domingo, 30 de octubre de 2016

Flan de coco

A punto de despedir octubre y tenemos todavía en Cartagena un tiempo envidiable que invita a estar en la playa o en el campo y hoy, además, con una hora más –ya está aquí el dichoso cambio que tantos quebraderos de cabeza nos trae– Para después de la comilona dominguera, un flan de coco que es de mis preferidos junto al de manzana.



Ingredientes:
  • 60 gramos de coco rallado
  • Un bote pequeño de leche condensada (370 gramos)
  • 370 gramos de leche entera
  • 3 huevos
  • Caramelo líquido

Preparación:

Separáis las claras de las yemas. En el bol de las yemas ponéis la leche condensada, la leche entera y el coco y mezcláis con unas varillas. Batís las claras a punto de nieve y se las añadís a las mezcla de yemas y coco, mezclando con cuidado.
Caramelizáis el molde que vayáis a usar y vertéis la mezcla.
Metéis el molde al baño María en el horno precalentado a 170 grados durante 35 o 40 minutos.
Pasado el tiempo, lo sacáis pero lo dejáis dentro del baño María otros 10 minutos. Luego lo sacáis y dejáis que se enfríe antes de meterlo en el frigorífico.

Observaciones:

Es un postre muy socorrido, sencillo de preparar y que está delicioso si os gusta el coco, claro.





domingo, 23 de octubre de 2016

Caviar manchego

Ya conocéis, por otras entradas, mis raíces manchegas por parte paterna. Y que todas las recetas de esa parte de España que caen en mis manos las hago porque me traen recuerdos familiares inolvidables. La de hoy es precisamente una de ellas: caviar manchego. Os va a encantar. 


Ingredientes: 

  • 300 gramos de tocino salado
  • 300 gramos de magra de cerdo
  • 300 gramos de hígado de cerdo
  • Una cabeza de ajos
  • Una cucharada de pimentón
  • Una pizca de canela
  • Una pizca de pimienta negra
  • Un clavo
  • 2 cucharadas de piñones tostados
  • 1/2 kilo de pan
  • 200 gramos de leche
  • Una copita de brandy o coñac (opcional)
  • Sal
  • Aceite para el molde

Preparación:

Pedís al carnicero que os triture el tocino, el hígado y la magra todo junto.
Ponéis el pan a remojo con la leche y tostáis los piñones en una sartén, con mucho cuidado para que no se quemen.
Peláis los ajos y los machacáis junto con el clavo en un mortero.
Ya tenéis todo listo para preparar la masa: en un bol ponéis las carnes trituradas y les añadís los ajos y el clavo, el pimentón, la canela, la pimienta negra y el pan remojado en leche y la mezcláis muy bien. 
En este momento probáis de sal –hay que hacerlo en crudo por el tocino salado. Es la prueba ideal para los amantes del steak tartare– y le añadís el brandy. La tapáis con papel film y la dejáis reposar una hora.
Pasado el tiempo, untáis con aceite un molde y volcáis la masa del "caviar" manchego. Tenéis que cocerlo en el horno a 180 grados al baño María hasta que por encima se forme una costra. Apróximadamente estará listo en una hora. 


Observaciones:

¡Viva La Mancha y su caviar! y ¡vivan mis abuelos manchegos!

Podéis servirlo con una ensalada y una buena hogaza de pan candeal, el preferido de mi padre.


domingo, 16 de octubre de 2016

Grissinis y pan de soda para celebrar el Día Mundial del Pan

Ya que me pongo, me pongo. Y hoy, para celebrar el Día Mundial del Pan, he rebuscado entre mis libros dedicados precisamente al Primer Alimento Natural y he cocinado dos recetas que no tienen ni mucho trabajo ni levados muy pesados ni complicaciones varias: grissinis italianos y un pan de soda llenito de semillas. Ninguno de los dos os va a durar más de un suspiro. Va a ser visto y no visto.







Ingredientes para los grissinis:
(receta de las Hermanas Simili)

  • 500 gramos de harina 00
  • 250/280 gramos de agua
  • 15 gramos de levadura fresca
  • 8 gramos de sal (una cucharadita colmada)
  • 50 gramos de aceite de oliva virgen extra
  • Una cucharada rasa de malta de cebada (opcional)
  • Semolina de trigo duro  (sémola)


Preparación:

Los grissiniss o colines son irregulares, o sea que nos os preocupéis por cómo os salgan.
Hacéis un volcán con la harina en la encimera o en un bol y ponéis en el centro el resto de ingredientes, los mezcláis y amasáis de 8 a 10 minutos. La masa no debe ser demasiado blanda.
Le dais a la masa una forma alargada y formáis con ella un rectángulo de 30 x 10 cm, manteniendo la forma lo más regular posible.
Pasáis la masa a una bandeja pincelada con aceite de oliva y espolvoreada con semolina. La tapáis con un trapo de cocina de algodón y lo dejáis fermentar una hora.
Pasado el tiempo, cortáis con un cuchillo bien afilado bastones de unos dos centímetros de ancho, los alargáis en la encimera cubierta de harina, los ponéis en una bandeja de horno con papel vegetal y les espolvoreáis un poco de semolina que les va a proporcionar un toque más crujiente. En el horno precalentado a 200 grados los cocéis entre 15 y 18 minutos.



Observaciones:

Son sencillísimos de hacer y quedan geniales servidos con jamón, una tabla de quesos...
Podéis añadir a la masa semillas, pimentón, hierbas... Yo he hecho los más fáciles para animaros a probar. Como dice el mediático panadero Ibán Yarza, "es un momento mágico el proceso de elaborar pan en casa...".



Ingredientes para el pan de soda:
(receta de Ibán Yarza)

  • 245 gramos de harina integral de trigo
  • 105 gramos de harina de fuerza
  • 3 cucharadas de postre de levadura (tipo Royal)
  • De 280 a 300 gramos de agua
  • 35 gramos de miel
  • 7 gramos de sal
  • Varias semillas: de lino marrón, girasol, calabaza, sésamo tostado, mijo y amapola.


Preparación:

Para cocinar este pan que no fermenta tenéis que usar harinas sabrosas de buena calidad. Ibán Yarza apuesta por las integrales.
Calentáis el horno a 220 grados. Mezcláis bien todos los ingredientes en un bol con la ayuda de la mano; debéis obtener una masa algo parecida a barro. Cuando la preparación esté homogénea, la vertéis en un molde –si no es antiadherente, le ponéis mantequilla y lo espolvoreáis con harina– y le esparcís harina por la superficie. Lo horneáis 40 minutos. Si se dora mucho, le ponéis papel de aluminio por encima. Una vez transcurrido el tiempo de cocción, lo sacáis del molde para que asiente y se enfríe un poco. 



Observaciones:

Está delicioso con mantequilla o queso.
Yo he reducido un poco la cantidad de agua y lo he hecho sin molde. Una hogaza redonda en la que he practicado dos cortes en cruz para llegar a la base del pan, de manera que luego se pueda romper con la mano en cuñas.



miércoles, 5 de octubre de 2016

Bocatas de huevo de caserío de Eneko Atxa

Ha llegado por fin el nuevo reto de Cooking the Chef. Tenía ya unas ganas... y eso que me sumé a la repesca de agosto con la frittata de calabacín de Joan Roca. El cocinero elegido tiene un establecimiento de ensueño, Azurmendi, que fue elegido mejor restaurante de Europa el año pasado y tiene tres estrellas Michelín. Ya habréis adivinado que se trata de Eneko Atxa. De entre sus fantásticas recetas he elegido una sencilla, pero que está riquísimaaa y eso que no he encontrado la papada adobada con la que él la hace. Pero como da más opciones, la he cambiado por un tocino entreverado, cortado muy fino, que está de muerte. Allá voy con los bocatas de huevo de caserío al estilo Atxa que, os aviso, son de dos bocados.



Ingredientes:
(Para 12 bocatas)
  • 12 huevos
  • Pan que no esté muy cocido
  • 100 gramos de tocino cortado muy fino
  • Sal

Preparación:

Como cortar muy fino el pan en casa es muy complicado si no tenéis un cortafiambres, he preparado los bocatas con rebanadas pan de molde -uno que venden especial: enrollado-  y les he pasado un rodillo para dejarlo lo más fino posible sin que se rompa.
Cortáis las rebanadas en tres tiras, a la medida de las del tocino, y se las ponéis por encima.
Las cruzáis de dos en dos y en el centro ponéis una yema de huevo. Cerráis las dos tiras con mucho cuidado de no romper la yema y las vais dejando en una bandeja de horno con papel vegetal. En dos minutos, con el horno a 250 grados, estarán listas. 





Observaciones:

Aunque el pan se vea blanco, queda muy crujiente.

Si se os rompe alguna yema, hacéis una tortilla. A mí se me ha roto una.

Guardad las claras para montar un merengue. 



Aquí tenéis el enlace con la receta de Eneko Atxa y en este otro todas las recetas que se han presentado al reto de septiembre

domingo, 2 de octubre de 2016

Galletas de avena, naranja y nueces

No tenía pensado publicar una receta dulce este domingo, pero esta semana he estado "galleteando" varias tardes y las galletas de naranja y nueces han salido tan requetebuenas que voy a compartirlas con los "hambrientos" de Mi caja de recetas. Las próximas serán las de avena, coco y chocolate.
Lo bueno de estas galletas es que para hacerlas no necesitáis ningún aparato de cocina. Las manos y ya está.




Ingredientes:
(Para unas 36 galletas)

  • 200 gramos de copos de avena
  • 100 gramos de harina integral
  • 100 gramos de azúcar moreno
  • Una naranja
  • Un huevo 
  • 1/2 cucharadita de levadura
  • 100 gramos de aceite de oliva que no sea de sabor muy fuerte
  • 2 cucharadas de miel
  • 100 gramos de nueces picadas y un puñado sin picar para adornar las galletas
  • Sal


Preparación:

Laváis la naranja, le ralláis la piel, la exprimís y reserváis el jugo.
En un bol grande mezcláis la ralladura de naranja, los copos de avena, la harina integral, el azúcar moreno, la levadura, las nueces picadas y una pizca de sal. Cuando estén bien mezclados los ingredientes, le añadís el huevo a temperatura ambiente, el aceite, el zumo de la naranja y la miel y seguís mezclando, hasta conseguir una masa compacta.
Precalentáis el horno a 180 grados con calor arriba y abajo.
Cogéis porciones de masa con las manos y hacéis unas pequeñas bolas. Las vais poniendo en la bandeja del horno con papel vegetal, las chafáis un poco con los dedos y le ponéis media nuez enmedio apretando un poco.
Dependiendo del tamaño, en 12 o 15 minutos estarán doradas y listas. Tenéis que echarles una ojeada para que no se tuesten demasiado.
¡Huelen y saben de maravilla!



Observaciones:

Si no tenéis harina integral, usáis la que tengáis en casa.

Metidas en una caja de lata tenéis un regalo estupendo: unas galletas caseras y una caja que se queda en casa para meter cualquier otro dulce.