Ingredientes:
- 200 gramos de galletas de chocolate (no con chocolate)
- 100 gramos de mantequilla
- Una cucharada de pasta de vainilla
- 350 gramos de queso crema
- 150 gramos de pasta de pistacho
- 150 gramos de azúcar
- 200 gramos de nata
- 6 hojas de gelatina
En esta ocasión os traigo una serie de cremas para rellenar sándwiches muy sencillas de preparar. Como veis en las fotografías tienen una pinta increíble y lo más importante, están deliciosas. Para que os hagáis una idea de lo que cunden, con las cantidades que os indico preparé, emparedados para 8 personas.
Ingredientes:
Dos paquetes de pan de molde sin corteza (llevan 16 rebanadas cada uno)
Para los de salami:
Para los de huevo:
Para los de salmón ahumado:
Para los de pollo al curry:
Preparación:
Para los de salami, huevo y salmón ahumado solo tenéis que poner todos los ingredientes en un aparato triturador hasta que consigáis la textura de crema para untar.
Para el de pollo al curry, cortáis la pechuga en cuadraditos muy pequeños y la sofreís en una sartén, sin aceite, hasta que se dore. Cuando se dore, le añadís el curry y dais unas vueltas. Le podéis añadir una cucharada de agua. Apartáis la pechuga y en esa misma sartén doráis el beicon. Cuando esté dorado, lo ponéis sobre papel absorbente para que suelte toda la grasa. En el vaso triturador ponéis la pechuga, el beicon, el queso y la mayonesa y le dais un par de toques solamente. Queremos que se noten los trocitos.
Observaciones:
Los sándwiches podéis servirlos cortados en dos o en cuatro trozos.
Además de pan de molde, podéis utilizar medias lunas, pulguitas, mini cruasanes... Lo dejo a vuestra elección. Pero de cualquier modo, una bandeja de estos sándwiches os hará quedar como chefs con estrella.
Es importante que si nos los vais a comer inmediatamente, conforme los vayáis haciendo los envolváis en film y los guardéis en el frigorífico. Así envueltos aguantan perfectos un par de días.
¿Que quieres una tarta y no te quieres complicar? Nada más sencillo que esta de queso con solo tres ingredientes: huevos, queso crema y leche condensada. La de veces que la habré hecho y todavía no la había publicado en el blog. Pues, hala, aquí la tenéis.
Preparación:
Preparar esta tarta es sencillísimo. Lo más importante es cubrir bien el molde con papel de aluminio para que no le entre agua. Pero primero, a hacerla.
Separáis las claras de las yemas. En un bol ponéis las yemas y las mezcláis con unas varillas con el queso a temperatura ambiente y la lecha condensada. En otro bol, batís las claras a punto de nieve.
Vais añadiendo las claras montadas, poco a poco, con movimientos envolventes con una espátula a la mezcla de yemas hasta que todo esté integrado.
Capítulo molde: Yo he utilizado un molde de 20 centímetros de ancho por 7 centímetros de alto. Si no tenéis de estas medidas, y el vuestro es más grande, la tarta estará igual de rica pero no subirá tanto.
Cubrís el fondo del molde con papel vegetal y lo engrasáis, o bien con mantequilla o con spray antiadherente. Y lo cubrís con papel de aluminio.
En una fuente donde quepa este molde, ponéis agua caliente y lo metéis.
Con el horno precalentado a 180 grados, ponéis el molde en medio y lo cocéis 35 minutos. Cuando pase este tiempo, apagáis el horno y dejáis la tarta dentro con la puerta entreabierta otros 30 minutos.
La sacáis, dejáis que se enfríe del todo y la metéis en el frigorífico.
Observaciones:
Podéis cubrirla de azúcar glas, de mermelada, de dulce de leche... Pero sin nada está espectacular.
He caído en la tentación de cocinar una receta con forma de corazón para el Día de los Enamorados pero como la red está inundada de corazones dulces, yo lo he preparado salado. Una tarta de verduras con una base de masa quebrada.
Preparación:
Es una tarta sencillísima de preparar y más aún si tenéis un molde desmontable en forma de corazón. Si no, podéis hacerla en el molde que tengáis en casa.
Necesitáis un buen pelador de verduras, una mandolina o un cuchillo bien afilado para partir las verduras en tiras muy finas.
Cubrís el molde con la masa quebrada, recortáis la que sobre, pincháis el fondo con un tenedor, le ponéis encima el papel que trae la masa quebrada y lo llenéis de legumbres. Lo metéis en el horno precalentado a 180 grados, durante 10 minutos. Lo sacáis, le quitáis las legumbres y lo reserváis.
En un bol batís los dos huevos con la nata, el queso crema, sal y pimienta. Volcáis esta mezcla en el molde y le ponéis el queso manchego en trocitos o rallado. Como queráis.
Ahora vais intercalando las tiras de verduras hasta cubrir todo la crema de queso y huevos.
Lo metéis en el horno 30 minutos y lista la tarta de verduras.
Observaciones:
Podéis cambiar el queso manchego por otro más suave.