domingo, 13 de septiembre de 2020

Galletas de queso y orégano

En Cartagena sigue haciendo una temperatura estupenda para organizar aperitivos y comidas al aire libre. Para picar, acompañadas de una cerveza bien fría, os traigo una idea sencilla en forma de galletas con queso Emmental y orégano, que se preparan en unos 20 minutos y que, además, huelen de maravilla.


Ingredientes:
(para 60 galletas. Son pequeñas y finitas)

  • 240 gramos de harina de trigo
  • 200 gramos de queso Emmental rallado
  • 120 gramos de mantequilla derretida
  • 2 huevos
  • Dos cucharadas de orégano fresco o seco
  • Sal
  • Pimienta negra

Preparación:

En un cuenco amplio ponéis la harina tamizada, el queso rallado, el orégano, la pimienta y la sal y lo mezcláis bien. Añadís los huevos y la mantequilla y seguís mezclando hasta que consigáis una masa compacta. Hacéis con ella dos cilindros, los envolvéis en papel film y los metéis en el frigorífico al menos una hora.
Pasado este tiempo comprobaréis que la masa está dura. La cortáis en rodajitas finas y las ponéis, separadas entre sí, en una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Yo he puesto 20 en cada tanda.
Precalentáis el horno a 180 grados y las dejáis entre 12 y 15 minutos. Cuando veáis que estén doradas, las sacáis a una rejilla y dejáis que se enfríen. Templadas están buenísimas también.


Observaciones:

Podéis hacerlas con parmesano y romero, Roquefort y orégano, Cheddar y tomillo...

domingo, 6 de septiembre de 2020

Panes de harina de avena, frutas y frutos secos

Primera semana de septiembre, ha bajado un poco la temperatura en Cartagena y ya he metido las manos en la masa para hacer unos panes que luego he cortado en rebanadas y congelado para los desayunos. Llevan harina de avena, harina de trigo, frutas desecadas o deshidratadas, frutos secos y una ración doble de pasas sultanas sin semillas. Como os escribí por Instagram, están deliciosos.


Ingredientes:
  • 500 gramos de harina de avena
  • 500 gramos de harina de trigo
  • 25 gramos de levadura fresca
  • 20 gramos de sal
  • 350 gramos de agua embotellada
  • 100 gramos de pasas  sin semillas 
  • 100 gramos de frutas desecadas en trocitos (pera, manzana, coco, plátano, higo y albaricoque)
  • 50 gramos de frutos secos picados (avellanas tostadas y nueces)
  • 20 gramos de copos de avena, centeno y maíz
  • Un puñado de pipas de girasol
Preparación:

En un cuenco grande volcáis las dos clases de harina, hacéis un hueco en el centro y ponéis la levadura desmenuzada, el agua y la sal y, con una espátula o rasqueta de panadero, empezáis a mezclar todos los ingredientes. Cuando hayáis conseguido una masa compacta, añadís todo lo demás, mezcláis y pasáis la masa a una superficie enharinada. Amasáis, y la bola que hagáis la pasáis al cuenco al que le habréis puesto un poco de aceite. Lo tapáis con papel film y lo dejáis levar media hora.
Pasado el tiempo, volvéis a poner la masa en la encimera, la dividís en tres partes iguales, las amasáis por separado y las metéis en el molde que elijáis. Si no tenéis, podéis hacer los panes igualmente, solo tenéis que dejarlos en una bandeja cubierta de papel vegetal y separados entre sí porque se expanderan un poco.  Los dejáis levar otros 30 minutos y listos para cocerlos. El horno lo precalentáis a 200 grados y, al meter el pan, lo bajáis a 180 grados. En 30 minutos estarán hechos. Los dejáis enfriar encima de una rejilla.



Observaciones:

Lógicamente, si tenéis cualquier robot amasador podéis utilizarlo, pero ya sabéis que a mí me encanta amasar a mano.