domingo, 24 de abril de 2016

Ensalada de calabacín, tomates cherry y aguacate

Después de un sábado de excesos nada mejor que un día a base de ensalada "pura y dura", además de un gran vaso de agua con bicarbonato, limón y azúcar. La de hoy es estupenda también para añadirla a la lista de la operación anti-lorzas veraniega. Es una ensalada crudívora y es de mi libro de ensaladas de cabecera: Salad love de David Bez.



Ingredientes:
(para cuatro personas)
  • 2 calabacines
  • 200 gramos de tomates cherry
  • Un aguacate
  • Una cucharadita de sésamo negro
  • Un ramillete de cebollino fresco
  • Aceite de oliva
  • Vinagre balsámico
  • Sal y pimienta

Preparación:

Laváis los calabacines, los secáis y los cortáis en tiras con un pelapatatas. Laváis los tomates y los cortáis en cuartos. Peláis el aguacate y lo troceáis.
Para preparar el aliño batís con un tenedor o varillas en un cuenco, cuatro cucharadas de aceite de oliva, cuatro de vinagre balsámico, sal y pimienta al gusto.
Elegís la fuente y sólo queda emplatar: ponéis en el fondo las tiras de calabacines y encima los tomates, los aguacates, el sésamo y el cebollino. La aliñáis a la hora de servirla.



Observaciones:

He cambiado las semillas de cáñamo peladas de la receta original (por aquí no las he encontrado) por unas de sésamo negro que me ha traído Loli Lario de Estambul. Si es que la tengo que querer.

Bez propone una alternativa para los veganos: añadir un puñado de picatostes a los tomates troceados y dejarlos empapar durante 10 minutos.

La fuente de cristal es un regalo de mi cuñada Toñi.



domingo, 17 de abril de 2016

Galletas de canela

Hacía tiempo que no ponía una receta de galletas en el blog, con lo que me gustan a mí las tardes que me paso galleteando. Había que remediarlo y éstas de hoy son las elegidas: de canela, con un sabor intenso y crujientes. Receta fácilísima que podéis hacer con la ayuda de los peques de la casa. Y me río yo de las compradas.


Ingredientes:

  • 200 gramos de mantequilla
  • 200 gramos de azúcar
  • 2 huevos
  • 6 cucharadas de canela 
  • 500 gramos de harina
  • Un sobre de levadura en polvo (tipo Royal)
  • Canela y azúcar para espolvorear



Preparación:


En un bol grande mezcláis la mantequilla con el azúcar con la ayuda de unas varillas de manera manual o eléctricas, si no tenéis ganas de ganar músculo y estáis de un vago subido.
Añadís los huevos uno a uno y seguís batiendo.
Aparte, tamizáis la harina con la levadura y la canela y las añadís al bol de la mantequilla. Seguís mezclando hasta conseguir una masa uniforme con la que haréis una bola que envolveréis en papel film y meteréis en el frigorífico una hora.
Pasado ese tiempo, precalentáis el horno a 180 grados, sacáis la masa del frigo, ponéis la bola entre dos papeles vegetales y con un rodillo estiráis la masa hasta que tenga más menos un grosor de 5 mm.
Escogéis un cortador y ya podéis empezar a hacer galletas.
Las vais poniendo en la bandeja de horno encima de un papel vegetal o una lámina de silicona y las espolvoreáis con una mezcla, a partes iguales, de canela y azúcar.
Y ahora: al horno entre 12 y 15 minutos. Tienen que dorarse.
Las sacáis, las ponéis en una rejilla y luego a una caja de metal. Duran bastante, pero no en mi casa. Mis monstruos de las galletas no dejan que se pongan blandas porque se las comen el mismo día, a no ser que esconda alguna.




Observaciones:

Esta receta, doblando la cantidad de los ingredientes, –ya que me pongo, me pongo– es de Sweet-Baking-Days

Pedroooo: salen más de 40 galletas.

La bandeja y el bol, tan preciosos, me los ha regalado Pilar quien ya sabe lo mucho que me gustan los "cacharros" de cocina. Muchas gracias.












domingo, 10 de abril de 2016

Faisán con salsa de vino

La receta de hoy vuelve a ser del libro "Cocinar para ser feliz", de Carme Ruscalleda, y es que comer tan bien, verdaderamente me hace muy feliz. Cuando estuve eligiendo la que iba a cocinar para el reto Cooking the Chef ésta es la que se quedó en segundo lugar detrás de los macarrones con calamares, y como tenía un par de faisanes congelados que me regaló el tío Jose, se me ha ocurrido preparar uno para la comida del domingo.



Ingredientes:
(para cuatro personas)
  • Un faisán de aproximadamente un kilo (cortado en ocho trozos)
  • 150 gramos de tocino entreverado cortado en dados
  • Una cebolla grande
  • 50 ml de aceite de oliva
  • 750 ml de vino tinto -Ruscalleda indica Priorato-
  • 400 gramos de champiñones muy pequeños
  • 300 gramos de cebolletas de platillo muy pequeñas -no he encontrado, por lo tanto me las he saltado-
  • Agua mineral
  • 15 gramos de mantequilla
  • 5 gramos de harina
  • Sal y pimienta

Preparación:

Limpiáis el faisán de posibles plumas y lo pasáis por la llama. Si tenéis vitro y entre vuestros cacharros de cocina no hay un soplete, se las quitáis como podáis. Mi suerte es que el tío Jose me los ha regalado completamente limpios. Lo reserváis

Picáis muy fina la cebolla.
En una cazuela con el aceite muy caliente, ponéis el tocino y los trozos de faisán salpimentados; han de freírse a fuego medio durante aproximadamente 10 minutos. Los removéis de vez en cuando hasta que se doren. Cuando estén listos, retiráis de la cazuela el faisán y el tocino y reserváis.
En el mismo aceite sofreís lentamente la cebolla picada, hasta que se confite, durante unos 20 minutos.
Devolvéis a la cazuela el faisán y el tocino, añadís el vino y, cuando rompa a hervir, con la cazuela tapada, dejáis que cueza unos 60 minutos con el fuego muy lento. De vez en cuando, controláis el guiso y removéis.
Mientras tanto, escaldáis los champiñones con agua mineral y sal durante un minuto, los escurrís y los salteáis en una sartén durante 3 minutos con un poco de aceite y sal; han de quedar cocidos pero en su punto. Los reserváis.
En un cazo pequeño, preparáis el roux -mezcla de harina y grasa que se usa para la ligar las salsas básicas- cociendo con cuidado la harina y la mantequilla unos 5 segundos: no se tienen que dorar. También lo reserváis.
Cuando pase la hora de cocción del faisán -primero comprobáis que está tierno y si no lo dejáis unos minutos más- le añadís los champiñones y el roux y lo dejáis otros 3 minutos más. Rectificáis de sal y ya está listo para hincarle el diente.



Observaciones:

Ruscalleda, como he escrito en los ingredientes, le añade las cebolletas de platillo al mismo tiempo que los champiñones, después de escaldarlas en agua un minuto y cocerlas otros 15 en una sartén con un poco de aceite y condimentarlas con sal, una cucharada de azúcar y dos de agua. Si las encontráis, no dudéis en añadírselas. Si lo dice la cocinera por algo será.

Y ya que el faisán se ha remojado con vino, nosotros los vamos a hacer por dentro con este Teófilo Reyes Crianza 2011 de Ribera de Duero de SOQUM, la tienda on-line que me gusta tanto.

martes, 5 de abril de 2016

Macarrones con calamares

El reto de este mes de Cooking the Chef no me lo quería perder por nada del mundo: nada más y nada menos que con Carme Ruscalleda, una cocinera que me encanta y a la que tuve la suerte de conocer en 2011. Ir a su restaurante fue mi regalo de cumpleaños de ese año. Toda una sorpresa que bien mereció la pena la cantidad de kilómetros que tuve que recorrer hasta Sant Pol de Mar desde Cartagena. Si en esa época hubiera tenido "guasap", qué paliza os habría dado haciéndole fotos a los platos. Pero, ahora que lo pienso, ¿y lo tranquila que estuve yo disfrutando de esa maravillosa comida en un entorno de ensueño, hablando con Ruscalleda y sin teléfonos por enmedio? La receta que he elegido de su libro "Cocinar para ser feliz" es la de macarrones con calamares. De verdad que tenéis que hacerla. Están, como dice mi marido, "brutales".


Ingredientes:
(para cuatro personas) 
  • 250 gramos de macarrones finos. He puesto plumas del nº 5
  • 600 gramos de calamares frescos
  • 3 puerros
  • 8 pimientos del piquillo
  • 100 gramos de avellanas tostadas
  • 50 gramos de queso parmesano rallado
  • 20 gramos de mantequilla
  • Sal, pimienta y aceite de oliva

Preparación:

Cocéis la pasta al dente, la escurrís, la refrescáis para detener la cocción, la escurrís de nuevo y la reserváis.
Limpiáis los calamares de tripas y tinta, pero no les quitéis la piel. Los cortáis en dados de 1 cm de lado y los reserváis.
Una vez limpios, cortáis los puerros en dados muy pequeños y los salteáis en una sartén con poco aceite, sal y pimienta durante 3 minutos. Los sacáis de la sartén y reserváis.
Cortáis ahora los pimientos del piquillo en dados pequeñísimos y los salteáis en la sartén con un poco de aceite y sal durante 2 minutos. Los sacáis y reserváis.
Las avellanas tostadas las picáis en el mortero.
En una cazuela, con el aceite muy caliente, cocéis los calamares, previamente salpimentados, durante 1 minuto. Les añadís los puerros, los pimientos, los macarrones y las avellanas, rehogáis todo y rectificáis de sal.
Ahora, lo ponéis en una bandeja de horno, espolvoreáis con el queso parmesano rallado y la mantequilla a trozos por encima. La metéis en el horno a 240º hasta que se gratine.


Observaciones:

Para Rucalleda es un plato único, rápido de preparar –eso lo comparto yo– y muy distinto de los macarrones habituales –también lo suscribo–.

La cocinera nos propone esta misma receta pero sustituyendo los calamares por gambas o cigalas. 

Y aquí abajo os pongo la foto de la dedicatoria que me escribió en el libro del que he sacado esta receta. Si es que es un encanto de mujer.


En este enlace están todas las recetas que se han presentado este mes al reto Cooking the Chef.




domingo, 3 de abril de 2016

Paté de cerdo

El recetario de María Salinas me está dando mucho juego. Para los que no sepáis la historia, podéis leerla aquí y entenderéis por qué me gusta tanto esa libreta. Pues bien, la de hoy es otra de las recetas que tenía señalada para cocinar en cuanto tuviese tiempo, y el viernes por la tarde me puse manos a la obra. He utilizado los mismos ingredientes, más unas cuantas hierbas que le he añadido yo por mi cuenta. Se trata de un rico paté de cerdo o fuagrás, como le llamábamos cuando éramos pequeños. Era la manera española de llamar al foie-gras francés.



Ingredientes:

María hacía paté para un regimiento y no me extraña porque tiene siete hijos. Yo he puesto la mitad de las cantidades de la receta original.
  • 500 gramos de hígado de cerdo
  • 375 gramos de tocino fresco
  • 125 gramos de magra de cerdo
  • 5 huevos
  • Una nuez moscada 
  • Pimienta
  • Sal
  • Una pizca de canela 
Hasta aquí los ingredientes de María.
Ahora mi aportación:
  • Media cucharadita de tomillo
  • Media cucharadita de romero
  • Media cucharadita de estragón

Preparación:

Os aviso que tengáis cuidado y no se os vaya la mano con la picadora como me ha pasado a mí. Piqué la mezcla en el robot Thermomix y, para mi gusto, lo trituré demasiado. 
Una vez avisados, vamos con la receta, que es sencillísima.
Si no tenéis ningún robot de cocina, pedís en la carnicería que piquen las carnes y las pasen dos veces por la máquina.
Las ponéis en un cuenco, con los huevos, la nuez moscada rallada, la pimienta, la sal, una pizca de canela, las hierbas y los mezcláis muy bien. 
María llena con esta mezcla botes de cristal, los cierra, los pone en una olla, los cubre de agua y los tiene cociendo durante tres horas. Pasado este tiempo, los saca, los pone boca abajo –para que hagan vacío– y así tiene paté para mucho tiempo.
Como sé que para vosotros ese método es complicado, os doy otra opción: cocinar el paté en una terrina o en un molde que tengáis a mano. 
Las terrinas de cerámica son fantásticas para estos menesteres. Y el paté en ellas queda que parece comprado. La mía es de la marca Pyrex y me encanta. 
En menos de una hora con el horno a 200 grados tendréis un paté divino listo para untarlo en cualquier clase de pan. 



Observaciones:

Os invito a que leáis los ingredientes de cualquier lata de paté comercial. Se os van a quitar las ganas de comprar más y a lo mejor consigo que algún "hambriento" de Mi caja de recetas se decida a cocinar el suyo propio.


domingo, 27 de marzo de 2016

Ensaladilla rusa

Con la receta de ensaladilla rusa pasa como con la de magdalenas o bizcochos. En cada familia tienen la suya y todas buenísimas, claro. La de hoy es la de mi madre, con muchos, muchos variantes y mucho atún. Nos vuelve locos casi a todos, incluido mi hijo pequeño al que hay que escondérsela. En casa no se hace sólo en Semana Santa; al contrario, es muy habitual pero en estas fechas no falta. Y ya que me pongo, pues eso, a lo burro. Un taper de más de 3 kilos. Pero se acaba volando. Si venís a Cartagena, tenéis que probar una marinera: os la servirán encima de una rosca crujiente con una anchoa encima. ¡Inigualable! 
Por cierto, feliz Domingo de Resurrección...con una hora menos.



Ingredientes:
  • 2 kilos de patatas
  • 400 gramos de variantes en vinagre: zanahorias, coliflor y pepinillos.
  • 8 latas de atún en aceite de oliva. Unos 400 gramos escurrido.
  • 2 bolsas de aceitunas sevillanas sin hueso. Unos 100 gramos.
  • 6 huevos duros.
  • 500 gramos de mayonesa


Preparación:

Empezáis lavando las patatas y cociéndolas con piel en la olla rápida. Unos doce minutos desde que empieza a pitar. 
Las escurrís y dejáis que se enfríen. A la vez ponéis a cocer los huevos en un cazo. Otros doce minutos desde que el agua empieza a hervir.
Mientras se cuecen las patatas y los huevos, en un cuenco grande, partís las aceitunas y los variantes en trozos muy pequeños. En las puestos de encurtidos y aceitunas venden los variantes ya picados. Por aquí se le llama picadillo.
Cuando se enfríen los huevos, los partís también en trozos pequeños y al cuenco.
Ahora el atún: abrís las latas un poco, las ponéis en un colador boca abajo para que suelten todo el aceite y ponéis el atún en el cuenco de los variantes, las aceitunas y los huevos.
En cuanto estén frías las patatas, las peláis y las añadís al cuenco con el resto de ingredientes. Las chafáis con un tenedor. Ahora con una cuchara mezcláis todo con cuidado.
Ya sólo falta la mayonesa. En este caso con tanta cantidad la pongo comprada. Cuando hago menos ensaladilla, la hago en casa.
Abrís el bote de mayonesa y la echáis al cuenco, moviendo hasta que esté todo bien mezclado.
Mi madre la adorna con huevos duros y pimientos morrones.




Observaciones:

Con una cerveza bien fresquita es una gozada.

En casa tengo dos devoradores compulsivos de ensaladilla rusa. Jajajajaja. A ellos les dedico la receta de hoy.

Ahhh, y que no se me olvide: bienvenida la añorada primavera.












domingo, 20 de marzo de 2016

Ensalada de pasta y pollo

Como era de esperar la semana se ha pasado volando, es Domingo de Ramos y estamos a unas horas de que la primavera llegue oficialmente porque, de manera extraoficial, hace días que llegó. En plena Semana Santa qué mejor que una receta rapidísima que podéis tener preparada a falta del aliño. Salís tranquilamente de paseo y a la vuelta, todo listo.


Ingredientes:
  • 400 gramos de pasta para ensalada
  • 1/2 pechuga de pollo en filetes
  • 300 gramos de tomates cherry
  • 1/2 cebolla dulce
  • 50 gramos de aceitunas negras sin hueso
  • 100 gramos de rúcula
  • 4 cucharadas de mostaza
  • 4 cucharadas de aceite de oliva
  • 4 cucharadas de miel


Preparación:

Lo primero, asáis los filetes de pechuga de pollo y los reserváis.
Cocéis la pasta siguiendo las indicaciones del paquete, la escurrís y la ponéis directamente en la fuente que vayáis a servir la ensalada.
En un bol ponéis el aceite, la miel y la mostaza y con un tenedor o unas varillas los batís hasta que estén muy bien mezclados. Añadís a la pasta la rúcula -lavada y escurrida- el pollo y la cebolla cortados -a vuestro gusto- las aceitunas y los tomates partidos por la mitad.
Ya sólo queda ponerle por encima el aliño cuando la vayáis a servir.


Observaciones:

Podéis poner el aliño por separado, por si a alguien no le gusta alguno de los ingredientes. Con una salsa vinagreta también está estupenda.

La elección de la mostaza la dejo a vuestro gusto. Ya sabéis que a mí la de la marca Louit al estragón me chifla.

La fuente de cristal es de Valentí y la encontráis en SEVRES.
















       

domingo, 13 de marzo de 2016

Risotto de butifarras

Escribo esta receta cuando luce en Cartagena un sol maravilloso y ya se huele a primavera. Por eso nos vamos a ir a la playa a disfrutar del día y de la receta de hoy que cumple todos los requisitos de este blog: sencilla, rápida, económica y, sobre todo, deliciosa. Se trata de un risotto de butifarras para chuparse los dedos. Deseo que paséis una buena semana y, como el tiempo vuela, cuando nos volvamos a encontrar por aquí ya será Domingo de Ramos.



Ingredientes:
(Para cuatro personas)
  • 300 gramos de arroz
  • 150 gramos de butifarra blanca
  • 150 gramos de butifarra negra
  • 80 gramos de tomates secos
  • 2 cebollitas francesas
  • Un litro de caldo de pollo
  • 100 gramos de queso parmesano
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta negra


Preparación:

Lo primero que vais a hacer es poner los tomates secos en un bol con un dedo de aceite de oliva y dejarlos allí un cuarto de hora. Mientras, ponéis el caldo de pollo a calentar, picáis las cebollas en trozos pequeños y las pocháis en la cazuela en la que vayáis a cocinar el risotto con un poco de aceite y sin dejar que tomen color.
A continuación, añadís el arroz y lo salteáis hasta que esté transparente. Agregáis un cucharón de caldo y dejáis cocer a fuego muy lento, sin dejar de remover, hasta que el arroz haya absorbido todo el caldo. Continuáis agregando el resto del caldo poco a poco y salpimentáis. 
Agregáis los tomates escurridos y cocéis durante 15 minutos más removiendo sin parar. Ahora, salteáis las dos clases de butifarra cortadas en cuadraditos en una sartén sin aceite.
Pasados los 15 minutos, retiráis el risotto del fuego y le añadís las butifarras y el queso parmesano rallado. Removéis y servís inmediatamente.


Observaciones:

Como habréis leído es un plato rapidísimo y, más aún, si tenéis la cebolla y las butifarras cortadas, el queso parmesano rallado y el caldo de pollo caliente. 

Este risotto está en otro recorte de revista de los que llenan "Mi caja de recetas".


domingo, 6 de marzo de 2016

Rosca de pan rellena de pesto y queso

La verdad es que no se por qué no la he publicado antes con la de veces que la he hecho y lo sencilla que es. Y me he animado porque el otro día la hice para una cena de "primas" y después de haberle hecho la fotografía, se me olvidó hacerle otra recién sacada del horno y, como cayó entera, no hubo posibilidad alguna, ni siquiera de un cacho. Y aquí estoy con esta séptima maravilla culinaria que además de estar de muerte, desprende un maravilloso olor allá donde vaya. Se trata de una rosca de pan rellena de pesto y queso. Abajo está cómo hacerla.



Ingredientes:
  • Una rosca de pan o un pan redondo, a vuestro gusto. Yo hago las dos modalidades.
  • 250 gramos de queso Emmental
Para el pesto:

  • Un buen manojo de albahaca fresca (unos 100 gramos)
  • 30 gramos de piñones
  • 50 gramos de queso parmesano
  • Un diente de ajo
  • 100 ml de aceite de oliva
  • Una cucharadita de sal


Preparación:

Primero hacéis el pesto: laváis las hojas de albahaca y las escurrís muy bien. Las metéis en el vaso de la batidora con el parmesano, los piñones y el ajo, y lo batís. Cuando esté batido le añadís el aceite y la sal y seguís batiendo hasta conseguir una especie de pasta para untar. Para terminar la receta sólo tenéis que tener un poco de maña para cortar el pan. El cuchillo tiene que llegar hasta el final del pan pero sin cortarlo del todo. Lo dividís en cuadrículas y las vais llenando, primero de pesto, y luego de trozos de queso.
Metéis el pan en el horno precalentado a 200 grados, sólo por la parte de arriba, y lo dejáis hasta que el queso empiece a derretirse.
La servís muy caliente y la idea es que los comensales saquen "con los dedos" los cuadrados de pan impregnados de pesto y queso. ¡Indescriptible!



Observaciones:

Un buen vino tinto y esta rosca y se olvidan todas las penas por un rato.

Para los más vaguetes, el pesto lo podéis comprar envasado, pero como siempre os escribo, no es lo mismo y es que además, se hace en un santiamén.

La albahaca que compro es de cultivo ecológico.




sábado, 5 de marzo de 2016

Almond shortbread cookies de Ching-He Huang

Que no va a ser todo pollo chow mein, choi sum, huevo fu, tofu picante, wasabi mayo, noodles o dim sum. Que sé yo que de vez en cuando, Ching-He Huang se da un homenaje y se hincha a galletas de almendras. Con esta receta participo un mes más en el reto Cooking the chef dedicado a la cocinera taiwanesa, afincada en Londres desde que tenía 11 añitos. Ya avisé a mis compas del reto que la mía no llevaba ni salsa de soja ni wasabi.
Estas galletas son todas para mi hija Leticia que se ha "peleado" con las cantidades de la receta original.



Ingredientes:
  • 200 gramos de mantequilla sin sal
  • 150 gramos de azúcar
  • Un huevo batido
  • Una cucharada de extracto de almendras
  • 150 gramos de harina
  • 90 gramos de almendras molidas
  • La ralladura de un limón


Preparación:

En un bol grande, mezcláis con unas varillas eléctricas la mantequilla a temperatura ambiente y el azúcar hasta que queda una crema ligera y esponjosa. Añadís el huevo batido y el extracto de almendra y seguís batiendo. Ahora le añadís la harina tamizada, las almendras molidas y la ralladura de un limón y mezcláis todo hasta conseguir una masa homogénea.
Pasáis la masa a la encimera enharinada y amasáis hasta conseguir una bola. Dividís la bola en dos mitades y enrolláis cada una en forma de cilindro de unos cinco centímetros de diámetro. Envolvéis cada cilindro en papel film y los metéis en el frigorífico durante una hora. Si no vais a hacer las galletas enseguida, podéis congelar la masa.
Precalentáis el horno a 180 grados, sacáis los cilindros del frigo, les quitáis el papel film y los cortáis en porciones de medio centímetro de grosor más o menos. Ponéis las galletas en una bandeja con papel de hornear y las metéis en el horno hasta que los bordes estén dorados. En 15 minutos, aproximadamente, estarán listas. Tenéis que dejarlas enfriar 3 o 4 minutos en la bandeja antes de pasarlas a una rejilla para que se enfríen por completo.



Observaciones:

El extracto de almendra es fácil de encontrar. Yo uso el de la marca Wilton.

Tenéis que tener cuidado al manipularlas porque son muy frágiles.

Aquí tenéis la receta de Ching-He Huang: 
http://www.cookingchanneltv.com/recipes/ching-he-huang/almond-shortbread-cookies.html

El atrezzo es de OASIS. Mi amiga Pepa ha llenado su tienda de maravillosa primavera.



Este es el enlace con todas las recetas del mes de febrero.







domingo, 28 de febrero de 2016

Plum cake de plátano

No tenía pensado poner receta dulce, pero ante la insistencia y la "presión" que he recibido para que lo haga, aquí está. Venga, ya podéis empezar a cocinarlo y mañana quiero probar un trozo, ¿eh?  Hasta dentro de unas semanas se acabaron los pasteles enemigos de la operación anti-lorzas. Os lo prometo. Por cierto, esta receta se la dedico a mis compañeros de COU de Maristas con quienes celebré anoche nuestro aniversario y seguro que esta mañana estarán, como yo, hechos unos zorros. Un trozo de este pastel nos vendrá de perlas.



Ingredientes:
  • Medio kilo de plátanos muy maduros
  • 175 gramos de mantequilla a temperatura ambiente
  • 125 gramos de harina
  • 125 gramos de azúcar glass
  • 2 huevos
  • Un sobre de levadura en polvo
  • Una cucharada colmada de miel
  • Una pizca de sal

Preparación:

Lo primero que vais a hacer es precalentar el horno a 180 grados. Mientras, partís los plátanos pelados en dados.
Ponéis en una sartén antiadherente una cucharada de mantequilla y cuando se derrita añadís los plátanos, les dais unas vueltas e incorporáis la miel. Dejáis que se cocine un par de minutos hasta que el plátano quede dorado, con cuidado de que nos se queme.
En un bol mezcláis con una varilla el resto de la mantequilla y el azúcar glass y vais incorporando uno a uno los huevos batidos, la levadura, la harina y el pellizco de sal. Y con cuidado, los plátanos con el jugo que haya en la sartén.
Introducís esta mezcla en un molde de plumcake que habréis untado con mantequilla derretida y espolvoreado con un poco de harina o con spray especial para desmoldar y lo metéis en el horno a 180 grados durante 45 minutos más o menos. La superficie se tiene que tostar y, al meterle una brocheta o palillo, tienen que salir secos.
Lo que viene a continuación ya os lo sabéis de memoria: hay que esperar diez minutos antes de desmoldarlo y dejarlo enfriar en una rejilla.



Observaciones:

Si os apetece, podéis espolvorearlo de azúcar glass pero siempre que esté frío.

Si no tenéis molde de plumcake podéis utilizar el que tengáis más a mano.

Básicamente, un plumcake es un pastel de frutas. Y como tal, imaginaos la de versiones que hay.













domingo, 21 de febrero de 2016

Crema de alcachofas con panceta y jamón

Rogando desesperadamente que llegase el frío y ahora que está aquí pienso que me podía haber estado calladita. ¡Qué frío y qué tiempo tan desapacible! Para entrar en calor me voy a tomar esta crema caliente de alcachofas con panceta y jamón. ¡Una delicia!



Ingredientes:
(para cuatro personas)

  • 24 alcachofas 
  • 35 gramos de harina
  • 1,5 litros de agua mineral
  • 100 gramos de jamón serrano
  • 100 gramos de panceta
  • 4 rebanadas de pan
  • 50 cl de aceite de oliva
  • Un limón
  • Sal




Preparación:

Primero preparáis el fondo de alcachofas. Las limpiáis pelando el tallo y quitándoles las hojas duras hasta que lleguéis al corazón que es la parte más blanda y con las hojas más amarillas. Las metéis en un bol con agua fría y zumo de un limón mientras ponéis una olla al fuego con el agua, sal, cuatro cucharadas de aceite y una de harina. Cuando hierva, añadís los corazones de alcachofa.
Una vez cocidas, las escurrís, -guardad un poco de agua- y en la misma olla, les pasáis la batidora y coláis el puré resultante. Si estuviese muy espeso le añadís un poco del agua reservada. Rectificáis de sal.
Pasáis por la sartén la panceta cortada a tiras. Cuando se ponga transparente, le añadís el jamón en dados, dais unas vueltas y los retiráis. En la misma sartén, con un poco de aceite, doráis las rebanadas de pan y las cortáis, también a dados.
Servís la crema en el plato y le ponéis por encima el jamón, la panceta y el pan. O los tropezones en el fondo del plato y la crema por encima. Lo dejo a vuestra elección.

Observaciones:

Esta es otra de las recetas de mi caja de un recorte de una revista pero no sé de cual.

Podéis cambiar las alcachofas naturales por alcachofas de bote pero es una pena ahora que están en plena temporada. Sin embargo,  es una opción si tenéis poco tiempo o simplemente lo de pelar alcachofas os repatea.