domingo, 27 de diciembre de 2015

Turrones con quicos y cacahuetes

Cualquiera diría que estamos a punto de acabar diciembre. No recuerdo una Navidad tan cálida. Tendrías que ver qué mañana tan fantástica hace en Cartagena. Más que turrones, apetece poner un helado pero, ¡qué narices! con calor y todo es época navideña. Espero que os animéis a meteros en la cocina a prepararlos. Estos han sido al gusto exclusivo de Jacobo y con ellos felicito a Pedro Hernández, uno de los "ayudantes del blog" y quien hoy cumple años (vamos a obviar cuántos).



Ingredientes:

Para el turrón blanco con cacahuetes bañados en chocolate con leche:
  • 300 gramos de chocolate blanco para postres
  • 60 gramos de manteca de cerdo
  • 100 gramos de cacahuetes bañados en chocolate con leche
Para el turrón de chocolate negro con quicos:
  • 300 gramos de chocolate negro para postres
  • 60 gramos de manteca de cerdo
  • 100 gramos de quicos (maíz frito crujiente)



Preparación:

Podéis derretir el chocolate al baño María en un cazo al fuego –con mucho cuidado de que no le caiga agua– o en el microondas en tandas de 30 segundos para que no se os queme. Una vez se haya derretido, le añadís la manteca y cuando ésta se haya derretido le agregáis los cacahuetes al blanco y los quicos al negro y los ponéis en moldes de silicona. Los dejáis enfriar –no en el frigo– unas veinticuatro horas.




Observaciones:

Como ya os escribí en la receta de los turrones de la Navidad pasada no hace falta tener moldes de silicona. Un cartón de leche cortado a lo largo puede serviros pero los moldes son baratos, os duran para siempre y desmoldan perfectamente.

Comprad el chocolate de calidad y los turrones os quedarán que ni de la mejor confitería del mundo. Luego los envolvéis con gracia y serán un regalo maravilloso.








sábado, 19 de diciembre de 2015

Lenguados al cava

Acercándonos a pasos agigantados a la Nochebuena, ya tenemos listo el primer plato -crema de aguacates con langostinos- y ahora vamos a por un segundo. He adelantado al sábado mi receta dominical ya que he tenido la "gran" suerte de que me toque participar activamente en una mesa electoral. O sea, que mientras leéis esta entrada, yo estaré contribuyendo "felizmente" con mi granito de arena obligado a la fiesta de la democracia, como le llama algún cursi por ahí al día de las elecciones. 
La nueva receta lleva lenguados y cava, y es de las antiguas de mi caja.



Ingredientes:
(para cuatro personas)

  • 4 lenguados
  • 100 gramos de salón ahumado
  • Zumo de limón 
  • 400 gramos de cava
  • 2 cucharadas de mantequilla
  • Sal y pimienta

Preparación:

Sigo fiel a la política culinaria del blog y esta receta no puede ser más fácil, al margen de que está deliciosa y que puede ser uno de vuestros platos estrella esta Navidad.
La única dificultad es filetear los lenguados, pero vuestro pescadero os lo hará sin problemas. 
Salpimentáis los filetes de lenguado, los extendéis sobre una tabla y colocáis sobre cada uno tiras de salmón ahumado de la misma medida, más o menos. Los enrolláis y los sujetáis con un palillo.
Los colocáis en una fuente refractaria engrasada, los rociáis con el zumo de limón y los cubrís con el cava. Tapáis la fuente con papel de aluminio y la introducís en el horno 15 minutos a 200 grados. Pasado el tiempo, sacáis lo rollitos y los reserváis tapados para que no se enfríen. El caldo de la fuente lo ponéis en un cazo y lo dejáis hervir hasta que se reduzca a tres cuartas partes. Lo probáis por si le faltase sal y le añadís la mantequilla. Dais unas vueltas y cubrís los lenguados con esta salsa.


Observaciones:

Yo he puesto tres rollitos para presentar el plato. Si dos os parecen pocos, tendréis que comprar más lenguados. Ya sabéis que de cada lenguado salen cuatro lomos.

Como acompañamiento podéis hacer un puré de patatas. Mi presentación es de los más sencilla y no hace falta tener ni soplete de cocina ni cuchara saca-bolas de helado. Con dos cucharas cogéis porciones como si fuesen croquetas, las ponéis en una plato que pueda meterse en el horno y las gratináis unos minutos. 




domingo, 13 de diciembre de 2015

Crema de aguacate con langostinos

Metidos ya en el mes de diciembre y después de que el domingo pasado cocinase varias decenas de galletas de jengibre, vamos a por el siguiente plato navideño que es sencillo, como siempre, resultón y, si os gustan los aguacates, esta será vuestra receta favorita a partir de hoy. Se trata de una crema de aguacate y langostinos que se puede tomar tanto fría como caliente. La cocináis en tiempo record y, emplatada en un cuenco o plato con motivos alusivos a la Navidad, queda divina y al mismo tiempo quedáis de lujo.



Ingredientes:
(para seis personas)
  • 6 aguacates -de la costa tropical de Granada- en su punto justo. Ni verdes ni maduros que se deshagan
  • Un kilo de langostinos crudos
  • 2 o 3 limones, depende del jugo que tengan
  • 400 gramos de leche evaporada (o 200 de leche y 200 de nata)
  • El líquido de cocer los langostinos ¡Cuidado, no lo tiréis!
  • Sal y pimienta
  • 2 litros de agua mineral o del grifo, a vuestra elección




Preparación:

Empezáis por la cocción de los langostinos:
Ponéis el agua en una olla con la sal y cuando empiece a hervir, apagáis el fuego y echáis los langostinos en tandas de más o menos una docena y los dejáis de dos y medio a tres minutos. Si se enfría el agua, volvéis a poner la olla en el fuego y así hasta que acabéis con todos los bichos. Preparáis un cuenco grande con agua y hielo y, conforme los vais sacando de la olla, los metéis ahí para detener la cocción. Una vez detenida, los escurrís, y listos para utilizar.
Y llega el momento aguacate: los peláis, los troceáis, los ponéis en una olla,  les escurrís los limones por encima, les dais unas vueltas y les añadís la leche, un litro del agua colada de cocer los langostinos y una docena de langostinos pelados y le metéis la batidora hasta conseguir una textura de crema. Cuando esté triturada, probáis de sal y sazonáis con un poco de pimienta blanca.
Si os gusta menos espesa, como sopa, le ponéis más agua. Se lo vais poniendo poco a poco hasta alcanzar el punto deseado.
Si la preferís caliente: la olla a fuego muy bajo o por el contrario la dejáis a temperatura ambiente.
Para el acompañamiento, hay varias opciones: troceáis los langostinos y ponéis un puñadito en el centro de la sopa o atravesáis varios langostinos con una brocheta y la cruzáis en el plato. ¡Imaginación al poder!



Observaciones:

Si os quedan langostinos después de preparar la sopa, los ponéis en un plato, los tapáis con un paño de cocina mojado en agua -mejor si es salada- y los metéis en el frigorífico.

Vuelvo a mi atrezzo preferido de Navidad: Villeroy & Boch. ¿Todavía no os habéis pasado por SEVRES  los que vivís en Cartagena? No tenéis perdón. ¡Mirad qué plato y qué cuenco! Irresistibles.



Esta crema la vamos a acompañar con un vino blanco que en el ranking mundial de vinos 2014, la Asociación Mundial de Periodistas y Escritores del Vino nombró como el mejor verdejo del mundo y el mejor vino blanco español. Es un vino con gran cuerpo y un largo postgusto: Castelo de Medina Verdejo. Y lo encontráis en SOQUM mi tienda on-line favorita.





domingo, 6 de diciembre de 2015

Galletas de jengibre

Oficialmente doy por inaugurada la temporada navideña en Mi caja de recetas y lo hago con estas típicas galletas de jengibre, que son ideales para cocinarlas si tenéis niños en casa. Sencillas y con un resultado espectacular, ya que siempre salen bien, el éxito lo tenéis asegurado. Ah, y los ingredientes dan para muchas. Un mes por delante hasta que lleguen los Reyes Magos para publicar recetas buenas, bonitas y baratas. Esta receta se la regalo a mi sobrina Lola quien hoy cumple 12 añitos y que seguro que las va a cocinar enseguida. ¡Muchas felicidades, cariño!


Ingredientes:

  • 600 gramos de harina
  • 1/2 cucharada de levadura en polvo
  • 2 cucharaditas de jengibre en polvo
  • 4 cucharaditas de canela molida
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 180 gramos de mantequilla
  • 150 gramos de azúcar moreno
  • 2 huevos grandes
  • 100 gramos de miel de caña


Preparación:

Primero: la mantequilla tiene que estar a temperatura ambiente y ahora, a ¡galletear!
En un bol grande mezcláis la harina, la levadura, el jengibre molido, la canela y la sal.
En otro batís a velocidad media la mantequilla blanda con el azúcar. Cuando estén bien batidos, se lo añadís a la mezcla de harina. En el mismo bol batís los huevos con la miel de caña y se los añadís también a la mezcla de harina. Lo mezcláis todo con una espátula y, cuando se integren todos los ingredientes, ya podéis meter las manos y empezar a amasar.  Enseguida se convierte en una masa fácil de manejar. Cuando esté lista, la dejáis reposar unas dos horas en el bol tapada con un papel film.
Pasado este tiempo, la sacáis del bol y la extendéis con un rodillo entre dos hojas de papel vegetal hasta que tenga un grosor de unos 5mm.
Una vez estirada la masa, la pasáis a una bandeja y la metéis en el frigorífico unas dos horas.
A las dos horas ya estará lista para que empecéis a hacer galletas. Podéis usar el molde que queráis o incluso hacer bolas y chafarlas con el culo de un vaso. La forma os la dejo a vuestra elección.
Depende del tamaño que las hagáis, el tiempo del horno varía. Siempre precalentado a 180 grados, si son grandes de 11 a 15 minutos y si son pequeñas, de 6 a 8 minutos. Tenéis que estar pendientes para que nos se os quemen.
Cuando estén listas, las sacáis y las dejáis enfriar encima de una rejilla.



Observaciones:

Una vez frías, admiten toda clase de adornos con pinturas comestibles o glasa. Pero me conformo con que las hagáis. Mi hijo pequeño se lo ha pasado genial decorándolas con estos tubos de Dr. Oetker.


Guardadas en una lata, duran bastantes días pero no os emocionéis, no van a dejar ni una.

El galletero y el camino de mesa son de mi firma navideña preferida Villeroy & Boch y los encontráis en SEVRES. Como todos los años, han ideado una colección de ensueño. Id a verla, seguro que os lleváis algún capricho a casa.








sábado, 5 de diciembre de 2015

Bombones de queso de cabra by Torreblanca

Los dos últimos meses he llegado raspando al reto Cooking the Chef pero al final lo he conseguido. No quería perdérmelo por nada del mundo -con lo que me gusta a mí el maestro Torreblanca- y ya estoy aquí. He escogido una receta 'aparentemente' sencilla, aunque hay que tener un termómetro de cocina para saber en qué momento la nata y el chocolate adquieren la temperatura adecuada. Pero sin él, también os podéis aventurar a elaborar estos magníficos bombones de queso de cabra.



Ingredientes:
  • 360 gramos de nata
  • 350 gramos de chocolate con leche
  • 350 gramos de chocolate negro
  • 50 gramos de aceite de oliva
  • 50 gramos de glucosa
  • 120 gramos de queso de cabra
  • Una pizca de sal
  • Unos 200 gramos de chocolate de fundir para bañar los bombones

Preparación:

Ponéis la nata a hervir con la glucosa y el queso. Cuando hierva, la retiráis del fuego y, cuando la mezcla esté a 80 grados aproximadamente, la vertéis sobre los chocolates que habréis picado y puesto en un bol.
Cuando la temperatura de la mezcla baje a 35 grados, añadís el aceite de oliva y mezcláis suavemente. Tapáis la mezcla con papel film y la dejáis enfriar hasta que tenga una textura sólida. Y a partir de aquí, empieza la diversión. 
En mi caso, por no seguir las instrucciones de Paco Torreblanca, me aventuré a poner la mezcla en moldes para bombones y me han salido un poco churros.
Torreblaca indica en su receta que se meta la mezcla en una manga pastelera -extremo que cumplí- y que se hagan puntos o cualquier otra forma encima de un teflón o papel film y, una vez fríos, se sumerjan en un baño de chocolate fundido. Hay que meterlos en el frigorífico hasta que se endurezca el chocolate.
Y si lo dice en su receta por algo será. A pesar de que le di bastantes golpes a los moldes contra la encimera para que no tuvieran burbujas, no ha habido manera de que no salgan agujereados. Si es que quién me manda a mí ser desobediente. No he podido repetirlos porque si no, no llegaba a tiempo al reto. Espero que el pastelero no me riña mucho.
De todas maneras, y creo que es lo más importante, están deliciosos, de verdad de la buena.



Observaciones:

Si no tenéis maga pastelera, no pasa nada. Podéis hacer los bombones cogiendo una porción de la mezcla con una cuchara de postre y dándole forma redonda con las manos como se hace con las trufas. Eso sí, deprisa que el chocolate se deshace rápido.

Les he puesto un poco de azúcar glass, pero ni con esas se tapan las imperfecciones.

El resto de recetas del reto Cooking the Chef las podéis ver aquí. Son todas fabulosas.