domingo, 1 de noviembre de 2015

Tosta de solomillo de cerdo y perlas wakame caramelizadas

Vaya por delante que no le tenía yo mucha simpatía a las algas. Su sabor no me terminaba de convencer hasta que mi amigo Pepe Padilla me trajo este bote de perlas de algas wakame y he caído rendida a sus encantos. Según detalla el folleto que viene con el tarro, estas algas han sido cultivadas en Corea y Japón desde la antigüedad. En la actualidad también se cultivan en otros países, principalmente en España y concretamente en las rías gallegas. Las perlas son esferificaciones de algas wakame ecológicas con un sabor delicado y exclusivo. Son un alimento preparado que puede ser consumido directamente o bien combinado en platos variados, desde los maridajes más sencillos a las recetas más complejas y elaboradas. El único límite es el de vuestra imaginación.
Y después de tanta información y mientras en Cartagena el cielo está más negro que un tizón y hace un fortísimo viento, vamos con la receta de hoy: Tosta de solomillo de cerdo y perlas wakame caramelizadas.



Ingredientes:
(para cuatro tostas)
  • Un solomillo de cerdo
  • Cuatro rebanadas de pan de nueces y pasas
  • Cebolla caramelizada
  • Un manojo de espárragos
  • 200 gramos de setas
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Un tarro de perlas wakame de 100 gramos


Preparación:

Obviamente, si no tenéis las perlas wakame, también podéis hacer esta tosta, pero le proporcionan un sabor inigualable.
Salteáis el solomillo entero a fuego fuerte en una sartén con un poco de aceite. Cuando esté dorado por ambos lados lo reserváis. La idea es que por dentro quede poco hecho.
En la misma sartén salteáis los espárragos y las setas troceados con otro poco de aceite, tienen que quedar "al dente".
Para que no os compliquéis mucho, la cebolla caramelizada la vais a comprar envasada. Cogéis cuatro cucharadas, las ponéis en una sartén y les añadís dos cucharadas de perlas wakame, dais unas vueltas hasta que éstas se impregnen del azúcar de la cebolla.
Listos para montar la tosta:
Disponéis el pan en el plato que hayáis elegido. Encima del pan dos cucharadas generosas del revuelto de espárragos y setas, tres medallones de solomillo, y termináis con la cebolla y las perlas.
Ohhhhhh. ¡Cómo está!



Observaciones:

La pizarra me la ha regalado mi prima Mar. ¡Muchas gracias y mejórate pronto, querida!



Si no encontráis el pan de nueces y pasas, podéis usar cualquier otro. 

Las perlas wakame las podéis comprar on-line en la tienda SOQUM y si vivís en Cartagena, en su tienda en el Paseo de Alfonso XIII, 33 bajo.

La empresa murciana Naturalviar que elabora las perlas wakame asegura que son "un producto totalmente natural, sin conservantes ni colorantes", y aquí llega lo mejor: "Se pueden tomar solas como si fuesen caviar". O sea que si no estáis para muchos dispendios, os agarráis un bote de estas perlas, cerráis los ojos y os imagináis que os estáis hinchando a huevos de esturión iraní. Ahhh y son aptas para veganos, no tienen colesterol, ni lactosa, ni derivados de pescado y ... son bajas en calorías. 











domingo, 25 de octubre de 2015

Tortilla de verduras y atún

Toda la semana esperando que llegase el domingo para tener una hora más, hacer unos bocadillos e irme de excursión y resulta que ha estado toda la noche lloviendo y lo sigue haciendo. Por lo tanto el paseo por Calblanque queda suspendido, pero la idea de los bocatas, no. Para rellenarlos, qué mejor elección que esta tortilla "campo-mar" que además es una idea estupenda para una cena, si no la queremos meter entre dos trozos de pan.




Ingredientes:
  • 6 huevos
  • Un calabacín
  • Unos 6 champiñones naturales
  • Una latita pequeña de guisantes al natural
  • 2 cebollas tiernas
  • La parte blanca de un puerro
  • 300 gramos de atún en aceite
  • Un diente de ajo
  • Una guindilla roja seca
  • Perejil, sal
  • Aceite de oliva

 Preparación:

Peláis el calabacín, lo cortáis en dados y lo ponéis en una sartén con tres cucharadas de aceite y sal. Sólo tenéis que saltearlo. En cuanto le deis unas vueltas, añadís las cebollas, el puerro y el ajo picados y lo sofreís durante 15 minutos. Pasado este tiempo, agregáis los champiñones troceados, dos rodajitas de guindilla y el perejil también picado. Cuando la verdura empiece a soltar su jugo, añadís el atún escurrido y desmenuzado y los guisantes, y dais unas vueltas durante dos minutos.
Batís los huevos y los mezcláis con el sofrito de verdura. En una sartén antiadherente  –si tenéis una sartén tortillera mucho mejor– ponéis un poco de aceite y cuando éste muy caliente, vertéis la mezcla de huevos y verduras y cuajáis la tortilla. Le dais la vuelta y cuando empiece a dorarse la retiráis del fuego. Las vueltas que le deis depende de lo cuajados que os gusten los huevos. Por ejemplo, a mi madre le gustan con el huevo casi crudo, extremo que a mí, personalmente, me da un asquito (aaggg). Pero ya lo decía aquel: sobre gustos no hay nada escrito.




Observaciones:

Podéis cambiar las verduras por otras, pero con esta combinación sale una tortilla deliciosa, lo comprobaréis en cuanto la probéis. Palabrita del niño Jesús.

Además de los bocadillos de tortilla nos vamos a llevar en el capazo de la playa una docena cervezas artesanas de SOQUM que están elaboradas en Cartagena. (Sigue lloviendo, no hay día de playa, pero las cervezas nos las tomamos).

El ramo de cilantro de la fotografía me lo ha regalado mi prima Alicia que sabe lo mucho que me gustan las hierbas. ¡Gracias!







domingo, 18 de octubre de 2015

Estofado de ternera con castañas

Y como para mí lo prometido es deuda, aquí estoy con una receta que lleva las castañas (bueno, sólo una pequeña cantidad de ellas) que recogí en Teruel el pasado fin de semana y que fueron las culpables de los novillos que hice el domingo. He estado ojeando estos días las recetas que tengo en mi caja y, que llevan castañas, y al final me he decidido por un estofado que me guardé de Gastronomía y Cia que también lleva cerveza Guinness y en el que vais a sopar, por lo menos, una barra de pan.



Ingredientes:
(Para cuatro personas)
  • 700 gramos de ternera para guisar
  • Un puerro
  • 4 dientes de ajo
  • 3 zanahorias
  • 150 gramos de tomate
  • 8 patatas pequeñas
  • 1/2 litro de caldo de pollo
  • 300 gramos de cerveza Guinness
  • 20 castañas (es la única cantidad que he modificado de la receta original)
  • Romero molido
  • Pimienta negra recién molida
  • Sal
  • Aceite de oliva

Preparación:

Para tenerlo todo listo, primero vais a pelar las castañas. 
Para ello, les hacéis un corte en la cáscara, las escaldáis en agua hirviendo unos minutos y luego detenéis la cocción con agua fría o –y este método es más rápido– las metéis unos 30 segundos en el microondas dándoles un par de cortes. ¡Cuidado al sacarlas que queman muchísimo!
Ahora, a empezar la receta: Si no lo hacéis vosotros, le pedís al carnicero que trocee la carne del tamaño de un bocado.
En la cazuela que vayáis a utilizar ponéis aceite de oliva, salpimentáis la ternera y la doráis por todos los lados. Cuando esté lista la sacáis y en el aceite que queda rehogáis el puerro troceado y los ajos chafados con la hoja del cuchillo. Pocháis a fuego lento y cuando el puerro empiece a transparentar incorporáis la carne de nuevo, las zanahorias troceadas, el tomate rallado y una pizca de azúcar por si está muy ácido.



Volvéis a salpimentar y dejáis reducir un par de minutos, añadís la mitad de las castañas, el caldo, la cerveza y una pizca de romero. Lo lleváis a ebullición y reducís a fuego lento. Lo dejáis cocer más o menos una hora. 
Tras ese tiempo, añadís las patatas y el resto de castañas y calculáis otros 20 minutos o hasta que las patatas estén tiernas. Apagáis el fuego y lo dejáis reposar unos minutos antes de servirlo.



Observaciones:

Si lo preferís, en lugar de ponerle las patatas al guiso, las servís fritas de acompañamiento. Y además nos lo vamos a tomar con este Rioja que me encanta y que lo encontráis en SOQUM: Marqués de Vargas 2008

Este estofado, incluso con las patatas, está mejor de un día para otro.










domingo, 4 de octubre de 2015

Bizcocho de calabaza y almendras

Mira tú qué regalo tan estupendo para los Pacos, Pacas, Paquitas, Franciscos... que hoy celebran su santo. Un bizcocho de calabaza y almendras que quita el "sentío" de lo buenísimo que está y encima hecho en casa sin ninguna porquería industrial. Hacía tiempo desde la última vez que publiqué uno y qué mejor que este, hecho con una de las calabazas que me trae mi padre de su pueblo. Tenéis que hacerlo.


Ingredientes:
  • 500 gramos de pulpa de calabaza asada
  • 5 huevos
  • 150 gramos de azúcar glass
  • 125 ml de aceite de girasol
  • Un yogur griego
  • 300 gramos de harina
  • Un sobre de levadura
  • 75 gramos de almendras molidas


Preparación:

Lo primerísimo de todo es asar una calabaza: la partís por la mitad, envolvéis las dos mitades con papel de aluminio, las ponéis en una bandeja y la metéis al horno, a 200 grados, aproximadamente una hora. Tenéis que comprobar que esté lista, pinchándola con una brocheta, por ejemplo.
Esta operación "asado de calabaza" la podéis hacer el día anterior a cocinar el bizcocho y así adelantáis.
Y ahora a preparar la receta:
Separáis las claras de las yemas de los huevos y batís, por una parte, las claras a punto de nieve y las reserváis, y por otra, las yemas con el azúcar hasta que doblen su volumen.
Sin parar de mover las varillas, añadís a las yemas con el azúcar, el aceite, el yogur, las almendras y la calabaza y, cuando todos los ingredientes estén bien integrados, incorporáis la harina tamizada con la levadura y mezcláis muy bien. 
Por último, añadís las claras montadas con movimientos suaves para que no se bajen. Echáis la mezcla en el molde que elijáis y lo metéis en el horno precalentado a 190 grados unos 40 minutos. A mitad de la cocción, tapad el bizcocho con un papel de aluminio y bajáis la temperatura cinco grados.  Y esto es todo. ¿Veis qué fácil?



Observaciones:

Cuando lo saquéis del horno, dejadlo unos 10 minutos dentro del molde y, enseguida, a una rejilla hasta que se enfríe.

Con la calabaza que os sobre podéis hacer una crema parecida a ésta. Sólo cambia la calabaza, que en lugar de estar cocida está asada.


La fotografía de la calabaza es de Paco Solana

Las calabazas pequeñas y la caja son de OASIS. Pepa se encargó de elegir el atrezzo. Si es que tiene un gusto exquisito.









domingo, 27 de septiembre de 2015

Pastel de patatas

Parece que el calor asfixiante se ha marchado definitivamente. Por fin puedo dormir mejor y encender el horno sin que me entren los siete males. Hoy he cocinado un pastel de patatas y jamón, facilísimo de preparar y que os puede servir tanto para una cena como para una comida acompañando, por ejemplo, una carne a la plancha.



Ingredientes:
  • Entre un kilo o un kilo y cuarto de patatas. Depende del tamaño del molde
  • 250 gramos de jamón de York
  • 300 ml de leche evaporada
  • 100 ml de nata
  • 100 gramos de queso Grüyere rallado
  • Sal, pimienta negra


Preparación:

En un santiamén vais a tener un plato que va a encantar en casa. Peláis las patatas, las cortáis en rodajas finas o con cuchillo o con una mandolina y las salpimentáis. Engrasáis el molde que vayáis a usar con aceite o un spray antiadherente. También podéis forrarlo con papel vegetal. Una vez forrado, ponéis una capa de patatas, otra de jamón y así hasta que terminéis con estos ingredientes. 
Cubrís con la leche evaporada mezclada con la nata y lo metéis en el horno durante una hora. Diez minutos antes, lo sacáis, le ponéis el queso por encima y lo volvéis a meter hasta que se gratine.
¡Así de sencillo!



Observaciones:

Podéis sustituir la leche evaporada por leche entera.

Si lo dejáis preparado por la noche, eso que lleváis adelantado para el día siguiente.

En cuanto se enfríe os pongo la foto del corte del pastel.



Ya está aquí el corte del pastel:







domingo, 20 de septiembre de 2015

Calabacines con jamón

Este domingo estoy doblemente feliz porque cuando escribo esta receta, África ya está en casa y su recuperación va viento en popa. Esa preciosidad de niña es la hija de mi amiga Tere, una de las personas que más me ayuda con el blog y a la que siempre estoy martirizando con mis dudas y problemas informáticos. Esta buena noticia hay que celebrarla y qué mejor que con este plato de lujo de calabacines con jamón que no puede ser más sencillo.



Ingredientes:
(Para cuatro personas)
  • 5 calabacines medianos
  • Una cebolla tierna
  • 2 dientes de ajo
  • 200 gramos de jamón serrano
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación:

Lo primero que vais a hacer es limpiar los calabacines con agua, les quitáis los dos extremos, los cortáis longitudinalmente y a su vez, las dos mitades en rodajas finas. En una sartén grande sofreís, a fuego suave, la cebolla tierna y los ajos troceados. Dadle el tiempo suficiente para que las verduras estén blandas, pero que no cojan color. Una vez sofritos la cebolla y los ajos, añadís el jamón en lonchas finas, en dados o de la manera que os apetezca, le dais unas vueltas y lo retiráis todo a un plato.
En la misma sartén se ponen unas cuatro cucharadas de aceite y, a fuego fuerte, salteáis los calabacines con un poco de sal. Tienen que quedar tersos y duros y ligeramente tostados. 
Pasados unos 10 minutos, añadís la cebolla, ajos y jamón y volvéis a dar unas vueltas para que la verdura se mezcle.



Observaciones:

Es muy importante que la sartén no se pegue porque si no los calabacines se os van a quemar enseguida.







domingo, 13 de septiembre de 2015

Sardinas abiertas

Me apetecía muchísimo cocinar la receta de hoy que encontré rebuscado en la libreta de María Salinas, de quien ya os escribí en la entrada de la tortilla triple, que tenía en mi apartado de pendientes. Se trata de unas sardinas, que ella denomina "abiertas", y que como se hacen en el horno no dejen huella olfativa ni en la cocina ni en el resto de la casa. 



Ingredientes:
(Para dos personas)
  • 6 sardinas
  • 2 patatas hermosas
  • 2 cebollas moradas
  • 2 dientes de ajo
  • 2 huevos
  • Perejil
  • 200 ml de vino de Jerez
  • Aceite de oliva
  • Sal


Preparación:

Primero peláis las patatas y las cebollas a rodajas de un centímetro y cubrís con ellas la fuente de horno que vayáis a utilizar. Ponéis las patatas, luego las cebollas y encima el perejil y los dientes de ajo troceados. Un buen chorro de aceite, sal y el vino de Jerez y lo metéis en el horno precalentado unos 20 minutos a 200 grados o hasta que estén casi asadas las patatas y las cebollas.
Sacáis la fuente, y ponéis las sardinas abiertas por la mitad, sin cabeza y sin raspa. Alternándolas: una con la piel hacia a arriba y la otra hacia abajo. Así con las seis. Esta forma de ponerlas sería un capricho de la autora de la receta y yo lo he cumplido al pie de la letra. 
Una vez puestas las sardinas, otra tanda de ajo y perejil  y volvéis a meter la fuente en el horno 10 minutos. En cuanto estén las sardinas, sacáis la fuente le echáis los huevos batidos y de nuevo al horno hasta que se cuajen. En 5 minutos más tendréis un plato deliciosoooooo. ¡Os lo aseguro!




Observaciones:

He puesto cebollas moradas porque me las trae mi padre de una amigo suyo que las cultiva él mismo y están dulcísimas y buenísimas. Vosotros podéis poner la clase de cebolla que queráis.

Si no tenéis jerez, utilizáis vino blanco.

Precisamente nos vamos a tomar estas sardinas con un albariño Gran Novás 2013 de mi tienda preferida SOQUM.





domingo, 6 de septiembre de 2015

Ensalada de moras, queso fresco, espinacas y picatostes

¡Por fin llueve! Estoy que no me lo creo, sacando a cada momento la mano por la ventana. ¡Si es que hacía meses que no llovía como Dios manda y esta zona pedía agua a gritos! Y encima no cae barro, ¡qué más puedo pedir! Y además hoy tenemos una receta fantástica que he sacado de unos de los libros que me han regalado este verano. Es el "Salad love" de David Bez. Un recetario con "sólo" ensaladas. Una para cada día laborable y con alternativas veganas, frugívoras, vegetarianas, omnívoras, ¡Me encanta este libro!



Ingredientes:
(para cuatro personas)
  • 200 gramos de espinacas baby
  • 100 gramos de moras
  • Un puñado de picatostes
  • 200 gramos de queso fresco
  • Un manojo de cebollino fresco
Para el aliño:
  • Aceite de oliva 
  • Vinagre balsámico
  • Sal y pimienta

Preparación:

Las ensaladas que propone Bez no pueden ser más sencillas, ya que él se las prepara en la oficina a la hora del almuerzo, por lo tanto no tienen ninguna complicación.
Ponéis en el fondo del plato las espinacas, lavadas y escurridas, y encima de éstas el queso fresco, los picatostes y las moras. Termináis con el cebollino fresco cortado en trocitos. 
Para el aliño, en un bol ponéis cuatro cucharadas de aceite de oliva, otras cuatro de vinagre, una pizca de sal y otra de pimienta y batís con un tenedor o con unas varillas y lo repartís por la ensalada a la hora de servirla.  



Observaciones:

David Bez propone como alternativa vegana sustituir el queso fresco por melón.

La fuente preciosísima me la trajo mi hermana Ana en uno de sus viajes a Túnez.








domingo, 30 de agosto de 2015

Melón a la manera de mi suegro

¡Hola a todos! ya estoy de vuelta. Me fui con un calor horroroso y, aunque dicen que la temperatura se ha suavizado, os aseguro que por aquí se nota bien poco. ¡Qué llegue el frío ya, por favor! 
¿Qué tal vuestro verano? Espero que bien. Ya tengo un montón de recetas en la línea de salida y hoy comienzo con una de mi suegro.  Me hubiese encantado conocerlo pero mi marido me habla tantísimo de él que es como si lo conociese un poquito. Así es cómo él preparaba el melón. Es una receta cartagenera al 75% ya que de los cuatro ingredientes con los que se prepara, tres son autóctonos. 


Ingredientes:
  • Un melón (el tamaño depende de los que seáis)
  • Azúcar
  • Zumo de limón
  • Licor 43

Preparación:

No he puesto cantidades porque depende del tamaño del melón pero, cuando leáis cómo se hace, comprobaréis que es totalmente a ojo.
Le quitáis la piel al melón y lo cortáis en rodajas. Yo he vaciado el centro con un cortapastas para que quede más mono, pero lo podéis hacer perfectamente con un cuchillo afilado. Ahora ponéis una rodaja en el bol o ensaladera que elijáis, le espolvoreáis un poco de azúcar, un chorrito de zumo de limón y otro de licor 43 y así hasta el último trozo de melón. Tenéis que guardarlo en el frigorífico porque se toma bien frío.
Esta forma de cortar el melón es "made in" mi familia política pero como es natural, podéis cortar el melón a trozos, y ponerles por encima los ingredientes. Es más rápido pero no es tan lucido a la hora de llevar el postre a la mesa, ¿no?


Observaciones:

Si no os gustan los licores -como es mi caso-, por favor probad esta receta que os va a sorprender, a mí me pasó la primera vez que lo comí. Y hoy me pienso zampar varias rodajas.

El licor 43 siempre me recuerda a mi amiga Raquel Zamora y a mi hermano Enrique, que cuando era jovenzuelo, le encantaba tomárselo con batido de chocolate y rebuscaba en las cestas de Navidad para ver si había alguna botella.








domingo, 2 de agosto de 2015

Mousse de chocolate y avellanas

Esta mañana parece que corre una pequeña brisa pero vaya días horrorosos que llevamos de calor. ¡Qué veranito! y para colmo no ha caído ni una gota. Estoy deseando que llueva. La receta de hoy es una espuma de chocolate con avellanas que se prepara en diez minutos. O sea, que si os ponéis a hacerla ahora mismo, tenéis listo un dulce de diez para el postre (tiene que estar un par de horas en el frigo).



Ingredientes:

  • Un bote pequeño de leche condensada
  • Una tableta de chocolate con leche
  • 2 cucharaditas de café soluble (tipo Nescafé)
  • 2 huevos
  • 100 gramos de avellanas tostadas
  • 100 gramos de mantequilla
  • Una cucharadita de coñac


Preparación:

Lo primero que vais a hacer es picar las avellanas.
Luego derretís el chocolate junto con la mantequilla al baño María; lo retiráis del fuego y, en un cuenco grande, lo mezcláis con las yemas, el café, la leche condensada, el coñac y la mitad de las avellanas picadas.
Batís las claras a punto de nieve y las incorporáis al cuenco con una espátula y con movimientos envolventes para que no se bajen. 
Repartís la espuma en los recipientes que elijáis, les espolvoreáis por encima el resto de las avellanas y los metéis en el frigorífico por lo menos dos horas.



Observaciones:

Si lo van a tomar niños, y aunque es sólo una cucharadita, podéis quitar el coñac.

Si no tenéis café soluble y acabáis de poner la cafetera, valen dos cucharadas de ese mismo café.

Esta receta es del libro "vintage" de postres de La Lechera que, como comprobáis, no se pasa de moda.