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jueves, 5 de marzo de 2026

Sepia con sobrasada y miel

De mi viaje por Mallorca del pasado verano me traje unos recuerdos imborrables, unas preciosas fotografías y esta deliciosa receta que es tradicional de la cocina mallorquina y que destaca por su sabor intenso y su equilibrio perfecto entre lo dulce y lo salado. Se trata de sepia con sobrasada y miel que, acompañada de un buen pan para mojar en la sabrosa salsa que se forma durante la cocción, es un auténtico manjar.


Ingredientes:

(Para cuatro personas)

  • 2 sepias de unos 500 o 600 gramos cada una
  • 2 cebollas tiernas
  • 100 gramos de sobrasada mallorquina
  • Una cucharada colmada de miel
  • 200 ml de vino blanco seco
  • Una hoja de laurel
  • Un puñado de piñones
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta negra

Preparación:

Aunque os parezca mucha cantidad de sepia, reduce muchísimo. "Se queda en nada", que diría mi abuela.

Yo la he cocinado directamente en una cazuela de barro, pero podéis hacerla en una sartén. Añadís unas tres cucharadas de aceite al recipiente que vayáis a usar y las cebollas tiernas muy picadas. Las sofreís a fuego lento hasta que estén doradas, dándole vueltas para que no se quemen.

Mientras, limpiáis las sepias, en el caso de que las hayáis comprado sucias. Si están limpias, las cortáis en trozos pequeños más o menos del mismo tamaño. Yo las he cortado en trozos del tamaño de un dado del parchís.

Cuando las cebollas estén doradas, incorporáis la sepia, salpimentáis y la cocináis a fuego medio unos 5 minutos hasta que se integre con el sofrito. Pasados los cinco minutos, vertéis el vino y añadís la hoja de laurel. Dejáis que se evapore el alcohol y se reduzca el líquido.

Cortáis la sobrasada en trozos y se la añadís a la sepia con la cucharada de miel y los piñones que habréis tostado previamente en una sartén, y removéis hasta que la sobrasada se funda y espese la salsa.

Retiráis la hoja de laurel y dejáis unos minutos más, removiendo de vez en cuando, hasta que la sepia esté tierna.

Este plato se sirve muy caliente. Os aviso de que pide mucho pan.

Observaciones:

Si os gusta más, podéis poner sobrasada picante o mitad y mitad de cada una.



domingo, 5 de marzo de 2023

Calamares fritos sin calamares de Ignacio Doménech

Estrenamos el mes de marzo con mucho frío, pero con el calor de los fogones del reto Cooking the Chef  y la fabulosa historia de Ignacio Doménech y Puigcercós, un hombre que pasó de comer de la caridad y dormir en soportales a lo más alto dentro del mundo de la gastronomía española de finales del siglo XIX y principios del XX, tras pasar por París y Londres. Su multitud de libretas con centenares de recetas fueron el gran bagaje profesional que le dio renombre y posición junto a su organización de banquetes a medida en casas particulares. Fue el precusor del moderno catering. Asimismo, se encargó durante años de enseñar a las amas de casa la importancia de no desperdiciar comida y de hallar soluciones prácticas a la escasez de alimentos por culpa de la Guerra Civil, ya que él mismo había conocido el hambre de cerca. 


Ingredientes:

  • Arandelas de cebolla
  • Harina
  • Aceite
  • Sal
  • Agua

Preparación:

Lo primero que vais a hacer es la pasta en la que vais a rebozar las arandelas de cebolla: En un cuenco grande, ponéis dos o tres cucharadas de harina, un poco de sal, un poco de agua y unas gotas de aceite. Lo trabajáis bien hasta conseguir una pasta ligera sin grumos.

Una vez hecha la pasta, peláis las cebollas y las cortáis en rodajas de un centímetro, soltáis los anillos que forman las cebollas (formato igual a los calamares fritos), las sazonáis y seguidamente, pasáis cada anillo por la pasta de harina, que hace la vez de huevo, y las freís, poco a poco, en una sartén con aceite que, en principio, no esté demasiado caliente; cuando las cebollas estén fritas, subís la intensidad del fuego para que se doren y queden bien crujientes. Las escurrís encima de un papel absorbente.

Observaciones:

No he puesto cantidades porque lo hace a "ojo".

El cocinero no detalla la clase de aceite. Me imagino que en esos años utilizarían el que pudiesen conseguir.

Sin embargo, sí especifica que cada ración debe llevar diez "exquisitas" arandelas.

Relata Doménech, en el libro Cocina de recursos (1941), que  "en Barcelona y provincias españolas, durante los años 1937-1938, la inmensa mayoría de los ciudadanos no podíamos gastarnos 40 o 50 duros para adquirir una docena de huevos y tuvimos que prescindir a toda prisa de tan precioso material que nos proporcionan las simpáticas gallinas...". De ahí esa pasta que sustituía al huevo en estos falsos calamares y en su famosa tortilla sin huevo que el crítico gastronómico y escritor Joan Sella Monserrat denomina, en la introducción del libro, "un trampantojo culinario".

En este enlace, el resto de recetas del reto CTC.

jueves, 5 de mayo de 2022

Mantequilla de Montpellier de Antonin Carême (siglo XIX)

La vida del cocinero Antonin Carême (1785-1833) da para varias películas. Con 25 hermanos, en la calle desde los 10 años, trabajando desde los 16, llegar a cocinar para el zar Alejandro I de Rusia, para el futuro rey de Inglaterra Jorge IV o para el barón Rothschild no parece tarea fácil. Pero lo más importante es el gran legado gastronómico que dejó en forma de libros, de tratados, de asombrosos pasteles de azúcar, de inventos como el fiambre o de presentaciones de mesa tipo buffet. Este mes, el reto Cooking the Chef está dedicado a este gastrónomo y chef parisino, considerado como uno de los padres de la alta cocina. Elegir una sola receta es una tarea complicadísima, pero como hay que hacerlo, creo que una de sus grandes aportaciones fue la mantequilla de Montpellier, de la que escribió un tratado. Y aquí la tenéis.


Ingredientes:

  • 50 gramos de perifollo o perejil fresco
  • 25 gramos de estragón fresco
  • 25 gramos de pimpinela (la he encontrado seca)
  • 25 gramos de cebollino
  • 2 huevos duros
  • 2 yemas de huevo crudas
  • 4 filetes de anchoas
  • 15 gramos de alcaparras
  • 3 pepinillos grandes en vinagre
  • Un diente de ajo
  • 350 gramos de mantequilla de buena calidad
  • Pimienta 
  • Sal fina
  • Nuez moscada
  • 100 ml de aceite de oliva
  • 50 ml de vinagre de estragón
  • Un puñado de espinacas

Preparación:

Lo primero que avisa Carême es que "el condimento de esta deliciosa manteca exige un conocimiento que sólo puede dar la práctica porque hay que tener un gusto exquisito para hacerlo en su perfección, de modo que ninguno de los condimentos que lo componen se halle dominado. Sin embargo, es fácil suavizar el exceso de vinagre agregando un poco de aceite, así como la suavidad del vinagre, mezclando aceite y sal".

Y claro, él hace esta mantequilla a base de puñados y pizcas, por lo tanto he tenido que probar y probar hasta conseguir esta ricura, que con pan tostado está de muerte. Aunque los franceses de aquella época la utilizaban, sobre todo, para acompañar pescados.

Escaldáis, 5 minutos, en agua hirviendo con un poco de sal, el perifollo, el estragón y el cebollino, y pasáis estas hierbas a una cuenco grande con agua helada para que quede bien verde. En cuanto se enfríen, las ponéis en el vaso de la batidora o en la trituradora junto con la pimpinela, los pepinillos, las alcaparras, las anchoas y el ajo y lo trituráis completamente. A continuación, añadís la mantequilla, a temperatura ambiente, las yemas de huevo duro y continuáis batiendo, poco a poco, el aceite, el vinagre, la pimienta, una pizca de sal y otra de nuez moscada. Esta pasta la pasáis por un chino y la batís con varillas hasta obtener una pasta muy lisa.

Para darle el color pálido, cocéis las espinacas, las escurrís y el caldo que suelten lo coláis y usáis un poco al final, cuando estáis batiendo la mezcla con las varillas.

Ojo, que a mí se me fue la mano con el color.

Aquí os dejo la explicación de Carême acerca del color para hacerla aún más apetecible: "Le añade un poco de esencia de espinacas (pasada por un tamiz de seda) para darle un color verde pistacho precioso. Debemos tener la precaución de mezclar este verde, en poca cantidad a la vez, para que la mantequilla sea de un verde pálido. Luego, lo pasas por la gasa fina o un tamiz ordinario de crin de caballo, presionándolo con la cuchara de madera. Después de eso, lo pones en una terrina pequeña con hielo para que se endurezca y lo usas enseguida ".

Observaciones:

Si no encontráis alguna de las hierbas frescas podéis ponerlas secas, pero no será lo mismo.

La conserváis en el frigorífico en un recipiente de cristal o envuelta en papel film. 

Este es el enlace con el resto de recetas del grandísimo Carême.

 

  

      


domingo, 5 de diciembre de 2021

Ropa vieja de María Rosa Calvillo de Teruel (siglo XVIII)

Y seguimos descubriendo joyas antiguas con el reto Cooking the Chef. Este mes nos ha tocado el primer recetario escrito por una mujer en España: "El libro de apuntaciones de guiso y dulces (manuscrito)" de María Rosa Calvillo de Teruel, fechado en 1740. Solo por los títulos de las recetas ya merece esforzarse en leerlo. El libro pertenece a la biblioteca de la Real Academia Española. Treinta ocho páginas con cien recetas y de ellas he elegido su "ropa biega" y me quedan pendientes las tortas de polvorón, los pestiños, la menestra de berenjenas asadas, el hígado asado de puerco, el modo de hacer la chicha como doña Joaquina, la sopa fingida, el modo de componer las perdices como en Sevilla...

Ingredientes:

  • Sobras de cocido (verduras y carne)
  • Un pimiento verde italiano
  • Una cebolla
  • Un diente de ajo
  • Pimentón
  • 300 gramos de tomate frito
  • Pimienta
  • Comino
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación:

Lo primero que vais a hacer es cortar las verduras que os hayan sobrado en trocitos, desmenuzáis la carne y cortáis en rodajas el chorizo. En una sartén con unas tres cucharadas de aceite sofreís un ajo, un poco de pimentón y los restos de cocido y los apartáis.
En esa misma sartén con un chorro más de aceite, pocháis un pimiento italiano cortado a cuadraditos y cuando está casi listo, le añadís la cebolla muy picada. Dais unas vueltas y dejáis que se siga pochando. Cuando la cebolla tome color sin quemarse, añadís el tomate frito, una pizca de pimienta, otra de comino en polvo e incorporáis el cocido. A fuego lento dejáis que se vaya cocinando. En unos diez minutos estará listo.
Y si cuajáis unos huevos por encima ni os cuento cómo está.

Observaciones:

Esta es la imagen de la receta original:


Y en este enlace están las recetas del resto de compañeras del reto CTC.

domingo, 28 de marzo de 2021

Pastel de salmón ahumado y puerros

Segundo Domingo de Ramos sin procesión, sin palmas en la calle, sin nazarenos, pero con la esperanza de que sea la última Semana Santa que se tiene que suspender por culpa del coronavirus. Para estos días de vacaciones, siempre dejo preparado algún pastel salado a falta de meter en el horno. El de hoy lleva salmón ahumado y puerros y es un bocado exquisito.

Ingredientes:

  • Un plancha de hojaldre
  • 4 puerros
  • 300 gramos de salmón ahumado
  • 3 huevos
  • 200 ml de nata
  • 200 gramos de queso manchego curado
  • Unas ramas de eneldo o eneldo seco
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva

Preparación:

Estiráis la plancha de hojaldre y la extendéis encima del molde. La pincháis con un tenedor y la cubrís con garbanzos u otras legumbres y metéis el molde en el horno, precalentado a 180 grados, durante 10 minutos. Lo sacáis y lo dejáis enfriar.

En una sartén con tres cucharadas de aceite sofreís a fuego lento los puerros cortados en rodajas y los dejáis hasta que estén pochados. Los escurrís y los reserváis. 

Batís los huevos con la nata, salpimentáis y le añadís los puerros, el salmón ahumando troceado, el queso cortado en trocitos y el eneldo. Esta mezcla la vertéis encima del hojaldre y lo volvéis a meter en el horno 20 minutos o hasta que, al pincharlo con un palillo, el pastel esté cuajado.

Observaciones:

Os recomiendo que lo sirváis templado.



sábado, 6 de marzo de 2021

Rollo de piquillos relleno

Esta receta fue una de las que preparé en Navidad y fue un éxito rotundo. Estos rollos de bizcocho con relleno salado son siempre un acierto, además de que dan para muchas raciones. Normalmente los relleno de queso Roquefort y jamón dulce o de aguacate y langostinos... Tengo varios fijos en mi recetario. Sin embargo, este es el más vistoso de todos por el color que aportan al bizcocho los pimientos del piquillo.

Ingredientes:

Para la masa:

  • 200 gramos de pimientos del piquillo en conserva
  • 4 huevos tamaño M
  • 200 gramos de harina de trigo
  • Un sobre de levadura en polvo
  • Un yogur natural sin azúcar
  • 100 ml de aceite de oliva
  • Media cucharadita de sal
  • Una pizca de pimienta negra molida

Para el relleno:

  • 300 gramos de queso crema
  • 250 gramos de queso de cabra
  • 50 gramos de rúcula
  • 100 gramos de nueces troceadas

Preparación:

Empezáis preparando la masa y para ello metéis todos los ingredientes en el vaso de la batidora o en el robot de cocina que tengáis. Lo trituráis hasta que quede una fina masa que será de un precioso color naranja.

El horno lo precalentáis a 180 grados con calor arriba y abajo. 

Cubrís una bandeja de horno con papel vegetal y vertéis la masa que expandiréis con una espátula hasta que quede bien repartida. Cuando esté extendida, le dais unos golpes a la bandeja contra la encimera para que desaparezcan las burbujas de la masa, si es que las tuviera.

La metéis en el centro del horno y cocéis esta plancha de bizcocho entre 15 y 18 minutos, depende de cada horno. Como siempre, podéis comprobar que está lista clavándole un palillo o una brocheta. Tienen que salir limpios.

Una vez fuera del horno, dejáis que se enfríe un poco y enrolláis el bizcocho con el papel vegetal, por el lado más ancho, en un trapo de cocina. Lo dejáis así hasta que se enfríe por completo.

Mientras se enfría, preparáis el relleno mezclando los dos quesos, el de cabra sin corteza, si es que lleva, hasta que estén bien integrados. Desenrolláis el bizcocho, untáis con la crema de queso sin llegar a los bordes, cubrís la crema con la rúcula y las nueces troceadas y lo volvéis a enrollar, presionando suavemente de manera que quede bien firme. Lo envolvéis en papel film y al frigorífico. En dos horas estará listo. 

Los servís cortado en rodajas.

Observaciones:

Si os apetece, podéis cubrirlo con una capa de queso, pero tiene un color tan lindo que a mí me gusta servirlo sin nada por encima.

Podéis prepararlo el día anterior y guardarlo en el frigorífico. Solo tenéis que tener la precaución de sacarlo un par de horas antes de servirlo.



viernes, 5 de marzo de 2021

Flaons de Taillevent

Las chicas de Cooking the Chef  nos han invitado a dar un largo paseo por la gastronomía de la Edad Media y está resultando un auténtico placer además de todo lo que, en mi caso, estoy aprendiendo. Este mes viajamos a Francia con el libro Le viandier escrito por Guillaume Tirel "maistre queux du Roy de France" alias Taillevent entre los años 1340 y 1395. No se sabe la fecha con exactitud. He ojeado la traducción que del manuscrito hizo el Vaticano y que está en la Universidad de Marburg, y es muy curioso el manuscrito original que se conserva en la Biblioteca Nacional de Francia que está escrito en francés medieval sobre pergamino. De este no me he enterado de nada jajajaja. Este mes he tenido que poner la imaginación a trabajar porque las recetas vienen sin cantidades y con las explicaciones no muy allá pero bueno, en la página XXXI de unas las de traducciones habla de flanes y flaons y por estos últimos me he tirado en plancha. A por ellos. Le he cambiado el rebozado de azúcar y canela por azúcar glas.

En este enlace, el resto de recetas del reto.

Ingredientes:

(Con estas cantidades me han salido 23 flaons)

  • 500 gramos de harina
  • 150 gramos de manteca de cerdo
  • 150 gramos de azúcar
  • 2 yemas de huevo
  • 37,5 ml de zumo de naranja
  • 37,5 ml de vino Moscatel
  • 20 ml de aceite de oliva

Para el relleno:

  • 125 gramos de requesón
  • 50 gramos de almendra en polvo
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Una cucharada de canela

Además, crema de chocolate, dulce de leche y cabello de ángel.

Preparación:

Son facilísimos de hacer y la masa se trabaja estupendamente con un poco de reposo. Precalentáis el horno a 180 grados. En un bol mezcláis el azúcar, el zumo de naranja, el vino y el aceite. Le añadís las yemas de los huevos, la manteca y la harina poco a poco y amasáis hasta que consigáis una masa muy bien integrada y que no se pegue a las manos.

La dejáis reposar una media hora. Vais a necesitar un plástico para darle forma a las empanadillas y que nos se peguen. Yo utilizo una bolsa de Ikea abierta. En el centro ponéis un bola de masa del tamaño de una mandarina, la cubrís con el plástico y con un rodillo amasáis hasta que se extienda. Le ponéis en el centro una cucharilla del relleno y con la ayuda del plástico la cerráis. Y ahora, la selláis con un tenedor o con un molde de hacer galletas.

Las vais dejando en una bandeja de horno que habréis forrado o con papel vegetal o con una lámina de silicona y las tenéis cociendo unos 15 minutos o hasta que veáis que se empiezan a dorar.

Las sacáis a una rejilla y cuando se enfríen las cubrís de azúcar glas.

Observaciones:

El relleno original de los flaons es de requesón pero como la masa admite cualquier otro, he hecho además, cuatro de crema de chocolate que he congelado previamente para que quede perfecta al meterla en el horno, otros cuatro de cabello de ángel y tres de dulce de leche. 



domingo, 22 de noviembre de 2020

Macarrones al cava

 El tiempo vuela y si nos descuidamos tenemos la Navidad tocando a la puerta. Y en Cartagena sigue haciendo una temperatura excelente. Hoy mismo vamos a llegar a los 24 grados.  Somos unos privilegiados y podemos disfrutar aún de comidas al aire libre. Para la de hoy he preparado unos macarrones al cava, con una mezcla de sabores sorprendente. Abajo os explico los detalles de la receta.

Ingredientes:

  • 300 gramos de macarrones
  • 250 ml de leche
  • 250 ml de cava seco o semi seco
  • 30 gramos de harina de maíz (Maizena)
  • 30 gramos de mantequilla
  • 50 gramos de queso rallado
  • 100 gramos de champiñones de lata
  • 100 gramos de jamón York cortado a tiras
  • 4 cucharadas de nata líquida
  • Sal
  • Aceite de oliva
  • Nuez moscada

Preparación:

Hervís los macarrones en agua y sal hasta el tiempo que indique el paquete. Los enfriáis con agua y los escurrís. Para preparar la salsa, derretís en un cazo grande la mantequilla, le añadís la harina de maíz y removéis bien, mejor con unas varillas. Cuando no tenga ningún grumo, le añadís la leche y el cava y lo lleváis a ebullición. Lo sazonáis con sal, media cucharadita de nuez moscada y lo dejáis cocer 2 minutos. Apartáis el cazo del fuego y reserváis.

En una sartén grande, rehogáis los champiñones cortados con una cucharada de mantequilla y la mitad del jamón. Agregáis los macarrones cocidos, la salsa, la nata, mezcláis y probáis el punto de sal. Lo pasáis a una fuente de horno, repartís el resto del jamón por encima, espolvoreáis con el queso rallado y lo gratináis. 

Observaciones:

Podéis sustituir el jamón dulce por beicon o panceta.

Esta receta es de otro de mis recortes de revista de hace mil años que tengo guardada en "mi caja de recetas". He variado alguna cosilla, pero la esencia es la misma.


domingo, 22 de diciembre de 2019

Terrina de setas con corazón de foie-gras

Ahora sí que ya tenemos la Navidad tocando al timbre. Hoy nos hemos levantado con las voces de los niños que cantan la lotería y con las ilusión de que nos toque. Mientras caen las bolas, a ver qué os parece esta terrina de setas y champiñones con el corazón de foie-gras. Una receta, que a pesar de que no tener un color muy fotogénico, es sencillísima de cocinar, está deliciosa y es otra idea para las comidas y cenas festivas que se avecinan. 


Ingredientes:
(para ocho raciones generosas)
  • Un kilo de setas variadas y champiñones
  • 200 ml de nata
  • 4 huevos
  • Una flauta de foie-gras de pato de 250 gramos
  • Aceite de oliva
  • Mantequilla
  • Pan rallado
  • Sal
  • Pimienta
Preparación:

Lo primero que tenéis que hacer es congelar la flauta de foie-gras. Después, limpiáis las setas y los champiñones con un paño, las troceáis y las salteáis en una sartén con unas seis cucharadas de aceite de oliva.
Cuando estén salteadas, reserváis dos tercios y el resto lo ponéis en el vaso de la batidora junto con los huevos y la nata. Lo batís y la mezcla la pasáis a un bol. Salpimentáis y le añadís las setas reservadas.
Engrasáis la terrina con mantequilla y la espolvoreáis con pan rallado, rellenáis con una capa de setas hasta la mitad, ponéis el foie-gras congelado en el centro y lo cubrís con la mezcla restante.
Con el horno a 180 grados, metéis la terrina en una bandeja con agua que la cubra hasta la mitad –al baño María– y la cocéis durante unos 50 minutos.
Dejad que se temple para que podáis cortarla con facilidad.
Servidla con unos cristales de sal Maldon por encima.

Observaciones:

Si no tenéis una terrina de barro o de metal, podéis utilizar un molde de plum-cake.

Si el presupuesto se os dispara con el foie de pato, lo cambiáis por el de cerdo y la terrina sigue estando exquisita.



domingo, 3 de noviembre de 2019

Arroz con costillejas

Estrenamos noviembre con más de veinticinco grados en Cartagena y con ganas de comer al aire libre hasta que el tiempo nos lo permita. Para hoy he preparado este arroz con costillejas de cerdo "muy murciano". Una buena ensalada, unas cervecitas muy frías y a disfrutar del arroz y del buen tiempo, aunque si tenéis previsto ir a la zona del Puerto, echaros piedras en los bolsillos para que no os lleve el viento.


Ingredientes:
(para cuatro personas)
  • 300 gramos de arroz
  • 500 gramos de costillejas de cerdo carnosas
  • 1/2 pimiento rojo
  • 1/2 cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • Un tomate rallado
  • Una cucharada de pimentón dulce
  • 1,4 litros de caldo de pollo
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite
Preparación:

Si no tenéis caldo de pollo, lo podéis preparar con unas carcasas de pollo, un puerro, una zanahoria, una rama de apio y dos litros de agua.
En una paellera o en una cazuela de paredes bajas ponéis aceite y pocháis la cebolla rallada, y luego añadís los dientes de ajo picados y el pimiento rojo en trozos.
Ahora, añadís las costillejas salpimentadas y las sofreís hasta que estén selladas por fuera. Espolvoreáis el pimentón y le dais vueltas para que no se pegue. Después, el tomate rallado, y lo dejáis sofreír unos 10 minutos.
Le toca el turno al arroz. Lo echáis en la paellera y le dais unas vueltas hasta que se vuelva transparente. 
Mientras, calentáis el caldo de pollo. Cuando hierva, lo vertéis en la paellera y lo dejáis cocer unos veinte minutos a fuego fuerte. En este momento tenéis que ponerle la sal. 
Atención: Hay que probarlo.
Cuando esté listo, lo apartáis del fuego y lo dejáis reposar, tapado con papel de aluminio, otros cinco minutos.

Observaciones:

Si lo queréis más amarillo, le podéis poner un poco de colorante alimentario al mismo tiempo que el tomate rallado.





domingo, 31 de marzo de 2019

Ensalada de garbanzos

¡Por fin llueve con ganas en Cartagena! Y, además, una lluvia fina que cala y que no arrastra, que es lo que siempre pasa por esta zona. Para este día lluvioso he preparado, de primer plato, una ensalada de garbanzos, facilísima y riquísima de comer. 


Ingredientes:

  • 100 gramos de garbanzos cocidos (pueden ser de bote)
  • Una bolsa de lechugas variadas de 150 gramos
  • Un puñado de tomates cherry
  • Un puñado de pipas peladas
  • Un par de cucharadas de sésamo tostado
  • 100 gramos de queso Cheddar curado
  • Un puñado de arándanos deshidratados
  • Aceite de oliva
  • Vinagre de Jerez
  • Sal y pimienta

Preparación:

Laváis las lechugas y las escurrís. Partís los tomates en cuartos y el queso en cuadrados. Enjuagáis los garbanzos.
En la fuente que hayáis elegido, ponéis las lechugas, los garbanzos, los tomates, el queso, los arándanos y, por último, las pipas y las semillas de sésamo.
Para el aliño, batís con varillas o un tenedor cuatro cucharadas de aceite de oliva, dos de vinagre de Jerez, sal y pimienta y se lo vertéis por encima a la ensalada cuando la vayáis a servir.

Observaciones:

Las semillas de sésamo y las pipas peladas las encontráis en cualquier supermercado.

Podéis sustituir los garbanzos por lentejas o habichuelas cocidas.









miércoles, 5 de diciembre de 2018

Ensalada campera de bonito y legumbres de Pepe Rodríguez

Por fin. Qué ganas tenía de volver a participar en el reto Cooking the Chef con el televisivo chef Pepe Rodríguez a la cabeza. Como tengo poco tiempo, he escogido una receta que, a pesar de ser una ensalada, tiene mucho fundamento y está espectacular. He cambiado el bonito fresco por bonito en salazón, tan típico de mi tierra, y ha quedado redonda.



Ingredientes:
(para cuatro personas)

  • Una bolsa pequeña de lechugas variadas 
  • Un bote de garbanzos cocidos de 250 gramos
  • Un bote de habichuelas blancas de 250 gramos
  • Un trozo de bonito en salazón
  • Un puñado de cebollitas en vinagre
  • 250 gramos de patatas
  • Aceite
  • Vinagre
  • Sal



Preparación:

Además de por el sabor, esta ensalada destaca por la forma de presentación que hace el cocinero con las patatas.
Con un sacabolas y un descorazonador de manzanas, hacéis bolas y tubos con las patatas, los ponéis a cocer en agua hirviendo con sal hasta que estén cocidos. Los escurrís y los regáis con un chorro de aceite de oliva para que nos se oscurezcan. Los reserváis.
Si usáis como yo bonito en salazón solo tenéis que cortar en medallones la parte del centro, que no lleva ninguna espina. No obstante lo comprobáis.
Si os apetece probar la ensalada con bonito fresco, en un plato ponéis una cama de sal, encima el pescado y lo cubrís con más sal. Lo dejáis 25 minutos para que cure.
Mientras, en un bol mezcláis los garbanzos y las habichuelas escurridos y enjuagados, los regáis con un buen chorro de aceite y otro de vinagre y los dejáis que maceren un rato.
Limpiáis el bonito de sal y lo cortáis en tacos.
Para emplatar esta ensalada, en la fuente en la que vayáis a servirla ponéis las bolas y tubos de patata, el bonito, las legumbres y, por último, las cebollitas y unas hojas de la mezcla de lechugas. La terminamos con un poco de sal.

Observaciones:

Según el cocinero illescano, esta es una de sus ensaladas preferidas. Y desde ahora, de las mías.

Aquí el enlace con las demás recetas de Pepe Rodríguez.

domingo, 25 de noviembre de 2018

Ensalada de jamón, pera, moras y nueces

Después de tres recetas seguidas "muy dulces", tocaba una ensalada, pero un poco especial. Que se note que es el último domingo de noviembre, que tenemos la Navidad llamando a la puerta y que debemos prepararnos para las calorías que se nos vienen encima. 


Ingredientes:
(para cuatro personas)
  • Una bolsa de varias lechugas
  • Un puñado de moras
  • Una pera
  • Un puñado de granos de granada
  • Unas lonchas de jamón de serrano finas
  • Un puñado de nueces
  • Aceite de oliva
  • Vinagre balsámico
  • Sal y pimienta

Preparación:

Laváis las lechugas y las escurrís hasta que estén bien secas. Las ponéis en el fondo de las fuente en la que vayáis a servir la ensalada; encima, las moras, la pera con la piel, lavada y cortada a trozos, los granos de granada, las lonchas de jamón enrolladas y las nueces.
Para hacer el aliño, batís en un bol con un tenedor o unas varillas el aceite, el vinagre, la sal y una pizca de pimienta negra. Se lo ponéis a la ensalada cuando vayáis a servirla.


Observaciones:

Esta ensalada omnívora es, con una variación mía, de Daviz Bez. El cocinero inglés propone una alternativa crudívora sustituyendo el jamón por más peras.

domingo, 21 de enero de 2018

Ensalada de dátiles, rábanos y almendras

Ayer, en cuanto me enteré de que se murió Paul Bocuse, me acordé del mes en el que Cooking the Chef dedicó su reto al chef francés. ¡Qué maravilla de recetas! En el blog tengo publicadas esta sopa con costra y estos langostinos, que están deliciosos por si queréis echarles una ojeada.
Por otra parte, pensando en la receta que iba a preparar esta semana, y teniendo en cuenta que todavía no me he desenganchado de tanto dulce navideño, voy directamente a haceros una ensalada.


Ingredientes:
  • 3 cogollos de lechuga de Tudela
  • Una bolsa de rabanitos
  • Un puñado de dátiles secos sin hueso
  • Un puñado de almendras con piel
  • Unas ramas de eneldo fresco
Aliño:
  • Aceite de oliva
  • Vinagre de sidra
  • Una pizca de sal y pimienta

Preparación:

Ponéis las almendras a remojo unos 10 minutos. Laváis las hojas de los cogollos de lechuga y los escurrís muy bien. Laváis los rabanitos y les dejáis la piel. Los partís en trozos.
En la fuente en la que vayáis a servir la ensalada, ponéis las hojas de lechuga en el fondo, y por encima repartís los dátiles partidos por la mitad, los rabanitos, las almendras escurridas y el eneldo. 
La aliñáis con los ingredientes, batidos previamente con varillas o un tenedor, a la hora de tomarla.

Observaciones:

Los Reyes Magos me han dejado en casa de mi 'compa' Miguel una nueva tabla para el atrezzo del blog –muchísimas gracias, manitas– y en casa de mi cuñada Katy la fuente de Marruecos que es una preciosidad. Catalina: ¡eres un cielo!




domingo, 19 de noviembre de 2017

Arroz con sepia y brócoli

Hace un día maravilloso en Cartagena y, para aprovecharlo, de buena mañana he preparado este arroz con sepia y brócoli y lo he dejado a falta de echarle el caldo y unos 20 minutos de cocción, y me he ido a dar una vuelta, que estos días de otoño en los que luce el sol y no hace calor son mis preferidos. Espero que os guste.


Ingredientes:
(Para 4 personas)

  • 300 gramos de arroz
  • Una sepia de 500 gramos más o menos
  • 300 gramos de ramos de brócoli
  • Una cebolla tierna
  • Un diente de ajo
  • Un tomate maduro
  • 1.100 ml de caldo de pescado o agua
  • Una cucharadita de pimentón
  • Unas hebras de azafrán de pelo
  • Perejil
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación:

En una cazuela de barro calentáis un chorro de aceite y sofreís la cebolla picada y el ajo. Cuando estén sofritos, añadís el tomate rallado y un poco de sal, dais unas vueltas y añadís los ramitos de brócoli y la sepia limpia y troceada.
Otras vueltas e incorporáis el arroz. Seguís sofriendo hasta el que arroz esté transparente. Ahora, le agregáis el pimentón y movéis hasta que esté integrado.
Hasta aquí podéis dejarlo preparado a falta del caldo y el azafrán y de probarlo de sal.
Para terminarlo, le añadís el caldo, las hebras de azafrán y comprobáis que no le falte sal. Lo dejáis cocer a fuego fuerte unos 20 minutos. Cuando esté listo, le ponéis un poco de perejil picado por encima.





Observaciones:

Podéis cambiar el brócoli por coliflor o ponerle ambos.

Si no tenéis caldo de pescado y usáis agua, que sea embotellada.

La cazuela de barro no es imprescindible.



domingo, 29 de octubre de 2017

Cordero al curry

Como ya sabéis, el curry es una mezcla de especias que varía según donde se prepare: India o países del Este o Sudeste de Asia. A mí me lo mandan preparado unos amigos y sé que lleva entre otras especias: albahaca, cardamomo, canela, cilantro, comino, pimienta de cayena... La receta del curry es diferente según cada región y su color depende de las especias que lleve. La mía está buenísima. Y con ella vamos a cocinar una receta de cordero para mojar mucho pan. Hoy tenéis una hora más para preparar este cordero delicioso.



Ingredientes:

  • Una pierna de cordero deshuesada y cortada en trozos
  • 200 ml de leche evaporada
  • 1/2 litro de caldo de carne
  • Una cebolla
  • Una manzana
  • 2 cucharadas de salsa de tomate
  • Una cucharada rasa de harina
  • Una cucharada de curry
  • Un limón
  • Aceite
  • Sal 
  • Pimienta


Preparación:

Sazonáis los trozos de cordero con sal y pimienta y la doráis en una sartén de paredes altas o una olla con un poco de aceite de oliva. Cuando estén dorados, los retiráis y, en el mismo aceite, rehogáis la cebolla picada y la manzana cortada en tiras finas.
Cuando la cebolla empiece a tomar color, añadís la carne de cordero, el caldo de carne y la salsa de tomate, y lo dejáis cocer a fuego lento durante 15 minutos.
Disolvéis la harina mezclada con el curry en un poquito de agua, se lo añadís al guiso y lo dejáis cocer otra media hora.
Pasados los 30 minutos, lo probáis, por si hace falta que lo rectifiquéis de sal, agregáis la leche evaporada y el zumo del limón y lo mezcláis. 

Observaciones:

Un arroz salvaje cocido, salteado en un poco de aceite, le viene que ni pintado de acompañamiento

Si no tenéis caldo de carne, le ponéis agua embotellada

domingo, 15 de octubre de 2017

Berenjenas rellenas de "ropa vieja"

Acabamos el puente del Pilar con una receta de aprovechamiento por si alguna vez de las que cocináis una olla de cocido para un regimiento os sobra un poco de la carne que utilicéis. Es una receta sencilla y, además, estas berenjenas están deliciosas. Para mí son perfectas porque unen uno de mis guisos preferidos con una de mis verduras predilectas.


Ingredientes:
(con las sobras que tenía me ha dado para rellenar dos berenjenas)
  • Las sobras de carne de cocido (pollo, ternera, chorizo, jamón y tocino)
  • 200 gramos de bechamel
  • La carne de las berenjenas
  • Queso manchego rallado
Para la bechamel:
  • Una cucharada de mantequilla
  • Una cucharada de harina
  • 250 ml de leche
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada


Preparación:

Desmenuzáis el pollo y la ternera y cortáis a trozos muy pequeños el jamón, el chorizo y el tocino y los sofréis en una sartén con un un chorro de aceite a fuego lento y procuráis que no se pegue.
Cuando esté sofrita la carne, la reserváis en la sartén.
Partís las berenjenas por la mitad, las rociáis con un poco de aceite y sal y las metéis en una bandeja en el horno precalentado a 200 grados unos 25 minutos.
Cuando estén listas las dejáis enfriar, les sacáis la carne con una cucharilla con cuidado de no atravesar la piel y la ponéis en la sartén con las carnes. 
De nuevo ponéis la sartén a fuego lento con las carnes y la de las berenjenas, y dais unas vueltas hasta que todo esté bien mezclado. Lo dejáis cocer una minutos y le añadís la bechamel. Con esta farsa rellenáis las medias berenjenas, las espolvoreáis con un poco de queso manchego rallado, y al horno con el gratinador puesto. En 5 minutos están listas.
Para hacer la bechamel, ponéis en un cazo la mantequilla a fuego suave. Cuando se derrita, añadís la harina y la mezcláis con la mantequilla sin dejar de mover con unas varillas. Cuando la harina estén bien mezclada, añadís la leche y seguís moviendo con las varillas. Cuando empiece a espesar, salpimentáis y le agregáís una poco de nuez moscada rallada.


Observaciones:

Si además de la carne os sobra alguna verdura del cocido –zanahoria, patatas, apio– también podéis añadirla.
Y lo mismo si os sobran garbanzos –que no es mi caso-.

Podéis cambiar la bechamel por tomate frito. Precisamente en mi familia siempre que hacen "ropa vieja" le añaden tomate frito y huevos.







domingo, 22 de enero de 2017

Calabacines rellenos

Acabamos la semana con el recuerdo de una histórica nevada caída en Cartagena y con un frío horrible que invita a tener el horno encendido, a pesar de la abusiva subida del recibo de la luz. Para hoy he cocinado unos calabacines rellenos de carne, pero que admiten un montón de ingredientes. Los acabo con unas rodajas de queso de cabra que podéis cambiar por otro o, incluso, no ponérselo.





Ingredientes:
  • 2 calabacines del mismo tamaño
  • 150 gramos de carne de cerdo picada
  • 100 gramos de carne de ternera picada
  • 75 gramos de jamón serrano
  • 75 gramos de higadillos de pollo
  • Una cebolla
  • 1/2 cucharadita de orégano
  • 1/2 cucharadita de romero
  • 1/2 cucharadita de tomillo
  • Un rulo de queso de cabra
  • Un huevo
  • Aceite y sal

Preparación:

Laváis los calabacines, les quitáis el tallo y los cortáis en tres o cuatro trozos. Vaciáis los trozos –con un descorazonador de manzanas, un cuchillo o una cucharita– dejando un poco de pulpa en el fondo para que no se salga el relleno y los ponéis boca abajo encima de papel absorbente.
En una sartén con un poco de aceite salteáis la cebolla rallada, la carne de los calabacines picada, las carnes de cerdo y ternera, los higadillos y las hierbas hasta que las carnes estén hechas.
Cuando el relleno esté listo, le añadís la yema del huevo y mezcláis bien. 
Ponéis los trozos de calabacín en una fuente de horno y los rellenáis con la mezcla de carnes.
Precalentáis el horno a 250 grados y metéis los calabacines. A los 10 minutos bajáis la temperatura a 200 grados y los dejáis otros 10 minutos. Sacáis la fuente, le ponéis a cada trozo de calabacín una rodaja de queso y la metéis de nuevo hasta que el queso se funda un poco.



Observaciones:

Otra opción es cortar los calabacines por la mitad, pero el relleno y el procedimiento es el mismo.