domingo, 23 de abril de 2017

Zarangollo murciano

Horas después de haber enterrado a la Sardina y con las fiestas de primavera de Murcia dando los últimos coletazos, aquí me tenéis con un plato típico murciano a petición de mi "cuñadica" Ana: un zarangollo con la receta del famoso restaurante Rincón de Pepe. Se trata de un sencillo revuelto de calabacín y cebolla.


Ingredientes:
(Para 4 personas)
  • Un kilo de calabacines
  • 2 cebollas
  • 100 gramos de aceite de oliva
  • Una cucharada de orégano
  • Pimienta blanca
  • sal
  • 2 dientes de ajo
  • 2 huevos

Preparación:

En un mortero machacáis los dientes de ajo. A continuación, ponéis una cacerola o sartén al fuego con el aceite de oliva y, cuando esté caliente, le añadís los ajos machacados y, antes de que empiecen a tomar color, incorporáis las cebollas cortadas en rodajas muy finas. Reducís el fuego y lo dejáis cocer lentamente. Cuando las cebollas empiecen a estar blandas, agregáis los calabacines lavados, a medio pelar y cortados en rodajas finas, dais unas vueltas y dejáis que siga cociendo a fuego lento con la cacerola tapada unos viente minutos.
Pasado el tiempo, sazonáis con la pimienta, la sal y el orégano, y de nuevo al fuego hasta que los calabacines estén tiernos. Por último cascáis los huevos sobre los calabacines y revolvéis hasta que se cuajen. En muchos bares y restaurantes se sirve como tapa, pero sin los huevos. Los huevos que he usado para la ocasión son ecológicos (están buenísimos) y me los trae mi compañera Pilar.


Observaciones:

También hay otra versión del zarangollo que lleva patatas para que le aporte más consistencia.

En algunos bares y restaurantes lo sirven sin huevo. Por cierto, los míos son camperos y me los trae mi compa Pilar.

domingo, 16 de abril de 2017

Manzanas rellenas con frutos secos

Después de churros con chocolate, torrijas y buñuelos, entre otras maravillas calóricas, voy a rematar este Domingo de Ramos con unas manzanas rellenas de frutos secos. Es un postre de lo más socorrido y en unos 35 minutos está listo. 



Ingredientes:

  • 6 manzanas
  • 6 cucharadas de leche condensada
  • 50 gramos de pasas
  • 50 gramos de nueces
  • 50 gramos de avellanas
  • 4 cucharadas de vino de Oporto



Preparación:

Ponéis las pasas a remojo en el vino de Oporto caliente. Picáis las nueces y las avellanas en trozos pequeños. Cortáis la parte superior de las manzanas y las descorazonáis.
Mezcláis en cuenco los frutos secos con la leche condensada, las pasas y el Oporto y rellenáis las manzanas. 
Las colocáis en una fuente y las cocéis a 180 grados, con el horno precalentado, unos 35 o 40 minutos. Los primeros 15 minutos le ponéis un papel de aluminio por encima para que no se queme el relleno. A mí se me ha olvidado al principio y cuando se lo he puesto ya era demasiado tarde. 



Observaciones:

Servidlas tibias. Están mucho mejor.


domingo, 9 de abril de 2017

Pan de tomate y albahaca de Le Cordon Bleu

De mi "excursión" el pasado sábado a la Escuela de Gastronomía Le Cordon Blue de Madrid me traje una caja llena de "delicatessen", un libro fantástico de recetas titulado "Alta cocina en tu mesa" y además, y lo más importante, que conocí a personas encantadoras. De las recetas del libro, he elegido este pan de tomate y albahaca que ha causado sensación en casa. Ya lo he cocinado dos veces en seis días.


Ingredientes:

Principales:
  • 250 gramos de mermelada de tomate
  • 150 gramos de harina de fuerza
  • 150 gramos de harina floja
  • 30 gramos de mantequilla
  • 10 gramos de azúcar
  • 10 gramos de levadura fresca
  • 6 gramos de sal
Mermelada de tomate:
  • 500 gramos de tomates concassés (picados grosso modo)
  • 100 gramos de cebolla laminada (émincer)
  • 20 gramos de azúcar
  • 10 gramos de jengibre rallado
  • Un diente de ajo
  • 1/2 guindilla
  • 4 ramas de albahaca
  • 1/4 de manojo de cilantro
  • Semillas de comino
  • 15 gramos de aceite de oliva
  • Sal y pimienta

Preparación:

La mermelada de tomate es mejor que la preparéis el día anterior.
Para elaborarla, calentáis agua en una cazuela, cortáis el pedúnculo de cada tomate, les hacéis una cruz y los escaldáis unos segundos. Una vez escaldados, los peláis, retiráis las pepitas y los cortáis en trozos.
Echáis el aceite en una sartén, añadís la cebolla para que se cueza, pero sin que se dore, e incorporáis el ajo en puré y los tomates. Luego agregáis el jengibre, las semillas de comino, el azúcar, la media guindilla, sal y pimienta.
Reserváis las hojas de la albahaca y el cilantro y con las ramas hacéis un ramillete y las echáis a la sartén. La tapáis y cocéis a fuego suave durante 30 minutos aproximadamente. 
Retiráis del fuego la sartén, dejáis enfriar la mermelada y le agregáis las hojas de cilantro y albahaca.
Al día siguiente, añadís todos los ingredientes principales al bol de la amasadora y trabajáis la masa durante cuatro minutos a velocidad lenta y 10 minutos a velocidad media.
Boleáis la masa, la ponéis de nuevo en un bol y la tapáis con papel film. La tenéis que dejar fermentar unos 75 minutos a unos 24 grados. 
Pasado este tiempo, la boleáis de nuevo para quitarle gases y la dejáis reposar 10 minutos más.
Después, la ponéis en un molde engrasado (tiene que cubrir las 3/4 partes del molde y engrasáis también la tapa.
Tapáis el molde y dejáis fermentar una segunda vez durante 90 minutos.
Precalentáis el horno a 200 grados y cocináis el pan durante 25 minutos.
Sacáis rápidamente el pan de molde y lo dejáis enfriar sobre una rejilla.



Observaciones:

IMPORTANTE: Si no tenéis ningún robot que amase, se puede hacer igualmente. Lo único es que amasar a mano es un poco más pesado pero a mí, por ejemplo, me encanta hacerlo.

Este pan, con unas lonchitas de jamón serrano por encima, es una locura. 

La cocina huele de maravilla.

Como dice el presidente de Le Cordon Bleu Internacional, André Cointreau: "La experiencia de acercarse a la alta cocina por primera vez es apasionante". 

Os animo a que lo intentéis. No sé cómo quedará con mermelada comprada, pero si hacerla es lo que os da pereza, probadlo y me contáis el resultado.


miércoles, 5 de abril de 2017

Conejo con caracoles de Arguiñano

La receta que he elegido del simpático Arguiñano despierta en casa, a partes iguales, tanto amor como odio. Por una parte están los que adoran el conejo y los caracoles y, por otra, a los que con sólo nombrarlos se les revuelve el estómago. Sin embargo, los detractores se lo comen si pongo también pollo o sea, que medio de cada uno. Con esta receta "polémica" y con mucho fundamento participo en el ansiado reto Cooking the Chef.


Ingredientes:
(para 5 personas)

  • Un conejo de un kilo más o menos
  • 1/2 kilo de caracoles
  • Una lata de pimientos de piquillo
  • 150 gramos de jamón serrano
  • 300 gramos de tomate frito (mejor casero)
  • Una guindilla
  • Una cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • Un chorizo asturiano
  • Una cucharada colmada de pimentón
  • Un vaso de vino blanco
  • Caldo o agua
  • Sal
  • Pimienta negra
  • Aceite de oliva


Preparación:

En una cazuela grande, sofreís  los dientes de ajo picados y, antes de que tomen color, añadís la cebolla picada y la guindilla. Sazonáis y dejáis unos 5 minutos antes de añadirle el chorizo cortado en trozos pequeños y la cucharada de pimentón. Dais unas vueltas e incorporáis el conejo troceado y salpimentado, el vaso de vino blanco y cubrís con un poco de caldo o agua, pero que lo cubra escasamente. Lo dejáis cocer unos 20 minutos. Pasado este tiempo, añadís los pimientos de piquillo cortados en tiras, el tomate frito y los caracoles -seguid las instrucciones de la bolsa- y seguís cociendo otra media hora. Arguiñano lo termina, cómo no, espolvoreándolo con perejil picado.
Hasta aquí una receta sabrosísima y facilísima. Pero el cocinero vasco riza el rizo, sacando la carne de los caracoles de sus conchas, quitándoles la parte negra del final, poniendo un trocito de jamón serrano en cada caparazón y volviendo a meter la carne del caracol. Estará más bueno todavía pero, sintiéndolo mucho, no tengo tiempo para eso. Que conste que todas las veces que la he cocinado y, os aseguro que han sido muchas, me he saltado este paso y la receta está de muerte.


Observaciones:

Los caracoles los compro envasados al vacío. También los venden congelados.

Vais a necesitar dos barras de pan. Luego no digáis que no os he avisado.

En este enlace están todas las recetas que se han presentado este mes al reto CTC.






domingo, 2 de abril de 2017

Grelos con marisco

Como en el sureste de España no es típico que se vendan los brotes de los nabos (grelos), en cuanto me entero de que alguien de mi familia o amigos va a Galicia, ahí estoy haciendo el encargo: por favor, ¿puedes traerme grelos? Y es que me encantan. Tengo una amiga que siempre que hace caldo gallego me llama para que vaya con el "taper" a su casa, aunque ella compra los grelos de bote, los únicos que están a nuestro alcance por estos lares. Esta semana he tenido la suerte de que los Ferreño-Tortosa me han traído una inmensa bolsa llena y la de hoy es la primera receta que he cocinado con ellos: grelos con marisco. ¡De auténtico lujo!



Ingredientes:
(Para 4 personas)
  • 400 gramos de grelos
  • 200 gramos de langostinos
  • 4 vieiras
  • 200 gramos de cigalas 
  • 300 gramos de almejas
  • 200 gramos de mejillones
  • 500 gramos del caldo de cocer el marisco
  • 70 gramos de mantequilla
  • Un vaso de vino blanco
  • Un chorrito de brandy
  • Sal

Preparación:

Hojeando un libro de cocina gallega que me regaló mi hermana Mamen, de repente me encontré con esta receta que me llamaba y el resultado ha sido espectacular. No puedo describirla, tenéis que probarla aunque sea con grelos envasados.
Para los que podáis comprar grelos frescos: los laváis una primera vez y luego los dejáis un rato en un cuenco cubiertos con agua y un chorro de vinagre. Los escurrís, los troceáis –tenéis que desechar las partes duras– y los reserváis. 
En una cazuela con agua al fuego ponéis a cocer los langostinos, las cigalas y las vieiras –sin las conchas– unos 10 minutos. Los sacáis, los dejáis enfriar y peláis langostinos y cigalas. Los mejillones los cocéis en otro cazo y los sacáis de sus conchas, y las almejas las ponéis a remojo con un puñado de sal.
En una sartén grande con la mantequilla doráis los mariscos a fuego lento, les añadís el brandy y los flameáis. Cuando se apague el fuego, añadís el vino blanco, el caldo de los mariscos colado y los grelos y lo cocéis todo junto unos 10 minutos. Subís el fuego y, cuando empiece a hervir, añadís las almejas bien lavadas y escurridas. Es ahora cuando lo probáis y comprobáis si está en su punto de sal.
Listo para servir. ¡De diez!



Observaciones:

Si usáis grelos de bote, los añadís de la misma manera que los frescos.
Podéis abrir las almejas al vapor y añadirlas a última hora al guiso.
He "tuneado" la receta del libro porque había algunos puntos que me chirriaban.

domingo, 26 de marzo de 2017

Torrijas

Buff, un hora menos en el cuerpo. Mira que lo llevo mal.
Con la receta de las torrijas pasa lo mismo que con la de los bizcochos o las magdalenas: en cada casa tienen la suya y todas están buenísimas. La de hoy es la que hacen en mi familia. Creo que es la más sencilla y mi preferida, porque las torrijas no están excesivamente dulces. Por cierto, las de hoy son todas para María Rincón, que me había pedido la receta.


Ingredientes:

  • Una barra de pan del día anterior de 500 gramos
  • Un litro de leche
  • Una rama de canela
  • La piel de un limón
  • 90 gramos de azúcar
  • 3 huevos
  • Canela en polvo
  • Azúcar
  • Aceite de oliva


Preparación:

En un cazo ponéis la leche a hervir con la rama de canela y la piel del limón. La tenéis en el fuego unos 10 minutos. Antes de retirarla, le añadís el azúcar y la removéis. Fuera del fuego tapáis el cazo y dejáis que infusione.
Mientras, cortáis la barra de pan en rodajas gruesas y las ponéis en una fuente. Pasáis la leche a una jarra –es más fácil así– y vais cubriendo el pan, poco a poco, hasta que se vaya empapando, pero lo justo, no lo emborrachéis demasiado.
Batís los huevos en un plato hondo, llenáis una sartén con el aceite de oliva y la ponéis al fuego hasta que empiece a humear. Preparáis otro plato con papel absorbente para ir dejando las torrijas y otro con una mezcla a partes iguales de azúcar y canela para rebozarlas.
Pasáis las rodajas de pan por el huevo, las vais friendo de dos en dos, las sacáis al plato con el papel absorbente y, por último, las rebozáis en la mezcla de canela y azúcar.



Observaciones:

Hay que hacer un esfuerzo titánico para comerse sólo una.





domingo, 19 de marzo de 2017

Solomillo de cerdo ibérico con leche

La receta de hoy es cocina de casa, de diario, pero del gran Juan Mari Arzak. Se trata de un solomillo de cerdo ibérico con leche. Si no lo encontráis ibérico, pues utilizáis solomillo de cerdo blanco, y tan rico. Lo importante es que os animéis a cocinarlo. El resultado es fantástico. 




Ingredientes:
(Para 4 personas)

  • Un solomillo de cerdo de unos 800 gramos entero
  • Mostaza al estragón
  • Medio litro de leche
  • 100 gramos de leche evaporada
  • 4 dientes de ajo con su piel
  • 6 cucharadas de aceite de oliva
  • Pimienta blanca
  • Nuez moscada
  • Sal


Preparación:

Untáis el solomillo con una mezcla de mostaza y sal y lo ponéis en una cazuela con el aceite a fuego vivo. Lo rehogáis y, cuando esté dorado por todas partes, añadís los ajos y, a continuación, la leche entera y la evaporada. Dejáis cocer a fuego lento durante 30 minutos.
Pasado este tiempo, retiráis el solomillo y los ajos de la cazuela. Éstos últimos los peláis y los trituráis. Reducís la leche donde se ha cocido el solomillo hasta que se quede untuosa. Por último, agregáis el puré de ajos, una cucharadita de nuez moscada, una pizca de pimienta blanca, la sal y mezcláis perfectamente.
Fileteáis el solomillo y lo salseáis antes de servirlo.

Observaciones:

La mostaza de estragón la encontráis de varias marcas. Una de mis preferidas es la Louit. Pero podéis utilizar la que tengáis en casa.

Si no os gusta la nuez moscada podéis prescindir de ella.



¡Las primeras margaritas de la añorada primavera!






sábado, 11 de marzo de 2017

Patatas con almejas

La de hoy es una de las recetas de un libro que cayó en mis manos estando en casa de Elena y José Ramón, allá por tierras castellanas muy frías. Resulta que la autora, María Rosario Aldaz, era amiga de Mari Ángeles, madre de Elena, y el libro en cuestión es "El Bosquecillo", que recoge recetas que ella ha cocinado en la escuela de cocina del mismo nombre ubicada en Pamplona o en la sección de Clases de Cocina del Instituto Social de la Mujer de Madrid. Este plato está dedicado a Charo, a sus hijas Ana y Adela y, por supuesto, a mi "querida vasca".



Ingredientes:
  • Un kilo y medio de patatas nuevas
  • 1/2 kilo de almejas
  • 200 gramos de aceite
  • Media cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • Una rama de perejil
  • Sal
  • pimienta blanca
  • 400 gramos de caldo de las almejas o agua


Preparación:

Antes de comenzar a cocinar, ponéis las almejas en un bol cubiertas con agua y un puñado de sal para que suelten la posible arena que puedan tener.
Una vez limpias y escurridas, las metéis en un cazo y, a fuego fuerte, las abrís. El caldo que suelten lo coláis y lo reserváis.
En una cazuela ponéis el aceite y las patatas –peladas, lavadas, secas y cortadas a cuadrados pequeños– las rehogáis en el aceite bien caliente. Una vez rehogadas, les añadís la cebolla y uno de los ajos muy picados y, antes de que tomen color, les añadís las almejas abiertas, un majado con el otro ajo y el perejil, el caldo de las almejas y un poco de agua. En total, el caldo debe cubrir escasamente las patatas. Salpimentáis, añadís la hoja de laurel y lo dejáis a fuego lento, tapado, durante 20 minutos.
Servís las patatas en la misma cazuela, salpicadas ligeramente con otro poco de perejil.



Observaciones:

Si no queréis cocinarla con el caldo que sueltan las almejas, podéis usar un fumet de pescado que tengáis en casa o solamente agua.




domingo, 5 de marzo de 2017

Huachinango a la veracruzana con escencia de vainilla de Enrique Olvera

En primer lugar, os escribo que la receta, con cinco estrellas, se quedaría corta. Está verdaderamente exquisita y con ella participo, un mes más, en el reto Cooking the Chef que en esta ocasión estaba dedicado al chef mexicano Enrique Olvera. Como por estos lares no hay huachinango, ya que se trata de un pescado que vive en el Golfo de México, he cocinado la receta con una gallineta, pescado que se parece, por lo menos en el color. Con los demás ingredientes no he tenido problemas. Ya me he encargué yo de buscar una receta sin complicaciones. ¡Ándale, ándale!


Ingredientes:
(Para cuatro personas)
  • 2 cebollas
  • 300 gramos de vino blanco
  • 120 g de alcaparras o tápenas
  • Un kilo de lomos de pescado
  • 2 ramas de mejorana (o seca si no las encontráis frescas)
  • Un ajo picado
  • Aceite de girasol
  • Aceite de oliva
  • Sal de mar
Cebolla caramelizada:
  • 40 gramos de manteca
  • 8 cebollas cambray (cebolletas, cebollas tiernas)
Guarnición:
  • 120 gramos de aceitunas negras sin hueso
  • 4 tomates guajes (de pera)
  • 120 gramos de chile güero (chile amarillo)
  • 250 gramos de tomates cherry
  • Sal de mar
Jitomates caramelizados con vainilla
  • Medio kilo de jitomates (tomates grandes con ombligo)
  • 200 gramos de miel de abeja
  • 2 vainas de vainilla


Preparación:

La receta es sencilla, pero muy entretenida. Vamos por partes:
Lo primero que tenéis que hacer es pedir al pescadero, si no lo hacéis vosotros mismos, que saque los lomos al pescado. Olvera pide en su receta que sean de aproximadamente 200 gramos cada uno. Los reserváis.
En una sartén con un poco de aceite de girasol, freís las alcaparras unos segundos y las retiráis a un plato con papel absorbente. Peláis las cebollas y las cortáis en juliana muy fina. Las reserváis también.
Ahora, las cebolletas caramelizadas: En una sartén con el fuego al mínimo, deshacéis la manteca y, una vez fundida, incorporáis las cebolletas peladas. Las tenéis en el fuego hasta que se doren.
Peláis los jitomates y les quitáis las semillas. Los cortáis en láminas con forma de rectángulo (este paso, como comprenderéis, es meramente estético. Podéis cortarlos como os dé la gana).
En una sartén grande colocáis las láminas de tomate, les añadís la miel y las vainas de vainilla y las cocináis a fuego lento moviéndolas constantemente durante 5 minutos. Retiráis del fuego la sartén y las láminas las ponéis en un bol. Reserváis de nuevo.
Vamos con la guarnición:
Abrís los chiles a lo largo, les quitáis las semillas y las venas y los cortáis en juliana fina. Peláis los tomates guajes con mucho cuidado para no romper la piel, los partís por la mitad, les quitáis las semillas con la ayuda de una cuchara y las ponéis en un bol. La carne de estos tomates no se utiliza, pero ni se os ocurra tirarla. La usáis en una ensalada.
En otra sartén, con un chorro de aceite de girasol freís las pieles de los tomates, cuando estén fritas las escurrís en papel absorbente.
Cortáis las aceitunas negras en láminas y los tomates cherry en cuartos.
Como ya queda poco para montar el plato, en este momento hacéis un receso y os podéis tomar una "Coronita" bien fría.
Es obvio que no necesitáis veinte sartenes. Las vais fregando conforme las vayáis utilizando.
Pues eso, en otra sartén que se pueda meter en el horno, ponéis los lomos, las alcaparras fritas, incorporáis las cebolletas caramelizadas, la cebolla en juliana, los jitomates caramelizados, junto con las vainas de vainilla y la miel de la cocción, un buen chorro de aceite de oliva, el ajo picado y, por último, el vino blanco y las ramas de mejorana. Tapáis con un papel de aluminio o papel encerado y lo cocináis en el horno precalentado a 180 grados durante 20 minutos.
Terminada la cocción, sacáis el pescado y las ramas de mejorana y reserváis.
Sobre el bol con las semillas de los tomates guajes, coláis los líquidos de la cocción del pescado -reserváis las cebolletas, los jitomates, etc.- le añadís dos cucharadas de aceite de oliva y mezcláis suavemente, sazonáis, volvéis a mezclar y reserváis hasta el momento de servir.
Y ahora sí, ha llegado el momento de la presentación:
En un plato servís las cebolletas junto con las láminas de tomate, alcaparras, la juliana de cebolla y encima le ponéis el pescado con la piel hacia arriba y las láminas de aceitunas y decoráis con los tomates cherry, la juliana de chile güero y las pieles de tomate frito. A la hora de servirlo, salseáis con la vinagreta.
Ajuaa, ajuaa ¡Y qué viva México!



Observaciones:

Ojo con el chile si no os gusta mucho el picante. Por el contrario, si os encanta, pues hala, a ponerle hasta que se os salten las lágrimas.

Si no encontráis gallineta, también os valen salmonetes grandes. Lo mismo con la mejorana. Es más fácil encontrarla seca. 

Este es el enlace con todas las recetas que se han presentado al reto CTC con Olvera como protagonista absoluto.






domingo, 26 de febrero de 2017

Ensalada de achicoria, hinojo y queso manchego

Estaba en la tesitura de hincharme a Orellas de Entroido (Orejas de Carnaval) o tomarme una ensalada y, al final, ha podido más la boda que tengo dentro de poco y la necesidad imperiosa de que me quepa el vestido. Por lo tanto, antes de deprimirme, me he preparado esta salad llena de ingredientes riquísimos y por lo menos se me va de la cabeza atiborrarme a calorías carnavaleras.   



Ingredientes:
(Para cuatro personas)
  • 300 gramos de achicoria roja
  • Un bulbo de hinojo
  • 100 gramos de albaricoques secos (orejones)
  • 150 gramos de queso manchego
  • Un puñado de almendras sin sal
  • Un puñado de hojas de hierbabuena
Aliño:
  • Aceite de oliva
  • Vinagre de sidra
  • Sal
  • Pimienta

Preparación:

En la fuente en la que vayáis a servir la ensalada ponéis en el fondo, en este orden: la achicoria roja cortada a tiras, encima el hinojo cortado también a tiras, los albaricoques troceados, el queso manchego cortado en dados, las almendras y termináis con las hojas de hierbabuena. 
Por supuesto, achicoria, hinojo y hierbabuena lavados y secados.
Para el aliño, emulsionáis con unas varillas o un tenedor el aceite, el vinagre la sal y la pimienta. No pongo cantidades porque yo lo hago a ojo pero, más o menos, podéis ponerle cuatro cucharadas de aceite y de vinagre y un pellizco de sal y de pimienta.



Observaciones:

Si no encontráis achicoria roja, la llevan algunas de las bolsas de mezcla de lechugas que venden en los supermercados. 





domingo, 19 de febrero de 2017

Pasticcio di tagliolini (pastel de tallarines)

Estaba yo el otro día zapeando cuando, de repente, en Canal Cocina me encuentro con la imagen de este pastel de tallarines tan impresionante. Me daban ganas de meterme en la pantalla. Y no podía dejar de cocinarlo para, además de alegrarme la vista, alegrarme el estómago. Es una receta del embajador de Italia en España, Stefano Sannino, quien considera que "cocinar es muy divertido". Pues eso, me lo he pasado pipa cocinando este pasticcio di tagliolini y mis hijos más todavía comiéndoselo. Esta receta se la dedico a mis "seguidoras" de Tesorería. Mil gracias por estar siempre ahí.




Ingredientes:

  • 500 gramos de tallarines
  • 250 gramos de jamón dulce (prosciutto)
  • 200 gramos de mozzarella
  • Una cuña de 250 gramos de queso parmesano
  • Un kilo de tomate frito con albahaca
  • Mantequilla
  • Pan rallado
  • Un huevo


Preparación:

El embajador italiano cuece la pasta en cinco litros de agua con un puñado de sal (un litro por cada 100 gramos de pasta) y la deja un poco al dente, ya que luego hay que meterla en el horno.
Una vez cocida, la escurrís y la volvéis a poner en la misma olla. Le añadís el huevo batido, la mitad del queso parmesano y lo removéis. Ahora es el momento de añadir el tomate frito. Por descontado, el tomate del embajador es casero pero, naturalmente, podéis usar tomate frito comprado. Le ponéis tres cuartos de kilo y lo mezcláis con los tallarines.
Embadurnáis el molde con mantequilla y le espolvoreáis pan rallado. Ponéis la mitad de los tallarines en el molde y encima de ellos el jamón troceado y a continuación la mozzarella troceada también, y lo cubrís con el resto de la pasta. Termináis el pastel con un poco más de pan rallado y unos trozos de mantequilla.
En el horno precalentado a 180 grados lo cocináis 15 minutos.
Dejáis que se temple, le dais la vuelta en una fuente y termináis el pastel con el resto del tomate y del queso parmesano.
¡E pronto da mangiare!


Observaciones:

Yo he cocinado el pastel con pasta fresca. Otro día os enseño cómo hacerla. (También podéis comprarla).

Stefano Sannino y yo coincidimos: a los dos nos encanta cocinar.

De la receta original sólo he modificado la cantidad de tomate, ya que él usa un kilo y medio y creo que con un kilo es suficiente.






domingo, 5 de febrero de 2017

Pollo con frutos y frutas frescas de Ferrán Adriá

Nada como criar fama de cocinero complicado para que, al escuchar su nombre, se te pongan los pelos de punta. Este podría ser un resumen de lo que le pasa a mucha gente cuando oye Ferrán Adriá, pero nada más lejos de la realidad porque el chef catalán –quien, por cierto, hizo la mili aquí en Cartagena– tiene un sinfín de recetas facilísimas que no necesitan ni nitrógeno líquido ni aparatos varios, ni tecnología punta y si me apuras, con un horno, una sartén y una cuchara de madera para dar vueltas, preparamos en un suspiro un pollo con frutos y frutas secas de cinco tenedores. Con esta receta participo en el reto Cooking the Chef de enero. 



Ingredientes:
(Para 4 personas)

  • 12 muslos de pollo
  • 20 orejones de albaricoque (200 gramos)
  • 20 ciruelas pasas sin hueso (200 gramos)
  • La piel de una naranja
  • La piel de un limón
  • Una rama de canela
  • Una rama de romero fresco
  • 50 gramos de piñones
  • 200 gramos de vino de Oporto
  • Aceite de oliva y sal




Preparación:

En la lista de recetas fáciles de Adriá, esta aparece en el apartado de comida a domicilio porque utiliza muslos de pollo a l´ast comprados. Yo lo que he hecho es asarlos en casa en una bolsa de horno, que para estos casos son muy útiles. Salpimentáis los muslos, los metéis en la bolsa, la cerráis y la ponéis en la bandeja del horno a 200 grados durante una hora. 
Cuando falten unos cinco minutos para que se haga el pollo, en una sartén o cacerola que se pueda meter en el horno, ponéis un poco de aceite de oliva y salteáis los piñones, junto con los orejones, las ciruelas pasas, la rama de romero, el palo de canela, las pieles de la naranja y el limón.
Añadís el vino de Oporto y lo dejáis reducir. Y enseguida el caldo de la bolsa. Probáis de sal, dais unas vueltas, añadís los muslos de pollo y la metéis inmediatamente en el horno otros cinco minutos. Un plato exquisito.



Observaciones:

Podéis hacerla con otras partes del pollo.

Como habréis comprobado, es facilísima. Espero que después de leerla le hayáis perdido el miedo a Ferrán Adriá.
En este enlace tenéis todas las recetas del reto Cooking the Chef.









domingo, 29 de enero de 2017

Bizcocho de zanahorias o carrot cake

Años cocinando este maravilloso bizcocho -tarta, pastel, torta– de zanahorias y ya era hora de que lo trajese al blog. Lo conocí la primera vez que fui a Londres, hace ya muchos, muchos años y me enganchó para siempre. Y es que está tan delicioso que se merece todos los adjetivos del diccionario y te faltan, y si le ponéis zanahorias de temporada, el delirio. Se nota que me encanta, ¿eh? Pero todavía tengo una amiga a la que le gusta más que a mí. Va por ti, Mariajo.



Ingredientes:

  • 350 gramos de zanahorias
  • 200 gramos de azúcar 
  • 100 gramos de azúcar moreno
  • 3 huevos
  • 350 gramos de aceite de girasol
  • 350 gramos de harina de repostería
  • 100 gramos de nueces pecanas o de Nerpio, por ejemplo
  • Un sobre de levadura
  • 2 cucharaditas de bicarbonato
  • Una cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 cucharaditas de canela
  • Una cucharadita de jengibre molido
  • 30 gramos de pasas 
Para la cobertura:
  • 50 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 350 gramos de azúcar glas
  • 250 gramos de queso crema (para untar)
  • Un chorrito de coñac (nuestro toque personal)


Preparación:

Lo primero: extendéis las nueces –peladas, claro– en una bandeja de horno forrada con papel vegetal y las tostáis en el horno a 180 grados unos 10 minutos. Las reserváis.
Ahora picáis las zanahorias en cualquier robot de cocina y si no tenéis, pues con un cuchillo, pero tienen que estar muy picadas.
En un bol grande ponéis la harina, la levadura, el bicarbonato, la canela, el jengibre molido, la sal y mezcláis muy bien hasta que todos los ingredientes se integren.
En otro bol, batís los huevos y los mezcláis con las dos clases de azúcar, el aceite y el extracto de vainilla y seguís batiendo hasta que todo se integre.
Y ahora vais incorporando la mezcla de harina a la de los huevos, poco a poco, hasta que todo se quede bien mezclado. Añadís ahora las zanahorias, las pasas, las nueces, –si le ponéis la piña, ahora es el momento–, y seguís dando vueltas con una espátula hasta que veáis que está bien mezclado.
Pasáis la mezcla a un molde al que habréis puesto spray antiadherente y la cocéis en el horno precalentado a 180 grados durante una hora. Ya sabéis que depende de cada horno. La prueba de la brocheta no falla. Cuando esté listo, lo sacáis del horno y lo dejáis en el molde otros 10 minutos y luego a una rejilla hasta que se enfríe.
Aprovechamos esos minutos para preparar la cobertura. En mi caso, siempre la pongo aparte para que, si hay alguien a quien no le gusta esta crema, no deje por ello de comer este fantástico bizcocho. Hoy ha sido una excepción y he puesto la crema por las fotografías. Podéis partir el bizcocho y rellenarlo o ponerle la crema sólo por encima o ambas opciones.
Para hacer la cobertura, con unas varillas mezcláis la mantequilla con el azúcar glas y el queso crema, también a temperatura ambiente, y el chorro de coñac. 



Observaciones:

A veces también le pongo 3 o 4 rodajas de piña cortada en trozos muy pequeños para que le aporte un extra de jugosidad.