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domingo, 15 de noviembre de 2020

Pollo con mandarinas y miel

En plena época de mandarinas, hoy las vamos a usar en esta receta con pollo que me dio ayer mi amiga Sofía. Una maravillosa mezcla de sabores y olores que os van a entusiasmar. Las mandarinas las cultivan mis primos de Alhama y os aseguro que no hay otras iguales. 

Ingredientes:

(para cuatro personas)

  • 4 contramuslos de pollo
  • 3 cebollas moradas
  • Un kilo de mandarinas
  • 8 cucharadas de miel
  • 50 gramos de manteca de cerdo
  • Un clavo de olor
  • Bolas de pimienta negra
  • Una rama de hierbabuena
  • 4 cucharadas de brandy
  • Sal

Preparación:

Precalentáis el horno a 175 grados mientras preparáis la receta.

Cubrís una bandeja de horno con una capa de rodajas de mandarinas y con otra de cebollas moradas. En un mortero machacáis el clavo de olor con las bolas de pimienta negra y sal y con esta mezcla sazonáis el pollo. Ponéis los contramuslos encima de la cebolla, repartís los gajos de dos mandarinas entre el pollo, unas hojas de hierbabuena y lo metéis en el horno hasta que el pollo esté casi hecho.

En ese momento, sacáis la bandeja del horno, pintáis los trozos de pollo con la manteca de cerdo derretida, le vertéis por encima las cucharadas de brandy y un zumo que haréis con el resto de las mandarinas mezclado con las cucharadas de miel. Lo metéis de nuevo en el horno y, cuando se dore por la parte de arriba, le dais la vuelta al pollo para que se dore también por abajo. 

Observaciones:

Podéis hacerlo con el pollo entero, al que iréis dando la vuelta para que se dore por todas partes. 


sábado, 5 de mayo de 2018

Glühwein de Alfons Shuhbeck

Con estos vientos y estos fríos que han vuelto a arrasar España en plena primavera, me ha apetecido probar el glühwein que hace Alfons Shuhbeck, el cocinero alemán que han elegido las patronas de Cooking the Chef para el reto de mayo. Shuhbeck es muy famoso en su país, pero lo que más me gusta a mí es el muñeco que con su figura fabricó Playmobil y que se agotó enseguida. El glühwein no tiene ninguna ciencia, es un vino especiado que se toma caliente en los países del Norte de Europa, pero templadito o incluso frío también está bueno. De hecho, en la Edad Media era muy habitual beber vino especiado frío, como el Clairet o el hipocrás, que posiblemente se parezca al vino caliente de hoy en día. Y me ha encantado la receta de Shuhbeck porque, además de todas las especias, le pone chocolate y manzana seca. 
La suerte que he tenido con este cocinero es que mi primo Jesús habla alemán como si fuese nativo y no he tenido que complicarme la vida. ¡Danke, vetter!
He aprovechado y con el glühwein he cocinado unas peras pequeñas que han resultado ser un bocado exquisito. Una versión de las peras al vino murcianas, pero con acento alemán.



Ingredientes:
  • Una botella de vino tinto. Shuhbeck sugiere que no hace falta que sea muy bueno
  • 6 piezas de anís estrellado
  • 4 ó 5 clavos de olor
  • 10 gramos de jengibre molido
  • 5 gramos de pimienta negra en granos
  • 10 gramos de cardamomo molido
  • 50 gramos de manzana seca 
  • Una rama de vainilla
  • 2 ramas de canela
  • Una cucharada de canela molida
  • 100 gramos de chocolate negro en piezas pequeñas
  • 6 cucharadas de azúcar

Preparación:

Ponéis el vino en una cazuela a calentar sin que llegue al punto de ebullición. Cuando ya esté caliente, le añadís el chocolate, dos cucharadas de las especias trituradas –clavos, jengibre, pimienta,cardamomo–, el anís estrellado, las láminas de manzana seca, la rama de vainilla, las ramas de canela y vais añadiendo azúcar, poco a poco, probando hasta que esté a vuestro gusto de sabor y dulzor.
O sea que te puedes coger un colocón sólo con la preparación, jajajajajajajaja.
Lo coláis y dejáis que repose unos cinco minutos antes de tomarlo, siempre en vasos que aguanten el calor.
O dejáis que se enfríe por completo y lo tomáis como un vino dulce cualquiera.
Si os decidís por preparar las peras, sólo tenéis que pelarlas, cortarles el culete, para que sienten bien en un cazo u olla dependiendo de cuantas vayáis a preparar, las cubrís con el vino especiado preparado anteriormente y, a fuego lento, dejáis que se vayan empapando. Las mías, como eran pequeñas, en media hora estaban listas.
Podéis servirlas con nata montada. Un placer.


Observaciones:

Si lo servís en una fiesta, podéis hacerlo en un ponchera de cristal. También podéis rellenar una botella de cristal.

La manzana seca la venden ya preparada, pero si no la encontráis, cortáis unas láminas muy finas y las metéis en el horno encima de un papel de horno a unos 160 grados hasta que veáis que están listas. Se hacen enseguida.

En este enlace tenéis al mismísimo Shuhbeck preparando su vino caliente y en este, todas las recetas del reto de este mes.












domingo, 23 de octubre de 2016

Caviar manchego

Ya conocéis, por otras entradas, mis raíces manchegas por parte paterna. Y que todas las recetas de esa parte de España que caen en mis manos las hago porque me traen recuerdos familiares inolvidables. La de hoy es precisamente una de ellas: caviar manchego. Os va a encantar. 


Ingredientes: 

  • 300 gramos de tocino salado
  • 300 gramos de magra de cerdo
  • 300 gramos de hígado de cerdo
  • Una cabeza de ajos
  • Una cucharada de pimentón
  • Una pizca de canela
  • Una pizca de pimienta negra
  • Un clavo
  • 2 cucharadas de piñones tostados
  • 1/2 kilo de pan
  • 200 ml de leche
  • Una copita de brandy o coñac (opcional)
  • Sal
  • Aceite para el molde

Preparación:

Pedís al carnicero que os triture el tocino, el hígado y la magra todo junto.
Ponéis el pan a remojo con la leche y tostáis los piñones en una sartén, con mucho cuidado para que no se quemen.
Peláis los ajos y los machacáis junto con el clavo en un mortero.
Ya tenéis todo listo para preparar la masa: en un bol ponéis las carnes trituradas y les añadís los ajos y el clavo, el pimentón, la canela, la pimienta negra y el pan remojado en leche y la mezcláis muy bien. 
En este momento probáis de sal –hay que hacerlo en crudo por el tocino salado. Es la prueba ideal para los amantes del steak tartare– y le añadís el brandy. La tapáis con papel film y la dejáis reposar una hora.
Pasado el tiempo, untáis con aceite un molde y volcáis la masa del "caviar" manchego. Tenéis que cocerlo en el horno a 180 grados al baño María hasta que por encima se forme una costra. Apróximadamente estará listo en una hora. 


Observaciones:

¡Viva La Mancha y su caviar! y ¡vivan mis abuelos manchegos!

Podéis servirlo con una ensalada y una buena hogaza de pan candeal, el preferido de mi padre.