domingo, 13 de diciembre de 2015

Crema de aguacate con langostinos

Metidos ya en el mes de diciembre y después de que el domingo pasado cocinase varias decenas de galletas de jengibre, vamos a por el siguiente plato navideño que es sencillo, como siempre, resultón y, si os gustan los aguacates, esta será vuestra receta favorita a partir de hoy. Se trata de una crema de aguacate y langostinos que se puede tomar tanto fría como caliente. La cocináis en tiempo record y, emplatada en un cuenco o plato con motivos alusivos a la Navidad, queda divina y al mismo tiempo quedáis de lujo.



Ingredientes:
(para seis personas)
  • 6 aguacates -de la costa tropical de Granada- en su punto justo. Ni verdes ni maduros que se deshagan
  • Un kilo de langostinos crudos
  • 2 o 3 limones, depende del jugo que tengan
  • 400 gramos de leche evaporada (o 200 de leche y 200 de nata)
  • El líquido de cocer los langostinos ¡Cuidado, no lo tiréis!
  • Sal y pimienta
  • 2 litros de agua mineral o del grifo, a vuestra elección




Preparación:

Empezáis por la cocción de los langostinos:
Ponéis el agua en una olla con la sal y cuando empiece a hervir, apagáis el fuego y echáis los langostinos en tandas de más o menos una docena y los dejáis de dos y medio a tres minutos. Si se enfría el agua, volvéis a poner la olla en el fuego y así hasta que acabéis con todos los bichos. Preparáis un cuenco grande con agua y hielo y, conforme los vais sacando de la olla, los metéis ahí para detener la cocción. Una vez detenida, los escurrís, y listos para utilizar.
Y llega el momento aguacate: los peláis, los troceáis, los ponéis en una olla,  les escurrís los limones por encima, les dais unas vueltas y les añadís la leche, un litro del agua colada de cocer los langostinos y una docena de langostinos pelados y le metéis la batidora hasta conseguir una textura de crema. Cuando esté triturada, probáis de sal y sazonáis con un poco de pimienta blanca.
Si os gusta menos espesa, como sopa, le ponéis más agua. Se lo vais poniendo poco a poco hasta alcanzar el punto deseado.
Si la preferís caliente: la olla a fuego muy bajo o por el contrario la dejáis a temperatura ambiente.
Para el acompañamiento, hay varias opciones: troceáis los langostinos y ponéis un puñadito en el centro de la sopa o atravesáis varios langostinos con una brocheta y la cruzáis en el plato. ¡Imaginación al poder!



Observaciones:

Si os quedan langostinos después de preparar la sopa, los ponéis en un plato, los tapáis con un paño de cocina mojado en agua -mejor si es salada- y los metéis en el frigorífico.

Vuelvo a mi atrezzo preferido de Navidad: Villeroy & Boch. ¿Todavía no os habéis pasado por SEVRES  los que vivís en Cartagena? No tenéis perdón. ¡Mirad qué plato y qué cuenco! Irresistibles.



Esta crema la vamos a acompañar con un vino blanco que en el ranking mundial de vinos 2014, la Asociación Mundial de Periodistas y Escritores del Vino nombró como el mejor verdejo del mundo y el mejor vino blanco español. Es un vino con gran cuerpo y un largo postgusto: Castelo de Medina Verdejo. Y lo encontráis en SOQUM mi tienda on-line favorita.