes:
(Una manzana por persona. Yo he cocinado 6)
  • 6 manzanas con el rabito
  • 1/ tableta de chocolate para postres
  • 50 gramos de mantequilla
  • 12 discos de masa para empanadillas
  • 4 cucharadas de azúcar
  • Un chorrito de coñac
  • Un limón
  • Una yema de huevo


Preparación:

Peláis las manzanas y las cocéis enteras en agua con dos cucharadas de azúcar y la corteza del limón unos 15 minutos.
Pasado el tiempo, las escurrís y las dejáis enfriar. Con mucho cuidado para que no se rompan, cuando estén frías, les cortáis la parte superior, les quitáis el corazón (con un decorazonador o con un cuchillo bien afilado) y las reserváis.
Fundís el chocolate en el microondas con la mantequilla y el coñac y con él rellenáis el hueco de las manzanas y las tapáis de nuevo.
Colocáis cada una de las manzanas en el centro de uno de los discos de masa y dobláis la pasta hacia arriba. Les colocáis otro disco en la parte superior haciendo un pequeño orificio para sacar el rabito. Presionáis las masa para que se adhiera bien a las manzanas y queden bien envueltas y las pincháis varias veces con un tenedor. Batís la yema con las otras dos cucharadas de azúcar y pintáis las manzanas.
Sólo queda que las metáis en el horno precalentado a 180 grados hasta que estén doradas. No pongo tiempo, tenéis que verles un bonito color dorado.











Observaciones:

Es otra forma diferente de comer manzanas asadas.

Podéis cambiar la masa de las empanadillas por hojaldre, pasta brick o filo. Y rellenarlas de frutos secos o miel o no rellenarlas.