domingo, 18 de abril de 2021

Galette de peras, queso Gorgonzola y nueces

El domingo pasado hice novillos, pero ya estoy por aquí con una galette que quita el sentido, llena de ingredientes ricos: peras, queso Gorgonzola, nueces... Las galettes son muy socorridas y más si las hacéis con masa comercial. Pero con masa preparada en casa están de miedo y sabéis lo que estáis comiendo. Os recuerdo esta que hice a final de verano con melocotones. 

Ingredientes:

  • 225 gramos de harina
  • 175 gramos de mantequilla en cubos bien fría
  • 3 gramos de sal
  • 100 gramos de queso de untar
  • 10 gramos de vinagre blanco o de manzana
  • 15 ml de agua fría
  • 2 peras Conferencia
  • Un huevo 
  • 2 cucharadas de agua
  • Un puñado de nueces
  • 50 gramos de miel
  • 20 gramos de azúcar moreno
  • 150 gramos de queso Gorgonzola
Para decorar:
  • Miel
  • Unos trocitos de nueces

Preparación:

En un bol ponéis la harina y la sal y le añadís la mantequilla en cubos y el queso de untar, y lo mezcláis hasta obtener una masa uniforme. Le añadís ahora el vinagre y el agua, y seguís amasando hasta que todo esté bien integrado. Hacéis una bola y la dejáis tapada con papel film en el frigorífico.

Para preparar el relleno, mezcláis el queso Gorgonzola con el azúcar moreno, la miel, las nueces troceadas y un pellizco de nuez moscada, y lo reserváis.

Sacáis la masa del frigorífico, la estiráis con forma circular con un diámetro de unos 30 centímetros y ponéis el relleno en el centro. Tenéis que dejar un borde de 2 cm para poder doblarlo y darle la forma de galette. Laváis las peras, las cortáis en láminas muy finas y las metéis en la galette, encima del relleno. Batís el huevo con las dos cucharadas de agua, pintáis el borde que habéis doblado y lo espolvoreáis con un poco de azúcar.

El horno lo precalentáis a 200 grados y bajáis la temperatura a 180 grados cuando metáis la galette. En  25 minutos estará lista. Tenéis que vigilar que se dore, pero que no se queme.

Pasado el tiempo, la sacáis del horno y le  pintáis el borde con miel. También le podéis poner un chorreón por encima de la galette.


Observaciones:

Si no os gusta el Gorgonzola, podéis cambiarlo por queso de cabra, por ejemplo.

La miel que he utilizado para esta receta no puede ser más idónea. La recolecta mi amigo Rubén en sus colmenas de Cuenca y es de flores de peral y tomillo. Está deliciosa. Gracias a Rubén y a Miguel por traérmela.

A mí me gusta tomar esta galette templada.

lunes, 5 de abril de 2021

Gelatina de pollo y jamón

Seguimos en la Edad Media, con el reto Cooking the Chef, descubriendo recetas que, aunque tienen cientos de años, siguen de rabiosa actualidad. Este mes nos hemos ido a la Italia más profunda de la mano del maestro de los fogones Martino y su "Liber de coquina". Este señor era, nada más y nada menos, que el cocinero del reverendísimo monseñor Patriarca de Aquilea. Este patriarcado fue la diócesis eclesiástica y metropolitana más grande de todo el medievo europeo después de Roma, por lo tanto, imaginaos el poder del Patriarca y la importancia de su chef. En el "capitolo I" hay un apartado "per fare dui piattelli di gelatina" y de allí he sacado la idea de la receta. Las primeras gelatinas se elaboraron en la Edad Media y se hacían con carne o pescado. El caldo de su cocción, clarificado con claras de huevo, concentraba la gelatina natural de la carne o el pescado, haciéndose consistente una vez que se enfriaba.

Ingredientes:

  • Un kilo de pollo asado
  • 300 gramos de jamón de york en un trozo
  • Un litro de gelatina
  • Un manojo de cebollino
  • 200 ml de vino de Jerez

Preparación:

Para preparar esta gelatina, primero tenéis que asar un pollo. Yo lo he embadurnado con aceite, tomillo, romero, sal y pimienta. Una vez asado, le quitáis una de las pechugas, un muslo y un contramuslo y pesáis la carne. Necesitáis un kilo. Si falta, añadís de la otra pechuga. Cortáis toda la carne en trozos pequeños.

Troceáis el jamón y lo mezcláis con el pollo y los cebollinos lavados, secos y troceados.

Para la gelatina, seguís las instrucciones del paquete y, una vez preparada, le ponéis unos dos centímetros al molde que vayáis a usar y lo metéis en el frigorífico una media hora. Sacáis el molde, le ponéis la mezcla de pollo y jamón, y le añadís por encima con una cuchara el resto de la gelatina a la que habréis añadido el vino de Jerez.

Lo volvéis a meter en el frigorífico y, en unas cuatro horas, estará listo para desmoldar. Mejor de un día para otro.

He usado gelatina neutra Royal.

Observaciones:

Más que observaciones, son trucos del maestro Martino que seguramente serían muy efectivos: "Elimina el humo de la cocina perforando una nuez y poniéndola en la sartén mientras cocina para absorber el humo". O este otro: "Retire la sal de sus ollas y sartenes de hierro fundido poroso cocinando una bola de pan en la sartén".

En este enlace todas las recetas del reto.