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domingo, 5 de marzo de 2023

Calamares fritos sin calamares de Ignacio Doménech

Estrenamos el mes de marzo con mucho frío, pero con el calor de los fogones del reto Cooking the Chef  y la fabulosa historia de Ignacio Doménech y Puigcercós, un hombre que pasó de comer de la caridad y dormir en soportales a lo más alto dentro del mundo de la gastronomía española de finales del siglo XIX y principios del XX, tras pasar por París y Londres. Su multitud de libretas con centenares de recetas fueron el gran bagaje profesional que le dio renombre y posición junto a su organización de banquetes a medida en casas particulares. Fue el precusor del moderno catering. Asimismo, se encargó durante años de enseñar a las amas de casa la importancia de no desperdiciar comida y de hallar soluciones prácticas a la escasez de alimentos por culpa de la Guerra Civil, ya que él mismo había conocido el hambre de cerca. 


Ingredientes:

  • Arandelas de cebolla
  • Harina
  • Aceite
  • Sal
  • Agua

Preparación:

Lo primero que vais a hacer es la pasta en la que vais a rebozar las arandelas de cebolla: En un cuenco grande, ponéis dos o tres cucharadas de harina, un poco de sal, un poco de agua y unas gotas de aceite. Lo trabajáis bien hasta conseguir una pasta ligera sin grumos.

Una vez hecha la pasta, peláis las cebollas y las cortáis en rodajas de un centímetro, soltáis los anillos que forman las cebollas (formato igual a los calamares fritos), las sazonáis y seguidamente, pasáis cada anillo por la pasta de harina, que hace la vez de huevo, y las freís, poco a poco, en una sartén con aceite que, en principio, no esté demasiado caliente; cuando las cebollas estén fritas, subís la intensidad del fuego para que se doren y queden bien crujientes. Las escurrís encima de un papel absorbente.

Observaciones:

No he puesto cantidades porque lo hace a "ojo".

El cocinero no detalla la clase de aceite. Me imagino que en esos años utilizarían el que pudiesen conseguir.

Sin embargo, sí especifica que cada ración debe llevar diez "exquisitas" arandelas.

Relata Doménech, en el libro Cocina de recursos (1941), que  "en Barcelona y provincias españolas, durante los años 1937-1938, la inmensa mayoría de los ciudadanos no podíamos gastarnos 40 o 50 duros para adquirir una docena de huevos y tuvimos que prescindir a toda prisa de tan precioso material que nos proporcionan las simpáticas gallinas...". De ahí esa pasta que sustituía al huevo en estos falsos calamares y en su famosa tortilla sin huevo que el crítico gastronómico y escritor Joan Sella Monserrat denomina, en la introducción del libro, "un trampantojo culinario".

En este enlace, el resto de recetas del reto CTC.

domingo, 5 de febrero de 2023

Huevos a la clementina de Josep Rondissoni

 A vueltas con el reto Cooking the Chef, este mes tenemos la grata misión de escudriñar la obra culinaria de Giuseppe Rondissone Battù, nacido en Turín -este extremo no fue confirmado ni por él mismo- y conocido en España como Josep Rondissoni. Aunque poco se sabe de su vida personal, se le considera uno de los chefs más influyentes de la cocina catalana del siglo XX. Cocinero y pedagogo, dio clases en el Institut de Cultura de la Dona Catalana en el periodo de entreguerras, y, no solo enseñaba a cocinar desde un gusto sintético de cocina francesa y española, sino que además enseñaba a armonizar menús desde el punto de vista del paladar, la dietética y el presupuesto. Su libro Culinaria, según escribió en su prólogo el escritor Manuel Vázquez Montalbán, es un recetario "generoso e inteligente hecho a la medida de gente inteligente. Es un libro que sirve para urdir espléndidos y económicos menús cotidianos y para lucirse con recetas de quedar bien ampliando el sentido del quedar bien hasta sus límites menos bastardos, es decir quedar bien dando bien de comer...". Fue editado por primera vez en 1967, un año antes de que muriera. Es un tesoro.

Ingredientes:

  • 7 huevos
  • Una lata pequeña de foie gras
  • 400 gramos de guisantes
  • 100 gramos de mantequilla
  • 40 gramos de harina
  • 500 ml de leche
  • Una trufa
  • 600 gramos de espinacas
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada

Preparación:

Cocéis los huevos, los partís por la mitad cuando se enfríen, les sacáis las yemas y guardáis las claras con cuidado de no romperlas.

Limpiáis las espinacas y las cocéis en agua con sal unos 10 minutos. Las pasáis por agua fría y las exprimís con las manos hasta que suelten todo el agua. Las reserváis.

Cocéis los guisantes durante 5 minutos, los pasáis por un pasapurés o un tamiz y los reserváis.

En una sartén, derretís 50 gramos de mantequilla, añadís la harina y la leche, sazonáis con sal, pimienta y nuez moscada y lo dejáis cocer, a fuego lento, moviéndolo de vez en cuando con unas varillas. Cuando tenga la consistencia de una bechamel, le añadís el puré de guisantes, una yema, 15 gramos de mantequilla y lo mezcláis muy bien.

Mezcláis las yemas con el foie gras y las machacáis en un mortero hasta obtener una pasta fina. Sazonáis con sal. Rellenáis las claras con esta pasta con una cuchara de postre o con una manga pastelera.

En la mantequilla restante, salteáis las espinacas y las colocáis en el fondo de una fuente de horno. Encima, ponéis las mitades de huevo y lo metéis en el horno precalentado a 180 grados unos cuatro o cinco minutos.

Sacáis la fuente, le vertéis la crema de guisantes y lo termináis espolvoreándole la trufa picada muy fina.

Observaciones:

Para los detractores de la mantequilla, podéis sustituirla por aceite de oliva virgen. 

Este es el enlace con el resto de recetas Rondissoni.




domingo, 24 de abril de 2022

Tarta de crema de limón con merengue (Lemon pie)

Un domingo más de esta primavera rara que estamos teniendo con lluvia y granizo. Menos mal que hoy en Cartagena hemos disfrutado de un día espléndido para estar al aire libre y disfrutar de esta tarta de crema de limón con merengue. El clásico Lemon pie cuya procedencia se disputan los americanos y los ingleses.

Ingredientes:

Para la masa:

  • 250 gramos de harina
  • 100 gramos de azúcar glas
  • 100 gramos de mantequilla muy fría cortada en cuadraditos
  • Una pizca de sal
  • Un huevo entero y una yema (ambos L)

Para la crema de limón:

  • 200 gramos de azúcar
  • 165 ml de agua fría
  • 300 ml de agua hirviendo
  • 60 gramos de harina de maíz (Maizena)
  • 180 ml de zumo de limón
  • La ralladura de dos limones
  • 4 yemas de huevos tamaño L
  • Una pizca de sal

Para el merengue:

  • 110 gramos de claras (3 huevos L)
  • 220 gramos de azúcar
  • Una cucharadita de vinagre blanco
  • Una cucharada de Maizena

Preparación:

Empezáis por la masa. En el vaso del robot de cocina, con la pala, mezcláis a baja velocidad la harina, el azúcar, la sal y la mantequilla hasta que adquiera una textura arenosa. Añadís el huevo y la yema hasta que se forme una bola. 

Envolvéis la bola en papel film y, como es una masa muy pegajosa, aprovecháis para estirarla un poco una vez envuelta. La metéis estirada en el frigorífico por lo menos una hora.

Sacáis la masa, le quitáis el film, la volvéis a estirar con un rodillo y cubrís con ella un molde desmontable engrasado. La metéis de nuevo en el frigorífico otros 20 minutos.

Mientras la masa se enfría, preparáis la crema de limón. Para ello ponéis en un cazo el azúcar y la harina de maíz y con unas varillas de silicona mezcláis hasta que no haya ningún grumo. A continuación, el agua fría, la pizca de sal, el zumo y la ralladura de los limones y las yemas de huevo, y seguís mezclando hasta que esté todo integrado. Le añadís el agua hirviendo y ponéis el cazo al fuego sin parar de remover hasta que empiece a hervir. Bajáis la temperatura al mínimo y continuáis mezclando otro minuto más. La dejáis enfriar.

Sacáis el molde del frigo, le ponéis a la masa un papel vegetal y lo cubrís de garbanzos o la legumbre que queráis y lo metéis en el horno precalentado a 190 grados 15 minutos. Pasado el tiempo, lo sacáis del horno, le quitáis las legumbres y el papel y lo volvéis a meter a 180 grados otros 10 minutos.

Lo sacáis, dejáis que se enfríe la masa y lo cubrís con la crema de limón.

Ya solo queda el merengue: Batís las claras a velocidad media hasta que empiecen a espumar. Cuando hayan espumado, les añadís la mitad del azúcar y seguís mezclando a máxima potencia. Cuando el merengue forme picos suaves, le añadís el resto del azúcar, muy bien mezclado con la Maizena y el vinagre, y seguís batiendo hasta conseguir un merengue muy firme.

Lo metéis en una manga pastelera con una boquilla de estrella y adornáis la tarta. Por último, quemáis el merengue con un soplete. 

Observaciones:

Si no tenéis manga pastelera, no pasa nada, extendéis el merengue con una cuchara por encima de la crema de limón. Y si no tenéis soplete, utilizáis el grill del horno para tostar un poco el merengue pero con mucho cuidado para que no se queme. 


martes, 5 de abril de 2022

Flan de hinojo de Pellegrino Artusi (siglo XIX)

Nuevo reto Cooking the Chef, nueva receta, nuevo mes... Estamos de estreno, aunque el cocinero elegido sea del siglo XIX. Pellegrino Artusi está considerado el padre de la cocina italiana moderna y su libro "La ciencia de la cocina y el arte del buen comer" es su obra cumbre y una de las obras más famosas en Italia e internacionalmente conocida en el mundo de la gastronomía. Artusi, ayudado por Marietta Sabatini, escribió este libro con la esperanza de unir Italia a través de la cultura gastronómica y conseguir un solo dialecto para todo el país. "El mundo hipócrita no quiere dar importancia al comer; pero entonces, no hay fiesta civil o religiosa que no extienda el mantel y trate de comer lo mejor". Así se las gastaba Artusi. Sin pelos en la lengua. De sus 790 recetas, he sentido el flechazo por este flan de hinojo.

Ingredientes:

  • 3 bulbos de hinojo
  • 3 huevos L
  • 50 gramos de mantequilla
  • Una cucharada colmada de harina de trigo
  • 2 cucharadas de queso parmesano rallado
  • 200 ml de leche
  • Sal
  • Pimienta

Preparación:

Laváis los bulbos de hinojo, los secáis y los troceáis. Los ponéis en una olla con agua y una cucharada de harina y los cocéis hasta que estén tiernos. Cuando estén listos, los escurrís y en esa misma olla los trituráis con la batidora. 

En una sartén o en un cazo calentáis la mantequilla hasta que se derrita, le añadís la harina y, cuando se integre, vertéis la leche. Con unas varillas removéis hasta conseguir una bechamel sin grumos.

En un cuenco ponéis el hinojo triturado, la bechamel, las yemas de los huevos batidas, el queso parmesano y salpimentáis la mezcla. Por último, añadís las claras batidas a punto de nieve. Mezcláis suavemente con una espátula.

Repartís la mezcla en flaneras o cuencos aptos para el horno y los cocéis al baño María, con el horno precalentado a 180 grados, durante 45 minutos o hasta que al pincharlos con un palillo salga limpio.

Observaciones:

Os pueden servir para un primer plato o de acompañamiento de una carne, como propone el maestro italiano.

Esta es la receta original: 

"Questo sformato, per ragione del grato odore e del sapore dolcigno de’ finocchi, riesce uno de’ più gentili. Levate ai finocchi le foglie più dure, tagliateli a piccoli spicchi e cuoceteli per due terzi nell’acqua salata, poi scolateli bene e metteteli a soffriggere con un pezzetto di burro. Conditeli con sale e quando avranno succhiato il burro, bagnateli con un poco di latte; allorché avranno tirato anche questo, aggiungete un po’ di balsamella. Ritirateli dal fuoco e lasciateli come sono, o passateli dallo staccio; quando saranno diacci uniteci parmigiano grattato e, a seconda della quantità, tre o quattro uova frullate. Versate il composto in uno stampo liscio, o col buco nel mezzo, regolandovi come per gli altri sformati; cuocetelo a bagno-maria e servitelo caldo come piatto di tramesso o in compagnia di un cappone lessato. Potete anche guarnirlo di un manicaretto di rigaglie e animelle".

Y este es el enlace del resto de recetas del reto.

domingo, 20 de febrero de 2022

Bizcocho de chocolate con frambuesas

Este domingo os traigo un bizcocho para la merienda que, además de fácil, es una ricura de esponjoso y de sabroso. La mezcla del chocolate con las frambuesas es fantástica. No hay nada como la bollería hecha en casa, y servida junto a un juego de café como este, ya ni os cuento. Me lo ha regalado Pilar y tiene un significado muy especial porque era de Carmen, su madre.

Ingredientes:

  • 110 gramos de azúcar
  • 2 huevos
  • 130 gramos de harina de trigo
  • 20 gramos de cacao puro en polvo
  • 8 gramos de lavadura tipo Royal
  • 60 ml de leche
  • 60 ml de aceite de girasol
  • 150 gramos de chocolate para fundir
  • 175 gramos de nata
  • Sal
  • Frambuesas frescas
  • Mermelada de frambuesa
  • Leche para pintar el bizcocho

Preparación:

Batís el azúcar con los huevos y una pizca de sal hasta que la mezcla se vuelva casi blanca y esponjosa. Le añadís la leche y el aceite y seguís batiendo. Después, la harina junto al cacao y la levadura tamizados y, cuando todo esté bien mezclado, vertéis la masa en un molde engrasado y al horno, que estará precalentado a 180 grados, durante 22 minutos.

Cuando esté listo, lo sacáis a una rejilla hasta que se enfríe.  Cuando esté frío lo pintáis con leche con la ayuda de un pincel, lo cubrís con mermelada de frambuesa y lo reserváis. Troceáis el chocolate con un cuchillo en trozos pequeños, lo ponéis en un bol y le echáis la nata caliente y una pizca de sal. Mezcláis con varillas hasta que se integre y cubrís la mermelada con él.

Lo cubrís con las frambuesas lavadas y secadas con un papel absorbente.







lunes, 13 de diciembre de 2021

Pan alemán de Navidad (Stollen)

 Me he lanzado a la aventura de lidiar con un Stollen que es un pan alemán relleno de mazapán y frutas confitadas, de resultado espectacular aunque pesado de preparar. He seguido al pie de la letra la receta de la gran Eva de Bake Street y he visto el vídeo varias veces. Eva y sus creaciones son una constante fuente de inspiración para mí. Tiene unas manos prodigiosas y yo, de mayor, quiero cocinar como ella.

Ingredientes:

(para dos unidades)

Para la masa:

  • 425 gramos de harina gran fuerza
  • 150 ml de leche entera
  • 250 gramos de mantequilla sin sal
  • Un huevo tamaño L
  • 65 gramos de azúcar
  • 5 gramos de especias (Un gramo de cada una de ellas: canela, cardamomo, nuez moscada, clavo de olor y All Spice)
  • 8 gramos de levadura seca osmotolerante
  • 9 gramos de sal
  • 135 gramos de mazapán

Para el mazapán:

  • 250 gramos de almendra molida
  • 200 gramos de azúcar granulado
  • 50 gramos de azúcar glas
  • Una clara de huevo tamaño L
  • 120 ml de agua
  • Media cucharadita de extracto de vainilla

Frutas confitadas:

  • 90 gramos de naranja confitada
  • 90 gramos de limón confitado
  • 150 gramos de pasas
  • 100 gramos de orejones
  • 65/70 ml de ron

Para pintar:

  • 125 gramos de mantequilla fundida
  • Azúcar
  • Azúcar glas

Preparación:

La noche anterior ponéis las pasas y los orejones troceados en un bol, les añadís el ron, tapáis con papel film y los dejáis reposar hasta el día siguiente.

PRIMER DÍA:

Reserváis dos cucharadas de leche. En un bol grande ponéis la harina, las especias, el huevo, la leche, la sal, y el azúcar y mezcláis con las manos hasta juntar todos los ingredientes. Ahora, incorporáis la mantequilla, poco a poco, y seguís mezclando hasta integrarla completamente. Como escribe Eva, la masa es muy pegajosa y difícil de manipular. ¡Y tanto!

Disolvéis la levadura en la leche que habéis reservada y la añadís a la masa. Seguís amasando hasta que quede todo integrado y obtengáis un buen desarrollo del gluten. Atención porque este paso es muy pesado, estuve más de una hora amasando y venga a amasar y eso que me encanta. Pero se hace un poco pesado.

Escurrís las pasas y los orejones troceados, estiráis la masa y extendéis sobre ella las pasas, los orejones, el limón y la naranja confitados cortados en trocitos. Plegáis la masa y comenzáis a amasar con suavidad para ayudar a que las frutas se distribuyan por toda la masa. Otra anotación de Eva: "este paso no será sencillo... La masa se vuelve difícil y nos costará un poco domarla".  

Cuando las frutas estén integradas, boleáis la masa, engrasáis un táper o recipiente hermético, introducís la masa y la dejáis levar hasta que crezca un tercio de su volumen. Dependiendo de la temperatura, puede durar de 6 a 8 horas. En mi cocina a 25 grados, duró cerca de siete horas. Guardáis en el frigorífico hasta el día siguiente.


Mazapán

En un bol mezcláis la almendra molida, el azúcar glas, la clara de huevo y la vainilla. En un cazo ponéis el azúcar granulado con el agua y a fuego medio-alto lo dejáis que llegue al punto de ebullición sin remover. Debe llegar al 110 grados. Tenéis que tener un termómetro de cocina o comprobarlo con el punto de hebra.

Retiráis el cazo del fuego y vertéis el almíbar en el bol de la almendra molida en un hilo fino y continuo removiendo con una espátula de silicona.

Debéis trabajar la masa hasta que todos los ingredientes se integren y que se convierta en una masa compacta que podáis trabajar con las manos. Formáis un cilindro con la masa, la cubrís de papel film como si fuese un caramelo y lo metéis en el frigorífico como mínimo una hora o hasta el día siguiente.

SEGUNDO DÍA:

Atemperáis la masa 2 horas o 2 horas y 1/2 antes de trabajarla. Volcáis la masa sobre una superficie limpia y sin harina. Dividís la masa en dos piezas. Tienen que pesar más o menos 650 gramos cada una.

Preformáis la masa y la dejáis reposar tapada con un papel film unos 20 minutos.

Quitáis el papel film y con la ayuda de un rodillo estiráis la masa hasta formar un rectángulo. En uno de los extremos creáis una hendidura con el rodillo. Colocáis el cilindro de mazapán encima y plegáis la masa sobre este. Termináis de darle la forma presionando la parte superior con el rodillo. Lo colocáis encima de una bandeja de horno forrada con papel de horno, lo cubrís con papel film y lo dejáis levar hasta que crezca el 50 % de su volumen. Unas tres horas a 25 grados.

Horneado del Stollen:

Precalentáis el horno, arriba y abajo, a 190º. La bandeja la colocáis a media altura y lo cocéis durante 35 minutos. Lo sacáis del horno y le quitáis los frutos que se hayan quedado por fuera  porque le pueden dar mal sabor al pan. Lo pintáis con mantequilla fundida y lo dejáis que se enfríe completamente encima de una rejilla.

Una vez que esté frío, lo volvéis a pintar con mantequilla fundida, lo rebozáis con azúcar y lo espolvoreáis generosamente con azúcar glas.

Observaciones:

Para reservarlo hasta Navidad, lo envolvéis en varias hojas de papel vegetal y lo introducís en una bolsa tipo zip, en una caja de lata o en una de madera. 

Lo ideal, según explica Eva, es conservarlo en sitio fresco y seco durante cuatro semanas antes de consumirlo. 

Os aseguro que es muy difícil tenerlos guardados y no meterles mano jajaja.

Podéis hornear las dos piezas a la vez pero tenéis que dejar espacio entre ambos ya que crecerán durante el levado y el horneado.

Este de la fotografía tiene cerca de dos meses. Y está delicioso. El otro, guardado hasta Navidad.

Si queréis saber más sobre este pan alemán os dejo aquí el enlace de Bake Sreet. Eva lo cuenta con todo lujo de detalles.

La levadura osmotolerante la podéis comprar en tiendas on-line. Es específica para masas enriquecidas pero si no la encontráis usad levadura seca de panadero pero la masa levará menos.

La especia All Spice es pimienta de Jamaica.




domingo, 18 de abril de 2021

Galette de peras, queso Gorgonzola y nueces

El domingo pasado hice novillos, pero ya estoy por aquí con una galette que quita el sentido, llena de ingredientes ricos: peras, queso Gorgonzola, nueces... Las galettes son muy socorridas y más si las hacéis con masa comercial. Pero con masa preparada en casa están de miedo y sabéis lo que estáis comiendo. Os recuerdo esta que hice a final de verano con melocotones o esta otra con alcachofas. 

Ingredientes:

  • 225 gramos de harina
  • 175 gramos de mantequilla en cubos bien fría
  • 3 gramos de sal
  • 100 gramos de queso de untar
  • 10 gramos de vinagre blanco o de manzana
  • 15 ml de agua fría
  • 2 peras Conferencia
  • Un huevo 
  • 2 cucharadas de agua
  • Un puñado de nueces
  • 50 gramos de miel
  • 20 gramos de azúcar moreno
  • 150 gramos de queso Gorgonzola
Para decorar:
  • Miel
  • Unos trocitos de nueces

Preparación:

En un bol ponéis la harina y la sal y le añadís la mantequilla en cubos y el queso de untar, y lo mezcláis hasta obtener una masa uniforme. Le añadís ahora el vinagre y el agua, y seguís amasando hasta que todo esté bien integrado. Hacéis una bola y la dejáis tapada con papel film en el frigorífico.

Para preparar el relleno, mezcláis el queso Gorgonzola con el azúcar moreno, la miel, las nueces troceadas y un pellizco de nuez moscada, y lo reserváis.

Sacáis la masa del frigorífico, la estiráis con forma circular con un diámetro de unos 30 centímetros y ponéis el relleno en el centro. Tenéis que dejar un borde de 2 cm para poder doblarlo y darle la forma de galette. Laváis las peras, las cortáis en láminas muy finas y las metéis en la galette, encima del relleno. Batís el huevo con las dos cucharadas de agua, pintáis el borde que habéis doblado y lo espolvoreáis con un poco de azúcar.

El horno lo precalentáis a 200 grados y bajáis la temperatura a 180 grados cuando metáis la galette. En  25 minutos estará lista. Tenéis que vigilar que se dore, pero que no se queme.

Pasado el tiempo, la sacáis del horno y le  pintáis el borde con miel. También le podéis poner un chorreón por encima de la galette.


Observaciones:

Si no os gusta el Gorgonzola, podéis cambiarlo por queso de cabra, por ejemplo.

La miel que he utilizado para esta receta no puede ser más idónea. La recolecta mi amigo Rubén en sus colmenas de Cuenca y es de flores de peral y tomillo. Está deliciosa. Gracias a Rubén y a Miguel por traérmela.

A mí me gusta tomar esta galette templada.

viernes, 5 de marzo de 2021

Flaons de Taillevent

Las chicas de Cooking the Chef  nos han invitado a dar un largo paseo por la gastronomía de la Edad Media y está resultando un auténtico placer además de todo lo que, en mi caso, estoy aprendiendo. Este mes viajamos a Francia con el libro Le viandier escrito por Guillaume Tirel "maistre queux du Roy de France" alias Taillevent entre los años 1340 y 1395. No se sabe la fecha con exactitud. He ojeado la traducción que del manuscrito hizo el Vaticano y que está en la Universidad de Marburg, y es muy curioso el manuscrito original que se conserva en la Biblioteca Nacional de Francia que está escrito en francés medieval sobre pergamino. De este no me he enterado de nada jajajaja. Este mes he tenido que poner la imaginación a trabajar porque las recetas vienen sin cantidades y con las explicaciones no muy allá pero bueno, en la página XXXI de unas las de traducciones habla de flanes y flaons y por estos últimos me he tirado en plancha. A por ellos. Le he cambiado el rebozado de azúcar y canela por azúcar glas.

En este enlace, el resto de recetas del reto.

Ingredientes:

(Con estas cantidades me han salido 23 flaons)

  • 500 gramos de harina
  • 150 gramos de manteca de cerdo
  • 150 gramos de azúcar
  • 2 yemas de huevo
  • 37,5 ml de zumo de naranja
  • 37,5 ml de vino Moscatel
  • 20 ml de aceite de oliva

Para el relleno:

  • 125 gramos de requesón
  • 50 gramos de almendra en polvo
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Una cucharada de canela

Además, crema de chocolate, dulce de leche y cabello de ángel.

Preparación:

Son facilísimos de hacer y la masa se trabaja estupendamente con un poco de reposo. Precalentáis el horno a 180 grados. En un bol mezcláis el azúcar, el zumo de naranja, el vino y el aceite. Le añadís las yemas de los huevos, la manteca y la harina poco a poco y amasáis hasta que consigáis una masa muy bien integrada y que no se pegue a las manos.

La dejáis reposar una media hora. Vais a necesitar un plástico para darle forma a las empanadillas y que nos se peguen. Yo utilizo una bolsa de Ikea abierta. En el centro ponéis un bola de masa del tamaño de una mandarina, la cubrís con el plástico y con un rodillo amasáis hasta que se extienda. Le ponéis en el centro una cucharilla del relleno y con la ayuda del plástico la cerráis. Y ahora, la selláis con un tenedor o con un molde de hacer galletas.

Las vais dejando en una bandeja de horno que habréis forrado o con papel vegetal o con una lámina de silicona y las tenéis cociendo unos 15 minutos o hasta que veáis que se empiezan a dorar.

Las sacáis a una rejilla y cuando se enfríen las cubrís de azúcar glas.

Observaciones:

El relleno original de los flaons es de requesón pero como la masa admite cualquier otro, he hecho además, cuatro de crema de chocolate que he congelado previamente para que quede perfecta al meterla en el horno, otros cuatro de cabello de ángel y tres de dulce de leche. 



martes, 5 de enero de 2021

Tarta de arroz con leche y frutas confitadas

Los Reyes Magos están llamando a la puerta y llegan justo con el reto Cooking the Chef dedicado a la televisiva y mediática crítica gastronómica parisina Julie Andrieu. Me encantan sus viajes por todos los rincones de Francia. De uno de ellos, me quedé con este pastel de arroz con leche y frutas confitadas –tarte au riz de Sébastian–  que es el cierre perfecto para la comida festiva de hoy.

Ingredientes:

  • 180 gramos de arroz redondo
  • Un litro de leche entera
  • 2 huevos enteros y 2 yemas
  • 100 gramos de azúcar glas
  • 100 gramos de pasas de Corinto sin pepitas
  • 50 gramos de frutas confitadas
  • Una vaina de vainilla
  • 3 cl de ron
Para la masa brisa:
  • 250 gramos de harina 
  • 80 gramos de agua
  • 125 gramos de mantequilla
  • Un gramo de sal

Preparación:

Antes de empezar con la masa brisa o quebrada, ponéis en un cuenco las pasas y las frutas confitadas en trocitos con el ron y las dejáis macerar. 

Para elaborar la masa brisa, que, por otra parte, podéis comprarla si no tenéis tiempo o no os apetece hacerla, ponéis en un cuenco la harina tamizada –pasada por un colador–  la mantequilla muy fría, el agua y la sal, y con los dedos mezcláis hasta que consigáis una masa homogénea que dejáis en el frigorífico al menos dos horas. Genial si la hacéis la noche anterior.

Cuando falte media hora para sacar la masa del frigorífico, preparáis el relleno. Raspáis la vaina de vainilla con un cuchillo afilado y añadís las semillas a una olla en la que habréis puesto a hervir la leche.

En un cazo con agua hirviendo cocéis el arroz cinco minutos. Lo escurrís y lo añadís a la olla de la leche. Lo dejáis unos 20 minutos, a fuego lento, removiendo con frecuencia.

Sacáis la masa del frigorífico, las estiráis en el molde, esta vez de 25 cm, pincháis el fondo con un tenedor y lo metéis en el congelador unos minutos.

Batís los huevos y las yemas con el azúcar, escurrís las frutas y las pasas  y se lo añadís todo al arroz sin dejar de remover. Sacáis el molde del congelador, le vertéis el arroz por encima y lo metéis en el horno precalentado a 180 grados con ventilación durante 30 minutos.

Observaciones:

Hay que dejar que se  enfríe antes de servirla.

En este enlace, el resto de recetas del reto CTC.



domingo, 3 de enero de 2021

Galette de alcachofas

Inauguramos el primer domingo de 2021 con noticias, no muy halagüeñas, sobre los contagios por el maldito coronavirus. Tenemos que seguir siendo responsables y cumplir las normas, si no, nos estamos condenando a otro confinamiento. Bueno, y escrito esto, voy a lo mío, que son las recetas, en esta ocasión esta galette que preparé anoche y a la que no me dio tiempo a hacerle una fotografía recién salida del horno.

Ingredientes:

  • Para la masa:
  • 250 gramos de harina
  • 125 gramos de mantequilla
  • Un huevo
  • Sal

Para el relleno:

  • Un bote de corazones de alcachofa de 300 gramos
  • 5 lonchas de queso cremoso tipo Havarti
  • Un pimiento rojo asado
  • Una cebolla dulce
  • 100 gramos de queso Stilton
  • Una cucharada de pan rallado
  • Aceite de oliva
  • 2 cucharadas de agua
  • Pimienta
  • Sal

Preparación:

Ponéis la harina en la encimera en forma de volcán y le añadís la mantequilla a temperatura ambiente, el huevo y la sal, y mezcláis hasta que os quede una masa homogénea. Hacéis una bola, la envolvéis en papel film y las guardáis en el frigorífico 30 minutos.

En una fuente de horno, ponéis el pimiento, lo embadurnáis de aceite y lo metéis en el horno, a media altura, unos 30 minutos, dándole la vuelta de vez en cuando. Cuando esté asado, tapáis la fuente con papel de aluminio para que sude el pimiento y podáis quitarle la piel con facilidad. Lo partís a tiras, desechando el rabo y las pepitas.

En una sartén, sofreís la cebolla cortada en plumas con un par de cucharadas de aceite a fuego lento. Hay que moverla constantemente para que no se pegue. Cuando se empeice a dorar, le añadís dos cucharadas de agua y seguís moviendo hasta que se caramelice con su propio azúcar.

Extendéis la masa sobre un papel vegetal y le dais forma redonda con un rodillo. La ponéis en una bandeja de horno.

Tenéis que dejar libre un par de centímetros de la masa que son los que doblaremos para darle la forma a la galette. Ponéis primero el pan rallado –de esa manera absorberá la humedad de los ingredientes– lo cubrís con la lonchas de queso cremoso, encima la cebolla caramelizada, el pimiento asado, las alcachofas escurridas y partidas por la mitad y por último el queso Stilton desmenuzado.

Con el horno precalentado a 180 grados, metéis la bandeja en el centro y la dejáis hasta que la masa esté dorada.

Observaciones:

Podéis cambiar el queso Stilton por cualquier queso azul y comprar la masa quebrada, si no tenéis ganas de hacerla, pero no penséis que va a estar igual de buena que la hecha en casa.


domingo, 13 de diciembre de 2020

Sopa de nueces

Mi elección de recetas navideñas empieza hoy con esta sopa de nueces de origen mexicano, que precisamente en ese país es típica en la cena de Nochebuena o de Año Nuevo. Es una opción diferente, está deliciosa y podéis prepararla el día anterior, por lo que os quitáis trabajo para el día "D". Y si usáis nueces españolas, por ejemplo, de Nerpio, ya es la bomba. La Navidad se acerca...

Ingredientes:

  • Un litro de caldo de pollo
  • 250 gramos de nueces peladas
  • Una cebolla tierna
  • Un diente de ajo
  • Una rama de apio
  • 2 zanahorias
  • Harina
  • 200 ml de leche evaporada
  • Mantequilla
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Aceite de oliva

Preparación:

Si no tenéis ganas ni tiempo de preparar el caldo de pollo, podéis comprarlo, pero si lo hacéis en casa con medio pollo y unas verduras, el pollo lo aprovecháis luego para hacer una ensalada César o esta de pollo adobado.

Vais a utilizar una única olla. En ella sofreís, con dos cucharadas de mantequilla, la cebolla, el ajo, el apio y las zanahorias troceadas. Cuando estén sofritas las verduras sin que tomen color, añadís dos cucharadas de harina y dais vueltas hasta que la harina se integre con las verduras. Vertéis el caldo de pollo y las nueces. apartáis la olla del fuego, dejáis que se enfríe un poco y le metéis el brazo de la batidora. Lo batís hasta que quede una mezcla homogénea. Volvéis a poner la olla en el fuego, al mínimo, le añadís la leche evaporada, una pizca de pimienta y probáis de sal. Lo dejáis cocer otros cinco minutos, y lista para tomar.

La servís con unas medias nueces por encima y un chorro de aceite de oliva.

Observaciones:

Podéis sustituir la mantequilla del sofrito de las verduras por aceite de oliva.

lunes, 5 de octubre de 2020

Las albóndigas de Asurbanipal (s.IX a. de C.)

Hoy es un día especial: vuelve el reto Cooking the Chef, que a mí, personalmente, me ha enseñado muchísimo de este intenso mundo de la cocina y sus cocineros. En esta ocasión, las jefas de CTC han decidido, en lugar de chefs, iniciar un viaje por el mundo de la gastronomia desde sus inicios y hasta la Edad Media. Y estoy encantada con la idea.
Desde el principio lo tuve claro. Me iba directa a Mesopotamia de la mano de Ángeles Díaz Simón y su maravilloso libro "Recetas con historia".
Relata la escritora que "no es hasta el segundo milenio a. de C. cuando tenemos recetas propiamente dichas. Hace aproximadamente 4.000 años alguien escribió en unas tablillas de arcilla, que después cocieron cuidadosamente, las primeras recetas de cocina". En la antigua Mesopotamia "controlaban desde hacía mucho tiempo la técnica de manipulación de los cereales y conseguían finas harinas que mezclaban con leche, aceite, semillas, especias y fruta elaborando así cerca de 220 tipos de diferentes panes, dependiendo de los amasados, las cocciones, las formas y los aditivos." Por lo tanto, esto demuestra que estaba ya todo inventado pero, por desgracia, no quedó por escrito.
La receta que sí dejaron es la que he elegido, que explica cómo se hacían las albóndigas de Asurbanipal, el último gran rey de Asiria, famoso por ser uno de los pocos reyes de la antigüedad que sabía leer y escribir.
Como era de esperar, la receta no lleva cantidades, así que la he adaptado para 4 personas.



Ingredientes:
  • 750 gramos de carne picada
  • Cilantro
  • Perejil
  • Menta 
  • 2 cebollas tiernas
  • Pimienta negra
  • Pimienta blanca
  • Sal
  • Un huevo
  • Un poco de pan remojado (yo lo he remojado en leche). He usado dos rebanadas medianas.
  • Harina
  • Unas pasas sin semillas
  • Aceite para freír las albóndigas
  • 200 gramos de nueces
  • 200 ml de leche
  • 100 ml de nata
  • Una granada

Preparación:

En la receta no se especifica el tipo de carne, por lo que lo dejo a vuestra elección. Yo he usado ternera.
Mezcláis la carne con un ramillete de cilantro, perejil y menta picados, una cebolla, también picada muy finamente, pimienta, sal, el huevo batido y el pan remojado en leche y lo amasáis hasta que esté todo integrado. Hacéis bolas del tamaño de una nuez, les introducís unas pasas sin semillas, las pasáis por harina, las freís en aceite de oliva y las vais dejando en un plato con papel absorbente. No sé yo cómo se las apañarían en la antigua Mesopotamia sin ese papel. 
La receta solo indica que una vez fritas "se cuezan las albóndigas en una salsa de nueces picadas y zumo de granada", por lo que he tirado de mi recetario para hacer una ligera salsa de nueces:
Sofreís la otra cebolla picada, le añadís las nueces, la leche, la nata, un poco de sal, un poco de pimienta blanca, lo cocéis unos 10 minutos y lo batís con una batidora hasta conseguir una salsa. Partís una granada por la mitad, la escurrís con un exprimidor como si fuese una naranja y le añadís este zumo a la salsa. Lo removéis y se lo vertéis a las albóndigas que habréis puesto en una fuente.
La autora del libro recuerda que, aunque pueda parecer extraña la mezcla, en el Norte de Europa las albóndigas se acompañan con una salsa dulce de grosellas rojas con un resultado parecido.



Observaciones:

Si tenéis ocasión de conseguir este libro, hacedlo. Es una delicia leerlo, además de interesante, entretenido y lleno de fabulosas recetas con miles de años de historia pero de plena actualidad.
En este enlace están todas las recetas del nuevo reto de CTC.



domingo, 4 de octubre de 2020

Bizcocho de zanahorias y coco

Comienza el mes de octubre, ha bajado un poco la temperatura, sopla un fuerte viento hoy en Cartagena y para alegrar este primer domingo otoñal he cocinado este bizcocho de zanahorias y coco a petición de mi hijo pequeño, al que le apetecía mucho. Espero que os guste tanto como a él. 


Ingredientes:

  • 400 gramos de zanahorias
  • 100 gramos de coco rallado
  • 200 gramos de azúcar
  • 3 huevos
  • 100 gramos de mantequilla
  • 100 gramos de nata
  • 250 gramos de harina de repostería
  • Un sobre de lavadura en polvo
  • Una pizca de sal

Preparación:

Para cocinar este bizcocho, lo primero que tenéis que hacer es rallar las zanahorias. En un cuenco, batís los huevos con el azúcar y, cuando estén bien batidos, les añadís las zanahorias ralladas, la mantequilla a temperatura ambiente y la nata, y seguís mezclando con unas varillas. Ahora le toca el turno al coco y a la harina tamizada con la levadura y la sal. Cuando los ingredientes estén bien integrados, los vertéis en un molde engrasado con mantequilla o spray antiadherente. Lo metéis en el horno precalentado a 180 grados y lo dejáis unos 30 minutos. Comprobáis que el bizcocho está listo clavándole una brocheta o palillo y si sale limpio, es que lo está. Os recuerdo que cuando saquéis el molde del horno debéis dejar el bizcocho otros 10 minutos dentro de éste y luego sacarlo a una rejilla hasta que se enfríe.

Observaciones:

El coco podéis comprarlo rallado o fresco y rallarlo vosotros.


domingo, 19 de julio de 2020

Bizcocho de yemas

Con las yemas que me quedaron de hacer una tarta de leche merengada he preparado este bizcocho, que queda con una fantástica textura esponjosa y tiene un sabor delicioso. Además del precioso color. Pide a gritos chocolate para acompañarlo.



Ingredientes:
  • 6 yemas de huevo
  • 200 gramos de harina
  • Una cucharada de levadura en polvo
  • Un yogur griego natural
  • 120 ml de leche
  • 200 gramos de azúcar moreno
Preparación:

Como siempre, antes de empezar a preparar el bizcocho, precalentáis el horno a 180 grados.
En un cuenco batís con unas varillas –manuales o eléctricas– las yemas con el azúcar. Cuando estén bien mezclados yemas y azúcar, añadís la harina tamizada con la levadura con un colador y seguís batiendo. Luego agregáis el yogur y la leche y, cuando tengáis una mezcla uniforme y sin grumos, la vertéis en el molde que hayáis elegido o bien forrado de papel vegetal o engrasado con spray antiadherente. Lo metéis en el horno unos 40 minutos y... ¡menuda merienda!

Observaciones:

Si no tenéis yogur griego, oa vale uno natural. Lo mismo con el azúcar; si no tenéis moreno, pues azúcar blanquilla.

Una rebanada de este bizcocho untada con crema de chocolate es una auténtica pasada. 

domingo, 31 de mayo de 2020

Banana bread (pan de plátano)

Mañana comienza la segunda semana de la fase dos y cruzo los dedos para que todo siga bien y no tengamos que retroceder. Lo único que pido es que todos cumplan las normas para que podamos salir de esta pesadilla. Para endulzar estos días sigo con el horno encendido a pesar del calor que hace ya en Cartagena. Esta es la receta del pan de plátano o banana bread que hice el otro día.



Ingredientes: 
  • 150 gramos de azúcar
  • 2 huevos M a temperatura ambiente
  • 125 gramos de mantequilla derretida
  • 6 plátanos maduros
  • Una cucharadita de extracto de vainilla
  • 250 gramos de harina
  • Una cucharadita y media de levadura en polvo
  • Media cucharadita de canela
  • Media cucharadita de sal
  • 100 gramos de pepitas de chocolate

Preparación:

Mientras preparáis la masa, precalentáis el horno a 180 grados.
Ponéis en un bol la harina, la levadura, la canela y la sal y lo mezcláis con unas varillas manuales.
Por otra parte, batís a máxima velocidad los huevos con el azúcar y el extracto de vainilla. Cuando los huevos estén bien esponjosos, les añadís la mantequilla derretida y cinco de los seis plátanos chafados. Removéis muy bien e incorporáis la mezcla de la harina y seguís mezclando con delicadeza. Ya solo queda que pongáis las pepitas de chocolate.
Engrasáis un molde rectangular tipo plum cake o el que tengáis, lo forráis con papel vegetal, vertéis la mezcla y por último colocáis el plátano que quedaba partido por la mitad a lo largo.
Tiene que estar en el centro del horno unos 50 minutos con calor arriba y abajo. Comprobad que está listo con una brocheta o un palillo. Si sale limpia es que está perfecto.
Lo sacáis a una rejilla hasta que se enfríe.



Observaciones:

Podéis cambiar las pepitas de chocolate por 50 gramos de nueces troceadas.

La receta es de Miriam del blog El invitado de invierno.

domingo, 10 de mayo de 2020

Berenjenas rellenas de gambas

A un día de entrar en la Región de Murcia en la fase 1 de la desescalada, confío en que todo el mundo respete las normas y no tengamos que volver al confinamiento. Para este domingo he preparado unas berenjenas con gambas con una sencilla receta que he dejado preparada antes de salir a andar un rato en la franja que me toca. Espero que os guste y os animéis a hacerla algún día.



Ingredientes:

  • 2 berenjenas
  • 250 gramos de gambas pequeñas peladas
  • Media cebolla
  • Leche
  • Harina
  • Nuez moscada
  • Aceite 
  • Sal
  • Queso rallado

Para la bechamel:

  • 2 cucharadas de mantequilla
  • Una cucharada de harina
  • 300 ml de leche
  • Sal 
  • Nuez moscada
Preparación:

Partís las berenjenas por la mitad, les quitáis el pedúnculo verde, le hacéis unos cortes a la pulpa, les echáis un chorreón de aceite, las sazonáis y las ponéis en una bandeja en el horno a 220 grados unos 30 minutos o hasta que estén blandas al tacto.
Cuando estén listas, las sacáis del horno, las dejáis enfriar y las vaciáis con la ayuda de una cuchara con mucho cuidado de no romper la piel.
En una sartén, sofreís la cebolla picada hasta que esté bien pochada y le añadís las gambas y la pulpa picada de las berenjenas. Dais unas vueltas y le ponéis un poco de sal.
Ahora le añadís un par de cucharadas de leche, una de harina y un poco de nuez moscada rallada, y seguís removiendo hasta que esté bien mezclado. 
Mientras se enfría, preparáis la bechamel: en un cazo derretís la mantequilla y, en cuanto esté, añadís la harina y con la ayuda de unas varillas removéis hasta que se integren mantequilla y harina. Vertéis la leche poco a poco sin dejar de remover hasta que espese. La sazonáis y le ralláis un poco de nuez moscada.
Rellenáis las pieles de las berenjenas con la mezcla de las gambas, les ponéis por encima unas cucharadas de la bechamel, las cubrís con queso rallado y las gratináis durante 10 minutos.

Observaciones:

A veces le añado también una cola de rape que, previamente, hiervo unos minutos y la corto a trocitos.

El queso rallado que sea de buena calidad. Un manchego curado recién rallado le va que ni pintado.

Las berenjenas podéis cocerlas, al principio, unos 10 minutos en una olla con agua hirviendo pero a mí me gustan más hacerlas en el horno.

domingo, 19 de abril de 2020

Pan y chocolatinas

Sexto domingo de encierro y sigo cocinando. Ya he visto que las redes sociales se han llenado de panes caseros.Y es que no me negaréis que es una verdadera delicia comer una rebanada de un pan recién hecho. Estas barras de hoy no tienen ninguna complicación. Solo necesitas cuatro ingredientes, tus manos y un rodillo. Las chocolatinas son un capricho para merendar junto con el pan.


Ingredientes:
  • 500 gramos de harina de trigo
  • 300 ml de agua templada
  • 15 gramos de levadura fresca
  • 15 gramos de sal
Para las chocolatinas:
  • 200 gramos de chocolate blanco
  • 200 gramos de chocolate con leche
  • 200 gramos de chocolate negro 70%
  • Molde de silicona

Preparación:

En un cuenco grande ponéis la harina y hacéis un hueco en el centro en el que añadís la levadura desmenuzada, el agua templada y la sal, y con la ayuda de una espátula mezcláis todos los ingredientes. Cuando os cueste trabajo seguir con la espátula, metéis las manos y a amasar. Volcáis la masa en la encimera enharinada y seguís amasando unos diez minutos. Hacéis una bola, la metéis en un bol aceitado y lo tapáis con film transparente. Tenéis que dejar levar la masa una hora. 
Pasada esta hora, volcáis la masa de nuevo en la encimera y la cortáis en dos. Con el rodillo estiráis cada trozo hasta conseguir un rectángulos. Una vez hecho los rectángulos los enrolláis y los ponéis en una bandeja con papel vegetal. A cada barra le ponéis un poco de aceite por encima y un poco de harina y las volvéis a tapar con film. La bandeja la metéis en el horno apagado y la dejáis allí otra hora o hasta que las barras doblen su volumen.
Cuando doblen, las sacáis del horno, les quitáis el film y le hacéis unos cortes transversales.
Y vamos ahora con el capítulo horno:
Precalentado al máximo solo por abajo y en esa parte, ponéis una bandeja con agua.
Metéis las barras cuando esté caliente y las dejáis a esa potencia 15 minutos.
A los 15 minutos, bajáis la potencia 20 grados y las dejáis otros 10 minutos y pasados esos 10 minutos, bajáis otros 20 grados y las dejáis 10 minutos más.
Las sacáis a una rejilla para que se enfríen.
Para hacer las chocolatinas derretís los chocolates en el microondas empezando por el negro, lo repartís en los moldes y los metéis en el frigorífico. Cuando se endurezca el chocolate, hacéis la misma operación con los otros dos chocolates, y al frigo. 



Observaciones:

No soy un experta en pan ni mucho menos pero llevo muchos años horneando pan en casa y las recetas que pongo en el blog salen bien siempre. No os he puesto temperatura de la máxima potencia porque cada horno es diferente. El mío marca hasta 250 grados.

Los moldes para las chocolatinas me los regaló mi hija Leticia.