Hoy os traigo una receta sencillísima de preparar, que luce como ella sola y que además, está deliciosa. Tres en uno. Se trata de una tarta de fresas con chocolate, que se toma fría y que cunde mucho porque es muy intensa.
Ingredientes:
- 400 gramos de chocolate para fundir
- 500 ml de nata
- 3 huevos
- 10 hojas de gelatina
- Fresas para rellenar la base del molde (yo necesité más de medio kilo)
- Cacao en polvo
- Un paquete de galletas tipo Oreo con el relleno de chocolate, no de nata
- 50 gramos de mantequilla
Preparación:
He utilizado un molde silicona de 15 cm. Son muy prácticos para sacar la tarta sin que se estropee. O uno desmontable. El que tengáis en casa.
Lo primero que hacéis es triturar las galletas y mezclarlas con la mantequilla derretida en un cazo o en el microondas. Forráis el fondo del molde con esta mezcla y lo metéis en el frigorífico.
Lo segundo, poner las hojas de gelatina en un cuenco con agua para hidratarlas y lavar las fresas.
Calentáis la nata a fuego lento sin dejar que hierva y, fuera del fuego, le añadís el chocolate picado con cuchillo, las yemas de los huevos -las claras podéis guardarlas para hacer un merengue-, y las hojas de gelatina escurridas. Lo integráis todo con unas varillas hasta que la gelatina desaparezca y quede una mezcla muy suave.
Cubrís los laterales del molde con fresas partidas por la mitad y el fondo con las fresas enteras. Le vertéis por encima el chocolate y lo metéis de nuevo en el frigo hasta que hasta que la tarta se cuaje. Mejor de un día para otro.
A la hora de servirla, la espolvoreáis con cacao en polvo a través de un colador fino.
Observaciones:
Esta tarta se puede congelar.
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