domingo, 31 de mayo de 2020

Banana bread (pan de plátano)

Mañana comienza la segunda semana de la fase dos y cruzo los dedos para que todo siga bien y no tengamos que retroceder. Lo único que pido es que todos cumplan las normas para que podamos salir de esta pesadilla. Para endulzar estos días sigo con el horno encendido a pesar del calor que hace ya en Cartagena. Esta es la receta del pan de plátano o banana bread que hice el otro día.



Ingredientes
  • 150 gramos de azúcar
  • 2 huevos M a temperatura ambiente
  • 125 gramos de mantequilla derretida
  • 6 plátanos maduros
  • Una cucharadita de extracto de vainilla
  • 250 gramos de harina
  • Una cucharadita y media de levadura en polvo
  • Media cucharadita de canela
  • Media cucharadita de sal
  • 100 gramos de pepitas de chocolate

Preparación:

Mientras preparáis la masa, precalentáis el horno a 180 grados.
Ponéis en un bol la harina, la levadura, la canela y la sal y lo mezcláis con unas varillas manuales.
Por otra parte, batís a máxima velocidad los huevos con el azúcar y el extracto de vainilla. Cuando los huevos estén bien esponjosos, les añadís la mantequilla derretida y cinco de los seis plátanos chafados. Removéis muy bien e incorporáis la mezcla de la harina y seguís mezclando con delicadeza. Ya solo queda que pongáis las pepitas de chocolate.
Engrasáis un molde rectangular tipo plum cake o el que tengáis, lo forráis con papel vegetal, vertéis la mezcla y por último colocáis el plátano que quedaba partido por la mitad a lo largo.
Tiene que estar en el centro del horno unos 50 minutos con calor arriba y abajo. Comprobad que está listo con una brocheta o un palillo. Si sale limpia es que está perfecto.
Lo sacáis a una rejilla hasta que se enfríe.



Observaciones:

Podéis cambiar las pepitas de chocolate por 50 gramos de nueces troceadas.

La receta es de Miriam del blog El invitado de invierno.

domingo, 24 de mayo de 2020

Petit suisse de fresa XXL

Mientras haya fresas de temporada, yo sigo haciendo recetas con ellas. En esta ocasión unos "petit suisse" pero con el triple de tamaño de los comerciales, de ahí que los haya llamado XXL.


Ingredientes:
  • 400 gramos de fresas 
  • Un sobre de gelatina de fresa
  • 200 gramos de queso de untar
  • 120 gramos de azúcar
  • 120 gramos de agua embotellada
  • 100 gramos de nata para montar
Preparación:

Laváis las fresas, las secáis, les quitáis los pedúnculos y las trituráis junto con el azúcar. Cuando estén trituradas les añadís la gelatina de fresa y lo mezcláis.
Ponéis un cazo grande a fuego medio con el agua, la nata y el queso de untar y lo removéis con unas varillas hasta que todo se integre.
Apartáis el cazo del fuego, le vertéis el puré de fresas, lo mezcláis y lo repartís en vasos o en el recipiente que elijáis.
Metéis los vasos en el frigorífico y los dejáis al menos una hora antes de comerlos.

Observaciones:

Podéis hacer estos "petit suisse" con frambuesas, arándanos y cambiando la gelatina de fresa por el sabor de la fruta elegida. Si no la encontráis, siempre os queda la gelatina neutra.




domingo, 17 de mayo de 2020

Brochetas de cerdo y albaricoques

Llevamos una semana en la fase 1 y espero que el mal comportamiento de algunos no nos haga retroceder a la fase 0. Mientras, sigo metida en la cocina preparando ricas recetas para esta semana, y para celebrar el domingo, unas brochetas de cerdo y albaricoques.



Ingredientes:
(para 9 brochetas)
  • 500 gramos de cabezada de cerdo cortada en tacos de tamaño bocado
  • 300 gramos de orejones de albaricoque 
  • 2 naranjas
  • Una ramita de romero
  • 2 dientes de ajo
  • 2 cucharadas soperas de aceite de sésamo
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva
Para la ensalada:
  • Una mandarina
  • Una cucharadita de mostaza
  • Una cucharada de aceite de oliva
  • Una cucharada de vinagre de Jerez
  • Un puñado de tomates cherry
  • Un puñado de picos de pan
  • Una bolsa de canónigos de 300 gramos
  • Queso feta
  • Flores de tomillo
  • Sal


Preparación:

La noche anterior a que vayáis a hacer esta receta, ponéis los orejones de albaricoque en remojo en el zumo de las dos naranjas y lo dejáis 12 horas en el frigorífico. 
Salpimentáis la carne y la ensartáis en las brochetas, que pueden ser metálicas o de madera, alternado con los albaricoques. Las ponéis en una fuente alargada y les vertéis el aliño.
Para hacerlo, majáis en un mortero la ramita de romero, los dientes de ajo pelados y un poco de sal. Le añadís el aceite de sésamo, el zumo del remojo de los albaricoques y el aceite de oliva. Las metéis un rato en el frigorífico. Luego, antes de asarlas, las escurrís y secáis con un papel absorbente.
Mientras las brochetas se doran en una sartén antiadherente con una pizca de aceite de oliva, ralláis la mandarina en un bol y la mezcláis con su zumo, la mostaza, el vinagre y los tomates partidos por la mitad. Añadís los picos de pan, removéis e incorporáis los canónigos y el queso feta.
Servís la ensalada acompañando a las brochetas.

Observaciones:

Las naranjas para el zumo podéis cambiarlas, si os gusta, por un pomelo, lo que le dará un regusto más amargo. 

Las flores de tomillo le dan un toque muy especial a la ensalada.

Como es temporada de albaricoques, podéis usarlos frescos, pero entonces debéis saltaros el remojo con zumo de naranja, pero sí ponerlo en el aliño de las brochetas.

miércoles, 13 de mayo de 2020

Magdalenas con pepitas de chocolate

Seguimos en la fase 1 y en modo capricho para los más golosos de la casa. He horneado estas magdalenas con pepitas de chocolate porque las del martes con la receta de la abuela Josefa "han volado" y había que rellenar las cajas de los dulces. Con estas cantidades te salen 16 unidades.



Ingredientes:

  • 250 gramos de harina de trigo
  • 250 gramos de azúcar
  • 3 huevos
  • Una cucharadita de extracto de vainilla
  • 80 gramos de aceite de oliva
  • 100 gramos de leche entera
  • Un sobre de levadura química
  • 100 gramos de pepitas de chocolate


Preparación:

Ponéis en un cuenco grande los huevos y el azúcar y lo batís con unas varillas eléctricas o manuales a velocidad alta durante unos cinco minutos Seguís batiendo y añadís el aceite de oliva poco a poco, la leche y el extracto de vainilla.
Ahora, la harina tamizada con la levadura y lo integráis todo con la ayuda de una espátula hasta que no queden grumos.
Esta mezcla la tenéis que meter en el frigorífico una media hora aproximadamente. Pasado el tiempo, metéis las cápsulas de papel para magdalenas en una bandeja especial para hacer muffins –las mías son de la marca Wilton– y las rellenáis con la mezcla a la que añadís las pepitas de chocolate. Rellenáis las cápsulas hasta un poco más de la mitad y les ponéis por encima algunas pepitas más.
El horno tiene que estar precalentado a 200 grados, arriba y abajo, y la rejilla en la zona intermedia. Metéis la bandeja, bajáis la temperatura a 180 grados y las dejáis unos 10 minutos. Tenéis que estar muy atentos para que no se doren demasiado como me ha pasado a mí.




Observaciones:

Si utilizáis unas cápsulas más pequeñas, las magdalenas subirán más. Las que he puesto, aunque no lo podáis apreciar, son muy grandes. Por cierto, son un regalo de mi prima Eva de su viaje a Berlín. ¡Gracias de nuevo!

Mis bandejas son como esta de la foto de abajo pero, en esta ocasión, para magdalenas más grandes.




domingo, 10 de mayo de 2020

Berenjenas rellenas de gambas

A un día de entrar en la Región de Murcia en la fase 1 de la desescalada, confío en que todo el mundo respete las normas y no tengamos que volver al confinamiento. Para este domingo he preparado unas berenjenas con gambas con una sencilla receta que he dejado preparada antes de salir a andar un rato en la franja que me toca. Espero que os guste y os animéis a hacerla algún día.



Ingredientes:

  • 2 berenjenas
  • 250 gramos de gambas pequeñas peladas
  • Media cebolla
  • Leche
  • Harina
  • Nuez moscada
  • Aceite 
  • Sal
  • Queso rallado

Para la bechamel:

  • 2 cucharadas de mantequilla
  • Una cucharada de harina
  • 300 gramos de leche
  • Sal 
  • Nuez moscada
Preparación:

Partís las berenjenas por la mitad, les quitáis el pedúnculo verde, le hacéis unos cortes a la pulpa, les echáis un chorreón de aceite, las sazonáis y las ponéis en una bandeja en el horno a 220 grados unos 30 minutos o hasta que estén blandas al tacto.
Cuando estén listas, las sacáis del horno, las dejáis enfriar y las vaciáis con la ayuda de una cuchara con mucho cuidado de no romper la piel.
En una sartén, sofreís la cebolla picada hasta que esté bien pochada y le añadís las gambas y la pulpa picada de las berenjenas. Dais unas vueltas y le ponéis un poco de sal.
Ahora le añadís un par de cucharadas de leche, una de harina y un poco de nuez moscada rallada, y seguís removiendo hasta que esté bien mezclado. 
Mientras se enfría, preparáis la bechamel: en un cazo derretís la mantequilla y, en cuanto esté, añadís la harina y con la ayuda de unas varillas removéis hasta que se integren mantequilla y harina. Vertéis la leche poco a poco sin dejar de remover hasta que espese. La sazonáis y le ralláis un poco de nuez moscada.
Rellenáis las pieles de las berenjenas con la mezcla de las gambas, les ponéis por encima unas cucharadas de la bechamel, las cubrís con queso rallado y las gratináis durante 10 minutos.

Observaciones:

A veces le añado también una cola de rape que, previamente, hiervo unos minutos y la corto a trocitos.

El queso rallado que sea de buena calidad. Un manchego curado recién rallado le va que ni pintado.

Las berenjenas podéis cocerlas, al principio, unos 10 minutos en una olla con agua hirviendo pero a mí me gustan más hacerlas en el horno.

domingo, 3 de mayo de 2020

Tarta de queso de fresa

Me gustan muchísimo las fresas y en esta tarta han quedado de fábula. Es tan sencilla que no sé cómo no salís corriendo a prepararla. Con unas dos horas en el frigorífico, estará lista para comer. Seguimos encerrados, pero con permiso para salir a hacer deporte y a caminar, algo es algo. Seguro que si seguimos siendo responsables, nos quedará mucho menos para volver a la normalidad. Por cierto, esta tarta es un regalo virtual para todas las mamis y para mi cuñado Juan Carlos que hoy cumple años. ¡Felicidades!



Ingredientes:
  • Un sobre de gelatina con sabor a fresa
  • 250 gramos de agua
  • 400 gramos de queso para untar
  • 200 gramos de nata
  • 200 gramos de galletas
  • 100 gramos de mantequilla
  • 40 gramos de azúcar
  • 100 gramos de fresas 
Preparación:

Lo primero que tenéis que hacer es triturar las galletas y mezclarlas en un bol con la mantequilla derretida. Con esta mezcla cubrís el fondo de un molde desmontable forrado con papel vegetal, la igualáis con una cuchara y lo metéis en el congelador mientras preparáis el relleno.
En un cazo grande, ponéis el agua a calentar. Cuando empiece a hervir, le añadís la gelatina de fresa, el queso de untar, la nata y el azúcar y removéis con unas varillas hasta que todo esté integrado y empiece a espesar.
Sacáis el molde del congelador y le vertéis la mezcla con cuidado. Lo guardáis en el frigorífico. En dos horas la mezcla se habrá solidificado y estará lista para tomar.


Observaciones:

Le he puesto las fresas de adorno por encima con un sobre de brillo para tartas pero podéis ponerle mermelada de fresa o cualquier fruta que os apetezca. O servirla sin nada por encima.