domingo, 18 de abril de 2021

Galette de peras, queso Gorgonzola y nueces

El domingo pasado hice novillos, pero ya estoy por aquí con una galette que quita el sentido, llena de ingredientes ricos: peras, queso Gorgonzola, nueces... Las galettes son muy socorridas y más si las hacéis con masa comercial. Pero con masa preparada en casa están de miedo y sabéis lo que estáis comiendo. Os recuerdo esta que hice a final de verano con melocotones. 

Ingredientes:

  • 225 gramos de harina
  • 175 gramos de mantequilla en cubos bien fría
  • 3 gramos de sal
  • 100 gramos de queso de untar
  • 10 gramos de vinagre blanco o de manzana
  • 15 ml de agua fría
  • 2 peras Conferencia
  • Un huevo 
  • 2 cucharadas de agua
  • Un puñado de nueces
  • 50 gramos de miel
  • 20 gramos de azúcar moreno
  • 150 gramos de queso Gorgonzola
Para decorar:
  • Miel
  • Unos trocitos de nueces

Preparación:

En un bol ponéis la harina y la sal y le añadís la mantequilla en cubos y el queso de untar, y lo mezcláis hasta obtener una masa uniforme. Le añadís ahora el vinagre y el agua, y seguís amasando hasta que todo esté bien integrado. Hacéis una bola y la dejáis tapada con papel film en el frigorífico.

Para preparar el relleno, mezcláis el queso Gorgonzola con el azúcar moreno, la miel, las nueces troceadas y un pellizco de nuez moscada, y lo reserváis.

Sacáis la masa del frigorífico, la estiráis con forma circular con un diámetro de unos 30 centímetros y ponéis el relleno en el centro. Tenéis que dejar un borde de 2 cm para poder doblarlo y darle la forma de galette. Laváis las peras, las cortáis en láminas muy finas y las metéis en la galette, encima del relleno. Batís el huevo con las dos cucharadas de agua, pintáis el borde que habéis doblado y lo espolvoreáis con un poco de azúcar.

El horno lo precalentáis a 200 grados y bajáis la temperatura a 180 grados cuando metáis la galette. En  25 minutos estará lista. Tenéis que vigilar que se dore, pero que no se queme.

Pasado el tiempo, la sacáis del horno y le  pintáis el borde con miel. También le podéis poner un chorreón por encima de la galette.


Observaciones:

Si no os gusta el Gorgonzola, podéis cambiarlo por queso de cabra, por ejemplo.

La miel que he utilizado para esta receta no puede ser más idónea. La recolecta mi amigo Rubén en sus colmenas de Cuenca y es de flores de peral y tomillo. Está deliciosa. Gracias a Rubén y a Miguel por traérmela.

A mí me gusta tomar esta galette templada.

lunes, 5 de abril de 2021

Gelatina de pollo y jamón

Seguimos en la Edad Media, con el reto Cooking the Chef, descubriendo recetas que, aunque tienen cientos de años, siguen de rabiosa actualidad. Este mes nos hemos ido a la Italia más profunda de la mano del maestro de los fogones Martino y su "Liber de coquina". Este señor era, nada más y nada menos, que el cocinero del reverendísimo monseñor Patriarca de Aquilea. Este patriarcado fue la diócesis eclesiástica y metropolitana más grande de todo el medievo europeo después de Roma, por lo tanto, imaginaos el poder del Patriarca y la importancia de su chef. En el "capitolo I" hay un apartado "per fare dui piattelli di gelatina" y de allí he sacado la idea de la receta. Las primeras gelatinas se elaboraron en la Edad Media y se hacían con carne o pescado. El caldo de su cocción, clarificado con claras de huevo, concentraba la gelatina natural de la carne o el pescado, haciéndose consistente una vez que se enfriaba.

Ingredientes:

  • Un kilo de pollo asado
  • 300 gramos de jamón de york en un trozo
  • Un litro de gelatina
  • Un manojo de cebollino
  • 200 ml de vino de Jerez

Preparación:

Para preparar esta gelatina, primero tenéis que asar un pollo. Yo lo he embadurnado con aceite, tomillo, romero, sal y pimienta. Una vez asado, le quitáis una de las pechugas, un muslo y un contramuslo y pesáis la carne. Necesitáis un kilo. Si falta, añadís de la otra pechuga. Cortáis toda la carne en trozos pequeños.

Troceáis el jamón y lo mezcláis con el pollo y los cebollinos lavados, secos y troceados.

Para la gelatina, seguís las instrucciones del paquete y, una vez preparada, le ponéis unos dos centímetros al molde que vayáis a usar y lo metéis en el frigorífico una media hora. Sacáis el molde, le ponéis la mezcla de pollo y jamón, y le añadís por encima con una cuchara el resto de la gelatina a la que habréis añadido el vino de Jerez.

Lo volvéis a meter en el frigorífico y, en unas cuatro horas, estará listo para desmoldar. Mejor de un día para otro.

He usado gelatina neutra Royal.

Observaciones:

Más que observaciones, son trucos del maestro Martino que seguramente serían muy efectivos: "Elimina el humo de la cocina perforando una nuez y poniéndola en la sartén mientras cocina para absorber el humo". O este otro: "Retire la sal de sus ollas y sartenes de hierro fundido poroso cocinando una bola de pan en la sartén".

En este enlace todas las recetas del reto.


domingo, 28 de marzo de 2021

Pastel de salmón ahumado y puerros

Segundo Domingo de Ramos sin procesión, sin palmas en la calle, sin nazarenos, pero con la esperanza de que sea la última Semana Santa que se tiene que suspender por culpa del coronavirus. Para estos días de vacaciones, siempre dejo preparado algún pastel salado a falta de meter en el horno. El de hoy lleva salmón ahumado y puerros y es un bocado exquisito.

Ingredientes:

  • Un plancha de hojaldre
  • 4 puerros
  • 300 gramos de salmón ahumado
  • 3 huevos
  • 200 ml de nata
  • 200 gramos de queso manchego curado
  • Unas ramas de eneldo o eneldo seco
  • Sal
  • Pimienta
  • Aceite de oliva

Preparación:

Estiráis la plancha de hojaldre y la extendéis encima del molde. La pincháis con un tenedor y la cubrís con garbanzos u otras legumbres y metéis el molde en el horno, precalentado a 180 grados, durante 10 minutos. Lo sacáis y lo dejáis enfriar.

En una sartén con tres cucharadas de aceite sofreís a fuego lento los puerros cortados en rodajas y los dejáis hasta que estén pochados. Los escurrís y los reserváis. 

Batís los huevos con la nata, salpimentáis y le añadís los puerros, el salmón ahumando troceado, el queso cortado en trocitos y el eneldo. Esta mezcla la vertéis encima del hojaldre y lo volvéis a meter en el horno 20 minutos o hasta que, al pincharlo con un palillo, el pastel esté cuajado.

Observaciones:

Os recomiendo que lo sirváis templado.



domingo, 21 de marzo de 2021

Tartaletas de merengue, chocolate y fresas

Un puente de San José pasado por agua, con frío, sin poder juntarnos... Pero bueno, no todo va a ser negativo. Hoy ha salido el sol, hace un día precioso que vamos a endulzar con estas tartaletas de hojaldre que preparé el otro día y que han gustado mucho, muchísimo. Con un plancha de hojaldre han salido doce piezas, por lo que además de un postre buenísimo, da para muchas personas. Os da tiempo a prepararlas para la merienda de esta tarde. 


Ingredientes:

  • Una plancha de hojaldre
  • 2 claras de huevo
  • 150 gramos de azúcar
  • Una cucharada de harina de maíz (Maizena)
  • Una cucharada de vinagre blanco
  • 200 gramos de chocolate para fundir
  • 160 ml de nata
  • Una cucharada de azúcar
  • Una cucharada de mantequilla
  • Un chorro de leche fría
  • Pimienta de Jamaica
  • Canela en polvo
  • Ralladura de una naranja
  • Azúcar moreno
  • Fresas

Preparación:

Para hacer este postre, necesitáis o bien un molde para hacer magdalenas o flaneras para darle la forma de tartaletas. Siempre os queda la opción de comprarlas, pero no tendrán el sabor de estas.

Estiráis la plancha de hojaldre y la espolvoreáis con azúcar moreno, canela –a través de un colador–, ralladura de naranja y pimienta de Jamaica molida, que tiene un increíble sabor a canela, clavo, nuez moscada y pimienta. De hecho en algunos países la llaman pimienta dulce. Si no tenéis, no pasa nada, pero le da a las tartaletas un toque muy especial.

La enrolláis y la cortáis en rodajas de dos centímetros. Estas rodajas las estiráis con un rodillo hasta formar un pequeño círculo que iréis poniendo en la parte de abajo del molde de magdalenas y, si usáis flaneras, lo mismo. Acordaos de rociar los moldes con spray antiadherente. Os pongo una fotografía para que veáis como quedan:

Las metéis en el horno precalentado a 180 grados durante 15 minutos. Cuando estén doradas, las sacáis y las ponéis en una rejilla hasta que se enfríen. 

Para preparar el chocolate, calentáis la nata y cuando empiece a hervir, la apartáis del fuego y volcáis en ella el chocolate troceado. Removéis con unas varillas hasta que se deshaga y, cuando lo haga, le añadís una cucharada de azúcar, una cucharada de mantequilla y un chorro de leche fría. Obtendréis una brillante crema de chocolate.

En el fondo de cada tartaleta ponéis dos cucharadas de este crema de chocolate y las reserváis mientras preparáis el merengue.

Batís las claras de huevo con unas varillas eléctricas, o con el robot que tengáis, a media velocidad con la mitad de los 150 gramos de azúcar. Cuando empiecen a burbujear, subís la velocidad y añadís el resto del azúcar mezclado con una cucharada de harina de maíz y una de vinagre hasta conseguir que las claras formen picos firmes.

Pasáis el merengue a una manga pastelera con una boquilla rizada y cubrís las tartaletas. Ya solo queda decorarlas con las fresas.

Observaciones:

Podéis ponerles frambuesas, arándanos, grosellas o unas cuantas de cada clase.

Si no tenéis manga pastelera, las rellenáis de merengue con una cuchara. No tendrán el mismo aspecto, pero sí el mismo sabor. Que nada os impida prepararlas. 


domingo, 14 de marzo de 2021

Crema de mandarina (tangerine curd)

Hace unos domingos, cuando hice la pavlova, María Teresa me pidió por Facebook la receta de la crema de mandarina con la que iba rellena y aquí está. Por supuesto, las mandarinas son del huerto de mis primos Mari Carmen y Juan Ángel y son las mejores del mundo. Están tan dulces que parecen caramelos. Esta crema no es tan famosa como la de limón o la de la naranja pero, si no la habéis probado, no sabéis qué delicia os estáis perdiendo. 


Ingredientes:

  • 150 gramos de azúcar glas
  • 175 ml de zumo de mandarina (5 piezas)
  • La ralladura de la piel de 2 mandarinas
  • 120 gramos de mantequilla
  • 4 huevos

Preparación:

Laváis las mandarinas, a dos les ralláis la piel y el resto, las escurrís. 

En un cazo grande de paredes gruesas, ponéis el azúcar, la ralladura de las mandarinas, el zumo y mezcláis. Lo ponéis a fuego lento y empezáis a darle vueltas. Le añadís la mantequilla y los huevos uno a uno dando vueltas sin parar. 

Tarda un poco en espesar pero en la cocina hay que tener paciencia. Cuando adquiera la consistencia de una crema, ya está lista para pasarla a los botes. Tenéis que guardarla en el frigorífico.

Es ideal para rellenar bizcochos, magdalenas, pavlovas para tomarla entres dos galletas, para tomarla a cucharadas...

Observaciones:

La cantidad de azúcar es un poco a ojo porque depende de lo dulces que estén las mandarinas.




sábado, 6 de marzo de 2021

Rollo de piquillos relleno

Esta receta fue una de las que preparé en Navidad y fue un éxito rotundo. Estos rollos de bizcocho con relleno salado son siempre un acierto, además de que dan para muchas raciones. Normalmente los relleno de queso Roquefort y jamón dulce o de aguacate y langostinos... Tengo varios fijos en mi recetario. Sin embargo, este es el más vistoso de todos por el color que aportan al bizcocho los pimientos del piquillo.

Ingredientes:

Para la masa:

  • 200 gramos de pimientos del piquillo en conserva
  • 4 huevos tamaño M
  • 200 gramos de harina de trigo
  • Un sobre de levadura en polvo
  • Un yogur natural sin azúcar
  • 100 ml de aceite de oliva
  • Media cucharadita de sal
  • Una pizca de pimienta negra molida

Para el relleno:

  • 300 gramos de queso crema
  • 250 gramos de queso de cabra
  • 50 gramos de rúcula
  • 100 gramos de nueces troceadas

Preparación:

Empezáis preparando la masa y para ello metéis todos los ingredientes en el vaso de la batidora o en el robot de cocina que tengáis. Lo trituráis hasta que quede una fina masa que será de un precioso color naranja.

El horno lo precalentáis a 180 grados con calor arriba y abajo. 

Cubrís una bandeja de horno con papel vegetal y vertéis la masa que expandiréis con una espátula hasta que quede bien repartida. Cuando esté extendida, le dais unos golpes a la bandeja contra la encimera para que desaparezcan las burbujas de la masa, si es que las tuviera.

La metéis en el centro del horno y cocéis esta plancha de bizcocho entre 15 y 18 minutos, depende de cada horno. Como siempre, podéis comprobar que está lista clavándole un palillo o una brocheta. Tienen que salir limpios.

Una vez fuera del horno, dejáis que se enfríe un poco y enrolláis el bizcocho con el papel vegetal, por el lado más ancho, en un trapo de cocina. Lo dejáis así hasta que se enfríe por completo.

Mientras se enfría, preparáis el relleno mezclando los dos quesos, el de cabra sin corteza, si es que lleva, hasta que estén bien integrados. Desenrolláis el bizcocho, untáis con la crema de queso sin llegar a los bordes, cubrís la crema con la rúcula y las nueces troceadas y lo volvéis a enrollar, presionando suavemente de manera que quede bien firme. Lo envolvéis en papel film y al frigorífico. En dos horas estará listo. 

Los servís cortado en rodajas.

Observaciones:

Si os apetece, podéis cubrirlo con una capa de queso, pero tiene un color tan lindo que a mí me gusta servirlo sin anda por encima.

Podéis prepararlo el día anterior y guardarlo en el frigorífico. Solo tenéis que tener la precaución de sacarlo un par de horas antes de servirlo.



viernes, 5 de marzo de 2021

Flaons de Taillevent

Las chicas de Cooking the Chef  nos han invitado a dar un largo paseo por la gastronomía de la Edad Media y está resultando un auténtico placer además de todo lo que, en mi caso, estoy aprendiendo. Este mes viajamos a Francia con el libro Le viandier escrito por Guillaume Tirel "maistre queux du Roy de France" alias Taillevent entre los años 1340 y 1395. No se sabe la fecha con exactitud. He ojeado la traducción que del manuscrito hizo el Vaticano y que está en la Universidad de Marburg, y es muy curioso el manuscrito original que se conserva en la Biblioteca Nacional de Francia que está escrito en francés medieval sobre pergamino. De este no me he enterado de nada jajajaja. Este mes he tenido que poner la imaginación a trabajar porque las recetas vienen sin cantidades y con las explicaciones no muy allá pero bueno, en la página XXXI de unas las de traducciones habla de flanes y flaons y por estos últimos me he tirado en plancha. A por ellos. Le he cambiado el rebozado de azúcar y canela por azúcar glas.

En este enlace, el resto de recetas del reto.

Ingredientes:

(Con estas cantidades me han salido 23 flaons)

  • 500 gramos de harina
  • 150 gramos de manteca de cerdo
  • 150 gramos de azúcar
  • 2 yemas de huevo
  • 37,5 ml de zumo de naranja
  • 37,5 ml de vino Moscatel
  • 20 ml de aceite de oliva

Para el relleno:

  • 125 gramos de requesón
  • 50 gramos de almendra en polvo
  • 2 cucharadas de azúcar
  • Una cucharada de canela

Además, crema de chocolate, dulce de leche y cabello de ángel.

Preparación:

Son facilísimos de hacer y la masa se trabaja estupendamente con un poco de reposo. Precalentáis el horno a 180 grados. En un bol mezcláis el azúcar, el zumo de naranja, el vino y el aceite. Le añadís las yemas de los huevos, la manteca y la harina poco a poco y amasáis hasta que consigáis una masa muy bien integrada y que no se pegue a las manos.

La dejáis reposar una media hora. Vais a necesitar un plástico para darle forma a las empanadillas y que nos se peguen. Yo utilizo una bolsa de Ikea abierta. En el centro ponéis un bola de masa del tamaño de una mandarina, la cubrís con el plástico y con un rodillo amasáis hasta que se extienda. Le ponéis en el centro una cucharilla del relleno y con la ayuda del plástico la cerráis. Y ahora, la selláis con un tenedor o con un molde de hacer galletas.

Las vais dejando en una bandeja de horno que habréis forrado o con papel vegetal o con una lámina de silicona y las tenéis cociendo unos 15 minutos o hasta que veáis que se empiezan a dorar.

Las sacáis a una rejilla y cuando se enfríen las cubrís de azúcar glas.

Observaciones:

El relleno original de los flaons es de requesón pero como la masa admite cualquier otro, he hecho además, cuatro de crema de chocolate que he congelado previamente para que quede perfecta al meterla en el horno, otros cuatro de cabello de ángel y tres de dulce de leche. 



domingo, 28 de febrero de 2021

Pavlova con crema de mandarina y frutos rojos

Esta semana he preparado una pavlova, que no es otra cosa que un postre de merengue crujiente por fuera y cremoso por dentro. La de hoy la he rellenado de crema de mandarina, fresas, arándanos y frambuesas. Una delicia para la vista y para el gusto. Las pavlovas son preciosas.

Ingredientes:

(Para 10 raciones)

  • 400 gramos de azúcar
  • 220 gramos de claras de huevo (4 huevos)
  • 2 cucharadas de harina de maíz (Maizena)
  • 2 cucharadas de vinagre blanco

Para el relleno:

  • 250 gramos de crema de mandarina
  • Fresas
  • Arándanos
  • Frambuesas

Preparación:

La pavlova no es difícil de hacer, pero sí que hay tener un poco de maña para presentar el merengue. Sin embargo, a mí me encanta que queden con aspecto rústico.

Ponéis en un cuenco las claras de huevo y con unas varillas eléctricas las batís a velocidad media hasta que comiencen a espumar. Cuando hayan espumado, les añadís la mitad del azúcar, subís la velocidad y seguís mezclando a máxima potencia.

Cuando el merengue forme picos, le añadís el resto del azúcar mezclado con la harina de maíz y el vinagre y seguís batiendo hasta conseguir un merengue muy firme.

Podéis hacer la forma del merengue a ojo o bien os guiáis dibujando en un papel vegetal un círculo tomando como medida un molde de 20 centímetros. Con ese papel, forráis la bandeja del horno, pero acordaos de darle la vuelta para que el círculo no esté en contacto con el merengue.

Colocáis el merengue en el círculo y le vais dando forma redonda con una espátula. Tenéis que dejarle un hueco en el centro para el relleno. Para la forma de alrededor, sacáis vuestra vena artista y a esculpir. 

Para que no se mueva el papel vegetal en la bandeja, podéis ponerle en cada esquina un pegote de merengue.

Metéis la bandeja en el horno precalentado a 100 grados y lo dejáis una hora y media. Cuando pase este tiempo, apagáis el horno y dejáis el merengue dentro hasta que se enfríe.

Para el relleno he usado una crema de mandarina que preparé el otro día y frutos rojos, pero podéis rellenarla de nata montada, de crema pastelera, de crema de pistachos, de lemon curd... De lo que os apetezca.

Cuando esté rellena, la cubrís con azúcar glas.


Observaciones:

No os preocupéis si se resquebraja, es síntoma de que está bien horneada.

Cómo veis en la fotografía del corte, se distingue muy bien la parte crujiente del merengue de la parte cremosa y el relleno.

La que os sobre debéis guardarla en el frigorífico.

domingo, 21 de febrero de 2021

Tarta de queso con tres ingredientes

 ¿Que quieres una tarta y no te quieres complicar? Nada más sencillo que esta de queso con solo tres ingredientes: huevos, queso crema y leche condensada. La de veces que la habré hecho y todavía no la había publicado en el blog. Pues, hala, aquí la tenéis.


Ingredientes:

  • 4 huevos
  • 250 gramos de queso de untar
  • Un bote pequeño de leche condensada (370 gramos)
  • Azúcar glas para decorar (opcional)

Preparación:

Preparar esta tarta es sencillísimo. Lo más importante es cubrir bien el molde con papel de aluminio para que no le entre agua. Pero primero, a hacerla.

Separáis las claras de las yemas. En un bol ponéis las yemas y las mezcláis con unas varillas con el queso a temperatura ambiente y la lecha condensada. En otro bol, batís las claras a punto de nieve.

Vais añadiendo las claras montadas, poco a poco, con movimientos envolventes con una espátula a la mezcla de yemas hasta que todo esté integrado.

Capítulo molde: Yo he utilizado  un molde de 20 centímetros de ancho por 7 centímetros de alto. Si no tenéis de estas medidas, y el vuestro es más grande, la tarta estará igual de rica pero no subirá tanto.

Cubrís el fondo del molde con papel vegetal y lo engrasáis, o bien con mantequilla o con spray antiadherente. Y lo cubrís con papel de aluminio.

En una fuente donde quepa este molde, ponéis agua caliente y lo metéis.

Con el horno precalentado a 180 grados, ponéis el molde en medio y lo cocéis 35 minutos. Cuando pase este tiempo, apagáis el horno y dejáis la tarta dentro con la puerta entreabierta otros 30 minutos. 

La sacáis, dejáis que se enfríe del todo y la metéis en el frigorífico. 

Observaciones:

Podéis cubrirla de azúcar glas, de mermelada, de dulce de leche... Pero sin nada está espectacular.


domingo, 14 de febrero de 2021

Corazón de verduras

He caído en la tentación de cocinar una receta con forma de corazón para el Día de los Enamorados pero como la red está inundada de corazones dulces, yo lo he preparado salado. Una tarta de verduras con una base de masa quebrada.


Ingredientes:

  • Una lámina de masa quebrada
  • Una berenjena
  • Un calabacín
  • Una zanahoria grande
  • 2 huevos
  • 200 gramos de queso crema
  • 100 ml de nata
  • 50 gramos de queso manchego curado

Preparación:

Es una tarta sencillísima de preparar y más aún si tenéis un molde desmontable en forma de corazón. Si no, podéis hacerla en el molde que tengáis en casa.

Necesitáis un buen pelador de verduras, una mandolina o un cuchillo bien afilado para partir las verduras en tiras muy finas.

Cubrís el molde con la masa quebrada, recortáis la que sobre, pincháis el fondo con un tenedor, le ponéis encima el papel que trae la masa quebrada y lo llenéis de legumbres. Lo metéis en el horno precalentado a 180 grados, durante 10 minutos. Lo sacáis, le quitáis las legumbres y lo reserváis.

En un bol batís los dos huevos con la nata, el queso crema, sal y pimienta. Volcáis esta mezcla en el molde y le ponéis el queso manchego en trocitos o rallado. Como queráis.

Ahora vais intercalando las tiras de verduras hasta cubrir todo la crema de queso y huevos.

Lo metéis en el horno 30 minutos y lista la tarta de verduras.

Observaciones:

Podéis cambiar el queso manchego por otro más suave.





domingo, 7 de febrero de 2021

Canelones de espárragos y champiñones

Para este primer domingo de febrero he preparado unos canelones rellenos de espárragos trigueros y champiñones, cubiertos de una fina capa de tomate frito casero y unas lascas de queso Parmesano. Otra receta que puedas preparar con antelación y gratinar mientras pones la mesa y aliñas la ensalada. Nos han encantado.


Ingredientes:

(Para tres personas)
  • Un caja de placas de canelones (12)
  • Un manojo de espárragos trigueros
  • 30 gramos de champiñones
  • Media cebolla
  • Tomate frito casero
  • Queso Parmesano
  • Aceite de oliva
  • Sal
Preparación:

Yo he usado placas que se sumergen en agua caliente. Más sencillo todavía.
Cocéis los espárragos enteros en un cazo con agua y sal durante 15 minutos. Los escurrís y los reserváis.
Mientras se ablandan las placas, en una sartén sofreís la cebolla cortada en plumas en tres cucharadas de aceite a fuego lento.Cuando tome color, añadís los champiñones limpios y cortados en trozos pequeños. Sazonáis con sal, pimienta y nuez moscada.
En el centro de cada placa ponéis una cucharada del sofrito de cebolla y champiñones, tres espárragos y enrolláis el canelón. Los vais poniendo en una fuente de horno.
Los cubrís, uno a uno, con tomate frito –si es casero, mucho mejor– y unas lascas de queso Parmesano. Metéis la fuente en el horno precalentado con el grill puesto y lo gratináis hasta que el queso se dore.
Una receta tan sencilla como deliciosa.

Observaciones:

Podéis cambiar el queso por cualquiera que tengáis en casa.

viernes, 5 de febrero de 2021

Genestada

El Sent Soví es el libro más antiguo que se conserva escrito en catalán. Es un recetario medieval, de autor anónimo y del que perduran dos copias manuscritas originales. Una en la Universidad de Valencia y la otra en la Biblioteca Universitaria de Barcelona. Pues bien, escrito todo esto, os imaginaréis que el reto Cooking the Chef de este mes va de esta maravilla de libro y la receta que yo he escogido es la genestada o ginestada, que es una crema dulce hecha a base de leche de almendras, harina de arroz, azúcar y especias. 

Ingredientes:

  • 500 ml de agua
  • 50 gramos de harina de almendras
  • 60 gramos de harina de arroz
  • 3 trozos de canela en rama
  • 3 clavos de olor
  • 50 gramos de azúcar
  • Una cucharada de azafrán molido
  • 35 gramos de pasas
  • 30 gramos de piñones tostados

Preparación:

Debe su nombre a la semejanza con el color de la retama y se tomaba en días de abstinencia.

Mezcláis el agua y la harina de almendra con una cuchara y luego lo batís con una batidora medio minuto. Coláis el líquido por una gasa o un colador de tela y ponéis la leche resultante en un cazo. En un bol, disolvéis la harina de arroz con un poco de la leche de almendras que acabáis de hacer y lo añadís al cazo.

Ponéis el cazo en el fuego a temperatura media y le ponéis el azúcar, la canela, los clavos de olor y removéis constantemente para evitar que se pegue. Cuando empiece a hervir, espesará y tenéis que seguir moviendo sin parar. Lo dejáis cociendo 5 minutos e incorporáis las pasas, los piñones tostados y el azafrán en polvo. Seguís moviendo 2 minutos más y lo apartáis del fuego.

Observaciones:

Es un postre muy vistoso para servir en vasitos individuales. Podéis ponerle unos piñones tostados por encima.

En este enlace todas las recetas con el sello Sent Soví.

domingo, 31 de enero de 2021

Bizcocho de limón

Lo bueno de que me regalen limones es que puedo hacer preparaciones tan deliciosas como lemond curd –llevo ya unos cuantos tarros– o bizcochos de limón tan sencillos. La pena es que con el confinamiento perimetral no puedo llevarles nada ni a Alejandro y Eva, ni a Mari Carmen, que con tanta ilusión me los mandan. Os lo debo.


Ingredientes:
  • 250 gramos de harina de repostería
  • 3 huevos 
  • 200 gramos de azúcar
  • Un limón
  • 100 ml de nata
  • 100 gramos de mantequilla
  • Un sobre de levadura
  • Una pizca de sal
Preparación:

Precalentáis el horno a 180 grados mientras preparáis la masa del bizcocho.

En un bol amplio batís los huevos con el azúcar con unas varillas manuales o eléctricas. Añadís la nata, la mantequilla a temperatura ambiente, la ralladura del limón y su zumo y seguís batiendo. Cuando esté todo bien mezclado, incorporáis la harina con la levadura y la sal tamizadas a través de un colador, y mezcláis hasta que consigáis una masa sin grumos.
La vertéis en un molde engrasado con mantequilla o spray antiadherente y lo metéis en el horno, con la rejilla en el centro. Con calor arriba y abajo.
En 30 minutos estará listo pero salís de dudas si, pasado este tiempo, le claváis una brocheta o un palillo y salen limpios.

Observaciones:

Lavad muy bien el limón antes de rallarlo.

Los molde de papel, ideales por si quieres regalar algún bizcocho, son de la tienda on-line de María Lunarillos.


domingo, 24 de enero de 2021

Arroz con bogavante

Hacía tiempo que no publicaba en el blog una receta de arroz, y voy a remediarlo ahora mismo con este arroz con bogavante que he preparado para la comida de hoy. Es un arroz sencillo, al estilo de los que prepara Amadeo Faus en su restaurante Chef Amadeo de Gandía. 

Ingredientes:

(Para tres personas)

  • Un bogavante de 500 gramos
  • Una docena de gambas grandes
  • Una cola de rape
  • 300 gramos de arroz
  • Una cebolla mediana
  • 2 dientes de ajo
  • Un tomate maduro mediano
  • Pimentón dulce
  • Azafrán
  • 900 ml de fumet de pescado
  • Aceite de oliva
  • Sal
Para el fumet:
  • Una cebolla
  • Una zanahoria 
  • 2 puerros
  • La cabeza y las cáscaras de las gambas
  • Los hueso del rape
  • 2 litros de agua embotellada
  • Sal

Preparación:

Lo primero que tenéis que hacer es el caldo de pescado. En una olla sofreís con un poco de aceite una cebolla, una zanahoria y dos puerros picados y, cuando tomen color, le añadís las cabezas y las cáscaras de las gambas y los huesos del rape. Le dais unas vueltas y le vertéis dos litros de agua y un pellizco de sal. Subís el fuego al máximo y, cuando empiece a hervir, lo bajáis a media temperatura. Tenéis que  ir quitando la espuma que sale en la superficie. Lo dejáis cocer una media hora. Cuando esté listo, lo coláis y el resultado es un magnífico fumet.

Como os sobrará, podéis congelarlo y ya tenéis caldo para otra receta.

Le quitáis las pinzas al bogavante y le dais unos golpes con el mango del cuchillo,  partís el cuerpo por la mitad, y en la paellera, con un chorro de aceite, lo sofreís por ambos lados. Lo reserváis. En ese aceite le dais unas vueltas a las gambas y las reserváis con el bogavante.

Ahora, en la misma paellera, añadís un chorro más de aceite y sofreís, por este orden: la cebolla picada, removiendo constantemente, los dientes de ajos también picados, el tomate natural rallado y el rape cortado en trozos. A continuación añadís una cucharada de pimentón y le dais vueltas. Tenéis que tener mucho cuidado de que no se queme para que no amargue el sabor del arroz. 

Turno del arroz: 100 gramos por persona. Lo sofreís sin parar de moverlo para que se sofría por igual y le añadís el caldo. La proporción suele ser de dos medidas y media por una de arroz. A nosotros este arroz de bogavante no nos gusta muy seco por lo que le he puesto 900 gramos. Si os gusta seco, 750 gramos. Ahora es el momento de ponerle la sal.

Ponéis el fuego muy fuerte para que el arroz no suelte el almidón y quede entero. Unos 8 o 9 minutos. 

Cuando lleve 5 minutos hirviendo, le añadís el azafrán y un trocito de laurel, porque le da un toque especial a esta paella.

Ahora añadís el bogavante y los cuerpos de las gambas y probáis de sal. Es el momento de rectificarla. Bajáis un poco el fuego y lo dejáis cocer otros 8 o 9 minutos.

Observaciones:

Los tiempos dependen del fuego que tengáis. Por lo que los míos son orientativos.

domingo, 17 de enero de 2021

Pasta al estilo americano

Este domingo os traigo una receta de pasta al estilo de los famosos Mac & Cheese americanos. No he encontrado sus elbows (codos) y los he sustituido por tiburones. Advierto de que arruina la operación anti-lorzas post navideña y, para que mi hijo Mario diga que llenan mucho, preparaos para lo peor. Pero están escandalosamente deliciosos.

Ingredientes:

  • 500 gramos de tiburones
  • 200 gramos de queso Parmesano
  • 250 gramos de queso Cheddar curado
  • 500 ml de leche
  • 60 gramos de mantequilla
  • 2 cucharadas de harina de maíz (Maizena)
  • Una cucharada de mostaza 
  • Sal
  • Pimienta

Preparación:

Si la vais a comer inmediatamente, precalentáis el horno a 200 grados. Si no, lo hacéis un rato antes de que los vayáis a preparar.

Cocéis la pasta en una olla con agua y un poco de sal y la dejáis "al dente" porque luego hay que meterla en el horno.

Diluís las dos cucharadas de harina en un cuenco con 100 gramos de leche. Cuando esté lista, la vertéis en una sartén con el resto de la leche, la mostaza, un poco de sal y pimienta, y removéis, a fuego lento, hasta que la salsa empiece a espesar y ligue. A media cocción, añadís la mantequilla y seguís removiendo hasta que la salsa se convierta en una crema espesa. Bajáis el fuego al mínimo y añadís el queso Cheddar rallado, removiendo hasta que se integre por completo.

Ahora añadís la pasta a la sartén, la mezcláis con la salsa, la pasáis a una fuente, la cubrís con el queso Parmesano rallado y la metéis unos 15 minutos en el horno precalentado a 200 grados. Por último, gratináis unos cinco minutos hasta que se dore.

Observaciones:

Podéis usar la pasta que más os apetezca pero siempre que tenga hueco para que se pueda meter la fabulosa salsa de queso.




domingo, 10 de enero de 2021

Bizcocho de naranja y agua de azahar

Con el coronavirus acechando y la borrasca Filomena dando la lata, no queda otra que quedarse en casa y disfrutar del domingo, en mi caso, leyendo uno de los libros que me han traído los Reyes Magos y cocinando este bizcocho de naranja y agua de azahar que huele de maravilla y del que, si me descuido, no puedo hacerle la fotografía porque se lo comen antes.

Ingredientes: 

  • Una naranja
  • 250 gramos de harina 
  • 200 gramos de azúcar moreno
  • 3 huevos L
  • Un sobre de levadura 
  • 100 gramos de mantequilla o de aceite de girasol
  • Un bote de nata ácida
  • 60 ml de agua de azahar
  • 50 gramos de naranja confitada

Preparación:

Para hacer este bizcocho necesitáis una batidora potente para triturar la naranja con la piel. La partís en trozos para que sea más fácil.

Precalentáis el horno a 180 grados.

Batís los huevos con el azúcar hasta que la mezcla blanquee y le añadís la naranja triturada. Seguís mezclando hasta que todo esté integrado y le agregáis, por este orden y sin parar de batir: la crema ácida y la mantequilla a temperatura ambiente, la harina y la levadura tamizadas, el agua de azahar y la naranja confitada troceada. Termináis de mezclar con una espátula y lo vertéis en un molde al que rociáis spray antiadherente o pintáis con mantequilla líquida. 

Lo metéis en el horno durante 30 minutos. Comprobáis que esté listo clavándole una brocheta y que salga limpia.

Fuera del horno lo dejáis unos 10 minutos sin desmoldar y luego, cuando lo desmoldéis, lo ponéis en una rejilla hasta que se enfríe.

Observaciones:

Si no tenéis azúcar moreno, podéis sustituirlo por azúcar blanco.

La nata ácida la compro en Lidl, pero podéis cambiarla por nata para cocinar.


martes, 5 de enero de 2021

Tarta de arroz con leche y frutas confitadas

Los Reyes Magos están llamando a la puerta y llegan justo con el reto Cooking the Chef dedicado a la televisiva y mediática crítica gastronómica parisina Julie Andrieu. Me encantan sus viajes por todos los rincones de Francia. De uno de ellos, me quedé con este pastel de arroz con leche y frutas confitadas –tarte au riz de Sébastian–  que es el cierre perfecto para la comida festiva de hoy.

Ingredientes:

  • 180 gramos de arroz redondo
  • Un litro de leche entera
  • 2 huevos enteros y 2 yemas
  • 100 gramos de azúcar glas
  • 100 gramos de pasas de Corinto sin pepitas
  • 50 gramos de frutas confitadas
  • Una vaina de vainilla
  • 3 cl de ron
Para la masa brisa:
  • 250 gramos de harina 
  • 80 gramos de agua
  • 125 gramos de mantequilla
  • Un gramo de sal

Preparación:

Antes de empezar con la masa brisa o quebrada, ponéis en un cuenco las pasas y las frutas confitadas en trocitos con el ron y las dejáis macerar. 

Para elaborar la masa brisa, que, por otra parte, podéis comprarla si no tenéis tiempo o no os apetece hacerla, ponéis en un cuenco la harina tamizada –pasada por un colador–  la mantequilla muy fría, el agua y la sal, y con los dedos mezcláis hasta que consigáis una masa homogénea que dejáis en el frigorífico al menos dos horas. Genial si la hacéis la noche anterior.

Cuando falte media hora para sacar la masa del frigorífico, preparáis el relleno. Raspáis la vaina de vainilla con un cuchillo afilado y añadís las semillas a una olla en la que habréis puesto a hervir la leche.

En un cazo con agua hirviendo cocéis el arroz cinco minutos. Lo escurrís y lo añadís a la olla de la leche. Lo dejáis unos 20 minutos, a fuego lento, removiendo con frecuencia.

Sacáis la masa del frigorífico, las estiráis en el molde, esta vez de 25 cm, pincháis el fondo con un tenedor y lo metéis en el congelador unos minutos.

Batís los huevos y las yemas con el azúcar, escurrís las frutas y las pasas  y se lo añadís todo al arroz sin dejar de remover. Sacáis el molde del congelador, le vertéis el arroz por encima y lo metéis en el horno precalentado a 180 grados con ventilación durante 30 minutos.

Observaciones:

Hay que dejar que se  enfríe antes de servirla.

En este enlace, el resto de recetas del reto CTC.



domingo, 3 de enero de 2021

Galette de alcachofas

Inauguramos el primer domingo de 2021 con noticias, no muy halagüeñas, sobre los contagios por el maldito coronavirus. Tenemos que seguir siendo responsables y cumplir las normas, si no, nos estamos condenando a otro confinamiento. Bueno, y escrito esto, voy a lo mío, que son las recetas, en esta ocasión esta galette que preparé anoche y a la que no me dio tiempo a hacerle una fotografía recién salida del horno.

Ingredientes:

  • Para la masa:
  • 250 gramos de harina
  • 125 gramos de mantequilla
  • Un huevo
  • Sal

Para el relleno:

  • Un bote de corazones de alcachofa de 300 gramos
  • 5 lonchas de queso cremoso tipo Havarti
  • Un pimiento rojo asado
  • Una cebolla dulce
  • 100 gramos de queso Stilton
  • Una cucharada de pan rallado
  • Aceite de oliva
  • 2 cucharadas de agua
  • Pimienta
  • Sal

Preparación:

Ponéis la harina en la encimera en forma de volcán y le añadís la mantequilla a temperatura ambiente, el huevo y la sal, y mezcláis hasta que os quede una masa homogénea. Hacéis una bola, la envolvéis en papel film y las guardáis en el frigorífico 30 minutos.

En una fuente de horno, ponéis el pimiento, lo embadurnáis de aceite y lo metéis en el horno, a media altura, unos 30 minutos, dándole la vuelta de vez en cuando. Cuando esté asado, tapáis la fuente con papel de aluminio para que sude el pimiento y podáis quitarle la piel con facilidad. Lo partís a tiras, desechando el rabo y las pepitas.

En una sartén, sofreís la cebolla cortada en plumas con un par de cucharadas de aceite a fuego lento. Hay que moverla constantemente para que no se pegue. Cuando se empeice a dorar, le añadís dos cucharadas de agua y seguís moviendo hasta que se caramelice con su propio azúcar.

Extendéis la masa sobre un papel vegetal y le dais forma redonda con un rodillo. La ponéis en una bandeja de horno.

Tenéis que dejar libre un par de centímetros de la masa que son los que doblaremos para darle la forma a la galette. Ponéis primero el pan rallado –de esa manera absorberá la humedad de los ingredientes– lo cubrís con la lonchas de queso cremoso, encima la cebolla caramelizada, el pimiento asado, las alcachofas escurridas y partidas por la mitad y por último el queso Stilton desmenuzado.

Con el horno precalentado a 180 grados, metéis la bandeja en el centro y la dejáis hasta que la masa esté dorada.

Observaciones:

Podéis cambiar el queso Stilton por cualquier queso azul y comprar la masa quebrada, si no tenéis ganas de hacerla, pero no penséis que va a estar igual de buena que la hecha en casa.