domingo, 24 de mayo de 2020

Petit suisse de fresa XXL

Mientras haya fresas de temporada, yo sigo haciendo recetas con ellas. En esta ocasión unos "petit suisse" pero con el triple de tamaño de los comerciales, de ahí que los haya llamado XXL.


Ingredientes:
  • 400 gramos de fresas 
  • Un sobre de gelatina de fresa
  • 200 gramos de queso de untar
  • 120 gramos de azúcar
  • 120 gramos de agua embotellada
  • 100 gramos de nata para montar
Preparación:

Laváis las fresas, las secáis, les quitáis los pedúnculos y las trituráis junto con el azúcar. Cuando estén trituradas les añadís la gelatina de fresa y lo mezcláis.
Ponéis un cazo grande a fuego medio con el agua, la nata y el queso de untar y lo removéis con unas varillas hasta que todo se integre.
Apartáis el cazo del fuego, le vertéis el puré de fresas, lo mezcláis y lo repartís en vasos o en el recipiente que elijáis.
Metéis los vasos en el frigorífico y los dejáis al menos una hora antes de comerlos.

Observaciones:

Podéis hacer estos "petit suisse" con frambuesas, arándanos y cambiando la gelatina de fresa por el sabor de la fruta elegida. Si no la encontráis, siempre os queda la gelatina neutra.




domingo, 17 de mayo de 2020

Brochetas de cerdo y albaricoques

Llevamos una semana en la fase 1 y espero que el mal comportamiento de algunos no nos haga retroceder a la fase 0. Mientras, sigo metida en la cocina preparando ricas recetas para esta semana, y para celebrar el domingo, unas brochetas de cerdo y albaricoques.



Ingredientes:
(para 9 brochetas)
  • 500 gramos de cabezada de cerdo cortada en tacos de tamaño bocado
  • 300 gramos de orejones de albaricoque 
  • 2 naranjas
  • Una ramita de romero
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas soperas de aceite de sésamo
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva
Para la ensalada:
  • Una mandarina
  • Una cucharadita de mostaza
  • Una cucharada de aceite de oliva
  • Una cucharada de vinagre de Jerez
  • Un puñado de tomates cherry
  • Un puñado de picos de pan
  • Una bolsa de canónigos de 300 gramos
  • Queso feta
  • Flores de tomillo
  • Sal


Preparación:

La noche anterior a que vayáis a hacer esta receta, ponéis los orejones de albaricoque en remojo en el zumo de las dos naranjas y lo dejáis 12 horas en el frigorífico. 
Salpimentáis la carne y la ensartáis en las brochetas, que pueden ser metálicas o de madera, alternado con los albaricoques. Las ponéis en una fuente alargada y les vertéis el aliño.
Para hacerlo, majáis en un mortero la ramita de romero, los dientes de ajo pelados y un poco de sal. Le añadís el aceite de sésamo, el zumo del remojo de los albaricoques y el aceite de oliva. Las metéis un rato en el frigorífico. Luego, antes de asarlas, las escurrís y secáis con un papel absorbente.
Mientras las brochetas se doran en una sartén antiadherente con una pizca de aceite de oliva, ralláis la mandarina en un bol y la mezcláis con su zumo, la mostaza, el vinagre y los tomates partidos por la mitad. Añadís los picos de pan, removéis e incorporáis los canónigos y el queso feta.
Servís la ensalada acompañando a las brochetas.

Observaciones:

Las naranjas para el zumo podéis cambiarlas, si os gusta, por un pomelo, lo que le dará un regusto más amargo. 

Las flores de tomillo le dan un toque muy especial a la ensalada.

Como es temporada de albaricoques, podéis usarlos frescos, pero entonces debéis saltaros el remojo con zumo de naranja, pero sí ponerlo en el aliño de las brochetas.

miércoles, 13 de mayo de 2020

Magdalenas con pepitas de chocolate

Seguimos en la fase 1 y en modo capricho para los más golosos de la casa. He horneado estas magdalenas con pepitas de chocolate porque las del martes con la receta de la abuela Josefa "han volado" y había que rellenar las cajas de los dulces. Con estas cantidades te salen 16 unidades.



Ingredientes:

  • 250 gramos de harina de trigo
  • 250 gramos de azúcar
  • 3 huevos
  • Una cucharadita de extracto de vainilla
  • 80 gramos de aceite de oliva
  • 100 gramos de leche entera
  • Un sobre de levadura química
  • 100 gramos de pepitas de chocolate


Preparación:

Ponéis en un cuenco grande los huevos y el azúcar y lo batís con unas varillas eléctricas o manuales a velocidad alta durante unos cinco minutos Seguís batiendo y añadís el aceite de oliva poco a poco, la leche y el extracto de vainilla.
Ahora, la harina tamizada con la levadura y lo integráis todo con la ayuda de una espátula hasta que no queden grumos.
Esta mezcla la tenéis que meter en el frigorífico una media hora aproximadamente. Pasado el tiempo, metéis las cápsulas de papel para magdalenas en una bandeja especial para hacer muffins –las mías son de la marca Wilton– y las rellenáis con la mezcla a la que añadís las pepitas de chocolate. Rellenáis las cápsulas hasta un poco más de la mitad y les ponéis por encima algunas pepitas más.
El horno tiene que estar precalentado a 200 grados, arriba y abajo, y la rejilla en la zona intermedia. Metéis la bandeja, bajáis la temperatura a 180 grados y las dejáis unos 10 minutos. Tenéis que estar muy atentos para que no se doren demasiado como me ha pasado a mí.




Observaciones:

Si utilizáis unas cápsulas más pequeñas, las magdalenas subirán más. Las que he puesto, aunque no lo podáis apreciar, son muy grandes. Por cierto, son un regalo de mi prima Eva de su viaje a Berlín. ¡Gracias de nuevo!

Mis bandejas son como esta de la foto de abajo pero, en esta ocasión, para magdalenas más grandes.




domingo, 10 de mayo de 2020

Berenjenas rellenas de gambas

A un día de entrar en la Región de Murcia en la fase 1 de la desescalada, confío en que todo el mundo respete las normas y no tengamos que volver al confinamiento. Para este domingo he preparado unas berenjenas con gambas con una sencilla receta que he dejado preparada antes de salir a andar un rato en la franja que me toca. Espero que os guste y os animéis a hacerla algún día.



Ingredientes:

  • 2 berenjenas
  • 250 gramos de gambas pequeñas peladas
  • Media cebolla
  • Leche
  • Harina
  • Nuez moscada
  • Aceite 
  • Sal
  • Queso rallado

Para la bechamel:

  • 2 cucharadas de mantequilla
  • Una cucharada de harina
  • 300 gramos de leche
  • Sal 
  • Nuez moscada
Preparación:

Partís las berenjenas por la mitad, les quitáis el pedúnculo verde, le hacéis unos cortes a la pulpa, les echáis un chorreón de aceite, las sazonáis y las ponéis en una bandeja en el horno a 220 grados unos 30 minutos o hasta que estén blandas al tacto.
Cuando estén listas, las sacáis del horno, las dejáis enfriar y las vaciáis con la ayuda de una cuchara con mucho cuidado de no romper la piel.
En una sartén, sofreís la cebolla picada hasta que esté bien pochada y le añadís las gambas y la pulpa picada de las berenjenas. Dais unas vueltas y le ponéis un poco de sal.
Ahora le añadís un par de cucharadas de leche, una de harina y un poco de nuez moscada rallada, y seguís removiendo hasta que esté bien mezclado. 
Mientras se enfría, preparáis la bechamel: en un cazo derretís la mantequilla y, en cuanto esté, añadís la harina y con la ayuda de unas varillas removéis hasta que se integren mantequilla y harina. Vertéis la leche poco a poco sin dejar de remover hasta que espese. La sazonáis y le ralláis un poco de nuez moscada.
Rellenáis las pieles de las berenjenas con la mezcla de las gambas, les ponéis por encima unas cucharadas de la bechamel, las cubrís con queso rallado y las gratináis durante 10 minutos.

Observaciones:

A veces le añado también una cola de rape que, previamente, hiervo unos minutos y la corto a trocitos.

El queso rallado que sea de buena calidad. Un manchego curado recién rallado le va que ni pintado.

Las berenjenas podéis cocerlas, al principio, unos 10 minutos en una olla con agua hirviendo pero a mí me gustan más hacerlas en el horno.

domingo, 3 de mayo de 2020

Tarta de queso de fresa

Me gustan muchísimo las fresas y en esta tarta han quedado de fábula. Es tan sencilla que no sé cómo no salís corriendo a prepararla. Con unas dos horas en el frigorífico, estará lista para comer. Seguimos encerrados, pero con permiso para salir a hacer deporte y a caminar, algo es algo. Seguro que si seguimos siendo responsables, nos quedará mucho menos para volver a la normalidad. Por cierto, esta tarta es un regalo virtual para todas las mamis y para mi cuñado Juan Carlos que hoy cumple años. ¡Felicidades!



Ingredientes:
  • Un sobre de gelatina con sabor a fresa
  • 250 gramos de agua
  • 400 gramos de queso para untar
  • 200 gramos de nata
  • 200 gramos de galletas
  • 100 gramos de mantequilla
  • 40 gramos de azúcar
  • 100 gramos de fresas 
Preparación:

Lo primero que tenéis que hacer es triturar las galletas y mezclarlas en un bol con la mantequilla derretida. Con esta mezcla cubrís el fondo de un molde desmontable forrado con papel vegetal, la igualáis con una cuchara y lo metéis en el congelador mientras preparáis el relleno.
En un cazo grande, ponéis el agua a calentar. Cuando empiece a hervir, le añadís la gelatina de fresa, el queso de untar, la nata y el azúcar y removéis con unas varillas hasta que todo esté integrado y empiece a espesar.
Sacáis el molde del congelador y le vertéis la mezcla con cuidado. Lo guardáis en el frigorífico. En dos horas la mezcla se habrá solidificado y estará lista para tomar.


Observaciones:

Le he puesto las fresas de adorno por encima con un sobre de brillo para tartas pero podéis ponerle mermelada de fresa o cualquier fruta que os apetezca. O servirla sin nada por encima.

lunes, 27 de abril de 2020

Hummus

Comenzamos una nueva semana de confinamiento con la diferencia de que los niños ya pueden salir a la calle. A ver qué tal resulta todo. Estos días he estado haciendo pruebas de recetas con harina de garbanzos y lo que más nos ha gustado ha sido el hummus. El bizcocho también estaba bueno, pero un poco seco. La próxima vez tendré que bañarlo con almíbar. A lo que iba, este hummus ha resultado todo un descubrimiento.


Ingredientes:

  • 100 gramos de harina de garbanzos
  • 600 gramos de agua
  • 20 gramos de zumo de limón
  • 30 gramos de sésamo tostado
  • 50 gramos de aceite de oliva
  • Un diente de ajo
  • Una cucharadita de sal

Preparación:

Ponéis el agua en un cazo y la lleváis a ebullición. Le añadís la harina, bajáis el fuego a media temperatura y removéis sin parar con unas varillas durante 5 minutos.
Apartáis el cazo del fuego y lo dejáis enfriar. No os preocupéis por si quedan grumos porque al pasarle la batidora desaparecen.
Cuando la masa de harina de garbanzos esté fría la pasáis al vaso de la batidora, le añadís el resto de ingredientes y batís todo hasta obtener una crema fina.
Podéis servirlo con un chorro de aceite de oliva y una cucharadita de pimentón ahumado dulce o picante, siempre a través de un colador.

Observaciones:

Esta harina es otra opción al bote de garbanzos cocidos.
El hummus podéis servirlo con bastones de verduras, en este caso nos lo hemos comido con zanahorias.







sábado, 25 de abril de 2020

Bizcocho cuatro cuartos con peras

Ya he perdido la cuenta de los días que llevamos confinados en casa y no quiero ni pensar en los que quedan aún. Sigo metida en la cocina, aprovechando que ahora tengo tanto tiempo, y he preparado este bizcocho cuatro cuartos con peras para los desayunos o meriendas del fin de semana. Es el segundo en tres días. Es una receta de las más sencillas y con un resultado espectacular. Además, la cocina huele de maravilla a canela, vainilla y mantequilla.



Ingredientes:

  • 4 peras de la variedad "Conferencia"
  • 4 huevos
  • 250 gramos de harina de repostería
  • 250 gramos de mantequilla
  • 250 gramos de azúcar
  • Una cucharadita de levadura
  • Una cucharadita de pasta de vainilla
  • Azúcar y canela

Preparación:

Se prepara enseguida. La única "pega", por ponerle alguna, es que tiene que estar un poco más de tiempo en el horno por el agua que contienen las peras. Lo precalentáis a 180 grados mientras preparáis la masa.
Peláis las peras, les cortáis un poquito el culete y les ponéis por encima un poco de harina y canela. Las reserváis.
He usado un molde de 24 cm. Lo forráis con papel vegetal y lo engrasáis con spray antiadherente o mantequilla.
En un bol ponéis la mantequilla a temperatura ambiente, el azúcar, los huevos, la harina, la levadura y la vainilla y lo batís hasta que todo esté integrado. Yo he utilizado unas varillas eléctricas.
Ponéis las peras de pie dentro del molde y las rodeáis con la masa con cuidado para que las peras nos se muevan.
Metéis el molde en el horno durante 60 minutos. Tenéis que comprobar si está listo con un palillo. Si sale limpio, es que ya está horneado. Un vez fuera del horno, lo dejáis dentro del molde 10 minutos y luego lo pasáis a una rejilla para que se enfríe. Cuando se haya enfriado, lo espolvoreáis con una mezcla de azúcar y canela por encima con la ayuda de un colador.



Observaciones:

Podéis cambiar el azúcar blanquilla por azúcar glas.


domingo, 19 de abril de 2020

Pan y chocolatinas

Sexto domingo de encierro y sigo cocinando. Ya he visto que las redes sociales se han llenado de panes caseros.Y es que no me negaréis que es una verdadera delicia comer una rebanada de un pan recién hecho. Estas barras de hoy no tienen ninguna complicación. Solo necesitas cuatro ingredientes, tus manos y un rodillo. Las chocolatinas son un capricho para merendar junto con el pan.


Ingredientes:
  • 500 gramos de harina de trigo
  • 300 gramos de agua templada
  • 15 gramos de levadura fresca
  • 15 gramos de sal
Para las chocolatinas:
  • 200 gramos de chocolate blanco
  • 200 gramos de chocolate con leche
  • 200 gramos de chocolate negro 70%
  • Molde de silicona

Preparación:

En un cuenco grande ponéis la harina y hacéis un hueco en el centro en el que añadís la levadura desmenuzada, el agua templada y la sal, y con la ayuda de una espátula mezcláis todos los ingredientes. Cuando os cueste trabajo seguir con la espátula, metéis las manos y a amasar. Volcáis la masa en la encimera enharinada y seguís amasando unos diez minutos. Hacéis una bola, la metéis en un bol aceitado y lo tapáis con film transparente. Tenéis que dejar levar la masa una hora. 
Pasada esta hora, volcáis la masa de nuevo en la encimera y la cortáis en dos. Con el rodillo estiráis cada trozo hasta conseguir un rectángulos. Una vez hecho los rectángulos los enrolláis y los ponéis en una bandeja con papel vegetal. A cada barra le ponéis un poco de aceite por encima y un poco de harina y las volvéis a tapar con film. La bandeja la metéis en el horno apagado y la dejáis allí otra hora o hasta que las barras doblen su volumen.
Cuando doblen, las sacáis del horno, les quitáis el film y le hacéis unos cortes transversales.
Y vamos ahora con el capítulo horno:
Precalentado al máximo solo por abajo y en esa parte, ponéis una bandeja con agua.
Metéis las barras cuando esté caliente y las dejáis a esa potencia 15 minutos.
A los 15 minutos, bajáis la potencia 20 grados y las dejáis otros 10 minutos y pasados esos 10 minutos, bajáis otros 20 grados y las dejáis 10 minutos más.
Las sacáis a una rejilla para que se enfríen.
Para hacer las chocolatinas derretís los chocolates en el microondas empezando por el negro, lo repartís en los moldes y los metéis en el frigorífico. Cuando se endurezca el chocolate, hacéis la misma operación con los otros dos chocolates, y al frigo. 



Observaciones:

No soy un experta en pan ni mucho menos pero llevo muchos años horneando pan en casa y las recetas que pongo en el blog salen bien siempre. No os he puesto temperatura de la máxima potencia porque cada horno es diferente. El mío marca hasta 250 grados.

Los moldes para las chocolatinas me los regaló mi hija Leticia.







domingo, 12 de abril de 2020

Galletas tipo Digestive con chocolate blanco

Otro domingo más de confinamiento y parece que no llega el final de esta pesadilla, pero habrá que seguir aguantando. No nos queda otra que ser responsables y quedarnos en casa. Y como hay que ocupar todo este tiempo libre y una de mis aficiones es cocinar, como ya sabéis, he horneado estas galletas que tenía en mi lista de pendientes. Son las de avena tipo Digestive, bañadas por una cara con chocolate blanco y decoradas por mi hijo Jacobo. Nos vamos acercando muchísimo a las originales.



Ingredientes:

  • 50 gramos de harina de trigo
  • 180 gramos de harina de avena
  • Una cucharadita de levadura
  • Media cucharadita de sal
  • 110 gramos de mantequilla
  • 80 gramos de azúcar glas
  • 50 gramos de leche
  • 200 gramos de chocolate blanco para postres

Preparación:

En un bol grande ponéis un colador y tamizáis las harinas, la levadura y la sal, lo mezcláis todo con unas varillas y le añadís la mantequilla a temperatura ambiente y seguís mezclando con varillas, los dedos o lo podéis hacer también en un robot de cocina.
Cuando la mantequilla esté integrada, añadís el azúcar y la leche poco a poco y seguís amasando hasta conseguir una masa suave. No es pegajosa, por lo que es ideal para que os ayuden los niños.
Hacéis una bola con la masa, la estiráis entre dos papeles vegetales con un rodillo hasta que tenga un grosor de unos 5mm y, cuando esté estirada, la guardáis en el frigorífico una media hora.
Pasado el tiempo, la sacáis del frigo y, con un cortapastas de 5 cm o 6 cm o un vaso, hacéis las galletas y las ponéis sobre dos bandejas de horno forradas con papel vegetal o una lámina de silicona, separadas entre sí. Las pincháis por una cara con un palillo y las metéis en el horno precalentado a 180 grados y las dejáis 15 minutos. Se tienen que dorar un poco.
Las sacáis a una rejilla y, cuando se enfríen, las bañáis con el chocolate derretido por la cara que no tiene agujeritos.
Para derretir el chocolate, lo troceáis, lo ponéis en un bol y lo metéis en el microondas, en tandas de 20 segundos para que no se os queme. Con un palillo le hacéis un dibujo antes de que el chocolate se enfríe por completo. Esta tarea también es muy entretenida para los niños.



Observaciones:

Las podéis bañar con chocolate negro o chocolate con leche.

La taza me la ha regalado mi compa Miguel. ¡Muchas gracias!

La idea de estas galletas es de Macu del blog Tengo un horno y sé como usarlo con algunos cambios por mi parte.
He sustituido la harina integral por harina de avena y el chocolate negro por el blanco.

domingo, 5 de abril de 2020

Tarta de queso con base de Oreo

Y seguimos sumando días a este encierro que se vuelve a prolongar, como todos nos imaginábamos. Pero no nos queda otra para salir de esta pesadilla. Para endulzar este domingo de Ramos atípico os he preparado una tarta de queso con la base de galletas Oreo que se la dedico a dos amigas que hoy cumplen años, Loli y Joaquina. Deseo que paséis un buen día y que dentro de poco podáis celebrarlo a lo grande rodeadas de toda la gente que os quiere.



Ingredientes:
(para un molde de 22 cm.)
  • 200 gramos de galletas Oreo
  • 80 gramos de mantequilla
  • 250 gramos de agua mineral
  • Un sobre de gelatina de limón
  • 400 gramos de queso crema
  • 200 gramos de nata líquida
  • 40 gramos de azúcar

 Preparación:

Trituráis las galletas y las mezcláis con la mantequilla que ablandaréis unos segundos en el microondas.
Con esta mezcla cubrís el fondo del molde. Os podéis ayudar con una cuchara para que quede compacta. Metéis el molde en el frigorífico.
En un cazo grande calentáis el agua y, cuando empiece a hervir, añadís la gelatina y dais vueltas con unas varillas hasta que se diluya. Seguidamente, bajáis el fuego y ponéis el queso –acordaos de que tiene que estar a temperatura ambiente por lo menos una hora antes– , la nata y el azúcar y seguís removiendo hasta que todo esté bien mezclado.
Sacáis el molde, le vertéis esta mezcla con cuidado y lo volvéis a meter en el frigorífico al menos dos horas.
A la hora de servir la tarta le ralláis una galleta Oreo por encima.
Más sencilla no puede ser y está deliciosa.



Observaciones:

Si os apetece hacerla hoy y no tenéis galletas Oreo, os valen cualquiera que tengáis en casa.

domingo, 29 de marzo de 2020

Pan con aceitunas

Dos semanas de encierro y estoy un poco chof, pero intento sacarle el lado positivo. Aprovecho las horas en casa para hacer todas las tareas que tenía atrasadas y para las que nunca encontraba tiempo; por ejemplo, ordenar las fotografías del ordenador que estaban "amontonadas" desde hace meses, y por otro lado, cocinar más tranquila, sin prisas. Hoy he preparado la receta del pan para principiantes, sin masa madre, sin levados, sin historias, pero le he añadido aceitunas a petición de mi hijo Jacobo. Eso sí, os hace falta un molde de cristal tipo pirex o similar. Os refresco la receta.


Ingredientes:

  • 310 gramos de harina de fuerza
  • 175 gramos de agua mineral
  • 20 gramos de aceite de oliva
  • 25 gramos de levadura fresca
  • Una cucharadita de sal
  • 100 gramos de aceitunas a vuestra elección

Preparación:

Echáis en un bol grande la harina, hacéis un hueco en el centro y desmigáis la levadura; añadís el aceite y el agua y ¡a meter las manos!
Amasáis durante 10 minutos y añadís la sal y las aceitunas cortadas en trocitos. Continuáis amasando hasta formar una bola.
Una vez tengáis la masa lista, le ponéis un poco de aceite por encima (con pincel o con las manos), le espolvoreáis un poco de harina y la colocáis en el molde de cristal que tengáis, engrasado. Le podéis hacer unos cortes por encima con un cuchillo muy afilado y veréis como os queda de panandero, panadero.
Y ya estáis terminando. Sólo queda que metáis el molde en el horno frío a 200 grados unos 40 minutos.


Observaciones:

Os animo a que probéis a hacerlo. Es muy divertido y muy gratificante ver cómo sube y además está buenísimo. 

domingo, 22 de marzo de 2020

Galletas remolino de vainilla y chocolate

Aunque intento sobreponerme a la situación que estamos viviendo y mirar al futuro con optimismo, a veces me entra una tristeza infinita, y en otras ocasiones creo que todo es una pesadilla de la que despertaré, como supongo os pasará a la mayoría. En fin, tengo que ser paciente y esperar a que pase cuanto antes. Y como estoy segura de que saldremos de esto todos juntos y que debemos intentar, dentro de lo que cabe, vivir con algo de normalidad, os dejo la receta como habitualmente hago los domingos. Hoy he cocinado unas galletas de vainilla y chocolate que os van a alegrar el noveno día de confinamiento y que de manera virtual le mando a mi "murciano preferido del barrio del Carmen", que hoy cumple años.

Ingredientes:

Para la masa de vainilla:
  • 113 gramos de mantequilla sin sal
  • 100 gramos de azúcar glas
  • Una yema de huevo
  • Una cucharadita (5 gramos) de extracto de vainilla
  • 160 gramos de harina
  • Un pellizco de sal (un gramo)
Para la masa de chocolate:
  • 113 gramos de mantequilla sin sal
  • 100 gramos de azúcar glas
  • Una yema de huevo
  • Una cucharadita de extracto de vainilla
  • 125 gramos de harina
  • 30 gramos de cacao en polvo sin azúcar
  • Un pellizco de sal (un gramos)

Preparación:

Si tenéis todo pesado y preparado, las masas se preparan en un santiamén. Importante que la mantequilla esté a temperatura ambiente.
En un bol, ponéis la mantequilla y el azúcar y lo batís con unas varillas manuales o eléctricas de 3 a 5 minutos hasta que la mezcla esté cremosa. A continuación, añadís la yema de huevo y el extracto de vainilla y seguís batiendo hasta mezclarlo todo muy bien. Ahora, la harina y la sal, y pasáis la masa a un papel film. Le dais forma de rectángulo con las manos, la envolvéis y la metéis en el frigorífico.
Lo mismo con la masa de chocolate: mantequilla y azúcar; yema de huevo y vainilla; harina, cacao y sal. Hacéis otro rectángulo de masa con las manos, lo envolvéis en el film y al frigorífico durante una hora.
No pasa nada si las masas se quedan más tiempo en el frigorífico.
Pasado el tiempo, las sacáis y, una a una, las estiráis con un rodillo entre dos papeles vegetales hasta conseguir un rectángulo de 24 x 30 cm aproximadamente.
Cuando los tengáis estirados, sobre el de vainilla ponéis el de chocolate y hacéis un rollo por la parte más larga. Lo envolvéis en papel vegetal y lo metéis de nuevo en el frigorífico otra hora.
Precalentáis el horno a 180 grados, sacáis el rollo de masa, le quitáis el papel y lo cortáis en rodajas. Vais poniendo las galletas separadas encima de una bandeja forrada con papel vegetal – os sirven los que habéis utilizado para estirar las masas– y las horneáis durante 12 minutos. En cuanto veáis que los bordes estén ligeramente dorados, estarán listas.
Las dejáis en la bandeja 5 minutos más fuera del horno y luego a una rejilla para que se enfríen completamente.
En una lata os duran varios días, si es que conseguís que os queden.


Observaciones:

Esta receta es del blog Home Cooking Adventure.


domingo, 15 de marzo de 2020

Bizcocho de Lupita

La receta de este bizcocho es la que hacían en casa de mi prima Lupe (Lupita, cariñosamente para mí) y ha pasado de madres a hijos y a toda persona que lo ha probado y se la ha pedido. Es básica, fácil y siempre sale bien. Ella me dio las medidas de los ingredientes en vasos y yo os las he puesto en gramos porque los vasos no siempre son del mismo tamaño. Además lo he bañado con un glaseado de limón que está la repera de bueno. Aprovechad que estáis en casa, por el estado de emergencia sanitaria, para meteros en la cocina y hornear este estupendo bizcocho.



Ingredientes:
  • 4 huevos
  • 2 vasos de harina (400 gramos)
  • 2 vasos de azúcar (400 gramos)
  • 2 vasos de leche (400 gramos)
  • 1/2 vaso de aceite de oliva virgen suave (100 gramos)
  • 2 sobres dobles de gasificante
  • La ralladura de dos limones
Preparación:

Sale un bizcocho enorme por lo que, si no lo queréis tan grande, tenéis que reducir las cantidades a la mitad.
Batís los huevos con el azúcar hasta conseguir que la mezcla doble su volumen. Le añadís la harina poco a poco, batiendo constantemente, los sobres de gasificantes a través de un colador, la leche, el aceite de oliva y la ralladura de dos limones.
Pasáis la mezcla a un molde y lo metéis en el horno precalentado a 175 grados durante 30 minutos.
Tenéis que comprobar que está listo introduciéndole una brocheta o palillo.
Una vez fuera del horno, lo dejáis en el molde 10 minutos y luego, a una rejilla hasta que se enfríe.

Glaseado:
  • 125 gramos de azúcar glas
  • 2 cucharadas de zumo de limón
Ponéis el azúcar en un cuenco y le añadís el zumo de limón. Mezcláis con unas varillas hasta que quede integrado. 
Cuando el bizcocho se enfríe se lo vertéis por encima. ¡Delicioso!




domingo, 1 de marzo de 2020

Ensalada templada de pulpo y setas

Le damos la bienvenida al mes de marzo con una ensalada templada que se prepara rápidamente, si compráis el pulpo cocido. Unas vueltas en las sartén a las setas, una vinagreta sencilla y a emplatar. 



Ingredientes:
(Para cuatro personas)

  • 3 patas de pulpo cocidas
  • 300 gramos de setas variadas
  • Una bolsa de lechugas variadas
  • Una cebolla tierna
  • Un diente de ajo
  • Aceite de oliva
  • Vinagre balsámico de Módena
  • Pimentón ahumado
  • Sal en escamas
Preparación:

Salteáis en un poco de aceite las setas troceadas, la cebolla y el ajo picados. Cuando esté listo, añadís el pulpo en rodajas. Lo rehogáis todo y lo colocáis en el plato con las lechugas variadas. Preparáis una vinagreta con seis cucharadas de aceite, cuatro de vinagre y un poco de sal.
Regáis con la vinagreta y servís la ensalada con un poco de pimentón ahumado por encima y unas escamas de sal marina.




Observaciones:

El pimentón tenéis que añadirlo con un colador.

Le he puesto sal marina del Cabo de Gata, que es una maravilla. Podéis usar Maldon si la tenéis más a mano.







domingo, 23 de febrero de 2020

Risotto con presa ibérica, espárragos y setas shiitake

Los carnavales llegan a su fin y el Miércoles de Ceniza está a la vuelta de la esquina. La receta de hoy es un risotto con presa ibérica que preparé ayer y que estaba tan rico que casi no me queda para las fotos. La mezcla de la carne, los espárragos y las setas shiitake resultó espectacular.


Ingredientes:
(para cinco personas)
  • 400 gramos de arroz
  • Un manojo de espárragos verdes
  • Una cebolla tierna
  • 250 gramos de setas shiitake
  • 500 gramos de presa ibérica
  • 1.500 gramos de caldo de carne o de pollo
  • Aceite de oliva
  • Queso manchego curado
  • Sal
Para el caldo de carne:
  • Una cebolla
  • 2 zanahorias
  • Un puerro
  • Un nabo
  • Un tomate
  • 2 dientes de ajo
  • Unos huesos de costilla de cerdo
  • Un hueso de jamón


Preparación:

Al ser un risotto, tenéis que hacerlo en una cazuela de paredes altas para poder darle vueltas. 
Sofréis la cebolla picada en unas cinco cucharadas de aceite sin llegar a que tome color. Añadís los espárragos limpios y troceados y los dejáis a fuego suave hasta que estén tiernos. Lo mismo con las setas limpias y partidas por la mitad. Añadís el arroz, le dais unas vueltas y, cuando esté transparente, empezáis a echarle el caldo caliente y a moverlo con una cuchara de madera. A los 15 minutos, añadís la presa cortada en trocitos pequeños. Ahora es el momento de ponerle la sal. Tenéis que probarlo. En otros 10 minutos estará listo. Servidlo inmediatamente con queso manchego rallado por encima.
He preparado un caldo suave. La idea es que el sabor no sea más fuerte que el del risotto. Tenéis que dorar los huesos en un poco de aceite en la misma olla en la que vayáis a hacerlo. Añadís las verduras y 3 litros de agua y lo dejáis cocer una media hora. No lleva sal. Lo coláis y listo para utilizarlo. Os sobrará, por lo que ya tenéis un caldo para otra preparación.


Observaciones:

Podéis cambiar la pieza de cerdo por otra, pero que sea tierna: por ejemplo, solomillo.

Lo mismo con las setas, podéis sustituirlas por otra variedad pero las shiitake están exquisitas.

domingo, 16 de febrero de 2020

Tarta de requesón, café y miel

Este domingo he preparado una tarta de requesón, café y miel que, solo por lo fácil que es prepararla y el resultado tan estupendo, merece la pena meterse en la cocina. Por cierto, la maravillosa miel me la han regalado Elena y José Ramón. Con ella os deseo unos felices carnavales. 


Ingredientes:

  • Una lámina de masa quebrada
  • 400 gramos de requesón
  • 100 gramos de mantequilla
  • 6 cucharadas de leche condensada
  • 3 cucharadas colmadas de miel
  • Un sobre de café soluble
  • 3 huevos

Preparación:

Como habéis leído en los ingredientes, para hacerlo más fácil todavía, la masa va a ser comprada, con lo que vais a hacerla en un abrir y cerrar de ojos.
Lo primero: desenrollar la masa, colocarla encima del molde –de entre 22 y 24 centímetros– cortar lo que sobre, pinchar el fondo con un tenedor y meterlo en el horno precalentado a 180 grados durante 10 minutos.
Mientras se cuece la masa, mezcláis las yemas con la mantequilla, que tiene que estar a temperatura ambiente, la miel, el requesón, el café soluble y la leche condensada hasta que consigáis una mezcla uniforme sin grumos.
Después, batís las claras a punto de nieve y se las incorporáis a la mezcla anterior con movimientos envolventes. Una vez listo, lo vertéis sobre la masa, que habréis sacado del horno, y de nuevo lo metéis 30 minutos a la misma temperatura.


Observaciones:

Podéis usar el café soluble descafeinado.

domingo, 9 de febrero de 2020

Rape con almejas

Hace un día radiante y, en cuanto termine de hacer la comida, me voy a dar un largo paseo. Voy a llegar hasta uno de los faros para aprovechar este invierno con temperaturas tan suaves. He cocinado un rape con almejas, una receta sencillísima pero con un resultado fantástico y un sabor de cinco estrellas.


Ingredientes:
(para cuatro personas)
  • Un rape de 750 gramos más o menos
  • 500 gramos de almejas
  • 250 gramos de espárragos blancos
  • 250 gramos de guisantes
  • Harina
  • Ajos
  • Vino blanco
  • Caldo de pescado
  • Cebollino
Preparación:

Con la cabeza, la espina y las pieles del rape hacéis un caldo y lo reserváis.
Las almejas las cubrís con agua y dos puñados de sal para que suelten la posible arena que puedan tener.
En una cazuela de paredes bajas doráis 3 dientes de ajo en unas cinco cucharadas de aceite de oliva. Cuando estén dorados, los retiráis. En ese mismo aceite añadís dos cucharadas colmadas de harina y la rehogáis a fuego suave sin que tome color. Agregáis 100 gramos de vino blanco y 500 gramos del caldo de rape. Removéis y calentáis hasta que ligue la salsa.
Subís el fuego, añadís las almejas lavadas y escurridas, los espárragos y los guisantes y, en el momento en el que se abran las almejas, agregáis el rape cortado en trozos. Saláis y cocéis suavemente un par de minutos. Lo servís muy caliente con un poco de cebollino picado por encima.


Observaciones:

Tenéis que aprovechar que estamos en plena temporada de guisantes y ponerlos naturales pero, si no os apetece pelarlos, siempre os quedan los de bote o los congelados.