domingo, 15 de octubre de 2017

Berenjenas rellenas de "ropa vieja"

Acabamos el puente del Pilar con una receta de aprovechamiento por si alguna vez de las que cocináis una olla de cocido para un regimiento os sobra un poco de la carne que utilicéis. Es una receta sencilla y, además, estas berenjenas están deliciosas. Para mí son perfectas porque unen uno de mis guisos preferidos con una de mis verduras predilectas.


Ingredientes:
(con las sobras que tenía me ha dado para rellenar dos berenjenas)

  • Las sobras de carne de cocido (pollo, ternera, chorizo, jamón y tocino)
  • 200 gramos de bechamel
  • La carne de las berenjenas
  • Queso manchego rallado
Para la bechamel:
  • Una cucharada de mantequilla
  • Una cucharada de harina
  • 250 gramos de leche
  • Sal
  • Pimienta
  • Nuez moscada


Preparación:

Desmenuzáis el pollo y la ternera y cortáis a trozos muy pequeños el jamón, el chorizo y el tocino y los sofréis en una sartén con un un chorro de aceite a fuego lento y procuráis que no se pegue.
Cuando esté sofrita la carne, la reserváis en la sartén.
Partís las berenjenas por la mitad, las rociáis con un poco de aceite y sal y las metéis en una bandeja en el horno precalentado a 200 grados unos 25 minutos.
Cuando estén listas las dejáis enfriar, les sacáis la carne con una cucharilla con cuidado de no atravesar la piel y la ponéis en la sartén con las carnes. 
De nuevo ponéis la sartén a fuego lento con las carnes y la de las berenjenas, y dais unas vueltas hasta que todo esté bien mezclado. Lo dejáis cocer una minutos y le añadís la bechamel. Con esta farsa rellenáis las medias berenjenas, las espolvoreáis con un poco de queso manchego rallado, y al horno con el gratinador puesto. En 5 minutos están listas.
Para hacer la bechamel, ponéis en un cazo la mantequilla a fuego suave. Cuando se derrita, añadís la harina y la mezcláis con la mantequilla sin dejar de mover con unas varillas. Cuando la harina estén bien mezclada, añadís la leche y seguís moviendo con las varillas. Cuando empiece a espesar, salpimentáis y le agregáís una poco de nuez moscada rallada.


Observaciones:

Si además de la carne os sobra alguna verdura del cocido –zanahoria, patatas, apio– también podéis añadirla.
Y lo mismo si os sobran garbanzos –que no es mi caso-.

Podéis cambiar la bechamel por tomate frito. Precisamente en mi familia siempre que hacen "ropa vieja" le añaden tomate frito y huevos.







domingo, 8 de octubre de 2017

Lomo de cerdo con castañas y uvas

Nada, que el calor no quiere irse. Aunque, este fin de semana, nos está dado una pequeña tregua por las tardes y he aprovechado para cocinar con las primeras castañas y uvas otoñales una receta de lomo de cerdo con romero y salvia que nos ha encantado, que es sencillísima y puedes tenerla preparada con antelación lista para calentar y servir.



Ingredientes:
  • Un trozo de lomo de cerdo de 1kg
  • 200 gramos de uvas
  • 250 gramos de castañas peladas
  • Una rama de romero
  • Una rama de salvia
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta
  • Un chorro de brandy
  • 200 gramos de caldo de carne


Preparación:

Lo primero de todo, pelar las castañas. Les hacéis un pequeño corte con un cuchillo, las ponéis en un bol cubiertas de agua y al microondas en tandas de 20 segundos. Con tres o cuatro es suficiente. Eso sí, tened muchísimo cuidado al sacarlas que queman como el mismo infierno.
Una vez peladas las reserváis. Laváis las uvas.
Ahora, atáis la pieza de lomo con cordel de cocina y le metéis entre los hilos las ramas de romero y salvia. Si no los encontráis frescas, pues secas. Salpimentáis la carne y le frotáis el romero y la savia secos.
En una sartén o cazuela, echáis un buen chorro de aceite y doráis un diente de ajo. Lo sacáis, y en ese aceite, doráis el lomo por ambas caras. Una vez dorado le añadís el caldo, el brandy, las castañas y las uvas, y dejáis que se evapore el líquido. Unos 15 minutos a fuego medio. Con este tiempo la carne se queda dorada por fuera y sonrosada por dentro. La servís fileteada con las castañas y las uvas y, por ejemplo, puré de patatas o de manzanas o patatas fritas. Está buenísima.


Observaciones:

Podéis utilizar solomillos de cerdo.

Muchísimas gracias a Luli y a Juan por traerme las castañas desde Hueneja (Granada) con cápsulas incluidas. ¡Con lo que pichan!



Creo que esta receta es de Arguiñano. La tengo escrita en un bloc desde hace años y no pone de quien es.


jueves, 5 de octubre de 2017

Crème brûlée con albahaca y pera de Dani García

El mes de agosto me salté la repesca de Cooking the Chef pero el mes de septiembre y con Dani García era imposible que faltase a la cita. Entre tanto libro, tantos programas... no sabía qué receta elegir del chef marbellí. Después de varias vueltas, me he rendido ante su crème brûlée con albahaca y pera. Una mezcla curiosa que está buenísima y que sólo a él se le habría ocurrido.


Ingredientes:
  • 5 yemas de huevo
  • 75 gramos de azúcar
  • 310 gramos de leche
  • 200 gramos de nata
  • Una cucharadita de pasta de vainilla
  • Azúcar para caramelizar
  • Unas hojas de albahaca fresca
  • Una pera conferencia grande
  • Mantequilla

Preparación:

Peláis la pera, la cortáis en dados y la ponéis en una sartén en la que habréis derretido dos cucharadas de mantequilla.
Doráis los dados a fuego muy lento con las hojas de albahaca lavadas y secas. 
Precalentáis el horno a 200 grados.
En un bol, con unas varillas, batís las yemas con el azúcar hasta que se vuelvan blancas y doblen su volumen. Lo podéis hacer también en cualquier robot de cocina.
En otro bol mezcláis la leche, la nata y la vainilla, y esta mezcla la incorporáis a las yemas con el azúcar.
Ponéis en una bandeja de horno los recipientes en los que vais a servir la crème brûlée y cubrís de agua hasta la mitad. 
Les ponéis una cucharada de la pera con la albahaca a cada uno, los llenáis con la mezcla de yemas y metéis la bandeja en el horno unos 25 minutos.
Una vez que estén listos, sacáis la bandeja del horno y los recipientes, cuando se hayan enfriado, los guardáis en el frigo como mínimo tres horas. O de un día para otro.
Cuando los vayáis a comer, los espolvoreáis con azúcar y con la ayuda de un soplete los caramelizáis.

 
Observaciones:

Si no tenéis soplete, metéis las crèmes brûlées con el azúcar en el horno con el gratinador a máxima potencia hasta que se caramelicen.
Y si  lo usáis, tened mucho cuidado con la potencia. Un segundo de más y se me quedan incomibles.

En este enlace están todas las recetas del reto Dani García.






domingo, 1 de octubre de 2017

Crema de puerros

Comienza el mes de octubre y sigue haciendo calor, mucho calor por el Sureste; por eso todavía apetece tomar gazpachos, salmorejos y cremas frías como esta de puerros que no tenía en el blog y no sé cómo he tardado tanto en ponerla, con las veces que la cocino, porque es una de las preferidas de mi hija Leticia.


Ingredientes:

Vamos a cocinar una buena cantidad para que tengamos, por lo menos, para dos cenas.

  • 500 gramos de puerros
  • 300 gramos de patatas
  • 800 gramos de agua embotellada
  • 100 gramos de mantequilla
  • 1/2 cucharadita de nuez moscada
  • Sal y pimienta
  • 200 gramos de crema de leche (por ejemplo Ideal)


Preparación:

La crema de puerros es facilísima de cocinar. Lo primero que tenéis que hacer es pelar los puerros, desechar las partes verdes, lavarlos y secarlos. Los cortáis en rodajas finas y lo ponéis en una cacerola con la mantequilla a fuego medio hasta que se rehoguen, pero sin tomar color.
Añadís las patatas peladas, lavadas y cortadas en trozos pequeños. Dais unas vueltas y ponéis la sal, la pimienta y el agua, y lo dejáis cocer a fuego medio 30 minutos.
Cuando haya pasado el tiempo, le pasáis la batidora hasta que quede una crema suave. Le añadís la crema de leche y la nuez moscada, mezcláis muy bien y lista para tomar.





Observaciones:

Esta crema se puede tomar fría o caliente. Me encanta de las dos maneras.

Los detractores de la mantequilla podéis cambiarla por aceite de oliva o mitad y mitad de mantequilla y aceite.


domingo, 24 de septiembre de 2017

Tarta de higos y almendras

Que conste que aunque haya llegado el otoño por este lado del mapa no se nota lo más mínimo, pero es que nosotros no tenemos otoño. Pasamos directamente del calor a poner el edredón. Sin embargo, para que se note en algo que hemos cambiado de estación, he preparado una tarta de higos con lo últimos de mi higuera. 



Ingredientes:

  • Una lámina de masa quebrada
  • Una docena de higos
  • 500 gramos de nata
  • 150 gramos de almendras molidas
  • 100 gramos de azúcar moreno
  • Un huevo
  • Una cucharada de harina de maíz
  • 25 gramos de mantequilla


Preparación:

Aunque a mí me gusta hacer la masa quebrada, entre otras razones porque se hace en un santiamén, en los ingredientes os la he puesto comprada para que nos os arrepintáis y hagáis esta tarta que está de muerte.
Extendéis la lámina de masa sobre el molde, le pasáis el rodillo por los bordes para quitarle la masa que sobre, le ponéis un papel vegetal por encima, lo cubrís con garbanzos –por ejemplo– y lo metéis en el horno precalentado a 180 grados unos 12 minutos.
Mientras, mezcláis con unas varillas en un bol y por este orden: la mantequilla a temperatura ambiente, el huevo, el azúcar, la harina de maíz, las almendras molidas y la nata. Tiene que estar muy bien mezclado.
Cuando la masa se haya enfriado, le vertéis la mezcla y le ponéis por encima los higos lavados, secos, sin el rabito y cortados por la mitad. Cocéis la tarta a la misma temperatura unos 50 minutos en la mitad del horno. Para saber que está lista, solo tenéis que clavarle un palillo y, si sale limpio, es que está lista.


Observaciones:

Si os gustan los higos, esta es vuestra tarta. Te deja sin palabras.

Podéis sustituir la masa quebrada por una plancha de hojaldre.

Y aquí abajo la tarta a punto de ir al horno:







sábado, 16 de septiembre de 2017

Ensalada de col, queso feta y jamón

Hoy tocaba ensalada porque en plenas fiestas de Cartagineses y Romanos en Cartagena nos vamos a pasar y luego vienen las madres mías cuando nos probemos la ropa de otoño. He preparado una mezcla de col rizada con queso feta, tomates cherry y jamón serrano. 



Ingredientes:

  • 200 gramos de col rizada
  • 200 gramos de tomates cherry
  • 100 gramos de pepino 
  • 100 gramos de queso feta en dados
  • 100 gramos de jamón serrano
  • Un puñado de almendras con piel

Para el aliño:

  • Aceite de oliva
  • Vinagre de sidra
  • Sal y pimienta

Preparación:

Cortáis la col en tiras y la ponéis en un bol con agua y hielo para que se mantenga crujiente.
Los tomates los cortáis por la mitad.
Al pepino le quitáis algunas tiras de piel con el pelaverduras y lo cortáis en rodajas finas.
Las lonchas de jamón las enrolláis y las partís por la mitad.
Las almendras las chafáis con la hoja de un cuchillo y las hacéis trozos.
Ya está todo preparado para montar la ensalada:
Escurrís la col y la ponéis en el fondo de la fuente en la que vayáis a servir la ensalada, en el centro los rulos de jamón, repartís por encima de la col los tomates, las rodajas de pepino, los dados de feta y las almendras.
En el momento de servirla, batís los ingredientes del aliño y lo repartís por toda la ensalada.


Observaciones:

Para que sea una ensalada crudívora sustituís el jamón y el queso por un puñado de piñones, una cucharada de alcaparras y un poco de cebolla roja.
Si no tenéis vinagre de sidra, utilizáis el que tengáis en casa. 

domingo, 10 de septiembre de 2017

Valentini con almejas y calabacín

Después de haber estado viajando por Italia este verano sería imperdonable que no cocinase una receta con alguno de los paquetes de pasta que me he traído en la maleta. La de hoy lleva unos "valentini 6 sapori" que, junto a las almejas y los calabacines, ha resultado gloriosa. ¡Mira que me gustan a mí los italianos y sus pastas!



Ingredientes:
(para 4 personas)

  • 400 gramos de la pasta que elijáis
  • 800 gramos de almejas limpias
  • Una cebolla
  • Un diente de ajo
  • 1/2 guindilla fresca 
  • 300 gramos de calabacines
  • Perejil
  • 100 gramos de vino blanco seco
  • 3 tomates
  • Aceite de oliva


Preparación:

Ponéis las almejas a remojo con un puñado de sal. Pasada una hora, las escurrís, las enjuagáis, las echáis a una sartén sin aceite y las cocéis a fuego vivo durante 5 minutos hasta que se abran. Desecháis las que sigan cerradas.
Retiráis las almejas de las conchas y las reserváis.
Calentáis tres cucharadas de aceite en una cazuela, echáis las cebolla, el ajo y la guindilla troceados y los freís a fuego lento 5 minutos. Incorporáis las almejas, el calabacín a tiras –cortado con un pelaverduras– y el perejil, y seguís friendo otros 5 minutos. Regáis el sofrito con el vino y cocéis hasta que se evapore. Agregáis los tomates pelados y en dados, saláis y proseguís la cocción otros 20 minutos más hasta que espese. 
Mientras, cocéis la pasta al dente en una olla con agua hirviendo con sal. 
La escurrís, le añadís la salsa y la mezcláis bien.



Observaciones:

Esta receta, con algunas variaciones es del maravilloso libro de cocina italiana "La cuchara de plata".

Los valentini están hechos con semola di grano duro, pomodoro, spinaci, paprika, nero di seppia y curcuma.




domingo, 3 de septiembre de 2017

Arroz negro

El mes de agosto ha acabado trayéndonos un miembro más a la familia por lo que el mes de septiembre no ha podido empezar mejor. Con esa felicidad me he metido en la cocina para preparar este arroz negro y llevarles un taper a los papás primerizos para que cojan energía, porque la van a necesitar.


Ingredientes:
(para 6 personas)
  • 500 gramos de arroz
  • 4 calamares medianos
  • 500 gramos de langostinos 
  • 2 cebollas tiernas
  • 4 dientes de ajo
  • 2 tomates grandes
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • 1,800 litros de fumet  (que hacemos con las cabezas y las cáscaras de los langostinos)
  • Un chorro de vino blanco
  • Un chorro de brandy
  • 3 bolsitas de tinta de calamar (compradas)


Preparación:

Primero preparáis el fumet: peláis los langostinos y reserváis las cabezas y las cáscaras. En una cazuela con una pizca de aceite sofreís una de las cebollas, dos dientes de ajo y uno de los tomates, todo troceado durante diez minutos, teniendo cuidado de que no se queme. Cuando esté sofrito, echáis las cabezas y las cáscaras de los langostinos y, por ejemplo, con el mazo de un mortero, las aplastáis para sacarles todos los jugos y las dejáis otros diez minutos al fuego. Pasado el tiempo, vertéis el vino, el brandy, 2 litros de agua embotellada y dejáis hervir a fuego medio unos 45 minutos. Antes de usarlo lo coláis.
Con este maravilloso fumet vais a cocinar un no menos delicioso arroz negro.
Una vez listo el caldo, limpiáis los calamares y los troceáis. Si no llevan bolsita de tinta o no os habéis acordado de guardarla, la compráis. Hay en todos los supermercados. En el vaso de la batidora echáis la tinta de las bolsitas y un poco del fumet y lo batís hasta que quede bien mezclado.
En la paellera o el recipiente donde vayáis a cocinar el arroz, ponéis un poco de aceite de oliva y sofreís la otra cebolla troceada con los otros dos dientes de ajo también troceados. Cuando tomen color, añadís el otro tomate troceado, sal y lo dejáis hasta que pierda un poco de agua. Añadís el calamar troceado y le dais unas vueltas. Cuando pasen diez minutos, añadís el arroz y lo sofreís hasta que se vuelva transparente.
Hasta aquí lo podéis dejar preparado a falta del fumet y los langostinos.
Pero si lo hacéis para comerlo inmediatamente, vertéis el caldo, al que le habréis añadido el de la tinta de calamar, probáis de sal y lo dejáis cocer a fuego fuerte los primeros 5 minutos y los otros 15 minutos a fuego medio. Otros 5 minutos de reposo le sientan de maravilla.


Observaciones:

Siempre podéis hacerlo con agua pero indudablemente no va a saber igual que éste.

Otra opción es comprar el caldo de pescado. Ni se os ocurra hacerlo con caldo de pollo, por favor.


sábado, 26 de agosto de 2017

Sneckens de fambruesa, chocolate y pistachos

Uno de mis libros de cabecera para hacer en casa bollería  con el sabor de siempre es sin duda el de Xavier Barriga, quien, por si alguien todavía no lo sabe, es el capitán de las fabulosas panaderías catalanas Turris. Con las indicaciones de Barriga me atreví con el hojaldre hace ya algún año y la verdad es que no me ha ido nada mal, pero, eso sí, hay que tener un poco de paciencia y respetar los tiempos de reposo de la masa. Pero no se qué hago escribiendo esto si sé de sobra que ni se os pasa por la imaginación poneros a preparar hojaldre. Para la receta de hoy podéis utilizarlo comprado, pero por favor de buena calidad.


Ingredientes:
(Para 30 sneckens)

  • 2 planchas de hojaldre rectangulares
  • Mermelada de frambuesa
  • Gotas de chocolate negro
  • Pistachos sin sal
  • Un huevo
  • Sal


Preparación:

Estiráis la plancha de hojaldre intentando que se quede un rectángulo perfecto. Con una espátula extendéis sobre la masa una capa homogénea de mermelada de frambuesa. Tenéis que dejar un pequeño espacio de unos dos dedos de ancho al final del rectángulo en la parte más cercana a vosotros. Pintáis este trozo de masa con huevo ligeramente batido con un poco de sal para que la masa se pegue y los sneckens no se abran al cocerlos. Esparcís sobre la capa de mermelada las gotas de chocolate intentando que queden bien repartidas y, a continuación, los pistachos troceados. Tenéis que reservar algunos pistachos para esparcir después encima de las piezas.
Enrolláis la masa para formar una especie de canelón intentando que quede bien apretado y que la mermelada no sobresalga y la envolvéis en papel film. La guardáis en el congelador durante 30 minutos para que adquiera consistencia.
Pasados los 30 minutos, con un cuchillo de sierra cortáis porciones de 1,5 cm de ancho y las colocáis en una bandeja de horno forrada con papel vegetal. Tenéis que dejar una separación entre las piezas. Una vez en la bandeja, las pintáis con el huevo y las espolvoreáis con el resto de pistachos troceados. Con el horno a 210 grados, metéis la bandeja en medio y los dejáis hasta que estén dorados y tengan un bonito color. De 12 a 15 minutos, según cada horno.



Observaciones:

Xavier Barriga sugiere otra opción: cambiar la mermelada de frambuesa y las gotas de chocolate por crema pastelera y nueces troceadas.
Pero os aseguro que la primera combinación está de muerte.

El snecken es una especialidad de bollería de mantequilla, en forma de caracola, procedente del centro de Europa.



domingo, 20 de agosto de 2017

Alcachofas con jamón, piñones y aceite

Ya estoy de nuevo por aquí después de haber hecho novillos en el blog durante dos domingos y con la tristeza en el cuerpo por los atentados de Barcelona y Cambrils. Pero tienen que saber esos canallas que no van a poder con nosotros por mucho daño que nos hagan. Me niego a vivir con miedo. Escrito esto, vuelvo a mi receta: unas alcachofas con jamón, piñones y aceite del gran cocinero murciano Raimundo González Frutos que incluye en su libro "De re Raimundo". Estaréis pensando que no es época de alcachofas y, efectivamente, tenéis razón, pero he escogido unas de lata que están estupendas y así de paso nos ahorramos el pelado, lavado y escaldado que tendríamos que hacer con las de temporada.


Ingredientes:
(Para 4 personas)
  • 24 corazones de alcachofas
  • 50 gramos de jamón ibérico en tiras
  • 50 gramos de piñones
  • 50 gramos de aceite de oliva
  • Un copa de vino de Jerez
  • Pimienta negra molida
  • 2 cucharadas de pan rallado
  • Una cucharada de perjil fresco picado


Preparación:

Escurrís las alcachofas y las ponéis en un cacerola con un dedo de agua, en la que quepan de pie y queden apretadas y, por este orden, les vais poniendo en el centro: tiras de jamón, piñones, pimienta, sal (en función de la que contenga el jamón), perejil, jerez, aceite (un chorrito fino que caiga en el centro de cada alcachofa) y, por último, el pan rallado. Las ponéis en el fuego y, cuando empiece a hervir el agua, bajáis al mínimo y las tapáis. En 7 minutos están listas.



Observaciones:

Es importante que tengáis en cuenta que durante el verano, si encontráis alcachofas frescas, serán poco carnosas, posiblemente estén amargas y el precio, por las nubes.





domingo, 30 de julio de 2017

Canelones de espinacas y queso feta

Último domingo de julio y hoy hace un calor de espanto. Hay que meterse en el agua y no salir en todo el día. Bueno, sólo para comerse unos canelones de los que he preparado esta mañana antes de ir a la playa. Son sencillísimos de hacer y más aún si ya tenéis el tomate frito casero o comprado.
Con esta receta de Karlos Aruguiñano participo en la repesca de julio y agosto de Cooking the Chef.


Ingredientes:
(para dos personas)
  • 8 placas de canelones
  • 400 gramos de espinacas
  • 3 huevos
  • Un puñado de piñones
  • 200 gramos de queso feta
  • 250 gramos de tomate frito
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación:

En la bandeja del horno que vayáis a usar, ponéis una capa de tomate frito y la reserváis.
Preparáis las placas de canelones según indica el paquete. Yo he escogido unas que se ablandan en agua tibia. Las escurrís y las ponéis sobre un paño limpio.
Para preparar el relleno, laváis y secáis las espinacas y las rehogáis en un poco de aceite. Cuando estén rehogadas, les añadís los piñones, los huevos batidos, el queso feta, un poco de sal y revolvéis la mezcla hasta que los huevos se cuajen.
Con esta farsa, rellenáis los canelones, los acostáis sobre el tomate, les espolvoreáis un poco de parmesano y al horno a 200 grados 10 minutos.


Observaciones

¡Están deliciosos!

domingo, 23 de julio de 2017

Ensalada de pollo adobado y patatas

Un poco más contundente, pero es una ensalada estupenda para estos días de calorazo que no da tregua en el Sureste español. La dejáis preparada a falta del aliño y lista para cuando volváis de la playa o para llevárosla en un 'taper'. Y puede ser plato único. Con esta receta y la del próximo domingo nos "comemos" el mes de julio.


Ingredientes:
(Para cuatro personas)
  • Una pechuga de pollo
  • 200 gramos de rúcula
  • 300 gramos de tomates cherry
  • 8 patatas nuevas pequeñas
Adobo del pollo:
  • Orégano
  • Tomillo
  • Albahaca
  • Pimentón dulce
  • Pimentón picante
  • Limón o vinagre
  • Aceite de oliva
Aliño de la ensalada:
  • Aceite de oliva
  • Vinagre balsámico
  • Sal y pimienta

Preparación:

Laváis las patatas y las cocéis con la piel cubiertas de agua con sal unos 20 minutos desde que empieza a hervir. Mientras, adobáis el pollo.
 En un cuenco ponéis, a ojo, las hierbas secas  -el orégano, el tomillo y la albahaca-, media cucharada de pimentón dulce y una punta de pimentón picante y lo mezcláis muy bien. Añadís una cucharada de jugo de limón o de vinagre y tres cucharadas de aceite de oliva. Mezcláis de nuevo y con este adobo embadurnáis la pechuga y la dejáis unas dos horas macerando.
Cuando estén listas las patatas las escurrís y las reserváis. Sacáis la pechuga del adobo, la cortáis en tiras y las asáis.
En el fondo de la fuente en la que vayáis a servir la ensalada ponéis la rúcula, lavada y escurrida, y encima las tiras de pollo y las patatas y los tomates cherry partidos por la mitad.
Batís el aliño y se lo vertéis a la hora de servirla.

Observaciones:

Si no os gustan las patatas con la piel, las peláis antes de cocerlas.
Si preferís el pollo sin adobo, pues hala, pechuga soltera.

domingo, 9 de julio de 2017

Pak Choy con fideos

Segunda vez que cocino esta receta y segunda vez que no queda ni un fideo. Se trata de un plato con "pak choy" –la variedad de col china que se ha puesto tan de moda– y unos fideos, también chinos, cocinado en un wok, aunque podéis hacerlo en la sartén que queráis. El resultado va a ser igual de bueno. Parece que hoy no va a hacer mucho calor (lo diré con la boca pequeña...).


Ingredientes:
  • 3 coles "pak choy"
  • 400 gramos de fideos chinos
  • 300 gramos de tomates cherry
  • Un pimiento rojo
  • 300 gramos de brotes de soja
  • Un poco de jengibre fresco rallado
  • Cebollino
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación:

En un wok o una sartén grande ponéis tres cucharadas de aceite de oliva y, cuando se caliente, salteáis, en primer lugar, las coles "pak choy" limpias y troceadas. Dais unas vueltas y añadís el pimiento cortado en tiras, los brotes de soja, los tomates partidos por la mitad y dejáis que se cocine, dándole vueltas continuamente. Le ponéis sal y el jengibre rallado y lo seguís cocinando.
Mientras, cocéis los fideos como indica el paquete –unos 4 minutos desde que hierve el agua– y los reserváis.
Cuando los tomates empiecen a soltar todo el jugo, incorporáis los fideos, probáis de sal y lo termináis con el cebollino cortado por encima. 


Observaciones:

Esta receta es de la revista Cook Ideas de El Corte Inglés. Sólo he cogido los ingredientes porque ellos la cocinan de otra manera.

A este wok le podríais añadir al final unos langostinos o unas gambas y le irían que ni pintadas.


miércoles, 5 de julio de 2017

Paletilla de cordero a la menta de Anthony Bourdain

No está nada mal lo que hizo el chef elegido este mes por las chicas del reto Cooking The Chef: harto de estar encerrado en su cocina de Nueva York cogió carretera y manta y se fue a recorrer el mundo y sus diferentes cocinas. Este Anthony Bourdain no tiene un pelo de tonto. En su viaje a Creta aprendió a preparar una pierna de cordero a la menta cuya receta os invito a copiar, porque está buenísima.



Ingredientes:



  • Una paletilla de cordero lechal
  • 200 gramos de menta fresca
  • 50 gramos de aceite de oliva
  • 3 dientes de ajo
  • 2 cucharadas de jugo de limón
  • La piel del limón rallada

Preparación:


En una picadora o una batidora, procesáis la menta lavada, escurrida y seca, los dientes de ajo pelados, el aceite, el jugo de limón y la ralladura de su piel. Con esta mezcla que tiene la consistencia de un pesto, embadurnáis la paletilla de cordero –que habréis salpimentado con anterioridad– y la dejáis en el frigorífico, en una bandeja de horno con rejilla, un mínimo de 4 horas. Mucho mejor de un día para otro.
Pasado el tiempo, con el horno precalentado a 200 grados, metéis la bandeja y le ponéis un vaso de agua. Bajáis la temperatura a 180 grados y en una hora y media estará lista.
La sacáis del horno, la cubrís con papel de aluminio y la dejáis 10 minutos. Ha resultado una receta espectacular y así de sencilla.



Observaciones:

El chef americano cocina en su receta una pierna de cordero de tres kilos que yo he sustituido por una paletilla de cordero. Como son pequeñas, deberíais poner una por persona. 
Las cantidades son para embadurnar dos piezas.

En este enlace están todas las recetas del reto con Bourdain.

sábado, 1 de julio de 2017

Alfajores argentinos

Ayer cayó una tromba de agua impresionante en Cartagena y me dieron ganas de volver a encender el horno durante un rato y comerme unos cuantos alfajores argentinos. Estaba harta de tanta ensalada. Son una bomba calórica pero merece la pena probarlos aunque sea una sola vez.



Ingredientes:
  • 200 gramos de harina de repostería
  • 300 gramos de harina de maíz (Maizena)
  • 2 cucharaditas de levadura tipo Royal
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 250 gramos de mantequilla 
  • 150 gramos de azúcar
  • 3 yemas de huevo
  • Una cucharadita de extracto de vainilla
  • Ralladura de limón
  • Un limón
  • Dulce de leche
  • Coco rallado

Preparación:

En un bol tamizáis las dos clases de harinas. 
En otro bol grande ponéis el azúcar, la ralladura del limón y la mantequilla y lo mezcláis con unas varillas eléctricas hasta que blanquee. Ahora incorporáis, una a una, las yemas de los huevos y las harinas a cucharadas para que se vayan mezclando poco a poco. Cuando esté todo mezclado, formáis una bola, la tapáis con papel film y la guardáis en el frigorífico por lo menos una hora.
Pasado el tiempo, la sacáis del frigo, esperáis a que se le vaya un poco el frío y la dividís en tres partes. Estiráis con un rodillo cada parte entre dos trozos de papel film hasta que tengan un grosor de medio centímetro. 
Con un cortador redondo hacéis alfajores de unos 3 o 4 centímetros, los ponéis en un bandeja de horno a media altura y los cocéis en el horno, precalentado a 180 grados, durante unos 11 o 12 minutos. No tienen que tostarse, solamente por los bordes. 
Los sacáis a una rejilla y, cuando se enfríen, los vais uniendo de dos en dos con el dulce de leche. Les ponéis también dulce de leche por los bordes haciéndolos rodar por el coco rallado.



Observaciones:

Tenéis que tener cuidado porque son muy frágiles una vez cocidos.

Al día siguiente de cocinarlos están muchísimo más buenos.