domingo, 19 de marzo de 2017

Solomillo de cerdo ibérico con leche

La receta de hoy es cocina de casa, de diario, pero del gran Juan Mari Arzak. Se trata de un solomillo de cerdo ibérico con leche. Si no lo encontráis ibérico, pues utilizáis solomillo de cerdo blanco, y tan rico. Lo importante es que os animéis a cocinarlo. El resultado es fantástico. 




Ingredientes:
(Para 4 personas)

  • Un solomillo de cerdo de unos 800 gramos entero
  • Mostaza al estragón
  • Medio litro de leche
  • 100 gramos de leche evaporada
  • 4 dientes de ajo con su piel
  • 6 cucharadas de aceite de oliva
  • Pimienta blanca
  • Nuez moscada
  • Sal


Preparación:

Untáis el solomillo con una mezcla de mostaza y sal y lo ponéis en una cazuela con el aceite a fuego vivo. Lo rehogáis y, cuando esté dorado por todas partes, añadís los ajos y, a continuación, la leche entera y la evaporada. Dejáis cocer a fuego lento durante 30 minutos.
Pasado este tiempo, retiráis el solomillo y los ajos de la cazuela. Éstos últimos los peláis y los trituráis. Reducís la leche donde se ha cocido el solomillo hasta que se quede untuosa. Por último, agregáis el puré de ajos, una cucharadita de nuez moscada, una pizca de pimienta blanca, la sal y mezcláis perfectamente.
Fileteáis el solomillo y lo salseáis antes de servirlo.

Observaciones:

La mostaza de estragón la encontráis de varias marcas. Una de mis preferidas es la Louit. Pero podéis utilizar la que tengáis en casa.

Si no os gusta la nuez moscada podéis prescindir de ella.



¡Las primeras margaritas de la añorada primavera!






sábado, 11 de marzo de 2017

Patatas con almejas

La de hoy es una de las recetas de un libro que cayó en mis manos estando en casa de Elena y José Ramón, allá por tierras castellanas muy frías. Resulta que la autora, María Rosario Aldaz, era amiga de Mari Ángeles, madre de Elena, y el libro en cuestión es "El Bosquecillo", que recoge recetas que ella ha cocinado en la escuela de cocina del mismo nombre ubicada en Pamplona o en la sección de Clases de Cocina del Instituto Social de la Mujer de Madrid. Este plato está dedicado a Charo, a sus hijas Ana y Adela y, por supuesto, a mi "querida vasca".



Ingredientes:
  • Un kilo y medio de patatas nuevas
  • 1/2 kilo de almejas
  • 200 gramos de aceite
  • Media cebolla
  • 2 dientes de ajo
  • Una rama de perejil
  • Sal
  • pimienta blanca
  • 400 gramos de caldo de las almejas o agua


Preparación:

Antes de comenzar a cocinar, ponéis las almejas en un bol cubiertas con agua y un puñado de sal para que suelten la posible arena que puedan tener.
Una vez limpias y escurridas, las metéis en un cazo y, a fuego fuerte, las abrís. El caldo que suelten lo coláis y lo reserváis.
En una cazuela ponéis el aceite y las patatas –peladas, lavadas, secas y cortadas a cuadrados pequeños– las rehogáis en el aceite bien caliente. Una vez rehogadas, les añadís la cebolla y uno de los ajos muy picados y, antes de que tomen color, les añadís las almejas abiertas, un majado con el otro ajo y el perejil, el caldo de las almejas y un poco de agua. En total, el caldo debe cubrir escasamente las patatas. Salpimentáis, añadís la hoja de laurel y lo dejáis a fuego lento, tapado, durante 20 minutos.
Servís las patatas en la misma cazuela, salpicadas ligeramente con otro poco de perejil.



Observaciones:

Si no queréis cocinarla con el caldo que sueltan las almejas, podéis usar un fumet de pescado que tengáis en casa o solamente agua.




domingo, 5 de marzo de 2017

Huachinango a la veracruzana con escencia de vainilla de Enrique Olvera

En primer lugar, os escribo que la receta, con cinco estrellas, se quedaría corta. Está verdaderamente exquisita y con ella participo, un mes más, en el reto Cooking the Chef que en esta ocasión estaba dedicado al chef mexicano Enrique Olvera. Como por estos lares no hay huachinango, ya que se trata de un pescado que vive en el Golfo de México, he cocinado la receta con una gallineta, pescado que se parece, por lo menos en el color. Con los demás ingredientes no he tenido problemas. Ya me he encargué yo de buscar una receta sin complicaciones. ¡Ándale, ándale!


Ingredientes:
(Para cuatro personas)
  • 2 cebollas
  • 300 gramos de vino blanco
  • 120 g de alcaparras o tápenas
  • Un kilo de lomos de pescado
  • 2 ramas de mejorana (o seca si no las encontráis frescas)
  • Un ajo picado
  • Aceite de girasol
  • Aceite de oliva
  • Sal de mar
Cebolla caramelizada:
  • 40 gramos de manteca
  • 8 cebollas cambray (cebolletas, cebollas tiernas)
Guarnición:
  • 120 gramos de aceitunas negras sin hueso
  • 4 tomates guajes (de pera)
  • 120 gramos de chile güero (chile amarillo)
  • 250 gramos de tomates cherry
  • Sal de mar
Jitomates caramelizados con vainilla
  • Medio kilo de jitomates (tomates grandes con ombligo)
  • 200 gramos de miel de abeja
  • 2 vainas de vainilla


Preparación:

La receta es sencilla, pero muy entretenida. Vamos por partes:
Lo primero que tenéis que hacer es pedir al pescadero, si no lo hacéis vosotros mismos, que saque los lomos al pescado. Olvera pide en su receta que sean de aproximadamente 200 gramos cada uno. Los reserváis.
En una sartén con un poco de aceite de girasol, freís las alcaparras unos segundos y las retiráis a un plato con papel absorbente. Peláis las cebollas y las cortáis en juliana muy fina. Las reserváis también.
Ahora, las cebolletas caramelizadas: En una sartén con el fuego al mínimo, deshacéis la manteca y, una vez fundida, incorporáis las cebolletas peladas. Las tenéis en el fuego hasta que se doren.
Peláis los jitomates y les quitáis las semillas. Los cortáis en láminas con forma de rectángulo (este paso, como comprenderéis, es meramente estético. Podéis cortarlos como os dé la gana).
En una sartén grande colocáis las láminas de tomate, les añadís la miel y las vainas de vainilla y las cocináis a fuego lento moviéndolas constantemente durante 5 minutos. Retiráis del fuego la sartén y las láminas las ponéis en un bol. Reserváis de nuevo.
Vamos con la guarnición:
Abrís los chiles a lo largo, les quitáis las semillas y las venas y los cortáis en juliana fina. Peláis los tomates guajes con mucho cuidado para no romper la piel, los partís por la mitad, les quitáis las semillas con la ayuda de una cuchara y las ponéis en un bol. La carne de estos tomates no se utiliza, pero ni se os ocurra tirarla. La usáis en una ensalada.
En otra sartén, con un chorro de aceite de girasol freís las pieles de los tomates, cuando estén fritas las escurrís en papel absorbente.
Cortáis las aceitunas negras en láminas y los tomates cherry en cuartos.
Como ya queda poco para montar el plato, en este momento hacéis un receso y os podéis tomar una "Coronita" bien fría.
Es obvio que no necesitáis veinte sartenes. Las vais fregando conforme las vayáis utilizando.
Pues eso, en otra sartén que se pueda meter en el horno, ponéis los lomos, las alcaparras fritas, incorporáis las cebolletas caramelizadas, la cebolla en juliana, los jitomates caramelizados, junto con las vainas de vainilla y la miel de la cocción, un buen chorro de aceite de oliva, el ajo picado y, por último, el vino blanco y las ramas de mejorana. Tapáis con un papel de aluminio o papel encerado y lo cocináis en el horno precalentado a 180 grados durante 20 minutos.
Terminada la cocción, sacáis el pescado y las ramas de mejorana y reserváis.
Sobre el bol con las semillas de los tomates guajes, coláis los líquidos de la cocción del pescado -reserváis las cebolletas, los jitomates, etc.- le añadís dos cucharadas de aceite de oliva y mezcláis suavemente, sazonáis, volvéis a mezclar y reserváis hasta el momento de servir.
Y ahora sí, ha llegado el momento de la presentación:
En un plato servís las cebolletas junto con las láminas de tomate, alcaparras, la juliana de cebolla y encima le ponéis el pescado con la piel hacia arriba y las láminas de aceitunas y decoráis con los tomates cherry, la juliana de chile güero y las pieles de tomate frito. A la hora de servirlo, salseáis con la vinagreta.
Ajuaa, ajuaa ¡Y qué viva México!



Observaciones:

Ojo con el chile si no os gusta mucho el picante. Por el contrario, si os encanta, pues hala, a ponerle hasta que se os salten las lágrimas.

Si no encontráis gallineta, también os valen salmonetes grandes. Lo mismo con la mejorana. Es más fácil encontrarla seca. 

Este es el enlace con todas las recetas que se han presentado al reto CTC con Olvera como protagonista absoluto.






domingo, 26 de febrero de 2017

Ensalada de achicoria, hinojo y queso manchego

Estaba en la tesitura de hincharme a Orellas de Entroido (Orejas de Carnaval) o tomarme una ensalada y, al final, ha podido más la boda que tengo dentro de poco y la necesidad imperiosa de que me quepa el vestido. Por lo tanto, antes de deprimirme, me he preparado esta salad llena de ingredientes riquísimos y por lo menos se me va de la cabeza atiborrarme a calorías carnavaleras.   



Ingredientes:
(Para cuatro personas)
  • 300 gramos de achicoria roja
  • Un bulbo de hinojo
  • 100 gramos de albaricoques secos (orejones)
  • 150 gramos de queso manchego
  • Un puñado de almendras sin sal
  • Un puñado de hojas de hierbabuena
Aliño:
  • Aceite de oliva
  • Vinagre de sidra
  • Sal
  • Pimienta

Preparación:

En la fuente en la que vayáis a servir la ensalada ponéis en el fondo, en este orden: la achicoria roja cortada a tiras, encima el hinojo cortado también a tiras, los albaricoques troceados, el queso manchego cortado en dados, las almendras y termináis con las hojas de hierbabuena. 
Por supuesto, achicoria, hinojo y hierbabuena lavados y secados.
Para el aliño, emulsionáis con unas varillas o un tenedor el aceite, el vinagre la sal y la pimienta. No pongo cantidades porque yo lo hago a ojo pero, más o menos, podéis ponerle cuatro cucharadas de aceite y de vinagre y un pellizco de sal y de pimienta.



Observaciones:

Si no encontráis achicoria roja, la llevan algunas de las bolsas de mezcla de lechugas que venden en los supermercados. 





domingo, 19 de febrero de 2017

Pasticcio di tagliolini (pastel de tallarines)

Estaba yo el otro día zapeando cuando, de repente, en Canal Cocina me encuentro con la imagen de este pastel de tallarines tan impresionante. Me daban ganas de meterme en la pantalla. Y no podía dejar de cocinarlo para, además de alegrarme la vista, alegrarme el estómago. Es una receta del embajador de Italia en España, Stefano Sannino, quien considera que "cocinar es muy divertido". Pues eso, me lo he pasado pipa cocinando este pasticcio di tagliolini y mis hijos más todavía comiéndoselo. Esta receta se la dedico a mis "seguidoras" de Tesorería. Mil gracias por estar siempre ahí.




Ingredientes:

  • 500 gramos de tallarines
  • 250 gramos de jamón dulce (prosciutto)
  • 200 gramos de mozzarella
  • Una cuña de 250 gramos de queso parmesano
  • Un kilo de tomate frito con albahaca
  • Mantequilla
  • Pan rallado
  • Un huevo


Preparación:

El embajador italiano cuece la pasta en cinco litros de agua con un puñado de sal (un litro por cada 100 gramos de pasta) y la deja un poco al dente, ya que luego hay que meterla en el horno.
Una vez cocida, la escurrís y la volvéis a poner en la misma olla. Le añadís el huevo batido, la mitad del queso parmesano y lo removéis. Ahora es el momento de añadir el tomate frito. Por descontado, el tomate del embajador es casero pero, naturalmente, podéis usar tomate frito comprado. Le ponéis tres cuartos de kilo y lo mezcláis con los tallarines.
Embadurnáis el molde con mantequilla y le espolvoreáis pan rallado. Ponéis la mitad de los tallarines en el molde y encima de ellos el jamón troceado y a continuación la mozzarella troceada también, y lo cubrís con el resto de la pasta. Termináis el pastel con un poco más de pan rallado y unos trozos de mantequilla.
En el horno precalentado a 180 grados lo cocináis 15 minutos.
Dejáis que se temple, le dais la vuelta en una fuente y termináis el pastel con el resto del tomate y del queso parmesano.
¡E pronto da mangiare!


Observaciones:

Yo he cocinado el pastel con pasta fresca. Otro día os enseño cómo hacerla. (También podéis comprarla).

Stefano Sannino y yo coincidimos: a los dos nos encanta cocinar.

De la receta original sólo he modificado la cantidad de tomate, ya que él usa un kilo y medio y creo que con un kilo es suficiente.






domingo, 5 de febrero de 2017

Pollo con frutos y frutas frescas de Ferrán Adriá

Nada como criar fama de cocinero complicado para que, al escuchar su nombre, se te pongan los pelos de punta. Este podría ser un resumen de lo que le pasa a mucha gente cuando oye Ferrán Adriá, pero nada más lejos de la realidad porque el chef catalán –quien, por cierto, hizo la mili aquí en Cartagena– tiene un sinfín de recetas facilísimas que no necesitan ni nitrógeno líquido ni aparatos varios, ni tecnología punta y si me apuras, con un horno, una sartén y una cuchara de madera para dar vueltas, preparamos en un suspiro un pollo con frutos y frutas secas de cinco tenedores. Con esta receta participo en el reto Cooking the Chef de enero. 



Ingredientes:
(Para 4 personas)

  • 12 muslos de pollo
  • 20 orejones de albaricoque (200 gramos)
  • 20 ciruelas pasas sin hueso (200 gramos)
  • La piel de una naranja
  • La piel de un limón
  • Una rama de canela
  • Una rama de romero fresco
  • 50 gramos de piñones
  • 200 gramos de vino de Oporto
  • Aceite de oliva y sal




Preparación:

En la lista de recetas fáciles de Adriá, esta aparece en el apartado de comida a domicilio porque utiliza muslos de pollo a l´ast comprados. Yo lo que he hecho es asarlos en casa en una bolsa de horno, que para estos casos son muy útiles. Salpimentáis los muslos, los metéis en la bolsa, la cerráis y la ponéis en la bandeja del horno a 200 grados durante una hora. 
Cuando falten unos cinco minutos para que se haga el pollo, en una sartén o cacerola que se pueda meter en el horno, ponéis un poco de aceite de oliva y salteáis los piñones, junto con los orejones, las ciruelas pasas, la rama de romero, el palo de canela, las pieles de la naranja y el limón.
Añadís el vino de Oporto y lo dejáis reducir. Y enseguida el caldo de la bolsa. Probáis de sal, dais unas vueltas, añadís los muslos de pollo y la metéis inmediatamente en el horno otros cinco minutos. Un plato exquisito.



Observaciones:

Podéis hacerla con otras partes del pollo.

Como habréis comprobado, es facilísima. Espero que después de leerla le hayáis perdido el miedo a Ferrán Adriá.
En este enlace tenéis todas las recetas del reto Cooking the Chef.









domingo, 29 de enero de 2017

Bizcocho de zanahorias o carrot cake

Años cocinando este maravilloso bizcocho -tarta, pastel, torta– de zanahorias y ya era hora de que lo trajese al blog. Lo conocí la primera vez que fui a Londres, hace ya muchos, muchos años y me enganchó para siempre. Y es que está tan delicioso que se merece todos los adjetivos del diccionario y te faltan, y si le ponéis zanahorias de temporada, el delirio. Se nota que me encanta, ¿eh? Pero todavía tengo una amiga a la que le gusta más que a mí. Va por ti, Mariajo.



Ingredientes:

  • 350 gramos de zanahorias
  • 200 gramos de azúcar 
  • 100 gramos de azúcar moreno
  • 3 huevos
  • 350 gramos de aceite de girasol
  • 350 gramos de harina de repostería
  • 100 gramos de nueces pecanas o de Nerpio, por ejemplo
  • Un sobre de levadura
  • 2 cucharaditas de bicarbonato
  • Una cucharadita de extracto de vainilla
  • 2 cucharaditas de canela
  • Una cucharadita de jengibre molido
  • 30 gramos de pasas 
Para la cobertura:
  • 50 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 350 gramos de azúcar glas
  • 250 gramos de queso crema (para untar)
  • Un chorrito de coñac (nuestro toque personal)


Preparación:

Lo primero: extendéis las nueces –peladas, claro– en una bandeja de horno forrada con papel vegetal y las tostáis en el horno a 180 grados unos 10 minutos. Las reserváis.
Ahora picáis las zanahorias en cualquier robot de cocina y si no tenéis, pues con un cuchillo, pero tienen que estar muy picadas.
En un bol grande ponéis la harina, la levadura, el bicarbonato, la canela, el jengibre molido, la sal y mezcláis muy bien hasta que todos los ingredientes se integren.
En otro bol, batís los huevos y los mezcláis con las dos clases de azúcar, el aceite y el extracto de vainilla y seguís batiendo hasta que todo se integre.
Y ahora vais incorporando la mezcla de harina a la de los huevos, poco a poco, hasta que todo se quede bien mezclado. Añadís ahora las zanahorias, las pasas, las nueces, –si le ponéis la piña, ahora es el momento–, y seguís dando vueltas con una espátula hasta que veáis que está bien mezclado.
Pasáis la mezcla a un molde al que habréis puesto spray antiadherente y la cocéis en el horno precalentado a 180 grados durante una hora. Ya sabéis que depende de cada horno. La prueba de la brocheta no falla. Cuando esté listo, lo sacáis del horno y lo dejáis en el molde otros 10 minutos y luego a una rejilla hasta que se enfríe.
Aprovechamos esos minutos para preparar la cobertura. En mi caso, siempre la pongo aparte para que, si hay alguien a quien no le gusta esta crema, no deje por ello de comer este fantástico bizcocho. Hoy ha sido una excepción y he puesto la crema por las fotografías. Podéis partir el bizcocho y rellenarlo o ponerle la crema sólo por encima o ambas opciones.
Para hacer la cobertura, con unas varillas mezcláis la mantequilla con el azúcar glas y el queso crema, también a temperatura ambiente, y el chorro de coñac. 



Observaciones:

A veces también le pongo 3 o 4 rodajas de piña cortada en trozos muy pequeños para que le aporte un extra de jugosidad. 









domingo, 22 de enero de 2017

Calabacines rellenos

Acabamos la semana con el recuerdo de una histórica nevada caída en Cartagena y con un frío horrible que invita a tener el horno encendido, a pesar de la abusiva subida del recibo de la luz. Para hoy he cocinado unos calabacines rellenos de carne, pero que admiten un montón de ingredientes. Los acabo con unas rodajas de queso de cabra que podéis cambiar por otro o, incluso, no ponérselo.





Ingredientes:
  • 2 calabacines del mismo tamaño
  • 150 gramos de carne de cerdo picada
  • 100 gramos de carne de ternera picada
  • 75 gramos de jamón serrano
  • 75 gramos de higadillos de pollo
  • Una cebolla
  • 1/2 cucharadita de orégano
  • 1/2 cucharadita de romero
  • 1/2 cucharadita de tomillo
  • Un rulo de queso de cabra
  • Un huevo
  • Aceite y sal

Preparación:

Laváis los calabacines, les quitáis el tallo y los cortáis en tres o cuatro trozos. Vaciáis los trozos –con un descorazonador de manzanas, un cuchillo o una cucharita– dejando un poco de pulpa en el fondo para que no se salga el relleno y los ponéis boca abajo encima de papel absorbente.
En una sartén con un poco de aceite salteáis la cebolla rallada, la carne de los calabacines picada, las carnes de cerdo y ternera, los higadillos y las hierbas hasta que las carnes estén hechas.
Cuando el relleno esté listo, le añadís la yema del huevo y mezcláis bien. 
Ponéis los trozos de calabacín en una fuente de horno y los rellenáis con la mezcla de carnes.
Precalentáis el horno a 250 grados y metéis los calabacines. A los 10 minutos bajáis la temperatura a 200 grados y los dejáis otros 10 minutos. Sacáis la fuente, le ponéis a cada trozo de calabacín una rodaja de queso y la metéis de nuevo hasta que el queso se funda un poco.



Observaciones:

Otra opción es cortar los calabacines por la mitad, pero el relleno y el procedimiento es el mismo. 





domingo, 15 de enero de 2017

Bizcocho de boniato asado

Después de una semana entera a base de ensaladas, me merecía un trozo de este delicioso bizcocho de boniato asado con un montón de especias que merece la pena hacerlo sólo por cómo huele la casa mientras se cuece en el horno. Pero, ojo, sólo un trozo pequeño, que si no tiramos por tierra la operación antilorzas post-navideña.



Ingredientes:

  • 2 boniatos de unos 200 gramos cada uno
  • 3 huevos
  • 200 gramos de azúcar moreno
  • Un yogur blanco
  • 100 gramos de mantequilla
  • 250 gramos de harina
  • Un sobre de levadura tipo Royal
  • 1/2 cucharadita de canela
  • Una pizca de jengibre molido
  • Una pizca de cardamomo
  • Una cucharada de miel
  • Una pizca de sal



Preparación:

Lo primero que tenéis que hacer es asar los boniatos. Podéis asarlos en el horno –media hora a 200 grados más o menos– o en el microondas –los pincháis, los cubrís con papel film y en unos 15 minutos están listos–.
Una vez asados y fríos, les quitáis la piel y los chafáis con un tenedor hasta conseguir un puré.
En un bol grande batís los huevos con el azúcar, y les añadís mezclando continuamente con unas varillas manuales o eléctricas, por este orden: el puré de boniato, el yogur, la mantequilla a temperatura ambiente, la canela, el jengibre, el cardamomo y, por último, la harina tamizada con la levadura y la sal. Seguís mezclando hasta que todos los ingredientes estén integrados.
Precalentáis el horno a 180 grados, ponéis la masa del bizcocho en el molde que elijáis –de 24 cm cómo mínimo y engrasado con mantequilla o spray antiadherente– y lo cocéis durante 35 minutos. A partir de los 30 minutos, podéis pincharlo con una brocheta. Si sale limpia, es que está listo.
Lo sacáis del horno, lo dejáis 10 minutos más dentro del molde y pasados este tiempo, lo desmoldáis y lo pasáis a una rejilla hasta que se enfríe.


Observaciones:

Lo única pega es que está tan riquísimo que no sé si vais a poder tomaros sólo un trozo. Además de cómo huele, está tan tierno que te dan ganas de comértelo a bocados recién hecho, aunque te quemes. Luego no digáis que no os he avisado.




domingo, 8 de enero de 2017

Ensalada de manzana, apio, nueces y granada

A vueltas con los kilos de más, la post-Navidad viene más dura que otras veces. Tanto roscón y tanto turrón tenía que salir por alguna parte. Pero no os preocupéis, aquí estoy yo con mi lista de ensaladas divertidas para que la cuesta de enero no se haga tan pesada. La de hoy lleva manzana, apio, nueces, granada y colinabo.



Ingredientes:

  • 2 cogollos de lechuga romana
  • Una manzana
  • 2 tallos de apio
  • Un puñado de nueces
  • Granos de media granada
  • Medio colinabo también llamado nabo de Suecia (optativo)

Para el aliño:

  • Aceite de oliva
  • Vinagre de sidra (o el que tengáis)
  • Sal y pimienta
  • Un yogur natural

Preparación:
En la fuente que elijáis para servir la ensalada, ponéis en el fondo las hojas de lechuga, lavadas y bien escurridas, encima la manzana troceada con la piel, el apio troceado, las nueces, el colinabo, pelado y cortado en tiras, y por último los granos de granada.
Para el aliño, ponéis en un bol un buen chorro de aceite de oliva, un par de cucharadas de vinagre, una pizca de sal y unas cuatro cucharadas del yogur. Batís con unas varillas o un tenedor y se lo vertéis a la ensalada a la hora que vayáis a comérosla. 



Observaciones:

El colinabo no es fácil de encontrar. A mí me los han regalado. La foto de abajo es del blog "Frutas & Hortalizas".


La ensalada es, con alguna variación, del libro de David Bez, Salad Love.






jueves, 5 de enero de 2017

Quiche de membrillo y Stilton de Ottolenghi

Último día, a última hora, pero lo he conseguido. Y eso que tenía la receta elegida desde que se hizo público el nombre del cocinero elegido para el mes de diciembre: Yotam Ottolenghi. Ya estoy por aquí con el reto Cooking the Chef el día en que los Reyes Magos han llegado en barco a Cartagena. Espero que a Aisha y a April les traigan muchos regalos y que les guste mucho la receta: quiche de membrillo y queso Stilton. Según Ottolenghi, es "the one-stop answer to Christmas meals for vegetarians" (la única respuesta a las comidas de Navidad para vegetarianos).


Ingredientes:
  • 700 gramos de calabaza pelada y cortada en cubos de 2 cm.
  • Una cucharada y media de aceite de oliva
  • Una plancha de hojaldre de la mejor calidad
  • 200 gramos de queso Stilton
  • 75 gramos de carne de membrillo cortada en cubos de 1 cm.
  • 3 huevos
  • 150 gramos de nata
  • 150 gramos de queso crema
  • Sal y pimienta

Preparación:

Lo primero que tenéis que hacer es asar los cubos de calabaza. Los ponéis en una bandeja de horno rociados con el aceite de oliva, sal y pimienta. Con el horno precalentado a 200 grados unos 30 minutos.
Mientras, preparáis el hojaldre. Ponéis la plancha en el molde elegido, le colocáis encima garbanzos –por ejemplo– para que no suba y la metéis en el horno durante 20 minutos. Dejáis que se enfríe.
En un bol batís los huevos con la nata, el queso, la sal y la pimienta.
Cuando estén listos hojaldre y calabaza, termináis la quiche:
encima del hojaldre –una vez quitados los garbanzos– ponéis los cubos de calabaza y los de membrillo. Le vertéis la mezcla del bol y el queso Stilton desmenuzado, y de nuevo, al horno a la misma temperatura otros 30 minutos. 
Huele de maravilla y sabe mejor aún.


Observaciones:

Los garbanzos, como ya no se pueden usar, los guardáis para otras veces. 

He cambiado la pasta quebrada de la receta original por hojaldre.

El cocinero recomienda que se sirva caliente o a temperatura ambiente.

El enlace con todas las recetas que se han presentado al reto está aquí. Todas deliciosas.


English recipe for my Bournemouth family:

This quiche, in canapé form, was one of the most popular items on our catering menu at Ottolenghi a couple of years ago. The combination of a sharp blue cheese alongside the intense sweetness of membrillo creates a wonderfully satisfying drama in the mouth. It´s the one-stop answer to Christmas meals for vegetarians.

Ingredients:

  • 1 médium butternut squash, peeled and cut into 2cm cubes (700g)
  • 1 1/2 tbsp olive oil
  • 250g best-quality shortcrust pastry plain flour, for dusting
  • 200 g Stilton, crumbled
  • 75 g membrillo (quince paste), cut into 1 cm cubes
  • 3 eggs
  • 150 ml double cream
  • 150 ml crème fraîche
  • Salt and black pepper

Method:

Preheat the oven to 220º C/200 C Fan/Gas Mark 6.
Toss the butternut in the oil with 1/4 teaspoon of salt and some black pepper ans spread out on a baking tray. Roast for 30 minutes, turning once, until Golden Brown. Set aside to cool and reduce the oven temperatura to 190º C/ 170º C fan/ Gas Mark 5.
Roll out the pastry on a floured work Surface, roughly 3 mm thick , and transfer it to a 24 cm quiche or flan tin. When lining, leave some pastry hanging over the edge.
Prick the base of the pastry with a fork and chill for 20 minutes in the fridge. Line the pastry case with baking parchment, fill it with baking beans and cook in the oven for 30 minutes. Remove the beans and paper and continue to cook for 10 minutes, until the pastry is golden brown. Remove and leave to cool.
Spread the roasted squach out on the base of the quiche, dot the Stilton between and sprinkle the membrillo all over. Place the eggs, cream and crème fraîche in a mixing bowl with 1/4 teaspoon of salt an some black pepper.
Whisk together and then pour this over the squash, leaving some of the filling exposed.
Place in the oven four about 30 minutes, until the custard has set. Remove from the oven and allow to rest before removing from the tin and breaking off the hanging pastry. Serve warm or at room temperature.





domingo, 1 de enero de 2017

Tarta de palmitos y champiñones, y FELIZ AÑO 2017

Con los últimos compases del concierto de Año Nuevo sonando todavía en mi cabeza os traigo la nueva receta del domingo. Un poco tarde, lo sé, pero es que estoy todavía resacosa de la cena de Nochevieja. Se trata de una tarta de palmitos y champiñones para variar de tanta carne y pescado.


Ingredientes:

  • Una lámina de masa quebrada
  • Un bote de palmitos de 400 gramos (250 gramos de peso neto)
  • 250 gramos de champiñones
  • 100 gramos de jamón serrano
  • 50 gramos de mantequilla
  • 2 yemas de huevo
  • Un limón

Para la bechamel:

  • 1/2 litro de leche
  • 25 gramos de mantequilla
  • Una cucharada de harina
  • Sal, pimienta y nuez moscada


Preparación:

Extendéis la masa quebrada con el rodillo y la dejáis lo más fina posible sin que se rompa. Forráis con ella un molde desmontable, pincháis el fondo con un tenedor y lo metéis en el horno precalentado a 180 grados durante 20 minutos aproximadamente.
Mientras, rehogáis los champiñones cortados en láminas en una sartén con la mantequilla y, cuando están rehogados, los rociáis con el zumo del limón. Los reserváis.
Con la leche, la mantequilla, la harina, la sal, la pimienta y la nuez moscada preparáis una bechamel:
Derretís la mantequilla en un cazo, añadís la harina, dais vuelta hasta que se integren, añadís la leche y seguís dando vueltas hasta que comience a espesar. Salpimentáis y ponéis un poco de nuez moscada rallada. Le añadís los champiñones, los palmitos escurridos y cortadas en rodajas y lo dejáis cocer otros cinco minutos, removiendo continuamente. Fuera del fuego agregáis las dos yemas de huevo y el jamón cortado a trocitos.
Rellenáis el molde y lo volvéis a meter en el horno para gratinar la tarta hasta que este dorada.


Observaciones:

Podéis sustituir la mantequilla para rehogar los champiñones por aceite de oliva.