domingo, 25 de octubre de 2020

Tarta de alcachofas

Último domingo de octubre, con una hora más en el cuerpo y con una idea de tarta salada que es un apaño, si os gustan las alcachofas y si tenéis pocas ganas de cocinar, porque se prepara en un suspiro. En Cartagena siguen haciendo días de otoño que parecen de primavera; por eso aprovechamos para comer al aire libre.

Ingredientes:

  • Una lámina de hojaldre
  • Un bote de corazones de alcachofa
  • 3 huevos
  • 200 gramos de nata
  • 100 gramos de queso grüyere rallado
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta

Preparación:

Desenrolláis la lámina de hojaldre y forráis con ella el molde de tarta que vayáis a usar. Pincháis el fondo con un tenedor, la cubrís con legumbres para que no se baje la masa de las paredes –yo utilizo garbanzos–, y la metéis en el horno, precalentado a 180 grados, unos 10 minutos. Pasado este tiempo, sacáis el molde, le quitáis las legumbres y lo volvéis a meter en el horno otros 5 minutos. Lo sacáis y lo reserváis.

Escurrís las alcachofas hasta que estén completamente secas y les dais unas vueltas en la sartén con un poco de aceite. Las sacáis a un plato con papel absorbente.

En un cuenco batís los huevos, les añadís la nata y el queso rallado y lo sazonáis con sal y pimienta. Agregáis las alcachofas y vertéis la mezcla en el molde. Cocéis la tarta hasta que esté cuajada. Unos 30 minutos.

Observaciones:

Le podéis añadir a la tarta unas anchoas cuando queden unos cinco minutos para que se termine de cocinar.

El molde para esta tarta es de 24 cm.

La bandeja de cristal me la ha regalado mi queridísima vasca Elena. Muchas gracias.



domingo, 18 de octubre de 2020

Ensalada de pasta, jamón y langostinos

Por estos lares mediterráneos todavía sigue haciendo un tiempo excelente para comer al aire libre y eso es lo que vamos a hacer precisamente hoy. He preparado esta ensalada de pasta con jamón y langostinos, de primero, y luego un pescado a la brasa. Tenemos que aprovechar todas las horas de sol, que enseguida nos cambian la hora y a las cinco y media ya es de noche.

Ingredientes:

(Para cuatro personas)

  • 200 gramos de pasta para ensalada. He usado tulipanes de tomate y espinacas de Gallo
  • Un bote pequeño de maíz
  • 100 gramos de jamón serrano
  • 200 gramos de langostinos cocidos
  • 2 endibias
  • Una lechuga hoja de roble
  • 6 palitos de cangrejo
  • Aceite de oliva
  • Vinagre
  • 100 gramos de mayonesa
  • Sal

Preparación:

Cocéis la pasta como indica el paquete, la escurrís y la reserváis. En la fuente de servir, ponéis las hojas de lechuga de roble lavadas, escurridas o centrifugadas, y las hojas de las endibias limpias, una por una, y secas. En un bol, mezcláis el maíz, los palitos de cangrejo picados, los langostinos, el jamón serrano cortado en trocitos pequeños y la pasta, y esta mezcla la ponéis en el centro de la fuente. Para el aliño, mezcláis la mayonesa con el aceite, el vinagre y la sal y se lo vertéis por encima.

Observaciones:

Podéis cambiar los langostinos cocidos por frescos. Los salteáis en una sartén a fuego fuerte antes de servir la ensalada y se los añadís a última hora.


lunes, 5 de octubre de 2020

Las albóndigas de Asurbanipal (s.IX a. de C.)

Hoy es un día especial: vuelve el reto Cooking the Chef, que a mí, personalmente, me ha enseñado muchísimo de este intenso mundo de la cocina y sus cocineros. En esta ocasión, las jefas de CTC han decidido, en lugar de chefs, iniciar un viaje por el mundo de la gastronomia desde sus inicios y hasta la Edad Media. Y estoy encantada con la idea.
Desde el principio lo tuve claro. Me iba directa a Mesopotamia de la mano de Ángeles Díaz Simón y su maravilloso libro "Recetas con historia".
Relata la escritora que "no es hasta el segundo milenio a. de C. cuando tenemos recetas propiamente dichas. Hace aproximadamente 4.000 años alguien escribió en unas tablillas de arcilla, que después cocieron cuidadosamente, las primeras recetas de cocina". En la antigua Mesopotamia "controlaban desde hacía mucho tiempo la técnica de manipulación de los cereales y conseguían finas harinas que mezclaban con leche, aceite, semillas, especias y fruta elaborando así cerca de 220 tipos de diferentes panes, dependiendo de los amasados, las cocciones, las formas y los aditivos." Por lo tanto, esto demuestra que estaba ya todo inventado pero, por desgracia, no quedó por escrito.
La receta que sí dejaron es la que he elegido, que explica cómo se hacían las albóndigas de Asurbanipal, el último gran rey de Asiria, famoso por ser uno de los pocos reyes de la antigüedad que sabía leer y escribir.
Como era de esperar, la receta no lleva cantidades, así que la he adaptado para 4 personas.



Ingredientes:
  • 750 gramos de carne picada
  • Cilantro
  • Perejil
  • Menta 
  • 2 cebollas tiernas
  • Pimienta negra
  • Pimienta blanca
  • Sal
  • Un huevo
  • Un poco de pan remojado (yo lo he remojado en leche). He usado dos rebanadas medianas.
  • Harina
  • Unas pasas sin semillas
  • Aceite para freír las albóndigas
  • 200 gramos de nueces
  • 200 gramos de leche
  • 100 gramos de nata
  • Una granada

Preparación:

En la receta no se especifica el tipo de carne, por lo que lo dejo a vuestra elección. Yo he usado ternera.
Mezcláis la carne con un ramillete de cilantro, perejil y menta picados, una cebolla, también picada muy finamente, pimienta, sal, el huevo batido y el pan remojado en leche y lo amasáis hasta que esté todo integrado. Hacéis bolas del tamaño de una nuez, les introducís unas pasas sin semillas, las pasáis por harina, las freís en aceite de oliva y las vais dejando en un plato con papel absorbente. No sé yo cómo se las apañarían en la antigua Mesopotamia sin ese papel. 
La receta solo indica que una vez fritas "se cuezan las albóndigas en una salsa de nueces picadas y zumo de granada", por lo que he tirado de mi recetario para hacer una ligera salsa de nueces:
Sofreís la otra cebolla picada, le añadís las nueces, la leche, la nata, un poco de sal, un poco de pimienta blanca, lo cocéis unos 10 minutos y lo batís con una batidora hasta conseguir una salsa. Partís una granada por la mitad, la escurrís con un exprimidor como si fuese una naranja y le añadís este zumo a la salsa. Lo removéis y se lo vertéis a las albóndigas que habréis puesto en una fuente.
La autora del libro recuerda que, aunque pueda parecer extraña la mezcla, en el Norte de Europa las albóndigas se acompañan con una salsa dulce de grosellas rojas con un resultado parecido.



Observaciones:

Si tenéis ocasión de conseguir este libro, hacedlo. Es una delicia leerlo, además de interesante, entretenido y lleno de fabulosas recetas con miles de años de historia pero de plena actualidad.
En este enlace están todas las recetas del nuevo reto de CTC.



domingo, 4 de octubre de 2020

Bizcocho de zanahorias y coco

Comienza el mes de octubre, ha bajado un poco la temperatura, sopla un fuerte viento hoy en Cartagena y para alegrar este primer domingo otoñal he cocinado este bizcocho de zanahorias y coco a petición de mi hijo pequeño, al que le apetecía mucho. Espero que os guste tanto como a él. 


Ingredientes:

  • 400 gramos de zanahorias
  • 100 gramos de coco rallado
  • 200 gramos de azúcar
  • 3 huevos
  • 100 gramos de mantequilla
  • 100 gramos de nata
  • 250 gramos de harina de repostería
  • Un sobre de lavadura en polvo
  • Una pizca de sal

Preparación:

Para cocinar este bizcocho, lo primero que tenéis que hacer es rallar las zanahorias. En un cuenco, batís los huevos con el azúcar y, cuando estén bien batidos, les añadís las zanahorias ralladas, la mantequilla a temperatura ambiente y la nata, y seguís mezclando con unas varillas. Ahora le toca el turno al coco y a la harina tamizada con la levadura y la sal. Cuando los ingredientes estén bien integrados, los vertéis en un molde engrasado con mantequilla o spray antiadherente. Lo metéis en el horno precalentado a 180 grados y lo dejáis unos 30 minutos. Comprobáis que el bizcocho está listo clavándole una brocheta o palillo y si sale limpio, es que lo está. Os recuerdo que cuando saquéis el molde del horno debéis dejar el bizcocho otros 10 minutos dentro de éste y luego sacarlo a una rejilla hasta que se enfríe.

Observaciones:

El coco podéis comprarlo rallado o fresco y rallarlo vosotros.


domingo, 27 de septiembre de 2020

Espaguetis con gambas y espinacas

Despedimos el mes de septiembre con calor en el este de España y con una sencilla receta de pasta para estar poco tiempo en la cocina y disfrutar del último domingo del mes.

Ingredientes para 4 personas:

  • 400 gramos de espaguetis
  • 600 gramos de espinacas
  • 300 gramos de gambas peladas
  • 2 dientes de ajo
  • Una guindilla
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación:

En una sartén grande con cuatro cucharadas de aceite de oliva, rehogáis los ajos en láminas, la guindilla y las gambas. Mientras, cocéis los espaguetis con un puñado de sal, los escurrís y los reserváis. En ese mismo agua cocéis las espinacas unos ocho minutos, las escurrís y las añadís a la sartén con las gambas. Las salteáis, añadís los espaguetis, dais unas vueltas, probáis de sal y listo para servir.

Observaciones:

Si os gustan más picantes, abrís la guindilla por la mitad o ponéis dos.



domingo, 20 de septiembre de 2020

Ensalada de queso azul, sandía e hinojo

De vuelta con las ensaladas, hoy he preparado una que lleva, entre otros ingredientes, sandía. En casa nos encantan las ensaladas y si miráis en el índice del blog veréis que hay unas cuantas. Todo es cuestión de echarle imaginación para que no resulten aburridas. En Cartagena seguimos teniendo un tiempo estupendo que invita a seguir comiendo al aire libre y a disfrutar de la playa o del campo.


Ingredientes:

  • 100 gramos de rúcula
  • 100 gramos de berros
  • 200 gramos de sandía sin pepitas
  • Un bulbo de hinojo
  • Un puñado de granos de granada
  • 50 gramos de queso azul danés
  • Un puñado de pipas de calabaza
  • Eneldo fresco
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Zumo de limón
  • Sal
  • Pimienta
Preparación:

Laváis y escurrís la rúcula y los berros y los ponéis en el fondo de la fuente en la que vayáis a servir la ensalada y, por este orden, los demás ingredientes:
la sandía troceada, el hinojo cortado en tiras finas, los granos de granada, el queso azul danés troceado, las pipas de calabaza y unas ramitas de eneldo.
Para el aliño, batís cinco cucharadas de aceite de oliva con el zumo de medio limón y una pizca de sal y pimienta.


Observaciones
:

El aliño lo ponéis siempre cuando sirváis la ensalada.
Si no encontráis eneldo fresco, usáis eneldo seco.
Podéis sustituir el queso azul por queso feta, por ejemplo.

domingo, 13 de septiembre de 2020

Galletas de queso y orégano

En Cartagena sigue haciendo una temperatura estupenda para organizar aperitivos y comidas al aire libre. Para picar, acompañadas de una cerveza bien fría, os traigo una idea sencilla en forma de galletas con queso Emmental y orégano, que se preparan en unos 20 minutos y que, además, huelen de maravilla.


Ingredientes:
(para 60 galletas. Son pequeñas y finitas)

  • 240 gramos de harina de trigo
  • 200 gramos de queso Emmental rallado
  • 120 gramos de mantequilla derretida
  • 2 huevos
  • Dos cucharadas de orégano fresco o seco
  • Sal
  • Pimienta negra

Preparación:

En un cuenco amplio ponéis la harina tamizada, el queso rallado, el orégano, la pimienta y la sal y lo mezcláis bien. Añadís los huevos y la mantequilla y seguís mezclando hasta que consigáis una masa compacta. Hacéis con ella dos cilindros, los envolvéis en papel film y los metéis en el frigorífico al menos una hora.
Pasado este tiempo comprobaréis que la masa está dura. La cortáis en rodajitas finas y las ponéis, separadas entre sí, en una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Yo he puesto 20 en cada tanda.
Precalentáis el horno a 180 grados y las dejáis entre 12 y 15 minutos. Cuando veáis que estén doradas, las sacáis a una rejilla y dejáis que se enfríen. Templadas están buenísimas también.


Observaciones:

Podéis hacerlas con parmesano y romero, Roquefort y orégano, Cheddar y tomillo...

domingo, 6 de septiembre de 2020

Panes de harina de avena, frutas y frutos secos

Primera semana de septiembre, ha bajado un poco la temperatura en Cartagena y ya he metido las manos en la masa para hacer unos panes que luego he cortado en rebanadas y congelado para los desayunos. Llevan harina de avena, harina de trigo, frutas desecadas o deshidratadas, frutos secos y una ración doble de pasas sultanas sin semillas. Como os escribí por Instagram, están deliciosos.


Ingredientes:
  • 500 gramos de harina de avena
  • 500 gramos de harina de trigo
  • 25 gramos de levadura fresca
  • 20 gramos de sal
  • 350 gramos de agua embotellada
  • 100 gramos de pasas  sin semillas 
  • 100 gramos de frutas desecadas en trocitos (pera, manzana, coco, plátano, higo y albaricoque)
  • 50 gramos de frutos secos picados (avellanas tostadas y nueces)
  • 20 gramos de copos de avena, centeno y maíz
  • Un puñado de pipas de girasol
Preparación:

En un cuenco grande volcáis las dos clases de harina, hacéis un hueco en el centro y ponéis la levadura desmenuzada, el agua y la sal y, con una espátula o rasqueta de panadero, empezáis a mezclar todos los ingredientes. Cuando hayáis conseguido una masa compacta, añadís todo lo demás, mezcláis y pasáis la masa a una superficie enharinada. Amasáis, y la bola que hagáis la pasáis al cuenco al que le habréis puesto un poco de aceite. Lo tapáis con papel film y lo dejáis levar media hora.
Pasado el tiempo, volvéis a poner la masa en la encimera, la dividís en tres partes iguales, las amasáis por separado y las metéis en el molde que elijáis. Si no tenéis, podéis hacer los panes igualmente, solo tenéis que dejarlos en una bandeja cubierta de papel vegetal y separados entre sí porque se expanderan un poco.  Los dejáis levar otros 30 minutos y listos para cocerlos. El horno lo precalentáis a 200 grados y, al meter el pan, lo bajáis a 180 grados. En 30 minutos estarán hechos. Los dejáis enfriar encima de una rejilla.



Observaciones:

Lógicamente, si tenéis cualquier robot amasador podéis utilizarlo, pero ya sabéis que a mí me encanta amasar a mano. 

domingo, 30 de agosto de 2020

Galette de melocotones y queso de cabra

Último domingo de agosto y lo hemos despedido a lo grande con una estupenda comida que hemos coronado con una galette de melocotones y queso de cabra, que estaba de miedo. Admite muchos rellenos, aunque lo habitual es que lleven abundante fruta si son dulces.  El término galette también se utiliza para designar una especie de crepes típicos de la Bretaña. 


  
Ingredientes:

  • 250 gramos de harina de trigo
  • 250 gramos de harina de espelta
  • 150 gramos de agua
  • 100 gramos de aceite de oliva
  • 5 gramos de sal
  • 5 gramos de canela

Para el relleno:

  • 3 cucharadas de azúcar integral
  • Mermelada de melocotón
  • Un paraguayo
  • Un melocotón
  • 100 gramos de queso de cabra
Preparación:

Mezcláis en un bol los ingredientes para la masa, primero los secos y, a continuación, el agua y el aceite y formáis una bola que dejáis reposar tapada con papel film una media hora.
Pasado el tiempo, la estiráis con un rodillo en forma circular formando una plancha. Extendéis la mermelada en el centro, dejando un par de dedos de margen en el borde, y encima ponéis el paraguayo cortado a trozos y el queso de cabra. Espolvoreáis el azúcar moreno por encima y plegáis los bordes de manera que sostengan bien el relleno. Horneáis en el horno precalentado a 180 grados durante 25 minutos.
Cuando la saquéis del horno la decoráis con el melocotón cortado a gajos.

Observaciones:

A mí me gusta tomarla tibia.

Esta receta, con algunas modificaciones, es del libro "Love is in the bread" de Daniel Jordà.






domingo, 23 de agosto de 2020

Pastel con sobaos pasiegos

De vuelta de mis vacaciones por Cantabria infinita he preparado este pastel con sobaos pasiegos. Esta receta os puede servir también para aprovechar cualquier pieza de bollería que tengáis por casa y que se haya quedado un poco dura. Esta receta es sencillísima, se hace en unos minutos y no necesita horno, extremo que se agradece con estos calores mediterráneos.



Ingredientes:

  • Una docena de sobaos pasiegos
  • 200 gramos de leche entera
  • 200 gramos de nata
  • 6 quesitos
  • Un sobre de preparado de cuajada
  • 50 gramos de azúcar
  • Caramelo líquido

Preparación:

Bañáis un molde rectangular con el caramelo líquido y lo reserváis.
En una olla grande ponéis la leche, la nata, los quesitos y el sobre de cuajada y, a fuego medio, con unas varillas, vais mezclando los ingredientes. Cuando se hayan calentado, pero sin que hiervan, añadís la mitad de los sobaos desmenuzados y seguís removiendo hasta que se integre todo. Cuando esté bien mezclado, apartáis la olla y lo dejáis reposar unos cinco minutos. Pasado el tiempo, y en la misma olla, le metéis el brazo de la batidora y lo batís hasta conseguir una crema homogénea. La vertéis en el molde y lo cubrís con el resto de sobaos. Tendréis que cortar alguno para que encajen. Lo cubrís con papel film y lo metéis en el frigorífico hasta que cuaje.

Observaciones:

El caramelo líquido podéis comprarlo o prepararlo en casa. A mí me gusta más el casero.

Podéis servir este pastel acompañado de nata montada o unas frutas frescas.



domingo, 19 de julio de 2020

Bizcocho de yemas

Con las yemas que me quedaron de hacer una tarta de leche merengada he preparado este bizcocho, que queda con una fantástica textura esponjosa y tiene un sabor delicioso. Además del precioso color. Pide a gritos chocolate para acompañarlo.



Ingredientes:

  • 6 yemas de huevo
  • 200 gramos de harina
  • Una cucharada de levadura en polvo
  • Un yogur griego natural
  • 120 gramos de leche
  • 200 gramos de azúcar moreno

Preparación:

Como siempre, antes de empezar a preparar el bizcocho, precalentáis el horno a 180 grados.
En un cuenco batís con unas varillas –manuales o eléctricas– las yemas con el azúcar. Cuando estén bien mezclados yemas y azúcar, añadís la harina tamizada con la levadura con un colador y seguís batiendo. Luego agregáis el yogur y la leche y, cuando tengáis una mezcla uniforme y sin grumos, la vertéis en el molde que hayáis elegido o bien forrado de papel vegetal o engrasado con spray antiadherente. Lo metéis en el horno unos 40 minutos y... ¡menuda merienda!

Observaciones:

Si no tenéis yogur griego, oa vale uno natural. Lo mismo con el azúcar; si no tenéis moreno, pues azúcar blanquilla.

Una rebanada de este bizcocho untada con crema de chocolate es una auténtica pasada. 

domingo, 12 de julio de 2020

Wok de fideos salteados con pollo y verduras

Está haciendo unos días de calor insoportable pero, como comer hay que comer y mejor bien que mal, he preparado esta receta de fideos, pollo y verduras bien temprano para evitar las horas más calurosas y tener la comida preparada después de darnos un baño. La mezcla de sabores y el colorido de las verduras la convierten en una receta espectacular. Hoy he estrenado mi nuevo wok de acero al carbono. 




Ingredientes:
(para cuatro personas)
  • Una zanahoria de unos 100 gramos
  • Un pimiento rojo de unos 120 gramos
  • 25 gramos de jengibre fresco
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cebollas tiernas pequeñas
  • 250 gramos de brócoli
  • 300 gramos de pechuga de pollo
  • 2 cucharadas soperas de aceite de sésamo
  • Una cucharadita de azúcar moreno
  • 3 cucharadas soperas de salsa de soja
  • 2 cucharadas soperas de salsa de ostras
  • 2 paquetes de fideos de trigo al huevo (noodles)
  • Aceite de oliva
Preparación:

Cocéis los fideos como os indica el paquete, los escurrís, los ponéis en un bol con un chorro de aceite de oliva. Los reserváis.
En el wok, si lo tenéis, o en una cazuela amplia y honda, ponéis el aceite de sésamo y sofreís por este orden: el pollo, los ajos picados, el jengibre picado, las zanahorias en bastones, el pimiento a tiras, las cebollas picadas, el brócoli en ramitas, y salteáis todo muy bien. Cuando las verduras y el pollo estén listas, añadís el azúcar moreno, dais unas vueltas y después los fideos reservados, y los integráis con el resto. Después, añadís la salsa de soja y, cuando esté mezclada, la salsa de ostras. Dais otras vueltas y el wok está listo.

Observaciones:

Tenéis que respetar las cantidades, sobre todo de la salsa de ostras. Si os pasáis, os puede arruinar la receta.
Esta salsa y el aceite de sésamo lo encontráis en tiendas especializadas en comida asiática y en muchos supermercados.

domingo, 5 de julio de 2020

Galletas craqueladas de limón

Lo mío y el horno no tiene remedio. Aunque el termómetro marque 40 grados, siempre se me ocurre algo que cocinar en él. Estas galletas fueron amor a primera vista desde que las hizo Carlos de Mercado Calabajío y he aprovechado los magníficos limones que me ha traído Mercedes desde Cabo de Palos para prepararlas. Aviso que son totalmente "viciosas".


Ingredientes:
  • 240 gramos de harina de trigo
  • 100 gramos de azúcar
  • 80 gramos de mantequilla
  • Un huevo tamaño M
  • La ralladura de un limón
  • 35 gramos de zumo de limón
  • 8 gramos de lavadura química 
  • Sal
  • Azúcar glas y blanquilla para rebozar las galletas
Preparación:

Lo primero que tenéis que hacer es rallar el limón y mezclar la ralladura con los 100 gramos de azúcar. Exprimís el limón y reserváis 35 gramos. En un cuenco ponéis la mantequilla a temperatura ambiente y la batís junto al azúcar con la ralladura hasta que veáis que la mezcla blanquee. Añadís el huevo y el zumo de limón y seguís mezclando. 
IMPORTANTE: esta mezcla queda como si estuviese cortada pero no pasa nada, seguís la receta, que enseguida desaparece.
Ahora añadís la harina, la levadura y una pizca de sal y seguís mezclando. Queda una masa pegajosa pero, en cuanto se enfríe, podéis trabajar con ella perfectamente.
Hacéis una bola, la envolvéis en papel film y al frigorífico al menos una hora.
Pasado ese tiempo, precalentáis el horno a 180 grados, con calor arriba y abajo, y sacáis la masa del frigo.
Hacéis bolas  de unos 20 gramos con la masa, las rebozáis primero en azúcar blanquilla y luego en azúcar glas y las vais poniendo en una bandeja de horno con papel vegetal, separadas entre sí.
En 12 o 13 minutos estarán listas. Las sacáis, las dejáis unos cinco minutos en la bandeja y luego las pasáis a una rejilla hasta que se enfríen. 

Observaciones:

Mercedes, muchísimas gracias por esos estupendos limones.

domingo, 28 de junio de 2020

Mermelada de albaricoques

Con los albaricoques me pasa como con las fresas. Mientras haya en el mercado yo sigo haciendo mermelada. Es tan sencillo prepararla y el resultado tan espectacular, que no hay excusa que valga. Como lo casero no hay nada.


Ingredientes:
  • 2 kilos de albaricoques maduros
  • Un kilo de azúcar
  • El zumo de medio limón (opcional)
Preparación:

Laváis los albaricoques, los partís por la mitad y les quitáis el hueso. Los metéis en la olla que vayáis a utilizar, los cubrís con el azúcar y el zumo de limón y los dejáis reposar una hora para que maceren.
Cuando hayan macerado, ponéis la olla a fuego medio y los dejáis cocer entre 40 o 50 minutos. Tenéis que remover de vez en cuando y, durante la cocción, retirar la espuma.
Cuando veáis que la mermelada está lista, si os gusta que la textura sea más fina le metéis la batidora y, con mucho cuidado, la trituráis. Yo la dejo tal cual. Nos gusta que tenga algún trocito de fruta.
Rellenáis los tarros que habréis esterilizado o bien en una olla con agua hirviendo o en el lavavajillas, los ponéis boca abajo para que hagan el vacío y los dejáis así hasta el día siguiente. Dura varios meses.


Observaciones:

La mermelada de albaricoque espesa muy bien, pero en el caso de que os guste muy compacta, podéis añadirle, al final de la cocción, un sobre de gelatina neutra en polvo.

domingo, 21 de junio de 2020

Panecillos de Roquefort y nueces

¡Bienvenido el verano! Y con él las cenas al aire libre, las largas sobremesas, los aperitivos, los picoteos... Pero todo ello con muchísima precaución y cumpliendo las normas. Bien, para esas ocasiones, triunfaréis con estos panecillos rellenos de queso Roquefort y nueces. Huelen y saben de maravilla.


Ingredientes:
(para seis panecillos)
  • 500 gramos de harina de fuerza
  • 25 gramos de levadura fresca
  • 10 gramos de sal
  • 300 gramos de agua mineral
  • 200 gramos de queso Roquefort
  • 100 gramos de nueces picadas
Preparación:

En un bol grande ponéis la harina, hacéis un hueco en el centro y en él la levadura desmenuzada, la sal y el agua. Lo mezcláis hasta formar una masa. Amasáis unos 10 minutos o hasta que la masa quede fina y elástica. 
Formáis una bola con ella y la dejáis en el mismo molde engrasado con un poco de aceite y tapado con papel film hasta que doble su volumen.
Cuando la masa haya duplicado su volumen, le añadís el queso troceado y las nueces picadas y volvéis a amasar para sacar el aire de la masa y para distribuir el queso y las nueces.
Dividís la masa en seis porciones y con cada una de ellas formáis bolas. Las ponéis en una bandeja de horno forrada con papel vegetal, mojáis la superficie con un poco de agua, les espolvoreáis harina y les hacéis unos cortes. Dejáis reposar hasta que de nuevo dupliquen su volumen.
Precalentáis el horno a 200 grados, horneáis con calor arriba y abajo con la bandeja en la parte más baja y los dejáis unos 30 minutos o hasta que estén dorados.


Observaciones:

Podéis sustituir el queso por otro más suave o quitarlo y dejar solo las nueces.

Recién hechos, rellenos de jamón serrano y con un pequeño chorro de aceite de oliva son una auténtica delicia.


domingo, 14 de junio de 2020

Cheescake de dulce de leche

Es tan apetecible, está tan deliciosa, es tan fácil –un poco pesado el tiempo de horno–, y queda tan vistosa, que no podía dejar de enseñaros la tarta elegida este año por mi hijo Mario para celebrar su cumpleaños.


Ingredientes:
  • 300 gramos de galletas Lotus
  • 200 gramos de mantequilla 
  • 600 gramos de queso de untar
  • 120 gramos de azúcar glas
  • 3 huevos L
  • 200 gramos de dulce de leche y otros 200 para la cobertura
Para adornar la tarta:
  • Galletas Lotus
  • Barquillos de chocolate
  • Escamas de chocolate doradas

Preparación:

Trituráis las galletas en un robot de cocina, en un mortero o metiéndolas en una bolsa de plástico cerrada herméticamente y pasándoles un rodillo por encima. Cuando estén trituradas, las mezcláis con la mantequilla derretida y con esta mezcla cubrís el fondo del molde que tenéis que forrar con papel vegetal y engrasarlo. He utilizado uno de 20 centímetros. Lo metéis en el frigorífico mientras preparáis el relleno y precalentáis el horno a 170 grados.
En un cuenco grande, ponéis el queso con el azúcar y lo batís con la batidora a velocidad baja. Le añadís los huevos, uno a uno, ligeramente batidos y seguís batiendo hasta que estén integrados. Por último, agregáis el dulce de leche y seguís batiendo. Cuando esté lista la mezcla, sacáis el molde del frigorífico y se la vertéis. 
Esta tarta de queso se hace al baño María, por lo que tenéis que forrar el exterior del molde con papel de aluminio para que no le entre agua. Lo metéis dentro de un recipiente –una bandeja por ejemplo– con agua caliente hasta que casi cubra el molde. No podemos dejar que le entre agua a la mezcla. Tenéis que tenerlo unos 100 minutos en el horno o hasta que comprobéis que la tarta está cuajada aunque en el centro tiemble al moverla.
Apagáis el horno y la dejáis dentro con la puerta entreabierta otros 20 minutos.
Cuando se enfríe, la metéis en el frigorífico. Mejor si la hacéis de un día para otro. A la hora de servirla la cubrís con el resto de dulce de leche y la termináis de decorar con los adornos que hayáis elegido.



Observaciones:

El dulce de leche también podéis hacerlo en casa cociendo un bote de leche condensada. Yo utilizo uno de los de 700 gramos. Le quitáis el papel, lo metéis en la olla a presión, lo cubrís de agua y contáis 30 minutos desde que sube la válvula. Pasado el tiempo dejáis que la olla se enfríe, sacáis el bote, y cuando también esté frío lo abrís.

Las galletas de la base no tienen por qué ser Lotus. Pueden ser otras, pero el punto de jengibre de las Lotus con el dulce de leche es una combinación deliciosa.

Las escamas de chocolate son de la tienda on-line de María Lunarillos.

domingo, 7 de junio de 2020

Mini tartas de manzana con pasta filo

En Cartagena estamos a unas horas de entrar en la fase tres del confinamiento, hace un domingo espectacular, con un poco de viento, y me voy volando a darme una vuelta por la playa y ver el mar. Para  la merienda de esta tarde me he dejado preparados estos mini pasteles de manzana que os van a sorprender por lo sencillos que son y lo riquísimos que están. La idea es de la chef británica Nadiya Hussain.



Ingredientes:

  • Un paquete de masa filo
  • Un bote de compota de manzana de 500 gramos
  • Aceite en spray
  • 200 gramos de nueces 
  • 200 gramos de pasas sin semillas
  • Una cucharadita de canela
  • Media cucharadita de jengibre molido
  • Media cucharadita de cardamomo molido
  • Azúcar glas para adornar

Preparación:

Para esta receta necesitáis un molde de magdalenas como el de la foto de abajo, o también os valen moldes individuales para flanes. En un cuenco mezcláis la compota de manzana con las nueces troceadas, las pasas y las especias. Desenrolláis la masa filo y la cortáis en cuatro cuadrados. Untáis las cavidades del molde con aceite o spray antiadherente y ponéis tres capas de masa, las hundís, les hacéis un hueco y las rociáis aceite. Las llenáis con la mezcla de manzana y nueces, les ponéis por encima otro cuadrado de masa filo y las cerráis apretujándolas. Les volvéis a rociar aceite y les esparcís azúcar moreno por encima. Las lleváis al horno, precalentado a 180 grados de 14 a 16 minutos. Pero tened en cuenta que no todos los hornos calientan igual. Hay que estar atentos para que no se quemen. Antes de servirlas, las espolvoreáis con azúcar glas.





Observaciones:

Si no queréis comprar el bote de aceite en spray, que por otra parte es comodísimo, podéis pintar la hojas de masa filo con un pincel mojado en aceite o en mantequilla derretida.

domingo, 31 de mayo de 2020

Banana bread (pan de plátano)

Mañana comienza la segunda semana de la fase dos y cruzo los dedos para que todo siga bien y no tengamos que retroceder. Lo único que pido es que todos cumplan las normas para que podamos salir de esta pesadilla. Para endulzar estos días sigo con el horno encendido a pesar del calor que hace ya en Cartagena. Esta es la receta del pan de plátano o banana bread que hice el otro día.



Ingredientes
  • 150 gramos de azúcar
  • 2 huevos M a temperatura ambiente
  • 125 gramos de mantequilla derretida
  • 6 plátanos maduros
  • Una cucharadita de extracto de vainilla
  • 250 gramos de harina
  • Una cucharadita y media de levadura en polvo
  • Media cucharadita de canela
  • Media cucharadita de sal
  • 100 gramos de pepitas de chocolate

Preparación:

Mientras preparáis la masa, precalentáis el horno a 180 grados.
Ponéis en un bol la harina, la levadura, la canela y la sal y lo mezcláis con unas varillas manuales.
Por otra parte, batís a máxima velocidad los huevos con el azúcar y el extracto de vainilla. Cuando los huevos estén bien esponjosos, les añadís la mantequilla derretida y cinco de los seis plátanos chafados. Removéis muy bien e incorporáis la mezcla de la harina y seguís mezclando con delicadeza. Ya solo queda que pongáis las pepitas de chocolate.
Engrasáis un molde rectangular tipo plum cake o el que tengáis, lo forráis con papel vegetal, vertéis la mezcla y por último colocáis el plátano que quedaba partido por la mitad a lo largo.
Tiene que estar en el centro del horno unos 50 minutos con calor arriba y abajo. Comprobad que está listo con una brocheta o un palillo. Si sale limpia es que está perfecto.
Lo sacáis a una rejilla hasta que se enfríe.



Observaciones:

Podéis cambiar las pepitas de chocolate por 50 gramos de nueces troceadas.

La receta es de Miriam del blog El invitado de invierno.

domingo, 24 de mayo de 2020

Petit suisse de fresa XXL

Mientras haya fresas de temporada, yo sigo haciendo recetas con ellas. En esta ocasión unos "petit suisse" pero con el triple de tamaño de los comerciales, de ahí que los haya llamado XXL.


Ingredientes:
  • 400 gramos de fresas 
  • Un sobre de gelatina de fresa
  • 200 gramos de queso de untar
  • 120 gramos de azúcar
  • 120 gramos de agua embotellada
  • 100 gramos de nata para montar
Preparación:

Laváis las fresas, las secáis, les quitáis los pedúnculos y las trituráis junto con el azúcar. Cuando estén trituradas les añadís la gelatina de fresa y lo mezcláis.
Ponéis un cazo grande a fuego medio con el agua, la nata y el queso de untar y lo removéis con unas varillas hasta que todo se integre.
Apartáis el cazo del fuego, le vertéis el puré de fresas, lo mezcláis y lo repartís en vasos o en el recipiente que elijáis.
Metéis los vasos en el frigorífico y los dejáis al menos una hora antes de comerlos.

Observaciones:

Podéis hacer estos "petit suisse" con frambuesas, arándanos y cambiando la gelatina de fresa por el sabor de la fruta elegida. Si no la encontráis, siempre os queda la gelatina neutra.




domingo, 17 de mayo de 2020

Brochetas de cerdo y albaricoques

Llevamos una semana en la fase 1 y espero que el mal comportamiento de algunos no nos haga retroceder a la fase 0. Mientras, sigo metida en la cocina preparando ricas recetas para esta semana, y para celebrar el domingo, unas brochetas de cerdo y albaricoques.



Ingredientes:
(para 9 brochetas)
  • 500 gramos de cabezada de cerdo cortada en tacos de tamaño bocado
  • 300 gramos de orejones de albaricoque 
  • 2 naranjas
  • Una ramita de romero
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas soperas de aceite de sésamo
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva
Para la ensalada:
  • Una mandarina
  • Una cucharadita de mostaza
  • Una cucharada de aceite de oliva
  • Una cucharada de vinagre de Jerez
  • Un puñado de tomates cherry
  • Un puñado de picos de pan
  • Una bolsa de canónigos de 300 gramos
  • Queso feta
  • Flores de tomillo
  • Sal


Preparación:

La noche anterior a que vayáis a hacer esta receta, ponéis los orejones de albaricoque en remojo en el zumo de las dos naranjas y lo dejáis 12 horas en el frigorífico. 
Salpimentáis la carne y la ensartáis en las brochetas, que pueden ser metálicas o de madera, alternado con los albaricoques. Las ponéis en una fuente alargada y les vertéis el aliño.
Para hacerlo, majáis en un mortero la ramita de romero, los dientes de ajo pelados y un poco de sal. Le añadís el aceite de sésamo, el zumo del remojo de los albaricoques y el aceite de oliva. Las metéis un rato en el frigorífico. Luego, antes de asarlas, las escurrís y secáis con un papel absorbente.
Mientras las brochetas se doran en una sartén antiadherente con una pizca de aceite de oliva, ralláis la mandarina en un bol y la mezcláis con su zumo, la mostaza, el vinagre y los tomates partidos por la mitad. Añadís los picos de pan, removéis e incorporáis los canónigos y el queso feta.
Servís la ensalada acompañando a las brochetas.

Observaciones:

Las naranjas para el zumo podéis cambiarlas, si os gusta, por un pomelo, lo que le dará un regusto más amargo. 

Las flores de tomillo le dan un toque muy especial a la ensalada.

Como es temporada de albaricoques, podéis usarlos frescos, pero entonces debéis saltaros el remojo con zumo de naranja, pero sí ponerlo en el aliño de las brochetas.