sábado, 5 de mayo de 2018

Glühwein de Alfons Shuhbeck

Con estos vientos y estos fríos que han vuelto a arrasar España en plena primavera, me ha apetecido probar el glühwein que hace Alfons Shuhbeck, el cocinero alemán que han elegido las patronas de Cooking the Chef para el reto de mayo. Shuhbeck es muy famoso en su país, pero lo que más me gusta a mí es el muñeco que con su figura fabricó Playmobil y que se agotó enseguida. El glühwein no tiene ninguna ciencia, es un vino especiado que se toma caliente en los países del Norte de Europa, pero templadito o incluso frío también está bueno. De hecho, en la Edad Media era muy habitual beber vino especiado frío, como el Clairet o el hipocrás, que posiblemente se parezca al vino caliente de hoy en día. Y me ha encantado la receta de Shuhbeck porque, además de todas las especias, le pone chocolate y manzana seca. 
La suerte que he tenido con este cocinero es que mi primo Jesús habla alemán como si fuese nativo y no he tenido que complicarme la vida. ¡Danke, vetter!
He aprovechado y con el glühwein he cocinado unas peras pequeñas que han resultado ser un bocado exquisito. Una versión de las peras al vino murcianas, pero con acento alemán.



Ingredientes:
  • Una botella de vino tinto. Shuhbeck sugiere que no hace falta que sea muy bueno
  • 6 piezas de anís estrellado
  • 4 ó 5 clavos de olor
  • 10 gramos de jengibre molido
  • 5 gramos de pimienta negra en granos
  • 10 gramos de cardamomo molido
  • 50 gramos de manzana seca 
  • Una rama de vainilla
  • 2 ramas de canela
  • Una cucharada de canela molida
  • 100 gramos de chocolate negro en piezas pequeñas
  • 6 cucharadas de azúcar

Preparación:

Ponéis el vino en una cazuela a calentar sin que llegue al punto de ebullición. Cuando ya esté caliente, le añadís el chocolate, dos cucharadas de las especias trituradas –clavos, jengibre, pimienta,cardamomo–, el anís estrellado, las láminas de manzana seca, la rama de vainilla, las ramas de canela y vais añadiendo azúcar, poco a poco, probando hasta que esté a vuestro gusto de sabor y dulzor.
O sea que te puedes coger un colocón sólo con la preparación, jajajajajajajaja.
Lo coláis y dejáis que repose unos cinco minutos antes de tomarlo, siempre en vasos que aguanten el calor.
O dejáis que se enfríe por completo y lo tomáis como un vino dulce cualquiera.
Si os decidís por preparar las peras, sólo tenéis que pelarlas, cortarles el culete, para que sienten bien en un cazo u olla dependiendo de cuantas vayáis a preparar, las cubrís con el vino especiado preparado anteriormente y, a fuego lento, dejáis que se vayan empapando. Las mías, como eran pequeñas, en media hora estaban listas.
Podéis servirlas con nata montada. Un placer.


Observaciones:

Si lo servís en una fiesta, podéis servirlo en un ponchera de cristal. También podéis rellenar una botella de cristal.

La manzana seca la venden ya preparada, pero si no la encontráis, cortáis unas láminas muy finas y las metéis en el horno encima de un papel de horno a unos 160 grados hasta que veáis que están listas. Se hacen enseguida.

En este enlace tenéis al mismísimo Shuhbeck preparando su vino caliente y en este, todas las recetas del reto de este mes.