domingo, 19 de junio de 2016

Malube, receta libanesa

Después de empaparme de la historia de la cocina libanesa, y de leer en varias publicaciones que está considerada como una de las mejores del mundo, no me he podido resistir a cocinar, siguiendo las instrucciones de Fawa Zabaneh, un malube (significa boca abajo en árabe) que ha resultado ser un plato maravilloso, lleno de matices, con un sabor extraordinario y que nos ha cundido mucho. 
Y os preguntaréis por qué me ha dado por el Líbano. Pues simplemente porque el marido de una compañera de trabajo es de allí y en cuanto le pedí una receta, no tardó ni un momento en explicármela y traerme el atrezzo para las fotografías. Pues a ella, Mari Carmen, a su marido Elías y a su suegra Fawa les doy las gracias y les dedico esta receta. Espero estar a la altura.



  Ingredientes:
(Para 6 personas)
  • 300 gramos de arroz aromático, tipo Basmati
  • Una cebolla
  • 400 gramos de pechuga de pollo
  • 400 gramos de coliflor
  • Canela molida
  • Un litro de caldo de pollo
  • Un puñado de piñones
  • Aceite de girasol
  • Pimienta blanca
  • Sal
Para la salsa:
  • Dos yogures blancos
  • Aceite de oliva
  • Sal

Preparación:

Necesitáis una olla a la que podáis dar la vuelta sin que os estorben las asas.
En ella doráis la cebolla en cuadraditos y la pechuga cortada en trozos y sazonada. Cuando estén dorados cebolla y pollo, les añadís pimienta blanca, canela, caldo hasta que los cubra y lo dejáis cocer.
Mientras que el pollo se cuece, en una sartén con un poco de aceite de girasol, freís la coliflor hasta que esté dorada. Una vez frita, la ponéis en un colador para que suelte todo el aceite que le sobre.
En el momento en que el caldo se haya reducido, ponéis encima del pollo la coliflor frita y encima de ésta el arroz crudo. Lo salpimentáis y le añadís un poco de canela. En la receta de Fawa, también le pone dos pastillas de caldo de pollo desmenuzadas, pero yo he usado caldo en lugar de agua.
Se lo ponéis caliente por encima del arroz y, cuando se haya consumido y el arroz esté tierno, tapáis la olla y lo dejáis reposar antes de darle la vuelta encima de la fuente de servir.
Por último,  cuando ya esté en la fuente, doráis los piñones y se los ponéis por encima como si fuese una tarta.
Este pastel se acompaña con una salsa de yogur blanco batido con sal y aceite de oliva virgen extra.  



Observaciones:

Tenéis que hacerla en cuanto terminéis de leer la receta. Está bueníiiiiiiiiiiiiiisima.

El malube debe quedar: pollo-coliflor-arroz. Y de hecho los de Mari Carmen y Fawa salen así. En el mío el arroz se ha metido por todas partes pero me imagino que no influye para nada en el sabor. Tendré que practicar.




domingo, 12 de junio de 2016

Ensalada de queso Cheddar, melocotones y arándanos

Lo veía venir. Después de las comilonas en Sevilla y las distintas incursiones en sus pastelerías –en esta ocasión, la de Manu Jara– hoy tocaba ensalada. Pero para que no se me haga muy cuesta arriba he elegido otra de David Bez que, además de vistosa, es original y la mezcla de sabores me ha encantado. Lleva melocotones y arándanos, entre otros ingredientes. Si haces las ensaladas aburridas es porque quieres. 



Ingredientes:
(Para 4 personas)

  • Una bolsa de verduras de hoja pequeña (por ejemplo, espinacas y lechuga hoja de roble)
  • 2 melocotones pequeños 
  • Un puñado de arándanos azules
  • 100 gramos de queso Cheddar ahumado
  • Un puñado de nueces troceadas
  • Un puñado de hojas de hierbabuena fresca
  • Aceite de oliva
  • Vinagre balsámico
  • Sal y pimienta


Preparación:

En el fondo de la fuente que elijais, ponéis la verduras y encima los melocotones pelados y cortados en gajos, el queso cortado a dados, los arándanos, las nueces y las hojas de hierbabuena.
Para el aliño mezcláis el aceite, el vinagre la sal y la pimienta con unas varillas o un tenedor y se lo vertéis en la ensalada a la hora de servirla.

Observaciones:

David Bez propone una alternativa omnívora: añadir un poco de jamón de Parma o jamón serrano.

Podéis sustituir el queso Cheddar ahumado por un Idiazábal, también ahumado, claro.





domingo, 5 de junio de 2016

Tarta 'crumbled' de manzana de Berasategui

Me habría dado un patatús si no hubiese podido participar en el reto de este mes de mis chicas Cooking the Chef protagonizado por Martín Berasategui, y eso que me ha costado muchísimo decidirme por una receta de mi cocinero favorito. He pasado algún que otro rato, con mis recetas preferidas esparcidas encima de una mesa, sin saber con cuál sorprenderos: que si la fideuá de gambas alistadas, los tomates rellenos de carne y albahaca, los caracoles a la vizcaína, el pollo al estragón, la ensalada de pulpo, la quiche "tontaine", el Sukalki, los huevos rotos con patata y chistorra, las lentejas guisadas... necesitaría un blog entero sólo para sus recetas. Se nota que me encanta, ¿no? Bueno, pues después de mucho cavilar y darle vueltas, han sido los chicos de casa los que, por unanimidad, han elegido la 'crumbled' de manzana, que es la tarta más deliciosa del universo entero. Como dice el cocinero, una "delicatessen" para lucirse y chuparse los dedos.



De Martín Berasategui os podría contar un libro entero pero no quiero ser una pesada. Os dejo, mejor, con una de sus maravillas y además sencilla. ¡Qué más se puede pedir!

Ingredientes:

Para la masa:
  • 250 gramos de harina
  • 250 gramos de mantequilla
  • 250 gramos de azúcar
  • 180 gramos de polvo de almendras
Para el relleno:
  • 6 manzanas
  • 30 gramos de pasas de Corinto bien jugosas
  • 15 gramos del Calvado del remojo
  • 70 gramos de mantequilla
  • 20 gramos de azúcar
  • Una rama de vainilla

Para el 'crumbled' (desmenuzado en inglés):
  • 55 gramos de harina
  • 55 gramos de azúcar
  • 45 gramos de almendra en polvo
  • 45 gramos de mantequilla

Azúcar glass para decorar



Preparación:

Antes que nada y después de poneros el delantal, en un bol ponéis las pasas a remojo con el Calvados, que no es otra cosa que aguardiente de manzanas.
Para hacer la masa de almendras, mezcláis la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar, la harina, el polvo de almendras y formáis una masa, sin sobarla demasiado. La envolvéis en papel film y la dejáis reposar en el frigorífico una hora. Pasado el tiempo, la estiráis, forráis con ella el molde elegido y volvéis a meterla en el frigo durante media hora. La sacáis y la horneáis a 170 grados, con el horno precalentado, hasta que esté cocida, sin que se dore demasiado.
Para el relleno, caramelizáis en una sartén a fuego lento el azúcar y le añadís la mantequilla para que se funda; rápidamente agregáis la manzanas peladas y cortadas en dados con la rama de vainilla abierta y sus granillos. Mantenéis la manzanas 10 minutos a fuego vivo, removiendo; luego añadís 15 gramos del alcohol de remojar las pasas, lo flambeáis –con mucho cuidado de no quemaros– y añadís las pasas escurridas dejando que se empapen del sabor de las manzanas salteadas.
Retiráis del fuego y lo dejáis en un bol.
Cuando se enfríe, quitáis la rama de vainilla y colocáis este relleno en el fondo de la tarta horneado y lo esparcís.
Para hacer el 'crumbled', mezcláis la harina, el azúcar, las almendras en polvo y, al final, la mantequilla blanda, pero no derretida. Mezcláis con los dedos hasta lograr la apariencia de una fina arena de playa. Cubrís con ella las manzanas y las pasas y horneáis la tarta 30 minutos a 190 grados, hasta que la superficie quede de un bonito color dorado.



Observaciones:

Con la tarta aún tibia, espolvoreadla con azúcar glass, y lista para servir.

Berasategui aconseja en sus trucos que al hornear por primera vez la masa no hay que dejarla que se haga demasiado, ya que después hay que volverla a meter en el horno.

Podéis acompañarla de un helado muy cremoso o de nata apenas azucarada. Pero que sepáis que no le hace falta nada.

Si no tenéis Calvados, podéis utilizar otro aguardiente.

En este enlace están todas las recetas del reto Berasategui. Os vais a poner las botas. 



Las rosas  de OASIS me las ha regalado mi amiga Sofía. ¡Me chiflan! ¡Muchas gracias!

domingo, 29 de mayo de 2016

Emperador con azafrán

Una receta más para añadir a vuestra libreta del verano. Esas en las que sólo invertís entre 10 y 20 minutos en la cocina y que además de buenorras son resultonas. Se trata de unas rodajas de emperador con azafrán y una salsa para mojar mucho pan.



Ingredientes:
(Para dos rodajas de emperador)
  • 2 filetes de emperador
  • 2 rebanadas de pan
  • Un dientes de ajo
  • Una cucharada de perejil
  • Una hoja de laurel
  • Azafrán de pelo
  • Aceite de oliva y sal
  • Unos 400 gramos de caldo de pescado o agua

Preparación:

En una sartén con un poco de aceite doráis el diente de ajo y seguidamente las rebanadas de pan por la dos caras. Añadís el perejil picado y la hoja de laurel. Lo retiráis del fuego, lo ponéis en un mortero, lo dejáis enfriar un poco y trabajáis la mezcla hasta obtener una pasta. Ahora le añadís el caldo de pescado o el agua, lo corregís de sal y le ponéis las hebras de azafrán. Lo volcáis en la sartén donde habéis sofrito el pan y dejáis que reduzca a fuego lento.
Mientras, le ponéis un poco de aceite a los filetes de emperador, los colocáis en una fuente de horno y vertéis por encima la salsa. Los dejáis 10 minutos.


Observaciones:

En el libro de recetas tradicionales de Baleares en el que se incluye este emperador te aclara que podéis prepararla con otros pescados de carne dura. El tiempo de cocción en el horno dependerá del grosor de los filetes y del pescado que empleéis. 

El libro es de la biblioteca Metrópoli.


domingo, 22 de mayo de 2016

Pan polar

He desempolvado la lista de recetas pendientes y he tachado la de pan polar. Estaba deseando cocinarlo y no sé por qué he tardado tanto. Puedes utilizarlo a modo de tortitas mexicanas y dejar volar la imaginación para rellenarlas. Es un pan de origen sueco. Allí lo llaman Tunnbröd.




Ingredientes para 12 unidades:
  • 150 gramos de harina de fuerza
  • 75 gramos de harina de centeno integral
  • 1/2 sobre de levadura de panadería deshidratada
  • Una cucharadita de semillas de hinojo machacadas
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 100 gramos de agua templada
  • Una cucharada de miel
  • 50 gramos de queso de untar
  • Aceite

Preparación:

Si os gusta amasar, esta receta es la vuestra. En la encimera hacéis un volcán con la harina de fuerza, la de centeno, la levadura y la sal; en el agujero del centro ponéis el agua templada y la miel y, con cuidado, empezáis a mezclar todos los ingredientes de fuera a dentro hasta que consigáis una bola. Ahora es el momento de amasar un par de minutos. Si la masa se pega podéis añadirle un poco más de harina. Cuando esté lista, la colocáis en un bol engrasado con un poco de aceite, lo tapáis con un paño, y dejáis que repose por lo menos una hora.
Pasado el tiempo, dividís la masa en doce porciones, y sobre la encimera espolvoreada con harina, las extendéis con el rodillo lo más finas posible y las pincháis con un tenedor.
Calentáis una sartén grande, de fondo grueso, ponéis una porción de masa extendida y la asáis por ambos lados hasta que se dore. Tienen que quedar blandas para poder enrollarlas.





Observaciones:

Si os sobra, se conserva estupendamente en una bolsa de plástico.

Como os escribía al principio, podéis acompañar este pan con una lista interminable de ingredientes. Nosotros pensamos rellenar los rollitos de pan polar con salmón ahumado, queso danés, tápenas y huevo duro y otros de queso grüyere suizo y jamón dulce, y otros de salmón y aguacate y otros...


He utilizado las cantidades que indica una revista del robot Thermomix. Si queréis más de doce unidades sólo tenéis que doblarlas.

sábado, 14 de mayo de 2016

Pastel de puré de patatas y gambas

La de hoy es otra de esas recetas fáciles de mi caja con un resultado sorprendente y que os puede servir para una cena, como plato único, o para una comida acompañada de una ensalada. Es otra manera diferente de comer puré de patatas y de "engañar" a los niños a los que no les gusta el pescado.



Ingredientes:

Para el puré de patatas:

  • 800 gramos de patatas
  • 400 gramos de leche
  • Una cucharada colmada de mantequilla
  • Sal

Para el pastel:

  • 300 gramos de gambas
  • Una lata de ventresca de atún
  • 200 gramos de mayonesa
  • 2 claras de huevo
  • Aceite de oliva
  • Sal




Preparación:

Primero vais a hacer el puré: peláis las patatas, las laváis, las troceáis, las ponéis en una olla, las cubrís con la leche, les añadís un poco de sal y las dejáis cocer, unos 20 minutos, a fuego medio hasta que estén listas. Cuanto más pequeños los trozos, antes se cocerán. Cuando estén listas, les ponéis la cucharada de mantequilla y les pasáis la batidora hasta hacerlas puré. Lo reserváis.
Mientras se cuecen las patatas, en una sartén con un poco de aceite freís las gambas -podéis comprarlas frescas o congeladas y dejarlas descongelar la noche anterior dentro del frigorífico o comprar las colas peladas y congeladas y descongelarlas de la misma manera- en un poco de aceite, las peláis, las cortáis en trocitos y las mezcláis en un bol con la ventresca de atún desmenuzada y escurrida y la mitad de la mayonesa, previamente mezclada con el aceite de freír las gambas.
En una fuente apta para el horno extendéis la mitad del puré, la mezcla de gambas, atún y mayonesa y la cubrís con el resto del puré. Por último, extendéis por encima el resto de la mayonesa mezclada con las claras montadas a punto de nieve y lo gratináis unos minutos.



Observaciones:

Para los más "vaguetes": podéis comprar un paquete de puré y hacerlo siguiendo las instrucciones de la caja. No es lo mismo pero da el pego.



domingo, 8 de mayo de 2016

Garbanzos con morro y oreja de cerdo

¡Cómo me gustan los platos de cuchara! Sea la estación del año que sea, me pirro por un buen guiso. La de hoy, además, está dedicada a las personas que del cerdo se lo comen todo, pero, todo, todo. Se trata de una receta típica catalana: garbanzos con morro y oreja de cerdo. Un plato contundente y muy económico.






Ingredientes:
(para cuatro personas)

  • 400 gramos de garbanzos cocidos
  • 200 gramos de morro de cerdo
  • 200 gramos de oreja de cerdo cocida
  • Una cebolla
  •  Un tomate
  • 100 gramos de carne de cerdo picada
  • Medio litro de caldo
  • Una cucharadita de pimentón picante
  • Una taza de aceite de oliva
  • Sal

Para la picada:

  • 3 dientes de ajo
  • 12 almendras
  • Una galleta



Preparación:

Ponéis dos sartenes en el fuego, cada una con un poco de aceite. En una de ellas sofreís la cebolla cortada muy fina y, cuando esté transparente, le añadís el tomate pelado y sin semillas.
En la otra sartén, sofreís la carne de cerdo picada. En cuanto estén listos los dos sofritos, los pasáis a una cazuela y añadís el caldo, la oreja, el morro, el pimentón y los garbanzos y los dejáis que hierva todo junto unos 15 minutos.
Mientras, preparáis la picada, picando en un mortero los dientes de ajo, las almendras y la galleta. Le añadís un poco de agua o un poco del caldo de la cazuela y la añadís a la olla. Lo probáis de sal, lo dejáis cocer 5 minutos más, y listo.


Observaciones:

Si ponéis los garbanzos de bote y compráis el morro y la oreja ya cocidos, la elaboración de este plato no puede ser más sencilla.

Los garbanzos tenéis que escurrirlos muy bien.

Yo he comprado el morro y la oreja frescos, los he cortado en trozos pequeños, y los he cocido durante una hora y cuarto en un olla cubiertos de agua.

jueves, 5 de mayo de 2016

Peras con queso Gorgonzola de Chakall

El reto Cooking the Chef me tiene fascinada, la pena es que no tengo todo el tiempo que me gustaría dedicarle. Sin embargo este mes desde que supe el nombre del cocinero, he releído su libro "Cocina Divina" para elegir una receta original, fácil y deliciosa. Estas peras con queso Gorgonzola cubren las tres premisas con creces. El cocinero es, tachán, tachán...: Chakall, quien me tiene ganada desde que dedicó su obra a "las madres, a las hijas, a las abuelas y a las nietas: a las mujeres que son maltratadas, que sufren el machismo, que son subestimadas, denigradas, e ignoradas. Mi deseo es que llegue el día en que todo eso deje de ocurrir, porque sin las mujeres nos somos nada, ni siquiera exisistiríamos". ¿No os lo comeríais a besos?



La receta es tan sumamente sencilla y ocupa tan poco que os voy a escribir algún detalle del cocinero elegido. Chakall es argentino y tiene fama mundial tras obtener el premio "Gourmand World Cookbook Awards", conocido como el oscar a los mejores libros de cocina del mundo, y el "Good Eggs Awards" por la utilización de productos animales criados al aire libre. Tiene un restaurante en Lisboa –Quinta Dos Frades– y un catering llamado "Cozinha divina", igual que el libro de donde he sacado la receta de hoy.
En el libro, las peras están en el apartado "de fiesta en fiesta".

Ingredientes:
  • 4 peras
  • 100 gramos de queso Gorgonzola
  • 100 ml de nata
  • 40 gramos de nueces
  • 1/2 vaina de vainilla
  • 50 gramos de azúcar

Preparación:

Cocéis las peras, peladas y partidas por la mitad, cubiertas de agua con la vaina de vainilla y el azúcar hasta que estén tiernas. En unos 30 minutos más o menos estarán listas.
Las sacáis del agua y las dejáis enfriar. Cuando estén frías, con mucho cuidado, les quitáis el centro y las ahuecáis con una cucharilla de postre.
Ponéis la nata en un cazo a fuego suave y, cuando se caliente, le añadís el queso y batís con unas varillas hasta obtener una mezcla cremosa.
Ya podéis llenar las medias mitades de peras con la mezcla y decoráis con las nueces picadas por encima.




Observaciones:

Os parecerá una mezcla rara pero os aseguro que están buenísimas. Es una receta muy original y más sencilla imposible.

Chakall sugiere otros quesos azules como el Roquefort francés, el Stilton inglés o el Cabrales español. Ya sabéis que el Gorgonzola es italiano, muy cremoso y está elaborado con leche de vaca.

El almíbar que resulta de cocer las peras no lo tiréis. Guardadlo en un bote de cristal hermético y con él podéis bañar, por ejemplo, un bizcocho. Tiene un delicioso sabor a vainilla.



La fuente tan maravillosa es de la nueva colección de Villeroy&Boch y me la han regalado mis cuñadas Toñi y Jo.

El atrezzo de cañas tintadas es de OASIS y me lo ha preparado Pepa.

En este enlace están todas las recetas de los blogs que se han presentado al reto con Chakall.











domingo, 1 de mayo de 2016

Barritas de pan con queso y beicon, y el tercer cumpleaños del blog

Hoy domingo, Primero de Mayo, el blog cumple tres años y 174 recetas con la de aquí abajo. Este último año sobre todo, se me ha pasado rapidísimo y, mucho me temo, que va a ser así a partir de ahora. Espero haberos ayudado, "hambrientos" míos, a entrar en la cocina con otra disposición y que las propuestas del blog os hayan hecho más llevadero el momento "¿qué hago mañana de comer?". Que conste que tengo cuerda para rato y que voy a seguir navegando por la red con mis recetas buenas, bonitas, baratas y sobre todo facilísimas y rapidísimas la mayoría de ellas. Muchas gracias por estar al otro lado de la pantalla. Sin vosotros este blog habría desaparecido. Y ahora, vamos con la receta de hoy: unas barritas de pan rellenas y gratinadas que están deliciosas y que se las dedico a todas las mamis del universo.



Ingredientes:
(para rellenar tres barras de 100 gramos)
  • 3 barritas de pan con semillas
  • 100 gramos de beicon
  • 100 gramos de queso parmesano
  • 100 gramos de queso Cheddar
  • 2 ajos tiernos
  • Hojas de orégano fresco
  • 4 huevos
  • 100 gramos de nata o leche evaporada (yo he usado ésta)


Preparación:

Troceáis el beicon en trozos pequeños y le dais unas vueltas en la sartén hasta que se tueste. Lo sacáis a un plato con papel absorbente y lo reserváis.
En un cuenco batís los huevos y les añadís las dos clases de queso ralladas, la nata y el beicon y lo mezcláis todo con unas varillas. Y ahora la separáis en dos. A una le ponéis las hojas de orégano y a otra los ajos tiernos.
Cortáis la parte de arriba de las barras de pan y sacáis la molla, las rellenáis con la mezcla de quesos y beicon y las metéis en el horno precalentado a 180 grados durante 20 minutos hasta que se gratinen. Y ya están listas.



Observaciones:

Estupendas para un aperitivo, cortadas en trozos o para una cena acompañadas de una ensalada.

Y para los niños son una versión casera de los pan-pizza. Podéis prepararlas con ellos e incluso congelarlas.

La receta, con una aportación mía, la he visto en Home Cooking Adventure

domingo, 24 de abril de 2016

Ensalada de calabacín, tomates cherry y aguacate

Después de un sábado de excesos nada mejor que un día a base de ensalada "pura y dura", además de un gran vaso de agua con bicarbonato, limón y azúcar. La de hoy es estupenda también para añadirla a la lista de la operación anti-lorzas veraniega. Es una ensalada crudívora y es de mi libro de ensaladas de cabecera: Salad love de David Bez.



Ingredientes:
(para cuatro personas)
  • 2 calabacines
  • 200 gramos de tomates cherry
  • Un aguacate
  • Una cucharadita de sésamo negro
  • Un ramillete de cebollino fresco
  • Aceite de oliva
  • Vinagre balsámico
  • Sal y pimienta

Preparación:

Laváis los calabacines, los secáis y los cortáis en tiras con un pelapatatas. Laváis los tomates y los cortáis en cuartos. Peláis el aguacate y lo troceáis.
Para preparar el aliño batís con un tenedor o varillas en un cuenco, cuatro cucharadas de aceite de oliva, cuatro de vinagre balsámico, sal y pimienta al gusto.
Elegís la fuente y sólo queda emplatar: ponéis en el fondo las tiras de calabacines y encima los tomates, los aguacates, el sésamo y el cebollino. La aliñáis a la hora de servirla.



Observaciones:

He cambiado las semillas de cáñamo peladas de la receta original (por aquí no las he encontrado) por unas de sésamo negro que me ha traído Loli Lario de Estambul. Si es que la tengo que querer.

Bez propone una alternativa para los veganos: añadir un puñado de picatostes a los tomates troceados y dejarlos empapar durante 10 minutos.

La fuente de cristal es un regalo de mi cuñada Toñi.



domingo, 17 de abril de 2016

Galletas de canela

Hacía tiempo que no ponía una receta de galletas en el blog, con lo que me gustan a mí las tardes que me paso galleteando. Había que remediarlo y éstas de hoy son las elegidas: de canela, con un sabor intenso y crujientes. Receta fácilísima que podéis hacer con la ayuda de los peques de la casa. Y me río yo de las compradas.


Ingredientes:

  • 200 gramos de mantequilla
  • 200 gramos de azúcar
  • 2 huevos
  • 6 cucharadas de canela 
  • 500 gramos de harina
  • Un sobre de levadura en polvo (tipo Royal)
  • Canela y azúcar para espolvorear



Preparación:


En un bol grande mezcláis la mantequilla con el azúcar con la ayuda de unas varillas de manera manual o eléctricas, si no tenéis ganas de ganar músculo y estáis de un vago subido.
Añadís los huevos uno a uno y seguís batiendo.
Aparte, tamizáis la harina con la levadura y la canela y las añadís al bol de la mantequilla. Seguís mezclando hasta conseguir una masa uniforme con la que haréis una bola que envolveréis en papel film y meteréis en el frigorífico una hora.
Pasado ese tiempo, precalentáis el horno a 180 grados, sacáis la masa del frigo, ponéis la bola entre dos papeles vegetales y con un rodillo estiráis la masa hasta que tenga más menos un grosor de 5 mm.
Escogéis un cortador y ya podéis empezar a hacer galletas.
Las vais poniendo en la bandeja de horno encima de un papel vegetal o una lámina de silicona y las espolvoreáis con una mezcla, a partes iguales, de canela y azúcar.
Y ahora: al horno entre 12 y 15 minutos. Tienen que dorarse.
Las sacáis, las ponéis en una rejilla y luego a una caja de metal. Duran bastante, pero no en mi casa. Mis monstruos de las galletas no dejan que se pongan blandas porque se las comen el mismo día, a no ser que esconda alguna.




Observaciones:

Esta receta, doblando la cantidad de los ingredientes, –ya que me pongo, me pongo– es de Sweet-Baking-Days

Pedroooo: salen más de 40 galletas.

La bandeja y el bol, tan preciosos, me los ha regalado Pilar quien ya sabe lo mucho que me gustan los "cacharros" de cocina. Muchas gracias.












domingo, 10 de abril de 2016

Faisán con salsa de vino

La receta de hoy vuelve a ser del libro "Cocinar para ser feliz", de Carme Ruscalleda, y es que comer tan bien, verdaderamente me hace muy feliz. Cuando estuve eligiendo la que iba a cocinar para el reto Cooking the Chef ésta es la que se quedó en segundo lugar detrás de los macarrones con calamares, y como tenía un par de faisanes congelados que me regaló el tío Jose, se me ha ocurrido preparar uno para la comida del domingo.



Ingredientes:
(para cuatro personas)
  • Un faisán de aproximadamente un kilo (cortado en ocho trozos)
  • 150 gramos de tocino entreverado cortado en dados
  • Una cebolla grande
  • 50 ml de aceite de oliva
  • 750 ml de vino tinto -Ruscalleda indica Priorato-
  • 400 gramos de champiñones muy pequeños
  • 300 gramos de cebolletas de platillo muy pequeñas -no he encontrado, por lo tanto me las he saltado-
  • Agua mineral
  • 15 gramos de mantequilla
  • 5 gramos de harina
  • Sal y pimienta

Preparación:

Limpiáis el faisán de posibles plumas y lo pasáis por la llama. Si tenéis vitro y entre vuestros cacharros de cocina no hay un soplete, se las quitáis como podáis. Mi suerte es que el tío Jose me los ha regalado completamente limpios. Lo reserváis

Picáis muy fina la cebolla.
En una cazuela con el aceite muy caliente, ponéis el tocino y los trozos de faisán salpimentados; han de freírse a fuego medio durante aproximadamente 10 minutos. Los removéis de vez en cuando hasta que se doren. Cuando estén listos, retiráis de la cazuela el faisán y el tocino y reserváis.
En el mismo aceite sofreís lentamente la cebolla picada, hasta que se confite, durante unos 20 minutos.
Devolvéis a la cazuela el faisán y el tocino, añadís el vino y, cuando rompa a hervir, con la cazuela tapada, dejáis que cueza unos 60 minutos con el fuego muy lento. De vez en cuando, controláis el guiso y removéis.
Mientras tanto, escaldáis los champiñones con agua mineral y sal durante un minuto, los escurrís y los salteáis en una sartén durante 3 minutos con un poco de aceite y sal; han de quedar cocidos pero en su punto. Los reserváis.
En un cazo pequeño, preparáis el roux -mezcla de harina y grasa que se usa para la ligar las salsas básicas- cociendo con cuidado la harina y la mantequilla unos 5 segundos: no se tienen que dorar. También lo reserváis.
Cuando pase la hora de cocción del faisán -primero comprobáis que está tierno y si no lo dejáis unos minutos más- le añadís los champiñones y el roux y lo dejáis otros 3 minutos más. Rectificáis de sal y ya está listo para hincarle el diente.



Observaciones:

Ruscalleda, como he escrito en los ingredientes, le añade las cebolletas de platillo al mismo tiempo que los champiñones, después de escaldarlas en agua un minuto y cocerlas otros 15 en una sartén con un poco de aceite y condimentarlas con sal, una cucharada de azúcar y dos de agua. Si las encontráis, no dudéis en añadírselas. Si lo dice la cocinera por algo será.

Y ya que el faisán se ha remojado con vino, nosotros los vamos a hacer por dentro con este Teófilo Reyes Crianza 2011 de Ribera de Duero de SOQUM, la tienda on-line que me gusta tanto.

martes, 5 de abril de 2016

Macarrones con calamares

El reto de este mes de Cooking the Chef no me lo quería perder por nada del mundo: nada más y nada menos que con Carme Ruscalleda, una cocinera que me encanta y a la que tuve la suerte de conocer en 2011. Ir a su restaurante fue mi regalo de cumpleaños de ese año. Toda una sorpresa que bien mereció la pena la cantidad de kilómetros que tuve que recorrer hasta Sant Pol de Mar desde Cartagena. Si en esa época hubiera tenido "guasap", qué paliza os habría dado haciéndole fotos a los platos. Pero, ahora que lo pienso, ¿y lo tranquila que estuve yo disfrutando de esa maravillosa comida en un entorno de ensueño, hablando con Ruscalleda y sin teléfonos por enmedio? La receta que he elegido de su libro "Cocinar para ser feliz" es la de macarrones con calamares. De verdad que tenéis que hacerla. Están, como dice mi marido, "brutales".


Ingredientes:
(para cuatro personas) 
  • 250 gramos de macarrones finos. He puesto plumas del nº 5
  • 600 gramos de calamares frescos
  • 3 puerros
  • 8 pimientos del piquillo
  • 100 gramos de avellanas tostadas
  • 50 gramos de queso parmesano rallado
  • 20 gramos de mantequilla
  • Sal, pimienta y aceite de oliva

Preparación:

Cocéis la pasta al dente, la escurrís, la refrescáis para detener la cocción, la escurrís de nuevo y la reserváis.
Limpiáis los calamares de tripas y tinta, pero no les quitéis la piel. Los cortáis en dados de 1 cm de lado y los reserváis.
Una vez limpios, cortáis los puerros en dados muy pequeños y los salteáis en una sartén con poco aceite, sal y pimienta durante 3 minutos. Los sacáis de la sartén y reserváis.
Cortáis ahora los pimientos del piquillo en dados pequeñísimos y los salteáis en la sartén con un poco de aceite y sal durante 2 minutos. Los sacáis y reserváis.
Las avellanas tostadas las picáis en el mortero.
En una cazuela, con el aceite muy caliente, cocéis los calamares, previamente salpimentados, durante 1 minuto. Les añadís los puerros, los pimientos, los macarrones y las avellanas, rehogáis todo y rectificáis de sal.
Ahora, lo ponéis en una bandeja de horno, espolvoreáis con el queso parmesano rallado y la mantequilla a trozos por encima. La metéis en el horno a 240º hasta que se gratine.


Observaciones:

Para Rucalleda es un plato único, rápido de preparar –eso lo comparto yo– y muy distinto de los macarrones habituales –también lo suscribo–.

La cocinera nos propone esta misma receta pero sustituyendo los calamares por gambas o cigalas. 

Y aquí abajo os pongo la foto de la dedicatoria que me escribió en el libro del que he sacado esta receta. Si es que es un encanto de mujer.


En este enlace están todas las recetas que se han presentado este mes al reto Cooking the Chef.




domingo, 3 de abril de 2016

Paté de cerdo

El recetario de María Salinas me está dando mucho juego. Para los que no sepáis la historia, podéis leerla aquí y entenderéis por qué me gusta tanto esa libreta. Pues bien, la de hoy es otra de las recetas que tenía señalada para cocinar en cuanto tuviese tiempo, y el viernes por la tarde me puse manos a la obra. He utilizado los mismos ingredientes, más unas cuantas hierbas que le he añadido yo por mi cuenta. Se trata de un rico paté de cerdo o fuagrás, como le llamábamos cuando éramos pequeños. Era la manera española de llamar al foie-gras francés.



Ingredientes:

María hacía paté para un regimiento y no me extraña porque tiene siete hijos. Yo he puesto la mitad de las cantidades de la receta original.
  • 500 gramos de hígado de cerdo
  • 375 gramos de tocino fresco
  • 125 gramos de magra de cerdo
  • 5 huevos
  • Una nuez moscada 
  • Pimienta
  • Sal
  • Una pizca de canela 
Hasta aquí los ingredientes de María.
Ahora mi aportación:
  • Media cucharadita de tomillo
  • Media cucharadita de romero
  • Media cucharadita de estragón

Preparación:

Os aviso que tengáis cuidado y no se os vaya la mano con la picadora como me ha pasado a mí. Piqué la mezcla en el robot Thermomix y, para mi gusto, lo trituré demasiado. 
Una vez avisados, vamos con la receta, que es sencillísima.
Si no tenéis ningún robot de cocina, pedís en la carnicería que piquen las carnes y las pasen dos veces por la máquina.
Las ponéis en un cuenco, con los huevos, la nuez moscada rallada, la pimienta, la sal, una pizca de canela, las hierbas y los mezcláis muy bien. 
María llena con esta mezcla botes de cristal, los cierra, los pone en una olla, los cubre de agua y los tiene cociendo durante tres horas. Pasado este tiempo, los saca, los pone boca abajo –para que hagan vacío– y así tiene paté para mucho tiempo.
Como sé que para vosotros ese método es complicado, os doy otra opción: cocinar el paté en una terrina o en un molde que tengáis a mano. 
Las terrinas de cerámica son fantásticas para estos menesteres. Y el paté en ellas queda que parece comprado. La mía es de la marca Pyrex y me encanta. 
En menos de una hora con el horno a 200 grados tendréis un paté divino listo para untarlo en cualquier clase de pan. 



Observaciones:

Os invito a que leáis los ingredientes de cualquier lata de paté comercial. Se os van a quitar las ganas de comprar más y a lo mejor consigo que algún "hambriento" de Mi caja de recetas se decida a cocinar el suyo propio.