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domingo, 19 de julio de 2020

Bizcocho de yemas

Con las yemas que me quedaron de hacer una tarta de leche merengada he preparado este bizcocho, que queda con una fantástica textura esponjosa y tiene un sabor delicioso. Además del precioso color. Pide a gritos chocolate para acompañarlo.



Ingredientes:
  • 6 yemas de huevo
  • 200 gramos de harina
  • Una cucharada de levadura en polvo
  • Un yogur griego natural
  • 120 ml de leche
  • 200 gramos de azúcar moreno
Preparación:

Como siempre, antes de empezar a preparar el bizcocho, precalentáis el horno a 180 grados.
En un cuenco batís con unas varillas –manuales o eléctricas– las yemas con el azúcar. Cuando estén bien mezclados yemas y azúcar, añadís la harina tamizada con la levadura con un colador y seguís batiendo. Luego agregáis el yogur y la leche y, cuando tengáis una mezcla uniforme y sin grumos, la vertéis en el molde que hayáis elegido o bien forrado de papel vegetal o engrasado con spray antiadherente. Lo metéis en el horno unos 40 minutos y... ¡menuda merienda!

Observaciones:

Si no tenéis yogur griego, oa vale uno natural. Lo mismo con el azúcar; si no tenéis moreno, pues azúcar blanquilla.

Una rebanada de este bizcocho untada con crema de chocolate es una auténtica pasada. 

domingo, 15 de enero de 2017

Bizcocho de boniato asado

Después de una semana entera a base de ensaladas, me merecía un trozo de este delicioso bizcocho de boniato asado con un montón de especias que merece la pena hacerlo sólo por cómo huele la casa mientras se cuece en el horno. Pero, ojo, sólo un trozo pequeño, que si no tiramos por tierra la operación antilorzas post-navideña.



Ingredientes:
  • 2 boniatos de unos 200 gramos cada uno
  • 3 huevos
  • 200 gramos de azúcar moreno
  • Un yogur blanco
  • 100 gramos de mantequilla
  • 250 gramos de harina
  • Un sobre de levadura tipo Royal
  • 1/2 cucharadita de canela
  • Una pizca de jengibre molido
  • Una pizca de cardamomo
  • Una cucharada de miel
  • Una pizca de sal



Preparación:

Lo primero que tenéis que hacer es asar los boniatos. Podéis asarlos en el horno –media hora a 200 grados más o menos– o en el microondas –los pincháis, los cubrís con papel film y en unos 15 minutos están listos–.
Una vez asados y fríos, les quitáis la piel y los chafáis con un tenedor hasta conseguir un puré.
En un bol grande batís los huevos con el azúcar, y les añadís mezclando continuamente con unas varillas manuales o eléctricas, por este orden: el puré de boniato, el yogur, la mantequilla a temperatura ambiente, la canela, el jengibre, el cardamomo, la miel y, por último, la harina tamizada con la levadura y la sal. Seguís mezclando hasta que todos los ingredientes estén integrados.
Precalentáis el horno a 180 grados, ponéis la masa del bizcocho en el molde que elijáis –de 24 cm cómo mínimo y engrasado con mantequilla o spray antiadherente– y lo cocéis durante 35 minutos. A partir de los 30 minutos, podéis pincharlo con una brocheta. Si sale limpia, es que está listo.
Lo sacáis del horno, lo dejáis 10 minutos más dentro del molde y pasados este tiempo, lo desmoldáis y lo pasáis a una rejilla hasta que se enfríe.


Observaciones:

Lo única pega es que está tan riquísimo que no sé si vais a poder tomaros sólo un trozo. Además de cómo huele, está tan tierno que te dan ganas de comértelo a bocados recién hecho, aunque te quemes. Luego no digáis que no os he avisado.




domingo, 8 de enero de 2017

Ensalada de manzana, apio, nueces y granada

A vueltas con los kilos de más, la post-Navidad viene más dura que otras veces. Tanto roscón y tanto turrón tenía que salir por alguna parte. Pero no os preocupéis, aquí estoy yo con mi lista de ensaladas divertidas para que la cuesta de enero no se haga tan pesada. La de hoy lleva manzana, apio, nueces, granada y colinabo.



Ingredientes:

  • 2 cogollos de lechuga romana
  • Una manzana
  • 2 tallos de apio
  • Un puñado de nueces
  • Granos de media granada
  • Medio colinabo también llamado nabo de Suecia (optativo)

Para el aliño:

  • Aceite de oliva
  • Vinagre de sidra (o el que tengáis)
  • Sal y pimienta
  • Un yogur natural

Preparación:
En la fuente que elijáis para servir la ensalada, ponéis en el fondo las hojas de lechuga, lavadas y bien escurridas, encima la manzana troceada con la piel, el apio troceado, las nueces, el colinabo, pelado y cortado en tiras, y por último los granos de granada.
Para el aliño, ponéis en un bol un buen chorro de aceite de oliva, un par de cucharadas de vinagre, una pizca de sal y unas cuatro cucharadas del yogur. Batís con unas varillas o un tenedor y se lo vertéis a la ensalada a la hora que vayáis a comérosla. 



Observaciones:

El colinabo no es fácil de encontrar. A mí me los han regalado. La foto de abajo es del blog "Frutas & Hortalizas".


La ensalada es, con alguna variación, del libro de David Bez, Salad Love.






domingo, 19 de junio de 2016

Malube, receta libanesa

Después de empaparme de la historia de la cocina libanesa, y de leer en varias publicaciones que está considerada como una de las mejores del mundo, no me he podido resistir a cocinar, siguiendo las instrucciones de Fawa Zabaneh, un malube (significa boca abajo en árabe) que ha resultado ser un plato maravilloso, lleno de matices, con un sabor extraordinario y que nos ha cundido mucho. 
Y os preguntaréis por qué me ha dado por el Líbano. Pues simplemente porque el marido de una compañera de trabajo es de allí y en cuanto le pedí una receta, no tardó ni un momento en explicármela y traerme el atrezzo para las fotografías. Pues a ella, Mari Carmen, a su marido Elías y a su suegra Fawa les doy las gracias y les dedico esta receta. Espero estar a la altura.



  Ingredientes:
(Para 6 personas)
  • 300 gramos de arroz aromático, tipo Basmati
  • Una cebolla
  • 400 gramos de pechuga de pollo
  • 400 gramos de coliflor
  • Canela molida
  • Un litro de caldo de pollo
  • Un puñado de piñones
  • Aceite de girasol
  • Pimienta blanca
  • Sal
Para la salsa:
  • Dos yogures blancos
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación:

Necesitáis una olla a la que podáis dar la vuelta sin que os estorben las asas.
En ella doráis la cebolla en cuadraditos y la pechuga cortada en trozos y sazonada. Cuando estén dorados cebolla y pollo, les añadís pimienta blanca, canela, caldo hasta que los cubra y lo dejáis cocer.
Mientras que el pollo se cuece, en una sartén con un poco de aceite de girasol, freís la coliflor hasta que esté dorada. Una vez frita, la ponéis en un colador para que suelte todo el aceite que le sobre.
En el momento en que el caldo se haya reducido, ponéis encima del pollo la coliflor frita y encima de ésta el arroz crudo. Lo salpimentáis y le añadís un poco de canela. En la receta de Fawa, también le pone dos pastillas de caldo de pollo desmenuzadas, pero yo he usado caldo en lugar de agua.
Se lo ponéis caliente por encima del arroz y, cuando se haya consumido y el arroz esté tierno, tapáis la olla y lo dejáis reposar antes de darle la vuelta encima de la fuente de servir.
Por último,  cuando ya esté en la fuente, doráis los piñones y se los ponéis por encima como si fuese una tarta.
Este pastel se acompaña con una salsa de yogur blanco batido con sal y aceite de oliva virgen extra.  



Observaciones:

Tenéis que hacerla en cuanto terminéis de leer la receta. Está bueníiiiiiiiiiiiiiisima.

El malube debe quedar: pollo-coliflor-arroz. Y de hecho los de Mari Carmen y Fawa salen así. En el mío el arroz se ha metido por todas partes pero me imagino que no influye para nada en el sabor. Tendré que practicar.




domingo, 4 de octubre de 2015

Bizcocho de calabaza y almendras

Mira tú qué regalo tan estupendo para los Pacos, Pacas, Paquitas, Franciscos... que hoy celebran su santo. Un bizcocho de calabaza y almendras que quita el "sentío" de lo buenísimo que está y encima hecho en casa sin ninguna porquería industrial. Hacía tiempo desde la última vez que publiqué uno y qué mejor que este, hecho con una de las calabazas que me trae mi padre de su pueblo. Tenéis que hacerlo.


Ingredientes:
  • 500 gramos de pulpa de calabaza asada
  • 5 huevos
  • 150 gramos de azúcar glass
  • 125 ml de aceite de girasol
  • Un yogur griego
  • 300 gramos de harina
  • Un sobre de levadura
  • 75 gramos de almendras molidas


Preparación:

Lo primerísimo de todo es asar una calabaza: la partís por la mitad, envolvéis las dos mitades con papel de aluminio, las ponéis en una bandeja y la metéis al horno, a 200 grados, aproximadamente una hora. Tenéis que comprobar que esté lista, pinchándola con una brocheta, por ejemplo.
Esta operación "asado de calabaza" la podéis hacer el día anterior a cocinar el bizcocho y así adelantáis.
Y ahora a preparar la receta:
Separáis las claras de las yemas de los huevos y batís, por una parte, las claras a punto de nieve y las reserváis, y por otra, las yemas con el azúcar hasta que doblen su volumen.
Sin parar de mover las varillas, añadís a las yemas con el azúcar, el aceite, el yogur, las almendras y la calabaza y, cuando todos los ingredientes estén bien integrados, incorporáis la harina tamizada con la levadura y mezcláis muy bien. 
Por último, añadís las claras montadas con movimientos suaves para que no se bajen. Echáis la mezcla en el molde que elijáis y lo metéis en el horno precalentado a 190 grados unos 40 minutos. A mitad de la cocción, tapad el bizcocho con un papel de aluminio y bajáis la temperatura cinco grados.  Y esto es todo. ¿Veis qué fácil?



Observaciones:

Cuando lo saquéis del horno, dejadlo unos 10 minutos dentro del molde y, enseguida, a una rejilla hasta que se enfríe.

Con la calabaza que os sobre podéis hacer una crema parecida a ésta. Sólo cambia la calabaza, que en lugar de estar cocida está asada.


La fotografía de la calabaza es de Paco Solana

Las calabazas pequeñas y la caja son de OASIS. Pepa se encargó de elegir el atrezzo. Si es que tiene un gusto exquisito.