domingo, 17 de febrero de 2019

Galletas de avena y coco

Tantas tardes "galleteando" y todavía no había puesto en el blog estas galletas de avena y coco que he cocinado varias veces en las últimas semanas. Son tan fáciles, que no tenéis excusa para no cocinar esta delicia. Os las van a quitar de las manos. 


Ingredientes:

  • 100 gramos de coco rallado
  • 120 gramos de mantequilla
  • 160 gramos de harina
  • 90 gramos de copos de avena
  • 100 gramos de azúcar 
  • 100 gramos de azúcar Demerara o moreno
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1/2 cucharadita de bicarbonato
  • 1/2 cucharadita de levadura
  • Una cucharadita de extracto de vainilla
  • Un huevo



Preparación:

El huevo y la mantequilla tienen que estar a temperatura ambiente.
Para hacer estas galletas no necesitáis ningún robot de cocina ni varillas eléctricas, pero si lo tenéis, podéis utilizarlos, evidentemente.
En un bol ponéis la mantequilla con las dos clases de azúcar y lo mezcláis hasta que se integre todo. Añadís la vainilla y el huevo, y seguís mezclando.
En otro bol, ponéis los ingredientes secos: el coco, la harina tamizada, la avena, el bicarbonato, la sal y la levadura, y los mezcláis.
Juntáis esta mezcla con la de la mantequilla y azúcar y hacéis una masa compacta que metéis en el frigorífico 30 minutos.
La sacáis, hacéis bolitas, que vais poniendo en una bandeja con papel vegetal, y las chafáis con una cuchara, con un trocito de papel vegetal o con lo que tengáis más a mano. Las metéis en el horno precalentado a 180 grados durante 15 minutos.
El tiempo depende del tamaño del que hagáis las galletas. Si son muy pequeñas, en 10 minutos estarán listas.
Las sacáis y directas a una rejilla. Las guardáis en una caja hermética para que se conserven bien, pero dudo de que os duren más de un día. Son irresistibles.


Observaciones:

También quedan espectaculares con unas pepitas de chocolate.

Son ideales para regalar. Triunfáis, seguro.

domingo, 10 de febrero de 2019

Tarta de espinacas y jamón serrano

Para este domingo de febrero he preparado una tarta sencilla que os puede servir para una cena, para llevar a casa de unos amigos y quedar de maravilla, para formar parte de un bufé de tartas saladas... Se me ocurren montones de ideas. Lleva espinacas, jamón serrano y queso tierno, y huele estupendamente. Otro forma de comer verduras. 


Ingredientes:

  • Para la masa:
  • 150 gramos de harina
  • 100 gramos de mantequilla
  • Una yema de huevo
  • Sal
  • Agua

Para el relleno:

  • 600 gramos de espinacas
  • 200 gramos de queso tierno rallado
  • 100 gramos de jamón serrano cortado a taquitos
  • 3 huevos
  • Sal y pimienta

Preparación:

Ponéis la harina sobre la encimera en forma de volcán y en el centro, la mantequilla troceada, la yema, la sal y tres cucharadas de agua tibia, y lo mezcláis bien, sin trabajar la masa demasiado. Hacéis con ella una bola y la dejáis reposar tapada en un bol unos 30 minutos antes de utilizarla.
La extendéis con un rodillo enharinado y forráis con ella el molde que hayáis elegido, previamente untado con mantequilla o con spray antiadherente. La pincháis con un tenedor, la metéis en el horno precalentado a 180 grados unos 15 minutos. La retiráis.
Colocáis en el fondo el jamón pasado por la sartén unos minutos sin aceite, solo para dorarlo un poco. En una olla con agua hirviendo cocéis las espinacas durante 10 minutos, las escurrís y las mezcláis con las tres yemas, el queso y las claras batidas a punto de nieve. Vertéis esta mezcla encima del jamón y volvéis a meter el molde en el horno hasta que la tarta se haya cuajado. En 15 minutos estará lista. Desmoldarla cuando pasen unos minutos.



Observaciones:

Si no os apetece hacer la masa, podéis comprarla ya preparada. 

lunes, 4 de febrero de 2019

La ensalada perfecta de Gipsy Chef

Este mes, las chicas de Cooking the Chef me lo han vuelto a poner dificilísimo porque tengo una lista inmensa de recetas del cocinero asturiano que han elegido para enero: Gipsy ChefLa infusión del buen rollo, el bocata de los bocatas, los mordiscos energéticos, el dulce árabe mejor tuneado, la chuleta de atún con ensalada, la mazorca de maíz... Al final, y como estamos en plena operación anti-lorzas, he elegido su ensalada perfecta, su preferida. Pero que conste que yo la he preparado en la cocina y no como él en un banco de un parque. ¡Si es que este chef no tiene igual!



Ingredientes
(Estas cantidades son para una ensalada individual)
  • Un puñado de brotes de lechugas
  • Las ramas de un bulbo de hinojo
  • Unos cuantos rabanitos
  • 1/2 manzana
  • Hojas de menta
Para el aliño:
  • Tres cucharadas de aceite
  • Una cucharada de vinagre
  • Una cucharada de miel
  • Una cucharada de mostaza
Preparación:

Si queréis hacerla  a la manera Gipsy Chef, metéis los ingredientes del aliño en un bote y los batís enérgicamente. En un bolsa de plástico metéis los brotes, las ramas troceadas del hinojo, los rabanitos cortados de manera "basta", la manzana a láminas y las hojas de menta y le añadís el aliño. Cerráis la bolsa y la movéis hasta que se mezcle todo. 
Según el cocinero, es una ensalada "dulce, crujiente y el toque de mostaza te hace boom en la boca".


Observaciones:

He utilizado un estupendo vinagre de Jerez de Le Cordon Blue y una maravillosa mostaza extra de Dijon, también de Le Cordon Blue.

En este enlace tenéis al cocinero preparando la ensalada y en este otro el resto de recetas "Gipsy Chef".

La fuente de cristal me la ha regalado mi amiga Puri. Muchas gracias!

domingo, 3 de febrero de 2019

Pollo a la naranja

Comparado con el Norte de España, frío no hace mucho, pero viento... tenemos que salir con piedras en los bolsillos si no queremos salir volando. ¡Vaya vendaval! Para este domingo he cocinado un pollo con naranja con una salsita para mojar mucho pan. Es sencillísimo y lo podéis dejar preparado el día anterior. Servido con un arroz salvaje salteado en un poco de aceite con ajos queda perfecto.


Ingredientes:
(para cinco personas)
  • Un pollo de unos dos kilos troceado
  • 4 naranjas
  • 2 cucharadas de concentrado de tomate
  • 200 gramos de vino tinto
  • Una cucharada de harina
  • 50 gramos de coñac
  • Aceite
  • Sal y pimienta
  • Una hoja de laurel
Preparación:

En una cazuela con unas siete cucharadas de aceite doráis los trozos de pollo salpimentados. Cuando estén dorados, les añadís el coñac, los dejáis cocer unos minutos y los sacáis a una fuente. En la grasa de la cazuela rehogáis la harina, agregáis el vino, 200 gramos de zumo de naranja, el concentrado de tomate y una hoja de laurel. Dais unas vueltas y metéis los trozos de pollo. Lo dejáis a fuego lento hasta que el pollo esté tierno.
Mientras se cocina, cortáis la corteza de una de las naranjas en tiras muy finas, las blanqueáis hirviéndolas cinco minutos en un cazo con agua y las incorporáis al guiso escurridas.
 

Observaciones:

Podéis servirlo con patatas fritas en vez de con el arroz y, sobre todo, tened preparada una buena barra de pan.


domingo, 27 de enero de 2019

Suflé de queso y cerveza

Vuelvo a la carga, después de varios domingos en los que he hecho novillos, con una receta ligera, suave y con un sabor exquisito. Se trata de un suflé de queso y cerveza que solo por su aspecto ya os va a apetecer cocinarlo. Es tan ligero, que se deshace en la boca.


Ingredientes:
  • 100 gramos de queso Grüyere rallado
  • 100 gramos de mantequilla
  • 100 gramos de cerveza
  • 5 huevos
  • Una cucharada de harina
  • Sal y pimienta
Preparación:

A primera vista, puede parecer complicado cocinar un suflé, pero no lo es. En un cazo, derretís la mantequilla y le añadís la cerveza y una pizca de sal. Añadís la cucharada de harina y lo dejáis cocer a fuego bajo unos diez minutos, removiendo de vez en cuando. Pasados los minutos, incorporáis el queso, un poco más de sal y la pimienta, y removéis de nuevo hasta que quede bien mezclado.
Apartáis el cazo del fuego, le agregáis las yemas y las claras batidas a punto de nieve firmes, pero no excesivamente.
Llenáis con esta mezcla un molde de suflé –tienen las paredes altas y así facilitan que suba la masa– o en moldes individuales que previamente habréis untado con mantequilla y lo metéis 10 minutos en el horno precalentado a 200 grados y otros 15 a 180 grados. Es conveniente que le pongáis a la bandeja del horno un poco de agua para que el suflé quede más jugoso.
No lo saquéis enseguida. Apagáis el horno y los dejáis dentro unos cinco minutos para que repose.

Observaciones:

No podéis abrir el horno mientras se cuece el suflé.
Lo tenéis que servir inmediatamente, porque baja en un abrir y cerrar de ojos como le ha pasado al mío mientras he preparado la máquina de fotos. 

sábado, 5 de enero de 2019

Oreo Nutella cheescake de Donal Skehan

Cuando las recetas del reto Cooking the Chef estén navegando por la red, ya habremos estrenado el año 2019. No sé a vosotros, pero a mí este año se me ha pasado más rápido que los anteriores. Los años vuelan. Igual que los meses con el reto. Esta vez dedicado al joven irlandés Donal SkehanHe elegido su pastel de queso, Nutella y Oreo porque le encanta a mis hijos.


Ingredientes:
  • 300 gramos de galletas Oreo
  • 100 gramos de mantequilla derretida
  • 400 gramos de queso crema
  • 2 huevos grandes
  • 100 gramos de azúcar glas
  • 75 gramos de nata
  • 4 cucharadas colmadas de Nutella
Preparación:

Skehan utiliza un molde de 18 x 28 x 5 cm de alto.
Lo primero que tenéis que hacer es triturar las galletas Oreo y mezclarlas con la mantequilla derretida. Esta mezcla la ponéis en el fondo del molde, que habréis forrado con papel vegetal, y lo metéis en el horno precalentado unos 15 minutos a 180 grados. Lo sacáis y reserváis.
En un robot de cocina o en un bol con unas varillas eléctricas, mezcláis el queso crema, con el azúcar, los huevos y la nata. De esta masa, apartáis medio vaso que vais a mezclar con las cucharadas de Nutella.
Ahora, ponéis en el molde la mezcla de queso crema y encima la de Nutella, y con un tenedor o una brocheta, hacéis unos dibujos. Lo metéis en el horno 35 minutos. Lo sacáis y lo dejáis enfriar.


Observaciones:

Está tan buenísimo que lo vais a hacer más de una y de dos veces, y además sencillísimo. En este enlace está el resto de recetas con el sello Skehan.

La botella de cristal con lucecitas es un regalo de mi hija Leticia que sabe lo que me gustan los adornos navideños.

domingo, 16 de diciembre de 2018

Pasteles de gloria

Cuando tu paladar se acostumbra a los dulces navideños caseros, ya no hay vuelta atrás. Este año he empezado por cordiales de almendra y cabello de ángel y por estos pasteles de gloria rellenos de crema de yema. Son tan sencillos de preparar y tan diferentes a los industriales que, una vez que los pruebas, nos los cambias por nada del mundo. 
La Navidad se acerca a pasos agigantados...


Ingredientes:
(para 30 piezas)
  • 500 gramos de almendra molida 
  • 500 gramos de azúcar glas
  • La ralladura de un limón
  • 4 claras de huevo
Crema de yema.
  • 6 yemas de huevo
  • 150 gramos de azúcar


Preparación:

Siempre que he hecho pasteles de gloria los he rellenado de crema de boniato, pero el otro día vi los de Lidia de la O en su blog Atrapada en mi cocina rellenos de crema de yema y he variado de relleno. He seguido su receta, pero doblando las cantidades. Por cierto, me han encantado.
En un bol ponéis la almendra molida, el azúcar y la ralladura de limón y lo mezcláis. Añadís las claras y, con las manos, seguís amasando hasta conseguir una masa compacta. Hacéis una bola, la envolvéis en papel film y la guardáis en el frigorífico un par de horas. Seguidamente, en un cuenco que podáis poner al baño María, mezcláis las yemas con el azúcar y con unas varillas removéis hasta que espese. Por lo menos unos diez minutos. Apartáis del fuego y dejáis que se enfríe.
Sacáis la masa del frigo, hacéis bolas con ella, les hacéis un agujero en el centro con el dedo pulgar, le metéis una cucharadita de yema y las cerráis con la misma masa.
Las vais poniendo en una bandeja forrada con papel vegetal y las metéis en el horno precalentado a 200 grados unos tres o cuatro minutos. 
Las sacáis del horno y cuando se enfríen las espolvoreáis con azúcar glas. 

Observaciones:

La bandeja de Villeroy & Boch me la ha regalado mi suegra. Es de la nueva colección y es un capricho. ¡Gracias, Lucía!




miércoles, 5 de diciembre de 2018

Ensalada campera de bonito y legumbres de Pepe Rodríguez

Por fin. Qué ganas tenía de volver a participar en el reto Cooking the Chef con el televisivo chef Pepe Rodríguez a la cabeza. Como tengo poco tiempo, he escogido una receta que, a pesar de ser una ensalada, tiene mucho fundamento y está espectacular. He cambiado el bonito fresco por bonito en salazón, tan típico de mi tierra, y ha quedado redonda.



Ingredientes:
(para cuatro personas)

  • Una bolsa pequeña de lechugas variadas 
  • Un bote de garbanzos cocidos de 250 gramos
  • Un bote de habichuelas blancas de 250 gramos
  • Un trozo de bonito en salazón
  • Un puñado de cebollitas en vinagre
  • 250 gramos de patatas
  • Aceite
  • Vinagre
  • Sal



Preparación:

Además de por el sabor, esta ensalada destaca por la forma de presentación que hace el cocinero con las patatas.
Con un sacabolas y un descorazonador de manzanas, hacéis bolas y tubos con las patatas, los ponéis a cocer en agua hirviendo con sal hasta que estén cocidos. Los escurrís y los regáis con un chorro de aceite de oliva para que nos se oscurezcan. Los reserváis.
Si usáis como yo bonito en salazón solo tenéis que cortar en medallones la parte del centro, que no lleva ninguna espina. No obstante lo comprobáis.
Si os apetece probar la ensalada con bonito fresco, en un plato ponéis una cama de sal, encima el pescado y lo cubrís con más sal. Lo dejáis 25 minutos para que cure.
Mientras, en un bol mezcláis los garbanzos y las habichuelas escurridos y enjuagados, los regáis con un buen chorro de aceite y otro de vinagre y los dejáis que maceren un rato.
Limpiáis el bonito de sal y lo cortáis en tacos.
Para emplatar esta ensalada, en la fuente en la que vayáis a servirla ponéis las bolas y tubos de patata, el bonito, las legumbres y, por último, las cebollitas y unas hojas de la mezcla de lechugas. La terminamos con un poco de sal.

Observaciones:

Según el cocinero illescano, esta es una de sus ensaladas preferidas. Y desde ahora, de las mías.

Aquí el enlace con las demás recetas de Pepe Rodríguez.

domingo, 25 de noviembre de 2018

Ensalada de jamón, pera, moras y nueces

Después de tres recetas seguidas "muy dulces", tocaba una ensalada, pero un poco especial. Que se note que es el último domingo de noviembre, que tenemos la Navidad llamando a la puerta y que debemos prepararnos para las calorías que se nos vienen encima. 


Ingredientes:
(para cuatro personas)
  • Una bolsa de varias lechugas
  • Un puñado de moras
  • Una pera
  • Un puñado de granos de granada
  • Unas lonchas de jamón de serrano finas
  • Un puñado de nueces
  • Aceite de oliva
  • Vinagre balsámico
  • Sal y pimienta

Preparación:

Laváis las lechugas y las escurrís hasta que estén bien secas. Las ponéis en el fondo de las fuente en la que vayáis a servir la ensalada; encima, las moras, la pera con la piel, lavada y cortada a trozos, los granos de granada, las lonchas de jamón enrolladas y las nueces.
Para hacer el aliño, batís en un bol con un tenedor o unas varillas el aceite, el vinagre, la sal y una pizca de pimienta negra. Se lo ponéis a la ensalada cuando vayáis a servirla.


Observaciones:

Esta ensalada omnívora es, con una variación mía, de Daviz Bez. El cocinero inglés propone una alternativa crudívora sustituyendo el jamón por más peras.

domingo, 18 de noviembre de 2018

Trufas de chocolate blanco y coco

En varias ocasiones os he comentado la afición de Jacobo, mi hijo pequeño, a la cocina, de las veces que me ayuda, de la sensibilidad que tiene para los olores y los sabores, y que tiene un dilema entre estudiar Veterinaria–es un amante de todos los animales– o el grado de Gastronomía. Tiene todavía cinco años por delante para pensárselo. Y todo lo anterior os lo explico porque la receta de hoy la ha cocinado él. Es una actividad del colegio y está feliz con el resultado. Ahora bien, entre rebozado y rebozado, alguna trufa ha ido a parar a su estómago.


Ingredientes:

  • 250 gramos de chocolate blanco para fundir
  • 50 gramos de coco rallado y otros 50 más para rebozar las trufas
  • 50 gramos de nata
  • 50 gramos de leche condensada
  • 25 gramos de mantequilla
  • Una cucharada de extracto de vainilla

Preparación:

Calentáis el chocolate con la mantequilla en el microondas, en tandas de 20 segundos para evitar que se queme. Cuando se fundan ambos ingredientes, les añadís el coco, la nata y la leche condensada y los mezcláis muy bien con una espátula.
Metéis un par de horas la mezcla en el frigorífico para que coja consistencia. Pasado el tiempo, la sacáis y vais cogiendo porciones con una cuchara pequeña. Les dais forma de bola con las palmas de las manos y las rebozáis en el coco rallado.




Observaciones:

Con estas cantidades han salido 19 trufas.
Se pueden congelar.
Cuando terminéis de hacerlas, y hasta la hora de comerlas, tienen que estar en el frigorífico. Les sienta muy mal el calor.




domingo, 11 de noviembre de 2018

Tarta de queso al horno

Esta tarta de queso al horno es la que más he hecho en mi vida junto a la de galletas y chocolate. Es la famosísima tarta del restaurante La Viña de San Sebastián que está entre las diez mejores tartas de queso de España. Después de haber probado varias recetas con distintas cantidades de la original –que es enorme–, me quedo con la de Mercado CalabajíoQueda perfecta y además, es facilísima y está buenisííííííísima. ¡Tenéis que probarla!



Ingredientes:
(Para unas ocho raciones)

  • 500 gramos de queso crema
  • 400 gramos de nata para montar
  • 200 gramos de azúcar
  • 4 huevos tamaño L
  • 20 gramos de harina de trigo


Preparación:

Los ingredientes tienen que estar a temperatura ambiente, por lo menos una hora antes de que empecéis a preparar la tarta.
Podéis utilizar el robot de cocina que tengáis o una batidora de varillas. Si lo vais a hacer con ésta última, en un bol grande batís los huevos con el azúcar, añadís el queso y seguís batiendo hasta que se integre bien. Ahora incorporáis la nata, que no tiene que estar montada, y la mezcláis. Ya sólo queda que añadáis la harina tamizada.
El molde que vayáis a utilizar, lo forráis con un papel vegetal mojado y bien escurrido, y vertéis la mezcla.
El horno tiene que estar precalentado a 200 grados con calor arriba y abajo. Lo tenéis a esa temperatura 15 minutos. Cuando pase el cuarto de hora, bajáis la temperatura a 180 grados y lo dejáis otros 35 minutos. Por último, 10 minutos más a la misma temperatura, pero sólo con aire para que se dore.
Como avisa Carlos en su blog, aunque sube mucho, luego baja y se agrieta, pero es lo habitual.
Lo dejáis enfriar antes de meterlo en el frigorífico.



Observaciones:

He utilizado un molde de 20 cm

Dice Carlos que aguanta perfectamente una semana en el frigorífico bien tapada para que no absorba olores. Y leo esto y me entra la risa porque en mi casa cae el mismo día. No hay manera de que quede un trocito para el día siguiente.

domingo, 28 de octubre de 2018

Babà napolitano al ron Santaren

Buscando una receta para utilizar el inigualable ron SANTAREN de mi prima Elisa Carrascosa y su socio Jose Mateo, creo que un babà au rhum es la ideal para sacar lo mejor de esta bebida espirituosa y de este dulce, estrella de la pastelería Francesa y que los napolitanos bordan como si fuese suyo.
Es un pastel jugoso que se puede convertir en un vicio si encima está bañado con este ron añejo especiado envejecido 12 años. Os invito a que lo hagáis o si no, a que probéis SANTAREN, que lo podéis comprar, por ejemplo, en las tiendas Gourmet de El Corte Inglés. 



Ingredientes:
  • 220 gramos de harina de fuerza
  • 12 gramos de levadura fresca
  • 3 huevos XL 
  • 70 gramos de mantequilla
  • 30 gramos de azúcar
  • 4 gramos de sal
  • Harina y mantequilla para los moldes
Para el almíbar:
  • 1 litro y 1/2  de agua mineral de botella
  • 600 gramos de azúcar
  • Una copa de ron añejo
Preparación:

He seguido la receta al pie de la letra de uno de mis pasteleros preferidos: Ettore Cioccia, alma mater de Bavette.
Para empezar a preparar el babá al ron, hay que tener en cuenta estas recomendaciones:
La mantequilla debe de estar muy blanda, o sea, que hay que dejarla a temperatura ambiente por lo menos dos o tres o horas, al igual que los huevos. Y la masa no se debe trabajar más de 20 minutos.
Yo he utilizado la Kitchen Aid para preparar los babás.
Colocáis la harina en el recipiente del robot de cocina, añadís la sal y un poco de los huevos batidos. Colocáis el gancho de amasar y amasáis a velocidad baja. Cuando el huevo se haya integrado, añadís otro poco más, aumentáis la velocidad y seguís mezclando. Cuando se haya incorporado, añadís otro poco más. Reserváis lo que queda de los huevos batidos e incorporáis la levadura fresca desmenuzada, no hace falta que la disolváis en agua. 
La masa tiene ahora un aspecto arenoso, pero es normal.
Una vez incorporada la levadura, a velocidad media, incorporáis el resto de los huevos, poco a poco, y veréis que la masa va adquiriendo una textura un poco más homogénea. Agregáis el azúcar y dejáis que se incorpore a la masa. Seguidamente empezáis a incorporar la mantequilla en trozos pequeños, también poco a poco.
Cuando veáis que la masa está lisa y se empieza a separar ligeramente del bol, es que está lista. Tiene que quedar una masa muy elástica y un poco pegajosa pero, cuando la estiréis con los dedos, no debe romperse. Según Ettore, "eso quiere decir que está perfecta".



Para hacer los babás, podéis utilizar flaneras metálicas o algún molde que tengáis tipo savarín individual (los que llevan un agujero en el centro).
Tenéis que engrasar los moldes que vayáis a utilizar con mantequilla y espolvorearlos con un poco de harina. Si utilizáis moldes de silicona, no hace falta que los engraséis.
Rellenáis solo un tercio del molde, ya que dos tercios subirán durante el levado y la otra parte crecerá al hornear. Para que os sea fácil rellenarlos, lo mejor es que os engraséis los dedos con un poco de aceite de oliva y que vayáis tomando pequeñas porciones de la masa. 
Si usáis moldes tipo savarín, tenéis que darle forma con las manos para que al levar queden bien.
Tenéis que dejarlos reposar como mínimo dos horas. Una vez hayan doblado su volumen, los metéis en el horno precalentado a 180 grados.
El tiempo dependerá del molde: si son pequeños tipo flanera, en unos 8 o 10 minutos estarán listos. Para un molde más grande, unos 15 minutos.
Una vez horneados, los sacáis del horno, los desmoldáis y los dejáis enfriar sobre una rejilla.

Almíbar:

Para preparar el almíbar necesitáis una olla grande. Ponéis el agua y el azúcar y la lleváis al fuego. Cuando rompa a hervir, la retiráis del fuego, pasáis el jarabe a la bol grande y añadís el ron y dejáis que se enfríe entre 40 y 45 grados. Sería necesario que tuvieseis un termómetro de cocina.
Ettore explica que aunque os parezca mucha cantidad de agua, no lo es porque los babás absorben mucho líquido y que, además, es conveniente guardar un poco de almíbar para ir mojando un poco los babás en el momento de comerlos para que estén bien empapados.
Cuando el almíbar esté a la temperatura indicada, sumergís los babás de tres en tres o más, dependiendo de la capacidad del bol y con la ayuda de una espumadera los empujáis hacia bajo para que se empapen bien, no se trata de mojarlos y sacarlos enseguida, deben estar cerca de un minuto. Los babás napolitanos, si están bien hechos, no se rompen y son como una esponja, los podéis estrujar para escurrirlos, y vuelen a su posición.
Una vez bañados, los vais poniendo sobre una rejilla con una bandeja debajo para que vayan escurriendo.



Observaciones:

Acerca de la cantidad de ron, el pastelero especifica que depende del gusto de cada uno.
Los podéis acompañar de nata o frutos rojos, pero así solos están de muerte.


domingo, 14 de octubre de 2018

Pulpo al horno

Después de este gran parón recetil, vuelvo con una receta de mi madre que no falta en nuestras fiestas familiares y que triunfa siempre: pulpo al horno. Es tan sencilla que no tenéis ninguna excusa para no prepararla. En todo caso el precio de este molusco está por las nubes, por lo que podéis cocinarlo en alguna fecha especial. Este de aquí abajo está dedicado a Ana, Juana, Flori e Isabel.


Ingredientes:
  • Un pulpo, en esta ocasión pesaba 3 kilos
  • 2 kilos de patatas
  • 1 kilo de cebollas
  • 5 o 6 hojas de laurel
  • Un puñado de pimienta negra en grano
  • Un litro de cerveza


Preparación:

El pulpo tiene que estar congelado entre 48 y 72 horas horas para que se le rompan las fibras musculares y quede más blanco al cocinarlo. Con la congelación, ya no hace falta darle una "paliza".
Lo descongeláis la noche anterior.
Cubrís el fondo de una bandeja para horno con las patatas cortadas con 1 cm de grosor, las cebollas del mismo grosor, un poco de sal, las bolas de pimienta y las hojas de laurel. Y ahora, laváis el pulpo, se lo ponéis encima y le vertéis la cerveza. Directo al horno, sin precalentar, a 200 grados, casi dos horas. A mitad de cocción tenéis que darle la vuelta al pulpo y, si veis que el pulpo se empieza a dorar, bajáis la temperatura a 180 grados. Pero, ojo, que cada horno es un mundo, por lo que podéis comprobar que está listo pinchando una de las patas. 


Observaciones:

Con este pulpo, y teniendo en cuenta que "encoge", hay para 7 u 8 raciones.
Las cantidades de las patatas y de las cebollas dependen del peso del pulpo. Pero tened en cuenta que las patatas están deliciosas y nunca sobran.
Y aquí abajo el pulpo terminado, en una foto hecha con un teléfono móvil. Pero este es de otro día porque el de hoy está en el horno todavía.


domingo, 9 de septiembre de 2018

Mermelada de higos

Me despedí en julio con una mermelada de melocotones y regreso, varias semanas después, con una mermelada de higos espectacular. Ventajas de tener una higuera y de cuidarla con mimo para que la cosecha sea estupenda. Y así ha sido. El único inconveniente es que a los pajaritos también les gustan mucho los higos y, si me descuido, no los pruebo. Hacer mermelada es de lo más fácil del mundo y el resultado, os lo aseguro, merece la pena. 


Ingredientes:
(Para cuatro botes de 250 gramos)
  • Un kilo de higos
  • 350 gramos de azúcar
  • Un chorrito de zumo de limón

Preparación:

Peláis los higos y los ponéis en una olla grande, preferiblemente con el fondo grueso, para evitar que se pegue, con el azúcar y el zumo de limón y lo lleváis al punto de ebullición. Una vez que lo alcance, bajáis la temperatura a fuego medio y lo dejáis cocer, en el caso de esta mermelada, entre 30 y 40 minutos, removiendo con una cuchara de madera de vez en cuando.
Transcurrido el tiempo tenéis dos opciones, dependiendo de cómo os guste. Si os gusta con tropezones, la dejáis tal cual. Si no, metéis la batidora en la olla y la trituráis. Si se queda muy líquida, la dejáis otros 5 o 6 minutos en el fuego.



Con la mermelada aún caliente y con mucho cuidado para no quemaros, llenáis los botes, los ponéis boca abajo y ya está lista para lo que os apetezca.

Observaciones:

He usado menos azúcar de la habitual, porque los higos eran muy dulces. 



Unas tostadas con esta mermelada y un foie de oca son un escándalo.

domingo, 29 de julio de 2018

Mermelada casera de melocotón

Hacer mermelada en casa no puede ser más sencillo y el resultado no puede ser más satisfactorio. Las mermeladas caseras no tienen nada que ver con las industriales, por mucho que se empeñen. He preparado una mermelada de melocotones recién cogidos por la tía Josefa. Eran pequeños, pero muy dulces, por lo que he utilizado menos azúcar de la proporción habitual. 



Ingredientes:

  • Un kilo de melocotones
  • 400 gramos de azúcar moreno
  • El zumo de medio limón

Preparación:

Laváis los melocotones, los peláis y los partís en trozos. En una olla grande, preferiblemente con el fondo grueso para evitar que se pegue, ponéis los melocotones, el azúcar y el zumo de limón y lo lleváis al punto de ebullición. Una vez que lo alcance, bajáis la temperatura a fuego medio y lo dejáis cocer entre 40 y 50 minutos, removiendo con una cuchara de madera de vez en cuando.
Transcurrido el tiempo, tenéis dos opciones, dependiendo de cómo os guste. Si os gusta con tropezones, la dejáis tal cual. Si no, metéis la batidora en la olla y la trituráis.
Si se os queda muy líquida, la dejáis otros 5 o 6 minutos al fuego.



Observaciones:

Podéis cambiar el azúcar moreno por azúcar blanquilla o ponerle 250 gramos de fructosa, si tenéis en el familia algún diabético. 

Para cuando sea la temporada de fresas, aquí os dejo la receta de la mermelada. Y os explico cómo envasarla para que os dure.


domingo, 15 de julio de 2018

Jibia con fideos

Mis amigos Elena y José Ramón me han mandado desde Noja un libro editado por el Ayuntamiento de esta maravillosa villa costera de Cantabria dedicado a la jibia. Decenas de recetas con jibia, sepia, choco o cachón –como se le conoce por allí– todas con una pinta deliciosa. Para la primera, he escogido una que, además de este molusco, lleva fideos y guisantes.


Ingredientes:
(para 4 personas)

  • Una jibia de 500 gramos
  • 400 gramos de fideos del nº4
  • 2 litros de fumet de pescado
  • Una cebolla
  • Un diente de ajo
  • 200 gramos de tomate natural triturado
  • Una cucharada de pimentón
  • Perejil
  • Unas hebras de azafrán
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Una lata pequeña de guisantes

Preparación:

Limpiáis la jibia y la troceáis. En una cazuela, con cuatro cucharadas de aceite de oliva, la rehogáis y, cuando esté rehogada, le añadís la cebolla picada y el ajo, bajáis el fuego al mínimo y la dejáis cociendo hasta que esté tierna.
Cuando esté lista, le añadís los fideos –los rehogáis hasta que estén transparentes– el tomate, el perejil picado, las hebras de azafrán, el pimentón y lo cubrís con el caldo de pescado. Rectificáis el punto de sal. 
Contáis 13 minutos desde que empieza a hervir. Casi al final, incorporáis los guisantes escurridos.
Un plato sabrosísimo y facilísimo de cocinar.



Observaciones:

Podéis utilizar agua, si no tenéis caldo de pescado

Esta receta es de la chef Ana Queiruga, del restaurante Mijedo en el Paseo del Brusco, 35 en Noja.