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lunes, 13 de diciembre de 2021

Pan alemán de Navidad (Stollen)

 Me he lanzado a la aventura de lidiar con un Stollen que es un pan alemán relleno de mazapán y frutas confitadas, de resultado espectacular aunque pesado de preparar. He seguido al pie de la letra la receta de la gran Eva de Bake Street y he visto el vídeo varias veces. Eva y sus creaciones son una constante fuente de inspiración para mí. Tiene unas manos prodigiosas y yo, de mayor, quiero cocinar como ella.

Ingredientes:

(para dos unidades)

Para la masa:

  • 425 gramos de harina gran fuerza
  • 150 ml de leche entera
  • 250 gramos de mantequilla sin sal
  • Un huevo tamaño L
  • 65 gramos de azúcar
  • 5 gramos de especias (Un gramo de cada una de ellas: canela, cardamomo, nuez moscada, clavo de olor y All Spice)
  • 8 gramos de levadura seca osmotolerante
  • 9 gramos de sal
  • 135 gramos de mazapán

Para el mazapán:

  • 250 gramos de almendra molida
  • 200 gramos de azúcar granulado
  • 50 gramos de azúcar glas
  • Una clara de huevo tamaño L
  • 120 ml de agua
  • Media cucharadita de extracto de vainilla

Frutas confitadas:

  • 90 gramos de naranja confitada
  • 90 gramos de limón confitado
  • 150 gramos de pasas
  • 100 gramos de orejones
  • 65/70 ml de ron

Para pintar:

  • 125 gramos de mantequilla fundida
  • Azúcar
  • Azúcar glas

Preparación:

La noche anterior ponéis las pasas y los orejones troceados en un bol, les añadís el ron, tapáis con papel film y los dejáis reposar hasta el día siguiente.

PRIMER DÍA:

Reserváis dos cucharadas de leche. En un bol grande ponéis la harina, las especias, el huevo, la leche, la sal, y el azúcar y mezcláis con las manos hasta juntar todos los ingredientes. Ahora, incorporáis la mantequilla, poco a poco, y seguís mezclando hasta integrarla completamente. Como escribe Eva, la masa es muy pegajosa y difícil de manipular. ¡Y tanto!

Disolvéis la levadura en la leche que habéis reservada y la añadís a la masa. Seguís amasando hasta que quede todo integrado y obtengáis un buen desarrollo del gluten. Atención porque este paso es muy pesado, estuve más de una hora amasando y venga a amasar y eso que me encanta. Pero se hace un poco pesado.

Escurrís las pasas y los orejones troceados, estiráis la masa y extendéis sobre ella las pasas, los orejones, el limón y la naranja confitados cortados en trocitos. Plegáis la masa y comenzáis a amasar con suavidad para ayudar a que las frutas se distribuyan por toda la masa. Otra anotación de Eva: "este paso no será sencillo... La masa se vuelve difícil y nos costará un poco domarla".  

Cuando las frutas estén integradas, boleáis la masa, engrasáis un táper o recipiente hermético, introducís la masa y la dejáis levar hasta que crezca un tercio de su volumen. Dependiendo de la temperatura, puede durar de 6 a 8 horas. En mi cocina a 25 grados, duró cerca de siete horas. Guardáis en el frigorífico hasta el día siguiente.


Mazapán

En un bol mezcláis la almendra molida, el azúcar glas, la clara de huevo y la vainilla. En un cazo ponéis el azúcar granulado con el agua y a fuego medio-alto lo dejáis que llegue al punto de ebullición sin remover. Debe llegar al 110 grados. Tenéis que tener un termómetro de cocina o comprobarlo con el punto de hebra.

Retiráis el cazo del fuego y vertéis el almíbar en el bol de la almendra molida en un hilo fino y continuo removiendo con una espátula de silicona.

Debéis trabajar la masa hasta que todos los ingredientes se integren y que se convierta en una masa compacta que podáis trabajar con las manos. Formáis un cilindro con la masa, la cubrís de papel film como si fuese un caramelo y lo metéis en el frigorífico como mínimo una hora o hasta el día siguiente.

SEGUNDO DÍA:

Atemperáis la masa 2 horas o 2 horas y 1/2 antes de trabajarla. Volcáis la masa sobre una superficie limpia y sin harina. Dividís la masa en dos piezas. Tienen que pesar más o menos 650 gramos cada una.

Preformáis la masa y la dejáis reposar tapada con un papel film unos 20 minutos.

Quitáis el papel film y con la ayuda de un rodillo estiráis la masa hasta formar un rectángulo. En uno de los extremos creáis una hendidura con el rodillo. Colocáis el cilindro de mazapán encima y plegáis la masa sobre este. Termináis de darle la forma presionando la parte superior con el rodillo. Lo colocáis encima de una bandeja de horno forrada con papel de horno, lo cubrís con papel film y lo dejáis levar hasta que crezca el 50 % de su volumen. Unas tres horas a 25 grados.

Horneado del Stollen:

Precalentáis el horno, arriba y abajo, a 190º. La bandeja la colocáis a media altura y lo cocéis durante 35 minutos. Lo sacáis del horno y le quitáis los frutos que se hayan quedado por fuera  porque le pueden dar mal sabor al pan. Lo pintáis con mantequilla fundida y lo dejáis que se enfríe completamente encima de una rejilla.

Una vez que esté frío, lo volvéis a pintar con mantequilla fundida, lo rebozáis con azúcar y lo espolvoreáis generosamente con azúcar glas.

Observaciones:

Para reservarlo hasta Navidad, lo envolvéis en varias hojas de papel vegetal y lo introducís en una bolsa tipo zip, en una caja de lata o en una de madera. 

Lo ideal, según explica Eva, es conservarlo en sitio fresco y seco durante cuatro semanas antes de consumirlo. 

Os aseguro que es muy difícil tenerlos guardados y no meterles mano jajaja.

Podéis hornear las dos piezas a la vez pero tenéis que dejar espacio entre ambos ya que crecerán durante el levado y el horneado.

Este de la fotografía tiene cerca de dos meses. Y está delicioso. El otro, guardado hasta Navidad.

Si queréis saber más sobre este pan alemán os dejo aquí el enlace de Bake Sreet. Eva lo cuenta con todo lujo de detalles.

La levadura osmotolerante la podéis comprar en tiendas on-line. Es específica para masas enriquecidas pero si no la encontráis usad levadura seca de panadero pero la masa levará menos.

La especia All Spice es pimienta de Jamaica.




viernes, 5 de febrero de 2021

Genestada

El Sent Soví es el libro más antiguo que se conserva escrito en catalán. Es un recetario medieval, de autor anónimo y del que perduran dos copias manuscritas originales. Una en la Universidad de Valencia y la otra en la Biblioteca Universitaria de Barcelona. Pues bien, escrito todo esto, os imaginaréis que el reto Cooking the Chef de este mes va de esta maravilla de libro y la receta que yo he escogido es la genestada o ginestada, que es una crema dulce hecha a base de leche de almendras, harina de arroz, azúcar y especias. 

Ingredientes:

  • 500 ml de agua
  • 50 gramos de harina de almendras
  • 60 gramos de harina de arroz
  • 3 trozos de canela en rama
  • 3 clavos de olor
  • 50 gramos de azúcar
  • Una cucharada de azafrán molido
  • 35 gramos de pasas
  • 30 gramos de piñones tostados

Preparación:

Debe su nombre a la semejanza con el color de la retama y se tomaba en días de abstinencia.

Mezcláis el agua y la harina de almendra con una cuchara y luego lo batís con una batidora medio minuto. Coláis el líquido por una gasa o un colador de tela y ponéis la leche resultante en un cazo. En un bol, disolvéis la harina de arroz con un poco de la leche de almendras que acabáis de hacer y lo añadís al cazo.

Ponéis el cazo en el fuego a temperatura media y le ponéis el azúcar, la canela, los clavos de olor y removéis constantemente para evitar que se pegue. Cuando empiece a hervir, espesará y tenéis que seguir moviendo sin parar. Lo dejáis cociendo 5 minutos e incorporáis las pasas, los piñones tostados y el azafrán en polvo. Seguís moviendo 2 minutos más y lo apartáis del fuego.

Observaciones:

Es un postre muy vistoso para servir en vasitos individuales. Podéis ponerle unos piñones tostados por encima.

En este enlace todas las recetas con el sello Sent Soví.

martes, 5 de enero de 2021

Tarta de arroz con leche y frutas confitadas

Los Reyes Magos están llamando a la puerta y llegan justo con el reto Cooking the Chef dedicado a la televisiva y mediática crítica gastronómica parisina Julie Andrieu. Me encantan sus viajes por todos los rincones de Francia. De uno de ellos, me quedé con este pastel de arroz con leche y frutas confitadas –tarte au riz de Sébastian–  que es el cierre perfecto para la comida festiva de hoy.

Ingredientes:

  • 180 gramos de arroz redondo
  • Un litro de leche entera
  • 2 huevos enteros y 2 yemas
  • 100 gramos de azúcar glas
  • 100 gramos de pasas de Corinto sin pepitas
  • 50 gramos de frutas confitadas
  • Una vaina de vainilla
  • 3 cl de ron
Para la masa brisa:
  • 250 gramos de harina 
  • 80 gramos de agua
  • 125 gramos de mantequilla
  • Un gramo de sal

Preparación:

Antes de empezar con la masa brisa o quebrada, ponéis en un cuenco las pasas y las frutas confitadas en trocitos con el ron y las dejáis macerar. 

Para elaborar la masa brisa, que, por otra parte, podéis comprarla si no tenéis tiempo o no os apetece hacerla, ponéis en un cuenco la harina tamizada –pasada por un colador–  la mantequilla muy fría, el agua y la sal, y con los dedos mezcláis hasta que consigáis una masa homogénea que dejáis en el frigorífico al menos dos horas. Genial si la hacéis la noche anterior.

Cuando falte media hora para sacar la masa del frigorífico, preparáis el relleno. Raspáis la vaina de vainilla con un cuchillo afilado y añadís las semillas a una olla en la que habréis puesto a hervir la leche.

En un cazo con agua hirviendo cocéis el arroz cinco minutos. Lo escurrís y lo añadís a la olla de la leche. Lo dejáis unos 20 minutos, a fuego lento, removiendo con frecuencia.

Sacáis la masa del frigorífico, las estiráis en el molde, esta vez de 25 cm, pincháis el fondo con un tenedor y lo metéis en el congelador unos minutos.

Batís los huevos y las yemas con el azúcar, escurrís las frutas y las pasas  y se lo añadís todo al arroz sin dejar de remover. Sacáis el molde del congelador, le vertéis el arroz por encima y lo metéis en el horno precalentado a 180 grados con ventilación durante 30 minutos.

Observaciones:

Hay que dejar que se  enfríe antes de servirla.

En este enlace, el resto de recetas del reto CTC.



lunes, 5 de octubre de 2020

Las albóndigas de Asurbanipal (s.IX a. de C.)

Hoy es un día especial: vuelve el reto Cooking the Chef, que a mí, personalmente, me ha enseñado muchísimo de este intenso mundo de la cocina y sus cocineros. En esta ocasión, las jefas de CTC han decidido, en lugar de chefs, iniciar un viaje por el mundo de la gastronomia desde sus inicios y hasta la Edad Media. Y estoy encantada con la idea.
Desde el principio lo tuve claro. Me iba directa a Mesopotamia de la mano de Ángeles Díaz Simón y su maravilloso libro "Recetas con historia".
Relata la escritora que "no es hasta el segundo milenio a. de C. cuando tenemos recetas propiamente dichas. Hace aproximadamente 4.000 años alguien escribió en unas tablillas de arcilla, que después cocieron cuidadosamente, las primeras recetas de cocina". En la antigua Mesopotamia "controlaban desde hacía mucho tiempo la técnica de manipulación de los cereales y conseguían finas harinas que mezclaban con leche, aceite, semillas, especias y fruta elaborando así cerca de 220 tipos de diferentes panes, dependiendo de los amasados, las cocciones, las formas y los aditivos." Por lo tanto, esto demuestra que estaba ya todo inventado pero, por desgracia, no quedó por escrito.
La receta que sí dejaron es la que he elegido, que explica cómo se hacían las albóndigas de Asurbanipal, el último gran rey de Asiria, famoso por ser uno de los pocos reyes de la antigüedad que sabía leer y escribir.
Como era de esperar, la receta no lleva cantidades, así que la he adaptado para 4 personas.



Ingredientes:
  • 750 gramos de carne picada
  • Cilantro
  • Perejil
  • Menta 
  • 2 cebollas tiernas
  • Pimienta negra
  • Pimienta blanca
  • Sal
  • Un huevo
  • Un poco de pan remojado (yo lo he remojado en leche). He usado dos rebanadas medianas.
  • Harina
  • Unas pasas sin semillas
  • Aceite para freír las albóndigas
  • 200 gramos de nueces
  • 200 ml de leche
  • 100 ml de nata
  • Una granada

Preparación:

En la receta no se especifica el tipo de carne, por lo que lo dejo a vuestra elección. Yo he usado ternera.
Mezcláis la carne con un ramillete de cilantro, perejil y menta picados, una cebolla, también picada muy finamente, pimienta, sal, el huevo batido y el pan remojado en leche y lo amasáis hasta que esté todo integrado. Hacéis bolas del tamaño de una nuez, les introducís unas pasas sin semillas, las pasáis por harina, las freís en aceite de oliva y las vais dejando en un plato con papel absorbente. No sé yo cómo se las apañarían en la antigua Mesopotamia sin ese papel. 
La receta solo indica que una vez fritas "se cuezan las albóndigas en una salsa de nueces picadas y zumo de granada", por lo que he tirado de mi recetario para hacer una ligera salsa de nueces:
Sofreís la otra cebolla picada, le añadís las nueces, la leche, la nata, un poco de sal, un poco de pimienta blanca, lo cocéis unos 10 minutos y lo batís con una batidora hasta conseguir una salsa. Partís una granada por la mitad, la escurrís con un exprimidor como si fuese una naranja y le añadís este zumo a la salsa. Lo removéis y se lo vertéis a las albóndigas que habréis puesto en una fuente.
La autora del libro recuerda que, aunque pueda parecer extraña la mezcla, en el Norte de Europa las albóndigas se acompañan con una salsa dulce de grosellas rojas con un resultado parecido.



Observaciones:

Si tenéis ocasión de conseguir este libro, hacedlo. Es una delicia leerlo, además de interesante, entretenido y lleno de fabulosas recetas con miles de años de historia pero de plena actualidad.
En este enlace están todas las recetas del nuevo reto de CTC.



domingo, 6 de septiembre de 2020

Panes de harina de avena, frutas y frutos secos

Primera semana de septiembre, ha bajado un poco la temperatura en Cartagena y ya he metido las manos en la masa para hacer unos panes que luego he cortado en rebanadas y congelado para los desayunos. Llevan harina de avena, harina de trigo, frutas desecadas o deshidratadas, frutos secos y una ración doble de pasas sultanas sin semillas. Como os escribí por Instagram, están deliciosos.


Ingredientes:
  • 500 gramos de harina de avena
  • 500 gramos de harina de trigo
  • 25 gramos de levadura fresca
  • 20 gramos de sal
  • 350 ml de agua embotellada
  • 100 gramos de pasas  sin semillas 
  • 100 gramos de frutas desecadas en trocitos (pera, manzana, coco, plátano, higo y albaricoque)
  • 50 gramos de frutos secos picados (avellanas tostadas y nueces)
  • 20 gramos de copos de avena, centeno y maíz
  • Un puñado de pipas de girasol
Preparación:

En un cuenco grande volcáis las dos clases de harina, hacéis un hueco en el centro y ponéis la levadura desmenuzada, el agua y la sal y, con una espátula o rasqueta de panadero, empezáis a mezclar todos los ingredientes. Cuando hayáis conseguido una masa compacta, añadís todo lo demás, mezcláis y pasáis la masa a una superficie enharinada. Amasáis, y la bola que hagáis la pasáis al cuenco al que le habréis puesto un poco de aceite. Lo tapáis con papel film y lo dejáis levar media hora.
Pasado el tiempo, volvéis a poner la masa en la encimera, la dividís en tres partes iguales, las amasáis por separado y las metéis en el molde que elijáis. Si no tenéis, podéis hacer los panes igualmente, solo tenéis que dejarlos en una bandeja cubierta de papel vegetal y separados entre sí porque se expanderan un poco.  Los dejáis levar otros 30 minutos y listos para cocerlos. El horno lo precalentáis a 200 grados y, al meter el pan, lo bajáis a 180 grados. En 30 minutos estarán hechos. Los dejáis enfriar encima de una rejilla.



Observaciones:

Lógicamente, si tenéis cualquier robot amasador podéis utilizarlo, pero ya sabéis que a mí me encanta amasar a mano. 

domingo, 7 de junio de 2020

Mini tartas de manzana con pasta filo

En Cartagena estamos a unas horas de entrar en la fase tres del confinamiento, hace un domingo espectacular, con un poco de viento, y me voy volando a darme una vuelta por la playa y ver el mar. Para  la merienda de esta tarde me he dejado preparados estos mini pasteles de manzana que os van a sorprender por lo sencillos que son y lo riquísimos que están. La idea es de la chef británica Nadiya Hussain.



Ingredientes:

  • Un paquete de masa filo
  • Un bote de compota de manzana de 500 gramos
  • Aceite en spray
  • 200 gramos de nueces 
  • 200 gramos de pasas sin semillas
  • Una cucharadita de canela
  • Media cucharadita de jengibre molido
  • Media cucharadita de cardamomo molido
  • Azúcar moreno
  • Azúcar glas para adornar

Preparación:

Para esta receta necesitáis un molde de magdalenas como el de la foto de abajo, o también os valen moldes individuales para flanes. En un cuenco mezcláis la compota de manzana con las nueces troceadas, las pasas y las especias. Desenrolláis la masa filo y la cortáis en cuatro cuadrados. Untáis las cavidades del molde con aceite o spray antiadherente y ponéis tres capas de masa, las hundís, les hacéis un hueco y las rociáis aceite. Las llenáis con la mezcla de manzana y nueces, les ponéis por encima otro cuadrado de masa filo y las cerráis apretujándolas. Les volvéis a rociar aceite y les esparcís azúcar moreno por encima. Las lleváis al horno, precalentado a 180 grados de 14 a 16 minutos. Pero tened en cuenta que no todos los hornos calientan igual. Hay que estar atentos para que no se quemen. Antes de servirlas, las espolvoreáis con azúcar glas.





Observaciones:

Si no queréis comprar el bote de aceite en spray, que por otra parte es comodísimo, podéis pintar la hojas de masa filo con un pincel mojado en aceite o en mantequilla derretida.

domingo, 14 de abril de 2019

Pan venezolano

Hoy es Domingo de Ramos y he publicado una receta muy apañada para tenerla lista cuando volváis de ver la procesión. Estupenda, además, por si tenéis invitados, porque cunde mucho. Se trata de un pan con la masa un tanto dulce, pero relleno de jamón de york, beicon, aceitunas verdes y pasas, que muestra la indiscutible riqueza de la cultura gastronómica venezolana. La receta es del panadero Daniel Jordá y de su libro "Love is in the bread".


Ingredientes:
  • 500 gramos de harina de fuerza
  • 40 gramos de azúcar
  • 10 gramos de sal
  • 250 ml de leche
  • 200 gramos de mantequilla
  • 100 ml de agua
  • 20 gramos de levadura fresca
  • 100 gramos de masa madre (opcional)
  • Olivas verdes deshuesadas
  • Jamón york en lonchas
  • Beicon sin corteza
  • Pasas sin pepitas
  • Un huevo 

Preparación:

En un bol, mezcláis los ingredientes secos –harina, azúcar, sal, mantequilla y levadura– posteriormente añadís los líquidos –leche y agua– y mezcláis bien hasta que se convierta en una mezcla homogénea. Sacáis la masa del bol y la dejáis reposar en la encimera 10 minutos. 
Untáis la encimera de aceite y amasáis de nuevo. A partir de aquí, la masa tiene que doblar su volumen. 
Cuando haya doblado, la estiráis hasta formar una plancha de 4-5 milímetros de grosor. La cubrís con los ingredientes del relleno y la enrolláis hasta que quede como un cilindro. 
Pintáis con un huevo batido y lo cocéis entre 12 y 15 minutos con el horno precalentado a 210 grados.


Observaciones:

Si a mitad de cocción veis que se tuesta demasiado la parte superior, le ponéis un papel de aluminio por encima.

Jordá aconseja acompañar este pan con un vino blanco seco. Asegura que es un "matrimonio perfecto".

domingo, 16 de abril de 2017

Manzanas rellenas con frutos secos

Después de churros con chocolate, torrijas y buñuelos, entre otras maravillas calóricas, voy a rematar este Domingo de Ramos con unas manzanas rellenas de frutos secos. Es un postre de lo más socorrido y en unos 35 minutos está listo. 



Ingredientes:

  • 6 manzanas
  • 6 cucharadas de leche condensada
  • 50 gramos de pasas
  • 50 gramos de nueces
  • 50 gramos de avellanas
  • 4 cucharadas de vino de Oporto



Preparación:

Ponéis las pasas a remojo en el vino de Oporto caliente. Picáis las nueces y las avellanas en trozos pequeños. Cortáis la parte superior de las manzanas y las descorazonáis.
Mezcláis en cuenco los frutos secos con la leche condensada, las pasas y el Oporto y rellenáis las manzanas. 
Las colocáis en una fuente y las cocéis a 180 grados, con el horno precalentado, unos 35 o 40 minutos. Los primeros 15 minutos le ponéis un papel de aluminio por encima para que no se queme el relleno. A mí se me ha olvidado al principio y cuando se lo he puesto ya era demasiado tarde. 



Observaciones:

Servidlas tibias. Están mucho mejor.




domingo, 29 de enero de 2017

Bizcocho de zanahorias o carrot cake

Años cocinando este maravilloso bizcocho -tarta, pastel, torta– de zanahorias y ya era hora de que lo trajese al blog. Lo conocí la primera vez que fui a Londres, hace ya muchos, muchos años y me enganchó para siempre. Y es que está tan delicioso que se merece todos los adjetivos del diccionario y te faltan, y si le ponéis zanahorias de temporada, el delirio. Se nota que me encanta, ¿eh? Pero todavía tengo una amiga a la que le gusta más que a mí. Va por ti, Mariajo.



Ingredientes:

  • 350 gramos de zanahorias
  • 200 gramos de azúcar 
  • 100 gramos de azúcar moreno
  • 3 huevos
  • 350 ml de aceite de girasol
  • 350 gramos de harina de repostería
  • 100 gramos de nueces pecanas o de Nerpio, por ejemplo
  • Un sobre de levadura
  • 2 cucharaditas de bicarbonato
  • Una cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 cucharaditas de canela
  • Una cucharadita de jengibre molido
  • 30 gramos de pasas 
Para la cobertura:
  • 50 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 350 gramos de azúcar glas
  • 250 gramos de queso crema (para untar)
  • Un chorrito de coñac (nuestro toque personal)


Preparación:

Lo primero: extendéis las nueces –peladas, claro– en una bandeja de horno forrada con papel vegetal y las tostáis en el horno a 180 grados unos 10 minutos. Las reserváis.
Ahora picáis las zanahorias en cualquier robot de cocina y si no tenéis, pues con un cuchillo, pero tienen que estar muy picadas.
En un bol grande ponéis la harina, la levadura, el bicarbonato, la canela, el jengibre molido, la sal y mezcláis muy bien hasta que todos los ingredientes se integren.
En otro bol, batís los huevos y los mezcláis con las dos clases de azúcar, el aceite y el extracto de vainilla y seguís batiendo hasta que todo se integre.
Y ahora vais incorporando la mezcla de harina a la de los huevos, poco a poco, hasta que todo se quede bien mezclado. Añadís ahora las zanahorias, las pasas, las nueces, –si le ponéis la piña, ahora es el momento–, y seguís dando vueltas con una espátula hasta que veáis que está bien mezclado.
Pasáis la mezcla a un molde al que habréis puesto spray antiadherente y la cocéis en el horno precalentado a 180 grados durante una hora. Ya sabéis que depende de cada horno. La prueba de la brocheta no falla. Cuando esté listo, lo sacáis del horno y lo dejáis en el molde otros 10 minutos y luego a una rejilla hasta que se enfríe.
Aprovechamos esos minutos para preparar la cobertura. En mi caso, siempre la pongo aparte para que, si hay alguien a quien no le gusta esta crema, no deje por ello de comer este fantástico bizcocho. Hoy ha sido una excepción y he puesto la crema por las fotografías. Podéis partir el bizcocho y rellenarlo o ponerle la crema sólo por encima o ambas opciones.
Para hacer la cobertura, con unas varillas mezcláis la mantequilla con el azúcar glas y el queso crema, también a temperatura ambiente, y el chorro de coñac. 



Observaciones:

A veces también le pongo 3 o 4 rodajas de piña en almíbar cortada en trozos muy pequeños para que le aporte un extra de jugosidad. 









domingo, 5 de junio de 2016

Tarta 'crumbled' de manzana de Berasategui

Me habría dado un patatús si no hubiese podido participar en el reto de este mes de mis chicas Cooking the Chef protagonizado por Martín Berasategui, y eso que me ha costado muchísimo decidirme por una receta de mi cocinero favorito. He pasado algún que otro rato, con mis recetas preferidas esparcidas encima de una mesa, sin saber con cuál sorprenderos: que si la fideuá de gambas alistadas, los tomates rellenos de carne y albahaca, los caracoles a la vizcaína, el pollo al estragón, la ensalada de pulpo, la quiche "tontaine", el Sukalki, los huevos rotos con patata y chistorra, las lentejas guisadas... necesitaría un blog entero sólo para sus recetas. Se nota que me encanta, ¿no? Bueno, pues después de mucho cavilar y darle vueltas, han sido los chicos de casa los que, por unanimidad, han elegido la 'crumbled' de manzana, que es la tarta más deliciosa del universo entero. Como dice el cocinero, una "delicatessen" para lucirse y chuparse los dedos.



De Martín Berasategui os podría contar un libro entero pero no quiero ser una pesada. Os dejo, mejor, con una de sus maravillas y además sencilla. ¡Qué más se puede pedir!

Ingredientes:

Para la masa:
  • 250 gramos de harina
  • 250 gramos de mantequilla
  • 250 gramos de azúcar
  • 180 gramos de polvo de almendras
Para el relleno:
  • 6 manzanas
  • 30 gramos de pasas de Corinto bien jugosas
  • 15 ml del Calvado del remojo
  • 70 gramos de mantequilla
  • 20 gramos de azúcar
  • Una rama de vainilla

Para el 'crumbled' (desmenuzado en inglés):
  • 55 gramos de harina
  • 55 gramos de azúcar
  • 45 gramos de almendra en polvo
  • 45 gramos de mantequilla

Azúcar glass para decorar



Preparación:

Antes que nada y después de poneros el delantal, en un bol ponéis las pasas a remojo con el Calvados, que no es otra cosa que aguardiente de manzanas.
Para hacer la masa de almendras, mezcláis la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar, la harina, el polvo de almendras y formáis una masa, sin sobarla demasiado. La envolvéis en papel film y la dejáis reposar en el frigorífico una hora. Pasado el tiempo, la estiráis, forráis con ella el molde elegido y volvéis a meterla en el frigo durante media hora. La sacáis y la horneáis a 170 grados, con el horno precalentado, hasta que esté cocida, sin que se dore demasiado.
Para el relleno, caramelizáis en una sartén a fuego lento el azúcar y le añadís la mantequilla para que se funda; rápidamente agregáis la manzanas peladas y cortadas en dados con la rama de vainilla abierta y sus granillos. Mantenéis la manzanas 10 minutos a fuego vivo, removiendo; luego añadís 15 gramos del alcohol de remojar las pasas, lo flambeáis –con mucho cuidado de no quemaros– y añadís las pasas escurridas dejando que se empapen del sabor de las manzanas salteadas.
Retiráis del fuego y lo dejáis en un bol.
Cuando se enfríe, quitáis la rama de vainilla y colocáis este relleno en el fondo de la tarta horneado y lo esparcís.
Para hacer el 'crumbled', mezcláis la harina, el azúcar, las almendras en polvo y, al final, la mantequilla blanda, pero no derretida. Mezcláis con los dedos hasta lograr la apariencia de una fina arena de playa. Cubrís con ella las manzanas y las pasas y horneáis la tarta 30 minutos a 190 grados, hasta que la superficie quede de un bonito color dorado.



Observaciones:

Con la tarta aún tibia, espolvoreadla con azúcar glass, y lista para servir.

Berasategui aconseja en sus trucos que al hornear por primera vez la masa no hay que dejarla que se haga demasiado, ya que después hay que volverla a meter en el horno.

Podéis acompañarla de un helado muy cremoso o de nata apenas azucarada. Pero que sepáis que no le hace falta nada.

Si no tenéis Calvados, podéis utilizar otro aguardiente.

En este enlace están todas las recetas del reto Berasategui. Os vais a poner las botas. 



Las rosas  de OASIS me las ha regalado mi amiga Sofía. ¡Me chiflan! ¡Muchas gracias!

domingo, 10 de enero de 2016

Ensalada 'Waldorf'

Que conste que esta ensalada no es ninguna indirecta por las cantidades ingentes de calorías que os habéis comido esta Navidad, es simplemente una receta para empezar a desengrasar, pero no de manera drástica, sino poco a poco y evitar el mal humor que causan los regímenes. Cuenta la leyenda que esta ensalada se le ocurrió a Oscar Tschirky en 1893 cuando trabajaba en el famoso hotel Waldorf de Nueva York. Vete tú a saber, porque hay polémica sobre la autoría. El caso es que es sencilla, sabrosísima, fresca y perfecta para la dieta post-navideña. Eso sí, plato único.



Ingredientes:
(para cuatro personas)
  • Una lechuga romana 
  • 2 ramas de apio blanco o verde si no lo encontráis
  • 2 manzanas ácidas (variedad Granny-Smith)
  • 100 gramos de nueces peladas
  • Un puñado de pasas
  • 1/4 de litro de mayonesa
Preparación:

Laváis la lechuga, la troceáis y la dejáis escurrir. Partís en bastones el apio y las manzanas, y las nueces las troceáis con las manos y las tostáis en una sartén o en el microondas. En un cuenco ponéis el apio, las manzanas, las nueces –dejad unas pocas para adornar– y las pasas y mezcláis con la mayonesa. De esta manera la manzana no se oxida. 
En la fuente o cuenco de servir ponéis la lechuga y, encima la mezcla con la mayonesa y las nueces reservadas.


Observaciones:

Combina perfectamente con unos trocitos de Stilton, el rey de los quesos ingleses, o de Cabrales, Roquefort o azul danés.

El bajo plato plateado me lo ha regalado mi hermana Mamen, bueno, varios más, y la fuente azul, mi amiga Puri. Gracias a las dos.