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domingo, 16 de febrero de 2020

Tarta de requesón, café y miel

Este domingo he preparado una tarta de requesón, café y miel que, solo por lo fácil que es prepararla y el resultado tan estupendo, merece la pena meterse en la cocina. Por cierto, la maravillosa miel me la han regalado Elena y José Ramón. Con ella os deseo unos felices carnavales. 


Ingredientes:

  • Una lámina de masa quebrada
  • 400 gramos de requesón
  • 100 gramos de mantequilla
  • 6 cucharadas de leche condensada
  • 3 cucharadas colmadas de miel
  • Un sobre de café soluble
  • 3 huevos

Preparación:

Como habéis leído en los ingredientes, para hacerlo más fácil todavía, la masa va a ser comprada, con lo que vais a hacerla en un abrir y cerrar de ojos.
Lo primero: desenrollar la masa, colocarla encima del molde –de entre 22 y 24 centímetros– cortar lo que sobre, pinchar el fondo con un tenedor y meterlo en el horno precalentado a 180 grados durante 10 minutos.
Mientras se cuece la masa, mezcláis las yemas con la mantequilla, que tiene que estar a temperatura ambiente, la miel, el requesón, el café soluble y la leche condensada hasta que consigáis una mezcla uniforme sin grumos.
Después, batís las claras a punto de nieve y se las incorporáis a la mezcla anterior con movimientos envolventes. Una vez listo, lo vertéis sobre la masa, que habréis sacado del horno, y de nuevo lo metéis 30 minutos a la misma temperatura.


Observaciones:

Podéis usar el café soluble descafeinado.

domingo, 16 de junio de 2019

Pastel tunecino de dátiles

No sé vosotros pero en casa estamos con los nervios de los últimos exámenes y con unas ganas inmensas de que acaben. Para endulzar estas horas de estudio he horneado un pastel tunecino de dátiles que, con el glaseado de limón, ha quedado de locura, y servido en la fuente que me han regalado Elena y José Ramón, todavía más bonito.


Ingredientes:
  • 200 gramos de harina 
  • 100 gramos de azúcar
  • 200 gramos de dátiles deshuesados
  • 50 gramos de nueces peladas
  • 50 gramos de mantequilla
  • 3 cucharadas de café soluble (tipo Nescafé)
  • 3 huevos
  • Una cucharadita de levadura
  • Sal
Para el glaseado:
  • 125 gramos de azúcar
  • El zumo de un limón

Preparación:

En un bol grande mezcláis la harina tamizada con la levadura y la sal con el azúcar, las nueces picadas y los dátiles partidos en trocitos. Cuando esos ingredientes estén bien mezclados, les añadís el café disuelto en 200 gramos de agua, la mantequilla derretida y los huevos batidos, y lo trabajáis hasta conseguir una masa lisa.
La vertéis en el molde que elijáis, engrasado con mantequilla o spray antiadherente, y lo cocéis en el horno precalentado a 180 grados unos 50 minutos.Tenéis que comprobar que está listo clavándole una brocheta o un palillo.
Lo sacáis del horno, esperáis 10 minutos, lo desmoldáis y lo dejáis enfriar encima de una rejilla.
Para hacer el glaseado, ponéis el azúcar en un bol y le vais echando el limón a cucharadas, de una en una, removiendo constantemente, hasta que alcance la textura justa. 


Observaciones:

Sin glaseado también está exquisito, pero éste le aporta una jugosidad extra que os va a encantar. También le quedaría bien un glaseado de naranja.